La zorra y el burro. Un acrílico correspondiente a la serie Nunca pienses que por burrerías..., en la galería OMO.

Desde que en 1958 el vendedor de camisas Jerónimo Julio Arango Arias (en colaboración con sus hermanos menores Manuel y Plácido) le dio un giro radical a su tienda de ropa para ingresar al negocio de la distribución de alimentos y fundó lo que llegaría a ser la cadena de tiendas Aurrerá (absorbidas desde 1997, en jugosa transacción, por Walmart), el concepto del supermercado ingresó a la vida de los mexicanos, directamente importado del modelo estadunidense.
En cincuenta años el impacto de esa experiencia ha sido enorme. Entre otras cosas, porque ha colaborado activamente a importar los hábitos propios de las sociedades de consumo primermundistas a un país como el nuestro, aún en vías de desarrollo. Esta circunstancia ha acentuado las influencias indeseables del modelo, con su secuela de efectos en los ámbitos de la salud, de los estereotipos sociales y de éxito, así como en la exigente tiranía de las modas.
Y, a fin de cuentas, ¿todo eso por qué? Porque el modelo le da un giro extremo a la lógica de la necesidad. En establecimientos como los supermercados lo primero a lo que se nos condiciona es a dejar de consumir lo que realmente necesitamos para empezar, cada vez más, a necesitar lo que consumimos, que es algo totalmente distinto.
Es debido a este efecto por lo que a los supermercados se les suele llamar Paraísos del consumismo. Y es inevitable. Todo, en esos lugares, está diseñado para que el cliente promedio adquiera más de lo que necesita o de lo que originalmente fue a buscar.
El fenómeno es tan incisivo (por lo cotidiano que resulta y por la complicidad mediática de todas las formas de publicidad que nos bombardean), que termina por reconstruirnos socialmente sobre la idea de que todo es mercancía, puesto que todo es susceptible de ser comprado o vendido… hasta nosotros mismos: nuestra imagen, nuestros talentos, nuestra posición.


Caras y máscaras, lo real y lo fabulesco, coexistiendo en la galería.

De todo esto se ocupa Fábulas del supermercado, una intervención de gran ludismo emprendida por la autora michoacana Verónica Loaiza Servín y en la que echa mano de la fotografía, la pintura y la instalación. La propuesta fue inaugurada además con una actividad performativa el pasado martes 5 de octubre en la galería privada OMO, en el centro histórico de la capital michoacana.

Las fábulas irónicas
Fábulas del supermercado se distribuye en por lo menos cuatro ejes. Uno de ellos consiste en los seis breves apólogos y aforismos (o refranes) concebidos por el arquitecto, grabador, fotógrafo y escritor Edgardo Leija, que giran en torno a temas como el riesgo de la infidelidad; las consecuencias de la gula y, sobre todo, el vértigo, el festejo y la audacia de distintos tipos de exceso.
En Los borregos…, por ejemplo, propone: Los borregos visten de blanco, / la zorra manzana muerde; / si por suculento manjar te ves tentado, / birria segura te vuelven.
En Dos forros… la premisa dicta: Dos forros de amigas yo tenía; / pero por borregas en engorda, / ya nomás me queda la bulimia.
A su vez, en Nunca pienses… la tentación orgiástica deviene perfecto rito de complicidad que reza: Nunca pienses que por burrerías / no querrán salir las zorras; / con tu amigo une tus fuerzas / y tendrán bonita orgía.
Aunque burros…, en fin, sentencia: Aunque burros sean, / uno nunca es suficiente; / dos burros: ¡suena excelente! / aunque te vas a empachar si te pasean.
Por lo que hace a los refranes, hay dos, chispeantes e ingeniosos. El primero aduce: Más vale chivo pasmado / que chivo empacado. El segundo sugiere: A pescado dado, hasta Buda queda congelado.


La primera imagen de la serie fotográfica Nunca pienses que por burrerías..., en la exposición.

El coqueteo kitsch
Ya como construcciones literarias, los textos citados son piezas celebratorias de una ética marcada por la ironía. Por sí mismas, son totalmente juguetonas y el suyo es un jugueteo inteligente: parten del tópico consumista pero terminan elaborando moralejas que manifiestan la ética, los usos y las necesidades de las generaciones jóvenes de nuestro tiempo.
El aspecto lúdico se refuerza con las imágenes. Las series fotográficas emprendidas por Verónica Loaiza y que acompañan a cada texto acentúan los contenidos picarescos, eróticos e incluso grotescos (esa borrega híbrida –a causa de su camisa a rayas, tipo cebra– que desfallece de indigestión al lado de los anaqueles con pan de dulce), siempre desde un humor que se funda en una perspectiva kitsch: las máscaras de fiesta infantil con la que sus protagonistas se transforman en chivas, zorras, ovejas, conejas o burros humanizados. La atención con la que enfatiza los colores chillones (de suyo prototípicos de la estética de supermercado) y la gestualidad deliberadamente estereotipada para ilustrar situaciones.
Así, por ejemplo, una pareja de ovejas celebrando sus nupcias en la sección de frutas y verduras de un supermercado configuran la primera serie, en la que aparece, rampante, la zorra (fabulesca… pero también metafórica), que por un lado ofrece un contraste muy perturbador, ya que representa la agresiva dimensión carnívora ingresando al universo de los pacíficos devoradores de pasto, pero que por otro lado (el del humor) posa bien sexosa con sus prendas entalladas y ofrece su tentadora manzana al ovino consorte, quien afronta el dilema de ceder al placer o responder al deber, y de quien probablemente nunca sabremos bien a bien si consumó su desliz con éxito o si efectivamente acabó convertido en birria (como pide el texto). Lo único cierto es la imagen final y ambigua de esa borrega a solas ante su pastel de bodas, pero cuyo gesto neutro impide determinar si la suya es una soledad triunfante e invicta.
Probablemente la serie más explícita de todas sea, en este sentido, la dedicada a la gula y la bulimia, mientras que una de las más juguetonas es la del aforismo dedicado a la chiva pasmada.
En todas, sin embargo, el kitsch esencial de sus contenidos también contribuye a una operación extra: la de mostrarnos un consumo compulsivo en el que nuestras identidades se reducen a un mundo de apariencias.


De la serie alusiva a la gula Dos forros de amigas yo tenía...

Un paso más se registra en los acrílicos sobre tela que acompañan a las series fotográficas y que Verónica resuelve, en términos técnicos, con una eficaz sabiduría plástica: ha omitido por completo todo trazo. No hay una sola línea que defina contenidos en sus lienzos; en cambio, ha cifrado formas y figuras exclusivamente a partir de los planos de color.
Más allá de este acierto (que cumple objetivos a la vez sintéticos y expresivos), en lienzos como Nunca pienses que por burrerías… las obras acentúan traviesas trasgresiones a la moral en uso al presentarnos a esa pareja perfecta (zorra con burro), cuyo subtexto es toda una provocación.

Una selva con otro nombre
Pero Fábulas del supermercado es también una instalación que consiste en un conjunto de víveres propios de supermercado que han sido intervenidos para ser transformados, ellos mismos, en enseres-zoo, en artículos-fauna. Los distintos anaqueles establecidos en la galería OMO alojan cartones de puré de tomate La Costeña, pero con carátulas de sonrientes burritos; empaques plásticos de pasta para sopa y cajitas de galletas Nabisco con rostros conejiles o paquetes tamaño familiar de saladitas Gamesa con compulsivas borreguitas consumidoras de donas; cereales zorriles; chiveños envases de jugo de naranja; latas de sardinas con conejitas de kimono y pescados crudos; latas de chiles jalapeños con inevitable impronta de borricos.
La característica caótica, salvaje, de instinto en bruto, propia del mundo natural, detona aquí (aunque, no se olvide, sin perder su encanto kitsch) a partir de una de las más refinadas invenciones de nuestra civilización: el establecimiento de autoservicio. He aquí una selva con otro nombre (diría Óscar Wilde), en medio de la cual se disuelve cualquier disimulo y emerge, entre otras, la idea de la omnipresente cadena alimenticia y la lucha por la supervivencia de la que cada cual es protagonista. No hay sino comer o ser comido.
Así de cruel.
Así de elemental.
Así de civilizado.


Algunos de los víveres intervenidos que figuran en la ambientación.

Vista parcial del proverbial tomógrafo que es sello de OMO.

Animales en acción
Aforismos y fábulas breves; secuencias fotográficas; lienzos al acrílico; objetos intervenidos (una manzana real incluida, por cierto). La bien problematizada interacción de estos cuatro contenidos y sus discursos bastan para proponer una rica gama de lecturas en torno a Fábulas del supermercado.
Para redondear el pastel, la noche inaugural, con la colaboración de bailarines, casi todos del colectivo La Serpiente, hubo un performance en el que chivitas, borreguitas y (esta vez) una zorra y una coneja travestis, interactuaron con el público desde diferentes temas y mixturas.
Todas las intervenciones tuvieron su cuota perturbadora, aunque muy probablemente –o, en todo caso, a nivel personal–, la más subversiva de todas fue la de esa coneja enfundada en su kimono azul que, cual Cronos o Medea, se estuvo ocupando de pasear a sus pequeños conejitos en un carrito de supermercado para, posteriormente, irlos descabezando y ofrecerlos entre la concurrencia, ya bocadillos de sushi, ya paráfrasis de hostia tinta en vino.


De la serie Los borregos visten de blanco, la zorra manzana muerde..., otra de las secuencias fotográficas que integran la exposición

EN VIDEO / Aspectos y entrevista


Distintos aspectos de Fábulas del supermercado durante la inauguración y entrevista con la autora.
Postura del Festival ante petición de Cinemex

Todo patrocinio, a tratar

con el patronato del FICM


El Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) no está cerrado, en principio, a recibir a nuevos patrocinadores, pero cualquier propuesta como la formulada hace unos días por el empresario Francisco Medina al gobernador del Estado, en el sentido de que se incluya a las salas del complejo Cinemex Altozano en el FICM, debe tratarse directamente con el patronato del Festival, no con Gobierno del Estado ni con cualquier otra de las instancias públicas o privadas que colaboran en el mismo.
Así fijaron su postura el presidente del FICM, Alejandro Ramírez, y el vicepresidente Cuauhtémoc Cárdenas Batel, al ser interrogados por Poliedro para que definieran su postura ante las declaraciones publicadas en la prensa moreliana el 30 de septiembre.
También señalaron su extrañeza por el hecho de que Cinemex se muestre interesado en apoyar el FICM, cuando apenas a comienzo de este año, tras seis ediciones, esa cadena exhibidora le retiró sus respaldos al Festival Internacional de Cine Contemporáneo (FICCO), en la ciudad de México, que canceló su séptima edición.

Un inicio distendido
La pregunta, formulada desde este blog, se dio en el marco de la conferencia de prensa en la que el patronato del Festival Internacional de Cine de Morelia dio a conocer su programa general para la octava edición del escaparate cinematográfico, que comienza el sábado 16 de octubre.
Alejandro Ramírez Magaña, presidente del FICM y Director General de Operaciones de Cinépolis, fue el primero en responder. Dijo:
Cinemex tenía un festival, el Festival Internacional de Cine Contemporáneo (FICCO) de la ciudad de México, que nació justamente seis meses después del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) y un poco como reacción; pero lo dejaron de apoyar el año pasado y lo suspendieron a dos meses de que comenzara la séptima edición de ese festival, que se iba a realizar apenas en febrero. Entonces, me sorprende que ahora Cinemex quiera apoyar un festival cuando el que ellos coordinaron lo cancelaron.
Una pausa. Añade:
– Pero si nos hacen la solicitud, la analizaremos. Evidente, por lo normal sólo tenemos un patrocinador por rubro –toma una lata de gaseosa, sobre el presídium, y describe–: por ejemplo, tenemos a Coca-Cola, no a Pepsi; tenemos a Sony y no a LG; tenemos a HSBC y no a otros bancos. Entonces…
Los puntos suspensivos los retoma al vuelo Cuauhtémoc Cárdenas Batel, vicepresidente del FICM, quien remata:
– Tenemos a Cinépolis y no tenemos a Cinemex.
Estallan las carcajadas en la sala. Cárdenas Batel agrega:
– Lo digo porque Alejandro a lo mejor no lo va a decir y perdón que interrumpa, pero lo cierto es que Cinépolis es uno de nuestros grandes patrocinadores. Yo diría que, al lado del Gobierno del Estado de Michoacán, el otro gran patrocinador es Cinépolis. Si Cinemex está dispuesto a pasar en sus pantallas nuestro Cineminuto con Coca-Cola, Telefónica, HSBC y Cinépolis, pues encantados de la vida, ¿no?
– Y aparte, aportar unos seis millones –abunda Ramírez.
Nuevas risas en la sala.

Apoyo a festivales
El tono desenfadado relaja el ambiente. Alejandro Ramírez arguye:
– Cada empresa de cine apoya a un número diverso de festivales que se emprenden en distintos lugares del país. Nosotros, Cinépolis, apoyamos el Festival Internacional de Cine de Morelia, el de Guadalajara, el de Monterrey, la gira de documentales Ambulante, el Tour de Cine Francés, somos organizadores del Festival de Cine de Derechos Humanos… entonces, nosotros hemos venido apoyando a una decena de festivales en el país, aunque el de Morelia es ciertamente para nosotros el más importante y lo seguiremos apoyando al igual que al de Guadalajara y al de otras ciudades. En toda la república, actualmente, nuestras salas son sede de por lo menos quince festivales. Y en su mayoría, se trata de festivales que no son rentables, que nos cuestan como empresa. Quizá esa sea la razón por la que otras empresas no son tan entusiastas apoyando festivales, porque todas lo hacen; Cinemark también apoya a algunos festivales: cada empresa busca sus públicos, sus intereses, sus nichos, y a nosotros nos interesa mucho apoyar este tipo de iniciativas y lo seguiremos haciendo.

Todo trato, con el patronato
Cárdenas Batel retomaría la palabra para hacer una puntualización.
– Yo conocí esta noticia (la petición de incluir a Cinemex en el FICM) que apareció en primera plana en algún periódico, aquí en Morelia, y yo creo que es necesario aclarar que el Festival Internacional de Cine de Morelia es una asociación civil que no es parte del Gobierno del Estado, que no es parte de Cinépolis, que no es parte del Ayuntamiento de Morelia, y que los asuntos del festival hay que tratarlos en el festival, es decir: cualquier solicitud, cualquier negociación, cualquier invitación, deben tratarse con el festival; creo que no es otro el marco para tratarlo. Es necesario que quede claro que esta es una instancia ciudadana que sí se maneja con ligas, convenios y tratos con mucha gente, pero que a fin de cuentas es una asociación civil y los asuntos se tratan con el presidente, con la directora general o con un servidor.

EN VIDEO / Sí, pero que hablen con el patronato
Todo listo para el FICM






Como cada año, dado los estrechos vínculos del FICM con el festival de Cannes, en Francia, en esta edición se exhibe una selección de las mejores películas que concursaron hace unos meses en la Semana de la Crítica del festival galo, entre ellas la polémica Armadillo, del realizador televisivo danés Janus Metz, que a juicio de algunos es una reflexión maestra acerca de la guerra y para otros un filme oportunista que no aporta novedades conceptuales significativas en torno a la violencia.
Mientras, los hermanos Salvador, Guillermo, Eduardo y Carlos Alva, pioneros del cine mexicano, serán los homenajeados nacionales de esta ocasión, al lado de otros programas especiales dedicados al cortometraje español de vanguardia y a cineastas como la germana Doris Dörrie, quien estará presente en Morelia para exhibir su más reciente filme, La peluquera.










EN VIDEO / Las principales novedades

Daniela Michel, Alejandro Ramírez y Cuauhtémoc Cárdenas Batel detallan los contenidos más sobresalientes de la inminente edición del FICM.

Unidades de seguridad pública y del cuerpo de bomberos durante la segunda parte del desfile conmemorativo del 30 de septiembre, dedicado a la memoria de José María Morelos.

Si la noche del 15 de septiembre en Morelia, con su ceremonia del Grito poblada apenas por funcionarios y empleados de confianza del gabinete estatal, resultó una experiencia gris para lo que se esperaba de un festejo bicentenario que conmemoraba el comienzo de la guerra de Independencia de México, la jornada del pasado 30 de septiembre (en la que se celebró el 245 aniversario natal de José María Morelos y Pavón) resultó más activa y rica en matices. Lo más importante: ya entrando la noche, las actividades públicas organizadas en la plaza Valladolid y ante la catedral de Morelia lograron devolverle a la fecha su espíritu popular y festivo; la calle fue ocupada, ya no por gente de gobierno o su personal de seguridad, sino por un público que sí llegó a compartir una fiesta y a perpetuar una tradición.
Acaso, en esa velada conmemorativa del 30 de septiembre, el mejor momento haya sido para la Orquesta Sinfónica de Michoacán, cuyo programa de versiones sinfónicas a temas populares de música mexicana encendió la noche y consiguió un acto masivo, cálido, alegre, ante el ex convento de San Francisco … todo lo que una fiesta debe ser, o lo que es posible recuperar para ella tras los acontecimientos trágicos de hace dos años.

Aspecto a la primera parte del desfile, organizada por la federación y en la que figuraron exclusivamente representantes de las fuerzas armadas del país.

Citas a Morelos
Pero la jornada dedicada a nuestro héroe epónimo, ya decía, fue muy variopinta en matices. El más tenso de todos se dio temprano por la mañana, durante el acto oficial por el CCXLV aniversario natal del Siervo de la Nación, en el jardín Morelos. Allí, el gobernador de Michoacán, Leonel Godoy, quien fue el orador oficial, aprovechó la ocasión para echarle en cara al presidente de la República, Felipe Calderón, que “el concepto de legalidad en Morelos es un concepto amplio, es un concepto de justicia en toda su expresión. Al iniciar los trabajos del Congreso de Chilpancingo, el Generalísimo en entrevista con el congresista Andrés Quintana Roo citó el apotegma que sería una de las bases del sistema jurídico mexicano: Que todo el que se queje con justicia, tenga un tribunal que lo escuche, lo ampare y lo defienda contra el fuerte y el arbitrario…”.
Lo anterior, claro, a raíz de la reciente liberación de 34 de los 35 funcionarios detenidos en mayo de 2009 durante el espectacular michoacanazo: aquel operativo que hizo crujir los huesitos del sistema político mexicano, pero cuyas estrategias judiciales han dejado en entredicho la eficacia de la federación para combatir, como pretende, a la narcopolítica.
Sin embargo, el episodio matutino, con los reproches del gober, forma parte de esas luchas en las que andan enfrascadas las cúpulas de poder en el país. Esa es, estrictamente, su dimensión.
Mientras, en lo que atañe al sentido claramente popular de la fiesta por el natalicio de Morelos, sus conjugaciones también tuvieron matices amplios, pero se manifestaron en actividades ajenas al acto matutino del jardín Morelos.

El presidente de México y el gobernador de Michoacán durante su tránsito hacia la plaza cívica José María Morelos. En el parabrisas, el reflejo del convoy de prensa.

Seguridad y concurrencia
El desfile conmemorativo del 245 aniversario natal del Rayo del Sur tuvo sus muchos asegunes. El ejercicio extremo de medidas de seguridad, desplegadas desde la víspera, volvió a sumir al centro histórico de Morelia, por varias horas, en un estado de sitio. El corazón de la ciudad, espacio natural para la convivencia colectiva, se transformó en una zona fuertemente acotada y con el movimiento de sus habitantes permanentemente vigilado por una fauna disímbola de soldados de civil (ya de Guardias Presidenciales, ya de la XXI Zona Militar) confundidos entre el público pero puntualmente delatados por su corte de cabello y por las inconfundibles rigideces caracterológicas que les impone la disciplina castrense, así como por integrantes del Servicio Militar Nacional y de las GOES, de la Policía Judicial Federal, de la Judicial del Estado, a quienes se sumaron, como es natural, uniformados de las fuerzas armadas, de la Policía Preventiva y de Tránsito Municipal, entre otros.
A pesar de la estrecha vigilancia, en medio del fuerte dispositivo que incluyó francotiradores en las azoteas de diferentes inmuebles del primer cuadro e incluso en la torre oriente de la Catedral de Morelia, un buen número de morelianos sí se congregó en la avenida Madero para presenciar el desfile militar que se extendió por más de una hora y que incluyó, aparte de los tradicionales contingentes estudiantiles, hípicos y deportivos, a integrantes del Ejército y la Fuerza Aérea mexicanos. Entre estos últimos, tres cazas a reacción F-5 se robaron la atención del público con cinco rondas sobre el primer cuadro moreliano. Quién sabe cuántos recordarán que en 1995, durante el gobierno de Ernesto Zedillo (el último del PRI en la presidencia), uno de estos aviones provocó un accidente fatal durante el desfile del 16 de septiembre de aquel año y se convirtió en uno de los nuevos “augurios funestos” del fin de una era.
Pero, en resumen, el desfile resultó animado, lucidor. Aunque las heridas de 2008 siguen frescas y su huella, viva. Pasará bastante tiempo antes de que la cicatriz permita que la tradición reencuentre su cauce a nivel de respuesta popular.

La ceremonia de iluminación de catedral convirtió al primer cuerpo de las dos torres del monumento en sendas pantallas para un espectáculo multimedia.

Casa Natal, restaurada
Por la tarde, hacia las 19:00 horas, el secretario de Cultura de Michoacán, Jaime Hernández, ofreció al presidente municipal de Morelia, Fausto Vallejo Figueroa, y al gobernador de la entidad, un recorrido por la reinaugurada Casa Natal de Morelos. Allí describió la intervención al inmueble: la corrección de hundimientos diferenciales en los pisos de baldosa de cantería y loseta cerámica que antiguamente tenía el zaguán, el patio, las salas y el espacio que ocupa la “Sala Generalísimo”; la atención a los pisos de ladrillo y cantería, que presentaban un notable desgaste por el uso, hundimientos, fracturas por el crecimiento de las raíces de los árboles, pérdida de juntas, presencia de micro flora y un deterioro general por la acción del agua, así como tareas de mantenimiento general en la carpintería de puertas y ventanas.
Durante el acto, Hernández Díaz entregó al mandatario y a la concurrencia una edición conmemorativa de los Sentimientos de la Nación. También mostró el lugar destinado al animatronic de José María Morelos, que el ayuntamiento de Morelia tendrá listo en breve.

El gobernador de Michoacán y el presidente municipal de Morelia durante el recorrido ofrecido por la Secretaría de Cultura y la dirección de la Casa Natal de Morelos para mostrar el resultado de la intervención al inmueble histórico.

La música, la noche, la fiesta
Pero el verdadero momento estelar de la jornada, en lo que al festejo popular se refiere, cristalizaría hacia las 20:00 horas. Primero con el Concierto especial de Bicentenario protagonizado por la Orquesta Sinfónica de Michoacán bajo la conducción de Eduardo Sánchez-Zúber y con las voces invitadas de las sopranos Mónica Ruiz y Ana María Fernández y del tenor Jesús Ortiz y del barítono Salvador Valadez.
La plaza Valladolid fue el espacio anfitrión de una velada que prometía con extenderse más allá de los 60 minutos previstos, de no ser porque el programa oficial de la noche incluía, a las 21:00 horas, la ceremonia del nuevo diseño para el encendido de la catedral de Morelia. Con todo, la experiencia con la Osidem levantó ampliamente los ánimos y logró momentos de comunión colectiva que se extrañaban en la ciudad desde hace dos años.
Para concluir, el encendido de la catedral trajo consigo su nota de corrección, pero también de austero desencanto. Este último se debió a que el público esperaba una fiesta de fuegos artificiales y cohetes, a los que se acostumbró a la gente desde el comienzo de este rito sabatino; en cambio, el final del espectáculo incluyó sólo un cohete que coronó de púrpura el cielo.
Mientras, la nueva ceremonia incluyó una experiencia de casi veinte minutos, con proyecciones multimedia sobre el primer cuerpo de las torres, donde se proyectaron imágenes dedicadas a narrar la historia de la ciudad, desde tiempos de los pirindas, hasta la actualidad. Un espectáculo del que se puede celebrar su intención de reflexionar sobre la historia, aunque también se le puede cuestionar su duración. Un discurso multimedia parece pedir mayor capacidad de síntesis. Entre cuatro y siete minutos habrían resultado más razonables.

EN VIDEO / El desfile, el concierto, la catedral

Aspectos al desfile matutino por la avenida Madero, al concierto nocturno de la Osidem en la plaza Valladolid y al encendido de la Catedral de Morelia durante la jornada conmemorativa del 245 aniversario natal de José María Morelos y Pavón.

EN VIDEO / Reapertura Casa Natal de Morelos


Lo esencial durante el recorrido de reapertura del museo de sitio Casa Natal de Morelos. El secretario de Cultura, Jaime Hernández, y el titular del recinto, José Fabián Ruiz, muestran al gobernador Leonel Godoy y al Presidente Municipal moreliano, fausto Vallejo Figueroa, el resultado de la intervención al histórico inmueble.



Con el objetivo de profesionalizar en materia de divulgación a científicos, investigadores, comunicadores y otros actores sociales dedicados a difundir y popularizar la ciencia y la tecnología entre la población michoacana, el Consejo Estatal de Ciencia y Tecnología (COECyT), en coordinación con la Sociedad Mexicana para la Divulgación de la Ciencia y la Técnica, (SOMEDICyT) A.C., han dado a conocer el Diplomado en Popularización de Ciencia y Tecnología y el Seminario Taller Evaluación de Programas y Actividades de Divulgación de Ciencia y Tecnología, que serán impartidos por diversos especialistas a partir del próximo mes de octubre en Morelia.
Esta es la primera vez que un diplomado y un seminario taller de este perfil se imparten en Michoacán.
Para formalizar estas y otras actividades, este martes los titulares del COECyT (Pedro Mata) y de la SOMEDICyT (Julia Tagüeña Parga) firmaron un convenio en el que fungió como testiga de honor la titular de la SEE, Graciela Andrade.

Instrumento diseñado a medida
de las necesidades de Michoacán
Durante la conferencia se hizo énfasis en que el diplomado ha sido diseñado para cubrir necesidades específicas de Michoacán, a partir de los resultados del Diagnóstico de la Difusión y la Divulgación de la Ciencia y la Tecnología en el Estado de Michoacán, realizado como parte del proyecto del Programa Estatal de Difusión y Divulgación de la Ciencia y la Tecnología en la entidad.
De acuerdo a ese estudio, “La debilidad más importante de la comunidad de divulgadores michoacanos, identificada por un grupo selecto de divulgadores con experiencia que participó en un ejercicio de Análisis FODA, fue precisamente la ‘Falta de profesionalización de los divulgadores de ciencia y tecnología / Escasos programas de formación para divulgadores’ –señala un documento–. Más aún: Entre los resultados de una encuesta a divulgadores realizada en el marco de ese proyecto y como parte sustantiva del Diagnóstico, los propios divulgadores michoacanos reconocieron y manifestaron sus carencias y necesidades como grupo, en cuanto a capacitación especializada en diversos temas. De acuerdo al sondeo, sólo el 28 % de los divulgadores se consideran capacitados en la divulgación de la ciencia y la tecnología”.



Perfil del diplomado
El diplomado en Popularización de la Ciencia y la Tecnología cubre un total de 126 horas en sesiones que serán celebradas los días viernes y sábado, a partir del próximo 15 de octubre.
De acuerdo a la información dada a conocer, esta actividad didáctica proveerá a los participantes de las bases conceptuales e instrumentales para coadyuvar al desarrollo de sus competencias en el diseño, la realización y la gestión de programas y actividades de popularización de la ciencia y la tecnología a través de diversos medios de comunicación: radio, televisión, comunicación escrita, audiovisual, electrónicos y recursos Web.
Las líneas de formación que serán abordadas incluyen el Marco teórico de la comunicación y la divulgación de la ciencia y la tecnología, las Bases para la gestión de programas y actividades de popularización de ciencia y tecnología, así como el Uso eficaz y efectivo de medios para la comunicación pública de la ciencia y la tecnología.
Mientras, para llevar adelante el proceso de enseñanza aprendizaje se utilizarán diversas metodologías teóricas, teórico-prácticas y prácticas, de acuerdo con los objetivos, el enfoque y el contenido particular de cada módulo, entre las cuales sobresalen exposiciones por parte de los especialistas docentes, análisis y discusiones, talleres y actividades en clase, tareas individuales, aprendizaje con base en proyectos, así como apoyo en material didáctico (apuntes, textos y artículos)
Los módulos se impartirían de manera presencial en sesiones de fin de semana, de 14 horas cada una: 8 horas los viernes (de 9:00 a 14:00 y de 16:00 a 19:00 horas) y 6 horas los Sábados (de 9:00 a 15:00 horas).

Perfil de participación
El diplomado está dirigido a divulgadores en activo, investigadores interesados en la divulgación, docentes y estudiantes de posgrado con interés en las tareas de divulgación. El cupo máximo será de 30 participantes.
Los interesados deben acudir a las instalaciones del Consejo Estatal de Ciencia y Tecnología (Batalla de Casa Mata núm. 66, Col. Chapultepec Sur, Morelia) y cubrir los siguientes requisitos: comprobar escolaridad mínima de licenciatura o equivalente; ser divulgador en activo, estudiante de posgrado, investigador o docente; llenar y entregar en el COECyT su formato de inscripción, formato de manifestación de intereses y compromiso y, en su caso, carta de respaldo institucional.



Perfil del seminario-taller
Aparte del diplomado descrito, las acciones que ampara el convenio signado incluyen la realización del seminario-taller Evaluación de Programas y Actividades de Divulgación de Ciencia y Tecnología, que en lo esencial busca fomentar una cultura de evaluación enfocada a la mejora y la pertinencia, que facilite aprendizajes para la planeación y realización de experiencias y actividades futuras en el campo de la difusión.
El seminario taller busca capacitar a un número de aproximadamente 25 divulgadores michoacanos en los conceptos, metodologías y técnicas aplicables, relativos a la evaluación en general, y a la evaluación de programas y actividades de divulgación, en particular.
Los destinatarios de esta actividad son divulgadores en activo e investigadores que realicen divulgación (se considera un cupo de 24 participantes).
Los temas a tratar abarcan Concepto y tipos de evaluación; Diseñando la evaluación: intenciones, objetos, ámbitos, destinatarios e interesados; Tópicos de evaluación de actividades de popularización; Medición del desempeño: eficiencia, eficacia y efectividad; Indicadores e índices; Registro y recolección de datos; Análisis de datos; Reportes de evaluación, así como Aplicación a actividades de popularización de ciencia y tecnología de los participantes.
El seminario-taller será impartido por especialistas de Sistémica Grupo Consultor (especializado en temas de cultura científica, divulgación y enseñanza no-formal de ciencia y tecnología, museos y centros interactivos de ciencia, planeación estratégica y de proyectos, evaluación y medición del desempeño). Para este seminario los interesados también deben acudir a las instalaciones del COECyT.
A continuación, en dos videos, algunos otros aspectos de la conferencia de prensa, así como una breve entrevista con la doctora en física Julia Tagüeña Parga, presidenta de la SOMEDICyT, cuya página electrónica está en la dirección www.somedicyt.org.mx





Durante los trabajos en exteriores en la fachada de la Casa Natal de Morelos.

De barroco a neoclásico
La historia del inmueble ha sido, como la de otros edificios del centro histórico moreliano, azarosa. De hecho, conserva muy pocos elementos de su arquitectura original (el edificio fue levantado en el siglo XVII) o del aspecto que tenía a fines del siglo XVIII, cuando Morelos nació allí. Originalmente de estilo barroco, con paredes lisas y de color blanco, su fachada fue reconstruida hacia 1888 y a partir de entonces adquirió el estilo neoclásico que todos conocemos (aunque en su interior conserva muchos elementos de su estilo barroco inicial. La construcción consta de una sola planta y cuenta con dos jardines en su interior.
Ya en el siglo XX, en el año de 1930, el edificio fue declarado monumento nacional y el 30 de septiembre de 1965 cuando se conmemoraba el bicentenario natal de Morelos, el gobierno del Estado la adquirió y la acondicionó para museo y centro cultural. La Casa Natal de Morelos cuenta con una amplia biblioteca especializada en la vida y obra del caudillo independentista, así como un auditorio y áreas verdes.

Otro aspecto durante la intervención del inmueble histórico.

Recursos e inversión
El Gobierno de Michoacán a través de la Secretaría de Cultura (Secum) destinó una inversión de un millón 500 mil pesos a la restauración y mantenimiento de la Casa Natal de Morelos como parte las acciones enmarcadas en los festejos del Bicentenario de la Independencia y centenario de la Revolución Mexicana.
Los trabajos realizados en este inmueble histótrico –detalla un comunicado de prensa de la propia Secum– estuvieron contemplados en el Programa de Atención a Museos y Sitios Históricos emblemáticos de la Independencia y la Revolución contenidos en el plan de trabajo de la Comisión Estatal para la Conmemoración del Bicentenario de la Independencia de México y Centenario de la Revolución Mexicana del Estado de Michoacán.
El boletín de prensa dice, íntegro (vale la pena):
“La Secretaría de Cultura, a cargo de Jaime Hernández Díaz, y a través de un grupo de especialistas, trabajó para dignificar el inmueble, llevando a cabo líneas de acción contempladas en el Plan Estatal de Desarrollo 2008-2012, donde se establece el mantenimiento a inmuebles y actualización de museografía, se definen estos espacios como los dignos depositarios del patrimonio cultural, de interacción y servicios culturales para los habitantes de la entidad, el turismo nacional y extranjero.
El edificio original fue demolido a finales del siglo XIX y el actual sitio fue levantado años después, pero en 1964 se acondicionó para crear un centro cultural en donde se colocaron pinturas del artista michoacano Alfredo Zalce, una biblioteca, un espacio de lectura, una librería, un cine club y salas (la de los Orígenes, la de Morelos Insurgente y la del Proceso de Muerte) en las cuales se encontraban documentos y objetos sobre la vida de Morelos, algunos con su firma original.
La Casa Natal es Monumento Nacional desde 1965, fecha en que el inmueble fue adquirido por el Gobierno del Estado de Michoacán, con la finalidad de convertirlo en un recinto cultural en honor al insurgente Don José María Morelos y Pavón y el cual fue inaugurado el 30 de septiembre de ese mismo año, en el centenario del natalicio del prócer mexicano”.

El secretario de Cultura durante una visita vespertina (casi nocturna) al museo de sitio, hace un par de semanas, para confirmar el avance de los trabajos.

Santuario de la Insurgencia
Los historiadores señalan que el “El Generalísimo de América” no nació en la humilde casa de sus padres, situada hacia el sur, frente el costado de lo que era la Alhóndiga, sino en esta casa, en cuya esquina había una tienda en la que su madre dio a luz el 30 de septiembre de 1765.
Por este motivo dos siglos después, el Gobierno del Estado la adquirió con motivo del bicentenario del héroe insurgente y la acondicionó como museo, declarándola Monumento Nacional, por el Presidente de México Gustavo Díaz Ordaz.
El inmueble se localiza en la calle de Corregidora esquina con García Obeso, antiguamente conocida con el nombre de Alhóndiga y del Alacrán, posteriormente 2ª de Matamoros y 1ª de Aldama.
Esta casa se construyó probablemente entre 1630 y 1650, dentro del antiguo Salón del Noviciado de San Agustín. A mediados del siglo XVII esta orden religiosa lo adoptó como hospedería y casa de salud, constituyéndose así el hospital de Agustinos. Esta casa de salud era administrada por el matrimonio de Lorenzo Cendejas y Cecilia Sagrero, quienes fueron padrinos de bautizo de “El Comandante de los ejércitos del Sur”.
A través de los siglos posteriores la casa se fue modificando poco a poco, en el año 1888 fue demolida parcialmente, pero gracias a una litografía existente en el edificio actual, se puede observar cómo era originalmente.
Así pues la casa comenzó a sufrir modificaciones desde la época de la Reforma. Después de la aplicación de las leyes de Desamortización de 1859, que suprimieron la influencia de las corporaciones religiosas, donde ahora estaba el museo quedaron establecidas tres fincas.
Entre 1890 y 1895 estas tres construcciones se fusionaron y se procedió a levantar una nueva casa que siguió con las características tradicionales de las construcciones de Morelia: patio rectangular rodeado por corredores con arcos, dependencias internas con numerosas puertas y ventanas, empleándose la piedra de cantera rosa como el material de construcción y que en términos generales corresponde a su imagen actual.
La casa que vio nacer al “Siervo de la Nación” contiene un extenso jardín adjunto, que desde el 30 de septiembre de 1973 está en contacto con la calle a través de una reja con su respectiva puerta. Fue el Ayuntamiento de Morelia el que determinó en ese año hacer de este sitio un digno rincón de la ciudad, por lo que después de comprar las casas vecinas, algunas de ellas estaban adosadas al muro del templo de los agustinos, fueron demolidas con lo que se dignificó la Casa Natal de Morelos y la iglesia contigua de San Agustín.

Durante las obras de intervención en las salas del recinto.

La Intervención
La Secretaría de Cultura y la Dirección de Patrimonio, Protección y Conservación de Monumentos y Sitios Históricos llevó a cabo la investigación y consenso de propuestas de intervención con dictámenes justificatorios por instituciones como ICOMOS Michoacán, Centro INAH Michoacán y la División de Estudios de Posgrado de la Facultad de Arquitectura UMNSH; con la finalidad de obtener un proyecto de restauración, principalmente, en instalación eléctrica y pisos del Museo Casa Natal de Morelos.
Al realizarse la visita de análisis y evaluación del edificio, se detectaron deterioros y asentamientos por hundimientos diferenciales en los pisos de baldosa de cantería y loseta cerámica que antiguamente tenía el zaguán, el patio, las salas y el espacio que ocupa la “Sala Generalísimo”;de la misma manera se detectó la ausencia de unidad que presentaban los pisos de los diferentes espacios, dando por consecuencia una imagen deteriorada, ya que en espacios semejantes se tenía una gran variedad de pisos, lo que daba una apariencia parchada y poco apropiada a la relevancia histórica y arquitectónica del inmueble.
En los espacios exteriores, los pisos de ladrillo y cantería, presentaban un notable desgaste por el uso, hundimientos, fracturas por el crecimiento de las raíces de los árboles, pérdida de juntas, presencia de micro flora, y un deterioro general por la acción del agua. Aunado a esto se optó por realizar mantenimiento general en la carpintería de puertas y ventanas.
Las acciones realizadas estuvieron dirigidas dignificar y uniformar “lienzos” sobre los cuales será ubicada la museografía por medio de la restauración y mantenimiento de los elementos arquitectónicos que limitan cada uno de los espacios de la emblemática edificación.

Apertura matutina
De acuerdo al programa organizado por el ayuntamiento de Morelia y con la colaboración del Gobierno del Estado, las actividades del 30 de septiembre comienzan en la capital michoacana a las 8:00 de la mañana con la ceremonia de izamiento de la bandera nacional, la del estado, y la bandera de Morelia en la Plaza Jardín Morelos.
A las 8:30 horas se efectuará el recorrido en bando solemne hasta los museos de sitio Casa Natal de Morelos y Casa de Morelos (que apenas distan entre sí dos cuadras); el recorrido comenzará en Palacio Municipal.
Para las 10:00 de la mañana, en el Jardín Morelos se llevará a cabo la ceremonia cívica conmemmorativa del 245 aniversario del natalicio del general José María Morelos, cuyo orador oficial será el gobernador del estado Leonel Godoy Rangel. También se contempla en ese acto la intervención del presidente de la República, el moreliano Felipe Calderón Hinojosa.
A su vez, el tradicional desfile cívico militar será celebrado a partir de las 11:00 horas y contará con la participación de planteles de educación media superior y superior.

Aspecto del primer patio de la Casa Natal de Morelos tras el proceso de intervención.




Distribuida en doce episodios, cada uno de media hora de duración, la serie Tanto mitote, crónica de dos revoluciones, será lanzada al aire el lunes 27 de septiembre de 2010 por la señal del canal 2 de Morelia, perteneciente al Sistema Michoacano de Radio y Televisión (SMRyTV). La serie, concebida a cuatro manos por los guionistas Gustavo Ogarrio, Antonio Monter, Sergio Julián Monreal y Rodrigo Ponce de León y desarrollada por un equipo de creativos que incluye a una planta de jóvenes camarógrafos, editores e ingenieros de sonido, entre otros, estrenará un capítulo semanalmente y, a la usanza de ciertas televisoras europeas, ofrecerá dos repeticiones en diferentes días y horarios, con la intención de alcanzar a una mayor diversidad de público.
El tráiler de la serie, de seis minutos de duración, fue presentado ante los medios locales el miércoles, durante la conferencia de prensa realizada en el hotel Alameda, en el centro histórico de Morelia, y a la que asistieron, aparte de funcionarios y trabajadores del SMRyTV, los creativos encargados de desarrollar sus contenidos.

El logo de la serie, durante la proyección del tráiler promocional.

En esencia, los doce episodios de Tanto mitote reflexionan sobre los festejos patrios de este año (el centenario de la Revolución y el bicentenario del inicio del movimiento insurgente) desde un tratamiento que, por un lado, atiende tanto a cuestiones históricas asociadas a ambos episodios como a las realidades del Michoacán actual. Por el otro, se trata de una experiencia que coloca sus acentos fundamentales en la gente, en el pulso popular, en los escenarios cotidianos que compartimos los ciudadanos.
Durante la presentación del proyecto, la directora del SMRyTV, Carmen Escobedo, explicó: “Todo el equipo del SMRyTV le ha puesto mucho empeño a este proyecto; creemos que hemos conseguido algo que es innovador para una televisora pública; también consideramos que esta serie va a ser un parteaguas en la manera de producir en televisoras con el perfil del SMRyTV. Me parece que el equipo que se ha reunido para este proyecto está demostrando cómo se puede hacer una televisión cultural, una serie televisiva que, a pesar de sus recursos materiales más bien limitados, va a invitar a la reflexión, y cómo usando muy pocos recursos y empleando todo el equipo nuevo que se tiene en el Sistema se puede presentar un producto de calidad”.
Acerca del nacimiento del proyecto que, a nivel de guión, ha involucrado al dramaturgo, novelista y poeta Sergio Julián Monreal; al ensayista y escritor Gustavo Ogarrio, al periodista, guionista y escritor Antonio Monter y al escritor Rodrigo Ponce de León, la titular del Sistema evocó: “En noviembre de 2009, al platicar con Gustavo Ogarrio acerca de proyectos para conmemorar el Bicentenario y el Centenario, yo le comentaba: ‘no tenemos guionistas para televisión que nos permitan emprender proyectos novedosos, frescos. Hay historiadores, investigadores… pero no guionistas para hacer algo nuevo en la TV’; fue entonces cuando él propuso que acudiéramos a escritores y comunicadores, para ver quién le entraba al desafío de emprender una producción para la pantalla chica. El resultado es este equipo de creativos y me parece que lo que han logrado vale mucho la pena”.


La parte medular de la conferencia de prensa fue la proyección del tráiler de la serie de TV, que ha sido diseñado a partir de tres capítulos, el primero de los cuales se ambienta en el mercado Independencia, en Morelia (colindando con el extremo sur del centro histórico de la capital michoacana). En distintos incerpts aparecen espacios y personajes de ese ámbito que, como en todo mercado del mundo, son uno de los termómetros más precisos para aprehender, precisamente, esa aura que le da su sentido a un pueblo. También hay otros segmentos en los que aparecen, por ejemplo, colegiales hablando acerca de cómo imaginan a héroes como Morelos e Hidalgo; docentes o autores como Manuel Oramas o Ramón Merino reflexionando sobre valores que colaboran a darle sentido a una idea de patria y, sobre todo (hay que reiterarlo) la atenta y permanente mirada al pueblo, a la gente, a las personas cuyas vidas individuales configuran el mosaico de una marea histórica colectiva.
Este acento se marca desde los mismos textos que acompañan a la intro y que ofrecen: “Descubre los matices del México que somos”. Esta tesis esencial es precedida por las frases y preguntas: “Hubo una vez un país que cumplía años cada cien. Pero toda celebración puede verse desde otro punto de vista. ¿Los héroes fueron más que humanos? ¿De aquellas batallas ha resultado la libertad que buscaron?


El enfoque también sería comentado por Sergio Julián Monreal durante una de sus intervenciones. El autor de La sombra de Pan, Abecerial Killer y Las raíces del aire detalló:
“Fuimos invitados a un proyecto institucional. Así nació esta serie y quizá la combinación suene como una promesa incumplible: la de participar en un proyecto institucional que genere un discurso independiente. Sin embargo eso es lo que hemos estado haciendo; podemos manifestar que hemos obedecido a nuestra responsabilidad como ciudadanos, como personas que defendemos los ejercicios de pensar y de escribir de cara a esta conmemoración y que no hemos recibido ningún tipo de línea. Me parece que es importante mencionar esto. El SMRyTV ha cumplido con su responsabilidad de generar un espacio para el debate, la crítica, el análisis y a partir de allí ha comenzado nuestra responsabilidad para desarrollar un proyecto creativo”.


Monreal pondría en perspectiva los perfiles de Tanto mitote al hablar de otras experiencias audiovisuales que, con motivo de las fiestas patrias, se dejan ver por estas fechas en los medios electrónicos de alcance nacional.
“Me da la impresión –dijo– que la novedad en el enfoque de estos festejos consiste sobre todo en la forma, no en el contenido. Vemos las producciones de Televisa, del canal Once, de Canal 22 e incluso algunos promocionales del Supremo Tribunal de Justicia, y encontramos producciones muy logradas en términos de animación, de invertir recursos, pero siempre en la forma. En el nivel de contenido lo que vemos es el mismo discurso informativo, acaso actualizado con las nuevas tendencias historiográficas del país, pero no hay debate crítico. Ni siquiera lo hay en Discutamos México, que es el espacio que parece más genuino, pero que está claramente acotado; tiene los dados cargados desde las nuevas lecturas que se quieren hacer de México. Nuestro trabajo, en cambio, pretende dialogar con la historia, pero no desde la perspectiva historiográfica, ya que ninguno de nosotros es historiador, sino reivindicando nuestro derecho como mexicanos para hablar de nuestra historia”.
Matizaría: “La historia no puede ser un coto exclusivo de los que se dedican profesionalmente a la historia. Por otro lado, también reivindicamos nuestro derecho como personas que nos dedicamos a la palabra, al pensamiento, a la reflexión. De allí viene la elección del formato de la serie. El programa se subtitula ‘crónica de dos revoluciones’ porque no es un ensayo, no es un tratado, sino que nos hemos aproximado al tema con las herramientas propias de la crónica, que campea entre la literatura, el periodismo y la historia. Asumimos las limitaciones que tiene la crónica (hay cosas que la crónica no puede decir y que tampoco tiene por qué hacerlo) y nos responsabilizamos de eso”.


A su vez, Virgilio García Rojas, jefe del departamento de Producción del SMRyTV, destacaría distintos aspectos técnicos de la serie, entre ellas el tratamiento en formato de video HD, aprovechando los recursos del SMRyTV. “Para nosotros los productores ha sido un privilegio contar con esta tecnología de vanguardia”.
También acentuaría el elaborado proceso de integrar las tres líneas que conforman a cada episodio: el mensaje a partir de lo verbal (lo que se se dice y se escribe a partir del guión), la proposición a nivel de gramática de la imagen y el discurso del audio y la música. “Esos tres mensajes están muy bien sincronizados y, en el caso del diseño sonoro, nos da una mejor continuidad”.
Mientras, Rodrigo Ponce de León acentuaría lo musical, de lo que dijo: “El punto importante es que no nos hemos enfocado a presentar sólo cierto tipo de música, sino lo cotidiano, lo que escuchamos todos los días. Se trató que la música sea más actual, aunque no olvidamos el mariachi o pirekuas, que tienen sus momentos. Pero principalmente hemos empleado la música que a nivel urbano vivimos en la actualidad, en el juego de escuchar voces del pasado en los narradores y música del presente”.
En su turno, Antonio Monter puntualizaría: “Al pensar en esta serie no queríamos una versión de lo ya visto. Como suelo decir: Quiero escuchar la radio que no escucho y la TV que no veo. Esa fue la propuesta. Se ven muchas esculturas y rostros adustos de los héroes y lo que nosotros nos interesaba era, no desmitificar a nadie, sino contar historias. A través de eso fuimos jalando ciertos hilos conductores para generar un universo hacia afuera con espacios como el mercado Independencia, la loma de Santa María o el portal Matamoros, entre otros. Y ya después de informarnos, de tener una visión clara con lo que queríamos del guión (que nos dio muchas sorpresas felices en el camino), pudimos escribir cada uno nuestra versión de la historia a manera de crónica y después comenzar a articular un solo guión que no nos resultara ajeno y que, además, cosa extraordinaria, ahora hasta nuestros estilos de escribir embonan bien. Hay una simbiosis.


¿Y el nombre de la serie? ¿De dónde? Bueno, el mitote se celebra ¿no?; es una fiesta. Un alboroto, una ocasión de disturbios, ya que rompe el orden cotidiano, pero también es una opción a la algarabía. Una oportunidad para que se asome lo lúdico e incluso lo sagrado. Dice el tumbaburros, cortesía de una rápida consulta a la Wikipedia que, por esta vez, parece cumplir con razonable dignidad: “La palabra mitote (del náhuatl mitotiqui danzante, e itotia bailar) es un término de la cultura popular mexicana utilizado para designar un alboroto, tumulto o vocerío. También se usa para hacer referencia a una fiesta. Originalmente se refería a una reunión de brujos, una danza de guerra o un baile ritual de los nativos aztecas”.
Así pues, como danza guerrera, como festejo, como conmemoración, como cabrioleos de la emoción, como pensamiento en acto, a partir del lunes entrante se abre la puerta para Tanto mitote, una producción local cuya solidez y coherencia internas han permitido incluso inscribir uno de sus episodios a un concurso en la Cineteca Nacional.

EN VIDEO / Tanto mitote, conferencia de prensa

Lo esencial de la conferencia de prensa durante la presentación de la serie Tanto mitote, que comienza a transmitirse el lunes 27 de septiembre por el canal 2 de Morelia.