El personaje de Sam Lowry en Brazil, una de las películas más consecuentes de Gilliam al plantear una distopía futurista. De las ofertas que brinda este día el festival, la retrospectiva dedicada al cine de Gilliam es de las alternativas más significativas.

Foro de los pueblos indígenas / 100 min. Una selección de filmes dedicados a las “primeras naciones”.
12:00 / Sala 3

Viva Zapata! / Elia Kazan / 113 min. Elia Kazan, que fue uno de los mayores autores del cine norteamericano del siglo XX, ofrece en este filme su visión acerca del caudillo revolucionario mexicano. No exenta de aires románticos, la cinta es sin embargo una interesante visión reivindicatoria del pensamiento revolucionario de todos los tiempos. Un clásico.
12:15 / Sala 5

La princesa de Montpensier / Bertrand Tavernier / 139 min. El veterano cineasta galo Tavernier desarrolla una historia de amor imposible entre dos personajes acomodados que viven en la Francia del siglo XVI, justo en lo más álgido de la Contrarreforma y las luchas entre protestantes y católicos. Un drama impecable, que explora la universal e intemporal tensión entre el deber y el deseo.
12:30 / Sala 4

Canal 22 presenta… / 57 min. Tres títulos conforman este programa: Los cinco secretos del oficinista (Alberto Nulman), un documental acerca de los primeros artículos científicos de Albert Einstein, escritos hacia 1905, cuando el futuro revolucionario de la física era apenas un burócrata en una oficina de patentes; Xochimilco, 1914 (Esteban Azuela, Mara Soler, Güicho Núñez y Carlos Gamboa), quienes elaboran una animación sobre la versión taquigráfica del diálogo emprendido por Villa y Zapata en su primer encuentro del 4 de diciembre de 1914, y Toscanito, coleccionista de historias (Gregorio Rocha Valverde), que explora y especula acerca de la obra del cineasta Salvador Toscano.
13:00 / Sala 1

Daniel Schmid-Le chat qui pense / Pascal Hofmann, Benny Jaberg / 83 min. Esta película es un viaje que recorre la vida y obra de uno de los artistas más excepcionales del cine suizo, Daniel Schmid, quien fue uno de los más reconocidos directores de ópera y cine. El autor falleció a los 64 años de edad, en el 2006, víctima de cáncer.
14:20 / Sala 3

Norte / Rune Denstad Langlo / 78 min. Cuando se entera que tiene un hijo de cinco años de edad, el ex esquiador profesional Jomar abandona el retiro que se ha autoimpuesto y parte a conocer a su vástago, durante su viaje al norte de Noruega encuentra a otros personajes, tan solos y confundidos como él, que le ayudan a poner su vida en perspectiva. Este filme, tercer largometraje de Denstad, ha sido muy premiado en festivales desde su estreno en 2009.
14:30 / Sala 2

Documental Mexicano Programa 1 / 77 min La primera sesión de títulos en competencia consta de los siguientes títulos: 1. Luces • Luis Javier Rodríguez López • 10 min 2. Vagonero • Javier Sánchez Velasco • 13 min 3. 12 onzas • Patricio Serna Salazar • 54 min
15:00 / Sala 1

Monty Python y el Santo Grial / Terry Gilliam / 91 mins. Esta obrita maestra es una sátira al mayor mito de la tradición bretona: el de Arturo y sus caballeros de la Mesa Redonda. La conocida anécdota es pasada a navaja por los Monty Python en una serie de anécdotas en las que el rey Arturo y su escudero Patsy (el propio Gilliam) deben lidiar con campesinos con conciencia de clase, caballeros negros que se niegan a ser derrotados aunque les arranquen todos los miembros y franceses gandallas que humillan constantemente a los ingleses. En medio de todo, también aparecen conejitos blancos que resultan despiadados asesinos, “el brujo de la escena 24” y un muy hilarante momento cuando Galahad “El Casto”, en busca del grial, tiene que vérselas a solas con un castillo habitado por solitarias y bellas doncellas. En algún momento incluso veremos al jovencísimo Terry Gilliam sufrir un fulminante infarto sobre su mesa de dibujo, entre muchos otros gags memorables.
16:00 / Sala 5

Copia fiel / Abbas Kiarostami / 106 min. Bajo la audaz premisa de que una copia puede llegar a ser incluso más valiosa que un original, el director Kiarostami filma por primera vez fuera de su país natal y nos comparte el reencuentro entre un escritor (William Shimmel) y una galerista (Juliette Binoche). La anécdota le sirve al cineasta para explorar la frontera entre la realidad y la ficción.
16:10 / Sala 4

Nénette / Nicolas Philibert / 70 min. El documentalista Philibert, quien visitó Morelia por primera vez en 2009, regresa este año al FICM con este filme dedicado a una de las orangutanes más longevas en cautiverio (40 años de edad y alojada en El jardín de las plantas, en París).
16:20 / Sala 3

Corto mexicano Programa 1 / 82 mins. Programa en competencia oficial. Figuran los siguientes siete títulos: 1. Luna • Raúl Cárdenas, Rafael Cárdenas • 8 min 2. Una habitación vacía • Diana Peñaloza • 14 min 3. La mina de oro • Jacques Bonnavent • 10 min 4. Globo azul • Izabel Acevedo • 20 min 5. Lupano Leyva • Felipe Gómez • 10 min 6. Si maneja de noche procure ir acompañado • Isabel Muñoz • 10 min 7. The Second Bakery Attack • Carlos Cuarón • 10 min
17:00 / Sala 1

Coach / Will Frears / 87 min. Cuando el irresponsable Nick se encuentra un trabajo de entrenador y se enamora de una joven médico, su despreocupada y ociosa vida parece comenzar a cambiar en esta comedia romántica de Will Frears que (cosas de la vida) cualquiera puede descargar de la internet en una veintena de sitios. Como sea, para los amantes del género, tiene su chiste verla en pantalla grande. 18:20 / Sala 3

Tierra madre / Dylan Verrechia / 62 min. La mexicana Aideé González y la francesa Dylan Verrechia unen sus talentos por segunda vez (debut en 2007 con Tijuana me hace feliz) para narrar ficcionalmente una historia prácticamente autobiográfica: Aideé encarna a una mujer que lucha por criar a sus hijos al lado de su pareja femenina en la frontera norte. 18:30 / Sala 4

Jabberwocky / Terry Gilliam / 105 mins. Michael Palin interpreta a un humilde tonelero que es forzado a cazar un dragón después de la muerte de su padre. El nombre del filme ha sido tomado del célebre poema sin sentido de Lewis Carroll en su Alicia en el País de las Maravillas. La película, primera de Gilliam como director en solitario, no fue bien recibida por la crítica, pero se convirtió en un filme de culto. Por lo demás, el filme estableció el estilo visual de Gilliam y su humor oscuro. 18:45 / Sala 5

Sección Michoacana / Programa 1 / 104 mins. Los siete filmes en competencia de este programa son: 1. Hablando de jirafas • Francisco Fuentes Lara, Patricia Fuentes Lara • 6 min 2. Hombre idea • César Adolfo Arceo Arévalo • 3 min 3. Hysteresis • Carlos Fabián Vallejo Huerta • 3 min 4. La bella soñante • Omar Hernández Peña • 3 min 5. Light Me Up! • Omar Hernández Peña • 4 min 6. Ni una gota más • Jonathan Israel, Antonio Garcés • 3 min 7. Amaren Ideia La idea de mi madre • Maider Oleaga • 82 min 18:45 / Sala 2

Documental mexicano / Programa 2 / 72 mins Dos títulos integran este segmento en competencia: 1. La región invisible • Bruno Varela • 20 min 2. Una frontera, todas las fronteras • David Pablos • 52 min
19:00 / Sala 1

Armadillo / Janus Metz / 70 mins. Armadillo, es el nombre de un campamento militar danés, en la provincia de Helmand, Afganistán, donde se filmó este documental que sigue a Meds y Daniel en su primera misión. La cinta triunfó en la Semana de la Crítica, en Cannes, pero los analistas de cine en el orbe no están de acuerdo acerca de ella. En principio, es un filme que muestra cómo el idealismo se topa con la realidad.
20:45 / Sala 3

Revolución / Varios autores / 106 mins. Un filme en el que diez directores mexicanos ofrecen su visión personal sobre la idea de revolución, ya sea aludiendo a hechos relacionados más o menos directamente con el alzamiento de 1910 o reflexionando desde diversas perspectivas sobre sus implicaciones en el México actual. Los trabajos más maduros son los realizados por Mariana Chenillo (Tienda de raya), Rodrigo García (Séptima avenida y Alvarado), Lindo y querido (Patricia Rigger), La bienvenida (Fernando Eimbcke) y Este es mi reino (Carlos Reygadas).
21:00 / Sala 1 y Sala 4

Corto mexicano / Programa 2 / 81 mins. Seis títulos en competencia, a saber: 1. Martyris • Luis Felipe Hernández Alanís • 8 min 2. Stella Maris • Marie Benito • 10 min 3. Firmes • Yordi Capó • 10 min 4. Busco empleo • Francisco Valle • 30 min 5. El último canto del pájaro Cú • Alonso Ruizpalacios • 10 min 6. 29 • Carlos Armella • 13 min
21:15 / Sala 2

Brazil / Terry Gilliam / 142 mins. En un futuro sombríamente orwelliano, un accidente estúpido (una mosca muerta que cae sobre un teletipo), ocasiona un error de ortografía que pone en jaque toda la rígida estructura de un Estado fascista que pretende controlar hasta el menor detalle de la vida de los ciudadanos. El incidente también desencadena la tragedia sobre Sam Lowry, un oficinista gris que sobrelleva su asfixiante rutina de burócrata, pero que cuando duerme se sueña a sí mismo como un guerrero alado que salva a su doncella en peligro. Probablemente, este filme de 1983 sea la obra maestra de Terry Gilliam en plan de autor (la libertad absoluta de ser guionista, director y supervisor de los efectos especiales al mismo tiempo). Una distopía que aún tiene mucho qué decirle al mundo actual. Por lo demás, la inventiva visual de Gilliam y la extraordinaria solución de los efectos ópticos, casi todos a base de miniaturas y maquetas, conservan una frescura y una eficacia expresiva que nada le envidian a los efectos digitales del cine de hoy. Indispensable.
21:30 / Sala 5

Un hombre que llora / Mahamat-Saleh Haroun / 92 mins. El personaje del título, Adam, es un sexagenario ex campeón de natación que ahora se gana la vida como instructor en la piscina de un hotel de lujo en Yamena, Chad. El conflicto se desata cuando unos empresarios chinos adquieren el hotel y Adam debe dejar su trabajo. El filme participó en la Semana de la Crítica de Cannes.
22:45 / Sala 3

Sound of noise / Ola Simonsson & Johannes S. Nilsson / 110 mins. El debut en largometraje de los autores de cortos Simonsson y S. Nilsson es un curioso híbrido que conjuga las obsesiones de estos realizadores (el musical, el cine negro y los documentales). Un detective que odia la música, a pesar de provenir de una familia de prominentes músicos, debe resolver un caso en el que un excéntrico grupo de músicos planea interpretar una obra apocalíptica, capaz de desatar el caos. La cinta se exhibió en la Semana de la Crítica, en Cannes, este año. 23:30 / Sala 4


Aspectos a la sesión de fotos con el talento de Biutiful y a la develación de la placa del VIII Festival Internacional de Cine de Morelia, a cargo del cineasta británico Terry Gilliam y del director mexicano Alejandro González Iñárritu.

La develación de la placa puso en perspectiva el luminoso desenfado de Gilliam, que contrastó con la actitud alegre pero más austera y formal del autor de Amores perros.
Un compacto número de aficionados, tanto al cine de Iñárritu como al de Gilliam, se congregaron sobre la calle Santiago Tapia (cerrada al tránsito vehicular) y compartieron el acto durante una tarde calurosa, en la que el sol del ocaso no terminaba de descender sobre el occidente. El detalle significativo vino también de parte de Gilliam, quien antes de ingresar al lobby de los cines, decidió responder a los llamados de periodistas y fans y se acercó a la barda (los corralitos) para estrechar de mano a los asistentes y firmar varios autógrafos.
Poco antes, Iñárritu había compartido con el actor Javier Bardem y otros integrantes del equipo de Biutiful una conferencia de prensa en el auditorio del Centro Cultural Universitario. El video que acompaña a este post da cuenta, tanto de la sesión de fotografías de Biutiful como de la develación de la placa, en la que estuvieron presentes Daniela Michel, directora del FICM, como del presidente del mismo, Alejandro Ramírez y el vicepresiente, Cuauhtémoc Cárdenas Batel.


Cuando un político falta a su cita con los vecinos de San Felipe Otlatepec y la banda de música que le iba a dar la bienvenida se dispersa, tras aguardarlo varias horas, el afanoso Armancio, encargado de la tuba, se da el gusto de quedarse tocando a solas bajo el calcinante sol. Después de todo, no va a permitir que un político que falta a su palabra le eche a perder los grandes esfuerzos que ha invertido ensayando con su instrumento durante tantas noches en vela, en su apartado jacalito, lidiando con los maullidos de los gatos y atendiendo a su bebé como padre soltero. De esto se ocupa el muy convincente corto La bienvenida, de Fernando Eimbcke, con el que comienza el filme Revolución (Canana, 2010), que reúne los trabajos de diez cineastas mexicanos.
La película se exhibió este domingo, a las 21:00 horas, en dos salas de Cinépolis Morelia centro.


Dispareja, como toda película colectiva, Revolución ofrece a cambio de sus desniveles diez miradas honestas y, en ese sentido, directas e inconfundibles. Por ejemplo, Carlos Reygadas (en Este es mi reino), no podía sino ofrecer un testimonio a medio camino entre el documental y la ficción, al registrar el desarrollo de una fiesta en Tepoztlán, en la cual se funden visitantes y lugareños y muestran algunos colores de nuestra identidad nacional actual. A su vez, Rodrigo Plá (30-30), no podía sino irse por el lado de la denuncia panfletaria, mientras que Amat Escalante (El cura Nicolás colgado) resuelve una historia de contrastes y zarpazos irónicos entre un pasado de luchas revolucionarias y un presente sembrado de franquicias trasnacionales.
En términos de problematización argumental y de estudio de personajes, yo definitivamente me quedo con el bellísimo corto Tienda de raya, de Mariana Chenillo, que aparece justo a la mitad de la película. La realizadora de la excelente Cinco días sin Nora (2008) sabe aprovechar, ya con humor, ya con crueldad, todas las vulnerabilidades y fortalezas del personaje de Yolanda en el supermercado del que es empleada.


Por otro lado, desde un asunto de sintaxis visual, la obra notable del filme es Séptima avenida y Alvarado (a la que corresponde la imagen, arriba de estas líneas), de Rodrigo García. El segmento bajo su responsabilidad no tiene un solo diálogo. Todo es discurso de la imagen, acompañado por una cuidadísima edición de audio y de una banda sonora en cressendo que consigue una poderosa epifanía allí donde todo había comenzado como una esquina común y cotidiana del centro de Los Ángeles.
Otros momentos del filme están dominados por un humor ágil y agridulce (Lindo y querido, de Patricia Rigger, que también anoto entre mis cortos favoritos y al que corresponde el fotograma debajo de este párrafo) por su agilidad y su humor; por tempranas dudas metafísicas que imponen drásticos cambios de punto de vista (Lucio, de Gael García Bernal); por tibios e indecisos conformismos (Pacífico, de Diego Luna), y por descarnadas fábulas de alevosía y revanchismo (R-100, de Gerardo Naranjo).


No está mal. Sobre todo por la fidelidad de cada realizador a sí mismo. No hay el menor disimulo, ni en la complacencia ni en el rigor. Un filme colectivo que radiografía el temperamento y el grado de agudeza de una importante camada de cineastas de nuestro momento.
Machete y la pose a lo Cine-B

El malencarado Danny Trejo en el papel de Machete Cortez.

A casi una década desde El mariachi (1992), Robert Rodríguez regresa con la misma fórmula: barrida, trapeada y mejorada (para bien y para mal). Machete, su más reciente filme, nos presenta a un personaje absolutamente caricaturesco y de trazos toscos: Machete Cortez (Danny Trejo), un fornido y malencarado policía federal mexicano que ha perdido a su familia y ha abandonado su corporación debido a las maniobras del narcomafioso Torrez (Steven Seagal).
Luego de salir de México y exiliarse a Texas, donde se mueve en el submundo de los emigrantes ilegales, Machete será víctima de otra trampa que involucra a un senador corrupto (Robert De Niro, más allá del bien y del mal, aceptando cualquier papel). La maniobra desata una vorágine de violencia en la que Machete se luce por su gusto hacia las armas blancas mientras se cobra su venganza –literalmente– a machetazos.
No hay complicación en un cine de fórmula tan acartonado pero tan eficaz como Machete. En todo caso, lo que hay es un muy calculado oportunismo que sabe sacar su tajada de temas tan sensibles como la fuerte discriminación de los conservadores sureños, en los EU, contra los inmigrantes ilegales mexicanos.
En este sentido, Robert Rodríguez construye el cuento de hadas perfecto: el de un movimiento de resistencia secreta entre los indocumentados para hacerle frente a los excesos de los agentes de la Migra y a los cazadores de ilegales.



He aquí la fantasía perfecta y que no es inocente en absoluto. Lo interesante de la película es que Machete no es un simple objeto de diversión, sino una ensoñación que opera como válvula de escape para desahogar rencores muy vivos en nuestro país hacia las políticas segregacionistas del gobierno norteamericano.
Pero, como toda válvula de escape, la viabilidad de Machete termina ahí. No propone nada, no arriesga nada. Sólo ayuda a alebrestar las fantasías de la raza y a desalojar esas pasiones molestas, para mitigarlas. Una vez cumplida la catarsis, la película queda reducida a su verdadera dimensión: un filme palero, artificiosamente eficaz y tan prescindible como sus personajes: la aguerrida Luz (Michelle Rodriguez); el hermano de Machete, Padre (Cheech Marin); April (Lindsay Lohan), y la agente Sartana (Jessica Alba en plan de atractivo exclusivamente visual).
Machete será un éxito de taquilla (cumple la receta con envidiable calidad), pero no es un cine vivo o que contribuya a pensar en un problema, sino a convertirlo en un tema de opereta. Una película que se enorgullece de ser Cine-B... pero en todo caso, un falspo Cine-B, porque su presupuesto no ha sido en absoluto pequeño. Un ejercicio sin ideas, dirigido como un asunto de rutina, con su ritmo reemplazado por la febrilidad y (hay que insistir) un oportunismo fríamente calculado para ganarse al público desde un tema de gran vigencia.




Durante una jornada preinaugural, el Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) abrió las puertas del teatro Emperador Caltzontzin, en Pátzcuaro, este viernes. El recinto creado en 1938 por el general Lázaro Cárdenas del Río también fue el escenario donde el presidente del FICM, Alejandro Ramírez, entregara un reconocimiento a la Filmoteca de la UNAM, que está conmemorando 50 años de labor en la preservación y difusión del patrimonio fílmico del país.
La ceremonia incluyó, a su vez, la proyección del clásico Maclovia (Emilio Indio Fernández, 1948), protagonizada por María Félix y Pedro Armendáriz y cuya anécdota fue filmada en la isla de Janitzio.
Lo singular de la ceremonia fue la fiesta con que concluyó el acto de protocolo. Un espacio para la música de banda tradicional de la zona lacustre, a cargo de la banda de Tzurumútaro y de jóvenes bailarines de la compañía de danza folclórica de Pátzcuaro.
En tanto, el presidente municipal de la comunidad lacustre, Antonio García, fue el primero de cinco oradores: el secretario de Cultura de Michoacán, Jaime Hernández; el presidente del FICM, Alejandro Ramírez y la directora de la Filmoteca, Guadalupe Ferrer, a quienes se sumaron Seatiel Alatriste, de la UNAM y Cuauhtémoc Cárdenas Batel, vicepresidente del FICM y quien se ocupó de recordar la historia del recinto que ha sido reacondicionado para cumplir con mayor eficacia su papel como escenario cultural.
Hoy sábado comienzan las proyecciones del octavo Festival Internacional de Cine en Morelia, con un programa de ocho funciones públicas que tendrán como sede las salas de Cinépolis Morelia centro (Eduardo Ruiz s/n, entre León Guzmán y la cerrada Miguel Bernal Jiménez).
También a partir de hoy ofrezco este espacio de consulta donde diariamente, muy temprano, encontrarán comentarios breves y, en lo posible, tráilers o clips de las películas programadas para cada día, a fin de que tengan un punto de referencia para elegir aquellas que les interesen por tema o por realizador. Por otro lado, por motivos de tiempo y espacio, las recomendaciones se limitarán a la programación en Cinépolis centro.
Los filmes aparecen aquí en orden cronológico: primero el de exhibición más temprana y al final el que corresponda a la última función del día.


COMPLEJO CINEPOLIS MORELIA CENTRO

Una Familia muy normal / Ferzan Ozpetec / 110 mins.

Cuando el joven Tommaso (Riccardo Scamarcio) vuelve al hogar en Salento, tras cursar su universidad en Roma, decide confesarle a su familia –una rica dinastía de fabricantes de pasta– lo que hasta ahora no había querido decir: que es gay. Sin embargo, se le adelanta con otra inesperada confesión su hermano (Alessandro Preziosi), que se convierte en el “objeto del escándalo” y es desheredado en su lugar. Una gran comedia de Ozpetec, que combina magistralmente el drama familiar y la farsa. El FICM abre con una gran carcajada su octava edición
11:00 / Sala 3

El refugio / Francois Ozon / 88 mins.

Filmada durante el embarazo real de la actriz Isabelle Carré, la película narra la anécdota de la joven drogadicta Mousson quien, en proceso de desintoxicación, se descubre encinta de Louis, su adinerado amante que acaba de fallecer y cuya familia no quiere que nazca el niño. Mientras sobrelleva sus terapias, Mousson convive con Paul, el hermano gay de Louis. Un filme minimalista y sencillo, pero desde el cual el director Ozon plantea una extraordinaria riqueza de matices y temas de reflexión. Dulce, pero sin empalagar; distante, pero sin frialdad. Muy buena. El tráiler en video, arriba de estas líneas, es elocuente.
11:30 / Sala 2



Diane de Monx (Connie Nielsen) trabaja para la multinacional Volf, que acaba de adquirir una empresa japonesa líder en una nueva y adictiva variedad de anime hentai en 3D. Dos firmas, entre ellas Demonlover, se disputan los derechos de transmisión web y Diane se ve envuelta en la lucha entre ambas. Vestido con los ropajes de un eficaz thriller, este filme de Assayas plantea una realidad en la que “todo el mundo mira, pero nadie ve” y en la que la única salida al creciente conflicto es ceder a una ciberrealidad violenta y sobreerotizada que se había anunciado desde el comienzo. Quienes hayan gozado Videodrome (David Cronenberg,1983), encontrarán atractivo este filme que es mucho más inteligente de lo que aparenta. Los interesados pueden leer un buen ensayo de Alejandro Díaz en Miradas.net. Por cierto, el filme se tardó ocho años en llegar a una sala de cine en México y, a estas alturas, ya circula ampliamente por la internet... pero no hay nada como verla en pantalla grande.
11:45 / Sala 5

El pequeño Nicolás / Laurent Tirard / 91 mins.

El pequeño Nicolás es un niño de 10 años de edad que en Francia protagonizó una serie de historietas entre 1956 y 1964, escritas por René Goscinny e ilustradas por Jean-Jacques Sempé. Este filme es un homenaje al personaje, que es tan entrañable en Francia como alguna vez lo fue en México, digamos, Memín Pinguín.
12:00 / Sala 4

Sal y pimienta / Faith Akin / 99 mins.
Desde Contra la pared, Fatihn Akin se ha convertido en uno de los cineastas europeos más elogiados de su generación. Tras varios dramas y documentales de corte “duro”, ahora viene a sorprendernos con esta comedia ligera que ronda a los jóvenes administradores de un restaurante. La cinta ganó el premio especial del jurado en la Mostra de Venecia 2009
13:15 /Sala 3

Bright Star / Jane Campion /119 mins

Campion nos narra la historia de amor entre el poeta romántico John Keats y su vecina de 18 años, Fanny Brawne. El título de la cinta procede de un poema que Keats le escribió a Brawne en la primera página en blanco de su copia de las obras de Shakespeare. Una película visualmente arrobadora y con un libreto resultado de una intensa investigación histórica. Muy buena. El clip que acompaña a estas líneas no es un tráiler de la película, sino un breve corte de menos de dos minutos que muestra la escena en el cuarto de las mariposas: la joven Fanny Brawne (Abbie Cornish) intenta explicarle a su madre que el amor que siente por Keats (Ben Whishaw) es como las incontables mariposas que revolotean en su dormitorio.
13:30 / Sala 2

Whisky con vodka / Andreas Dresen / 108 mins.
Debido a una borrachera Otto Killberg, actor ya en declive, falta un día al rodaje de la película que protagoniza y la productora contrata a un actor suplente, Arno Runge, entre quienes se desata una rivalidad que no se limitan sólo al set de rodaje. Una comedia a ratos ligera y alegre, a ratos inesperadamente melancólica. ¿Su tema?: el cine dentro del cine.
13:45 / Sala 4

Coco e Igor / Jan Kounen / 119 mins
Con Anna Mouglalis como Coco Chanel y Mads Mikkelsen como Igor Stravinsky, este filme recrea la vida y el enlace sentimental entre la diseñadora francesa y el autor ruso. Stravinsky se refugia en la capital parisina huyendo de la revolución en su país, y a pesar de que los franceses desaprueban las creaciones de Stravinsky, a Coco le encantan. Para quien no la haya podido ver en el reciente Tour de Cine Francés, aquí está de nuevo.
14:15 / Sala 5





Premier de Ángel Caído
El largometraje mexicano Ángel Caído (Arturo Anaya, 2010), cuyo estreno comercial está previsto para 2011, abrirá el festival con una función de premier en la que estarán presentes integrantes del equipo creativo, entre ellos Humberto Zurita, José Alonso, Sebastián Zurita, Laisha Wilkins, Emiliano Zurita, Mireya Sánchez y Christian Bach.
El filme es una fantasía épica (es decir, en la onda Lord of the rings style, pero con puros creativos y técnicos aztecas y totonacas). La apuesta vale la pena de ser conocida, muy bien podría resultar una experiencia similar en su sentido a el díptico ruso Guardianes de la noche / Guardianes del día.
El Teatro Obrero de Tlalpujahua será, como cada año, la sede oficial de la premier y de la mayor parte de las proyecciones, mientras que las funciones al aire libre tendrán como sede la plaza principal de la población. Otras actividades organizadas para este año, como un concierto con Adanowsky, se emprenderán en el Campo de Gallo, en tanto que el museo Hermanos López Rayón alojará las exposiciones.

Filmes: programa nacional
Durante el encuentro con los medios se dio a conocer que las películas participantes oscilan desde las programadas para público infantil, entre ellas Zindy, el niño de los pantanos (René Cardona, 1973) y Triple A, la película (Alberto Rodríguez, 2010), hasta títulos de contenido mucho más duro (en términos de gore) como el filme de tema caníbal Somos lo que hay (Jorge Michel Grau, 2010).
Entre los dos extremos, y siendo la máscara el eje temático de esta edición, el cine de luchadores tendrá una presencia especial con títulos como La Venganza del Huracán Ramírez (Joselito Rodríguez, 1967), Santo en la venganza de la momia (René Cardona, 1970) y La leyenda de una máscara (José Buil & Marisa Sistach, 1989).


Entre esos dos extremos se encuentran títulos variopintos que incluyen Arañas Infernales (Federico Curiel, 1966), La noche de los mil gatos (René Cardona JR. 1972), Vacaciones de terror (René Cardona III, 1988), la muy dispareja Purgatorio (Roberto Rochin, 2009) de la que vale la pena el primero de sus tres episodios, La pantera negra (Iyari Wertta, 2009), Depositarios (Rodrigo Ordóñez 2010), Viernes de ánimas (Raúl P. Gamez, 2010).
Entre estos títulos sobresale la comedia de humor negro Conozca la cabeza de Juan Pérez (Emilio Portes, 2008).

Premier de Perdida
Dentro del programa de realizaciones mexicanas sobresale el documental Perdida (Viviana García Besné, 2009), en el que la cineasta recupera la historia de su abuelo, el magnate Guillermo Calderón Steel, y de su familia, pioneros y protagonistas de la historia cinematográfica mexicana que, a lo largo de casi un siglo construyeron cines y estudios y llegaron a ser los mayores distribuidores de cine mexicano en Estados Unidos. Pero lo más atractivo del filme, aparte de recuperar la historia de un emporio familiar que produjo cerca de 200 películas (incluidas las primeras sonoras del país), es que al fin revela a detalle la historia de los primeros desnudos en el cine mexicano, de cómo surgió el cine de rumberas y, sobre todo, lanza luz a la anécdota de las dobles versiones de filmes de El Santo, entre ellas la antológica El Vampiro y el Sexo.
Entre otras delicias, este documental cuenta con la última entrevista concedida por Ricardo Montalbán antes de su muerte, en la que habló a la cineasta García Besné de las películas que hizo con el sello Calderón, como Sombra Verde, de Roberto Gavaldón, o Nosotros, que se convirtió en un puente entre el cine mexicano y su brillante carrera en el cine de Hollywood.
Al lado de Perdida, otros dos filmes de importancia en esta edición de Mórbido son Misterios de Ultratumba (Fernando Mëndez, 1958), El Escapulario (Servando González, 1966).


Filmes: programa internacional
En cuanto a la selección de cintas extranjeras, se anunció que los títulos de este año son: Los ojos sin rostro (Gerges Franju, Francia 1960), Diabolik (Mario Bava, Italia, 1968); Funeral Siniestro (Jairo Pinilla, Colombia, 1977); Supersonic Man (Juan Piquer Simon, España, 1979); Muerto en 3 días (Andreas Prochaska, Austria, 2006); los Cronocrímenes (Nacho Vigalondo, España, 2007); El ciempiés humano (Tom Six, 2009); Donde viven los monstruos (Spike Jonze, EUA-Alemania, 2009); El Sanatorio (Miguel Gómez, Costa Rica, 2010); Sudor Frío (Adrián García Bogliano, Argentina, 2010); y la función de clausura con Atroz (Fernando Barreda Luna, España-México, 2010).

Alcances y cifras
Más allá de lo anterior, en la conferencia de prensa se informó que el festival sigue posicionándose en el ámbito cultural como uno de los eventos más sobresalientes de su género y en el ámbito económico como un importante generador de ingresos para el Pueblo Mágico de Tlalpujaha.
Durante el 2009, se estima que el Festival atrajo 15 mil 700 espectadores, con sus actividades tanto en Tlalpujahua como en otras ciudades de 5 países (México, Puerto Rico, Colombia, Argentina y España).
La edición anterior, en 2009, generó una derrama económica aproximada de un millón 850 mil de pesos en la región Oriente del estado a través de los sectores hotelero, restaurantero, transportadoras y guías turísticas, así como comercio establecido, artesanos y otros prestadores de servicios.

Otros atractivos
Más allá de la programación de filmes, el programa de Mórbido para este año incluye las exposiciones: Colección de Máscaras Michoacanas; Obras de Sergio Arau (cineasta y caricaturista mexicano); Catrinas de Barro Michoacanas; así como “Terror, fantasía o máscaras”, fotografías ganadoras del concurso organizado por Cyan Estenopo y Mórbido. Habrá un desfile de “fariseos”, personajes enmascarados pertenecientes a la tradición de Semana Santa de Tlalpujahua. Para el público infantil, comienza este año la edición de “El Morbito”, un periódico con cuentos, leyendas y más. También se presentará la edición “Momias, ángeles y espantos” de Armando Vega Gil.

EN VIDEO / Mórbido, conferencia de prensa

EN VIDEO / Ángel Caído, el tráiler

EN VIDEO / El ciempiés humano, el tráiler


La zorra y el burro. Un acrílico correspondiente a la serie Nunca pienses que por burrerías..., en la galería OMO.

Desde que en 1958 el vendedor de camisas Jerónimo Julio Arango Arias (en colaboración con sus hermanos menores Manuel y Plácido) le dio un giro radical a su tienda de ropa para ingresar al negocio de la distribución de alimentos y fundó lo que llegaría a ser la cadena de tiendas Aurrerá (absorbidas desde 1997, en jugosa transacción, por Walmart), el concepto del supermercado ingresó a la vida de los mexicanos, directamente importado del modelo estadunidense.
En cincuenta años el impacto de esa experiencia ha sido enorme. Entre otras cosas, porque ha colaborado activamente a importar los hábitos propios de las sociedades de consumo primermundistas a un país como el nuestro, aún en vías de desarrollo. Esta circunstancia ha acentuado las influencias indeseables del modelo, con su secuela de efectos en los ámbitos de la salud, de los estereotipos sociales y de éxito, así como en la exigente tiranía de las modas.
Y, a fin de cuentas, ¿todo eso por qué? Porque el modelo le da un giro extremo a la lógica de la necesidad. En establecimientos como los supermercados lo primero a lo que se nos condiciona es a dejar de consumir lo que realmente necesitamos para empezar, cada vez más, a necesitar lo que consumimos, que es algo totalmente distinto.
Es debido a este efecto por lo que a los supermercados se les suele llamar Paraísos del consumismo. Y es inevitable. Todo, en esos lugares, está diseñado para que el cliente promedio adquiera más de lo que necesita o de lo que originalmente fue a buscar.
El fenómeno es tan incisivo (por lo cotidiano que resulta y por la complicidad mediática de todas las formas de publicidad que nos bombardean), que termina por reconstruirnos socialmente sobre la idea de que todo es mercancía, puesto que todo es susceptible de ser comprado o vendido… hasta nosotros mismos: nuestra imagen, nuestros talentos, nuestra posición.


Caras y máscaras, lo real y lo fabulesco, coexistiendo en la galería.

De todo esto se ocupa Fábulas del supermercado, una intervención de gran ludismo emprendida por la autora michoacana Verónica Loaiza Servín y en la que echa mano de la fotografía, la pintura y la instalación. La propuesta fue inaugurada además con una actividad performativa el pasado martes 5 de octubre en la galería privada OMO, en el centro histórico de la capital michoacana.

Las fábulas irónicas
Fábulas del supermercado se distribuye en por lo menos cuatro ejes. Uno de ellos consiste en los seis breves apólogos y aforismos (o refranes) concebidos por el arquitecto, grabador, fotógrafo y escritor Edgardo Leija, que giran en torno a temas como el riesgo de la infidelidad; las consecuencias de la gula y, sobre todo, el vértigo, el festejo y la audacia de distintos tipos de exceso.
En Los borregos…, por ejemplo, propone: Los borregos visten de blanco, / la zorra manzana muerde; / si por suculento manjar te ves tentado, / birria segura te vuelven.
En Dos forros… la premisa dicta: Dos forros de amigas yo tenía; / pero por borregas en engorda, / ya nomás me queda la bulimia.
A su vez, en Nunca pienses… la tentación orgiástica deviene perfecto rito de complicidad que reza: Nunca pienses que por burrerías / no querrán salir las zorras; / con tu amigo une tus fuerzas / y tendrán bonita orgía.
Aunque burros…, en fin, sentencia: Aunque burros sean, / uno nunca es suficiente; / dos burros: ¡suena excelente! / aunque te vas a empachar si te pasean.
Por lo que hace a los refranes, hay dos, chispeantes e ingeniosos. El primero aduce: Más vale chivo pasmado / que chivo empacado. El segundo sugiere: A pescado dado, hasta Buda queda congelado.


La primera imagen de la serie fotográfica Nunca pienses que por burrerías..., en la exposición.

El coqueteo kitsch
Ya como construcciones literarias, los textos citados son piezas celebratorias de una ética marcada por la ironía. Por sí mismas, son totalmente juguetonas y el suyo es un jugueteo inteligente: parten del tópico consumista pero terminan elaborando moralejas que manifiestan la ética, los usos y las necesidades de las generaciones jóvenes de nuestro tiempo.
El aspecto lúdico se refuerza con las imágenes. Las series fotográficas emprendidas por Verónica Loaiza y que acompañan a cada texto acentúan los contenidos picarescos, eróticos e incluso grotescos (esa borrega híbrida –a causa de su camisa a rayas, tipo cebra– que desfallece de indigestión al lado de los anaqueles con pan de dulce), siempre desde un humor que se funda en una perspectiva kitsch: las máscaras de fiesta infantil con la que sus protagonistas se transforman en chivas, zorras, ovejas, conejas o burros humanizados. La atención con la que enfatiza los colores chillones (de suyo prototípicos de la estética de supermercado) y la gestualidad deliberadamente estereotipada para ilustrar situaciones.
Así, por ejemplo, una pareja de ovejas celebrando sus nupcias en la sección de frutas y verduras de un supermercado configuran la primera serie, en la que aparece, rampante, la zorra (fabulesca… pero también metafórica), que por un lado ofrece un contraste muy perturbador, ya que representa la agresiva dimensión carnívora ingresando al universo de los pacíficos devoradores de pasto, pero que por otro lado (el del humor) posa bien sexosa con sus prendas entalladas y ofrece su tentadora manzana al ovino consorte, quien afronta el dilema de ceder al placer o responder al deber, y de quien probablemente nunca sabremos bien a bien si consumó su desliz con éxito o si efectivamente acabó convertido en birria (como pide el texto). Lo único cierto es la imagen final y ambigua de esa borrega a solas ante su pastel de bodas, pero cuyo gesto neutro impide determinar si la suya es una soledad triunfante e invicta.
Probablemente la serie más explícita de todas sea, en este sentido, la dedicada a la gula y la bulimia, mientras que una de las más juguetonas es la del aforismo dedicado a la chiva pasmada.
En todas, sin embargo, el kitsch esencial de sus contenidos también contribuye a una operación extra: la de mostrarnos un consumo compulsivo en el que nuestras identidades se reducen a un mundo de apariencias.


De la serie alusiva a la gula Dos forros de amigas yo tenía...

Un paso más se registra en los acrílicos sobre tela que acompañan a las series fotográficas y que Verónica resuelve, en términos técnicos, con una eficaz sabiduría plástica: ha omitido por completo todo trazo. No hay una sola línea que defina contenidos en sus lienzos; en cambio, ha cifrado formas y figuras exclusivamente a partir de los planos de color.
Más allá de este acierto (que cumple objetivos a la vez sintéticos y expresivos), en lienzos como Nunca pienses que por burrerías… las obras acentúan traviesas trasgresiones a la moral en uso al presentarnos a esa pareja perfecta (zorra con burro), cuyo subtexto es toda una provocación.

Una selva con otro nombre
Pero Fábulas del supermercado es también una instalación que consiste en un conjunto de víveres propios de supermercado que han sido intervenidos para ser transformados, ellos mismos, en enseres-zoo, en artículos-fauna. Los distintos anaqueles establecidos en la galería OMO alojan cartones de puré de tomate La Costeña, pero con carátulas de sonrientes burritos; empaques plásticos de pasta para sopa y cajitas de galletas Nabisco con rostros conejiles o paquetes tamaño familiar de saladitas Gamesa con compulsivas borreguitas consumidoras de donas; cereales zorriles; chiveños envases de jugo de naranja; latas de sardinas con conejitas de kimono y pescados crudos; latas de chiles jalapeños con inevitable impronta de borricos.
La característica caótica, salvaje, de instinto en bruto, propia del mundo natural, detona aquí (aunque, no se olvide, sin perder su encanto kitsch) a partir de una de las más refinadas invenciones de nuestra civilización: el establecimiento de autoservicio. He aquí una selva con otro nombre (diría Óscar Wilde), en medio de la cual se disuelve cualquier disimulo y emerge, entre otras, la idea de la omnipresente cadena alimenticia y la lucha por la supervivencia de la que cada cual es protagonista. No hay sino comer o ser comido.
Así de cruel.
Así de elemental.
Así de civilizado.


Algunos de los víveres intervenidos que figuran en la ambientación.

Vista parcial del proverbial tomógrafo que es sello de OMO.

Animales en acción
Aforismos y fábulas breves; secuencias fotográficas; lienzos al acrílico; objetos intervenidos (una manzana real incluida, por cierto). La bien problematizada interacción de estos cuatro contenidos y sus discursos bastan para proponer una rica gama de lecturas en torno a Fábulas del supermercado.
Para redondear el pastel, la noche inaugural, con la colaboración de bailarines, casi todos del colectivo La Serpiente, hubo un performance en el que chivitas, borreguitas y (esta vez) una zorra y una coneja travestis, interactuaron con el público desde diferentes temas y mixturas.
Todas las intervenciones tuvieron su cuota perturbadora, aunque muy probablemente –o, en todo caso, a nivel personal–, la más subversiva de todas fue la de esa coneja enfundada en su kimono azul que, cual Cronos o Medea, se estuvo ocupando de pasear a sus pequeños conejitos en un carrito de supermercado para, posteriormente, irlos descabezando y ofrecerlos entre la concurrencia, ya bocadillos de sushi, ya paráfrasis de hostia tinta en vino.


De la serie Los borregos visten de blanco, la zorra manzana muerde..., otra de las secuencias fotográficas que integran la exposición

EN VIDEO / Aspectos y entrevista


Distintos aspectos de Fábulas del supermercado durante la inauguración y entrevista con la autora.
Postura del Festival ante petición de Cinemex

Todo patrocinio, a tratar

con el patronato del FICM


El Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) no está cerrado, en principio, a recibir a nuevos patrocinadores, pero cualquier propuesta como la formulada hace unos días por el empresario Francisco Medina al gobernador del Estado, en el sentido de que se incluya a las salas del complejo Cinemex Altozano en el FICM, debe tratarse directamente con el patronato del Festival, no con Gobierno del Estado ni con cualquier otra de las instancias públicas o privadas que colaboran en el mismo.
Así fijaron su postura el presidente del FICM, Alejandro Ramírez, y el vicepresidente Cuauhtémoc Cárdenas Batel, al ser interrogados por Poliedro para que definieran su postura ante las declaraciones publicadas en la prensa moreliana el 30 de septiembre.
También señalaron su extrañeza por el hecho de que Cinemex se muestre interesado en apoyar el FICM, cuando apenas a comienzo de este año, tras seis ediciones, esa cadena exhibidora le retiró sus respaldos al Festival Internacional de Cine Contemporáneo (FICCO), en la ciudad de México, que canceló su séptima edición.

Un inicio distendido
La pregunta, formulada desde este blog, se dio en el marco de la conferencia de prensa en la que el patronato del Festival Internacional de Cine de Morelia dio a conocer su programa general para la octava edición del escaparate cinematográfico, que comienza el sábado 16 de octubre.
Alejandro Ramírez Magaña, presidente del FICM y Director General de Operaciones de Cinépolis, fue el primero en responder. Dijo:
Cinemex tenía un festival, el Festival Internacional de Cine Contemporáneo (FICCO) de la ciudad de México, que nació justamente seis meses después del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) y un poco como reacción; pero lo dejaron de apoyar el año pasado y lo suspendieron a dos meses de que comenzara la séptima edición de ese festival, que se iba a realizar apenas en febrero. Entonces, me sorprende que ahora Cinemex quiera apoyar un festival cuando el que ellos coordinaron lo cancelaron.
Una pausa. Añade:
– Pero si nos hacen la solicitud, la analizaremos. Evidente, por lo normal sólo tenemos un patrocinador por rubro –toma una lata de gaseosa, sobre el presídium, y describe–: por ejemplo, tenemos a Coca-Cola, no a Pepsi; tenemos a Sony y no a LG; tenemos a HSBC y no a otros bancos. Entonces…
Los puntos suspensivos los retoma al vuelo Cuauhtémoc Cárdenas Batel, vicepresidente del FICM, quien remata:
– Tenemos a Cinépolis y no tenemos a Cinemex.
Estallan las carcajadas en la sala. Cárdenas Batel agrega:
– Lo digo porque Alejandro a lo mejor no lo va a decir y perdón que interrumpa, pero lo cierto es que Cinépolis es uno de nuestros grandes patrocinadores. Yo diría que, al lado del Gobierno del Estado de Michoacán, el otro gran patrocinador es Cinépolis. Si Cinemex está dispuesto a pasar en sus pantallas nuestro Cineminuto con Coca-Cola, Telefónica, HSBC y Cinépolis, pues encantados de la vida, ¿no?
– Y aparte, aportar unos seis millones –abunda Ramírez.
Nuevas risas en la sala.

Apoyo a festivales
El tono desenfadado relaja el ambiente. Alejandro Ramírez arguye:
– Cada empresa de cine apoya a un número diverso de festivales que se emprenden en distintos lugares del país. Nosotros, Cinépolis, apoyamos el Festival Internacional de Cine de Morelia, el de Guadalajara, el de Monterrey, la gira de documentales Ambulante, el Tour de Cine Francés, somos organizadores del Festival de Cine de Derechos Humanos… entonces, nosotros hemos venido apoyando a una decena de festivales en el país, aunque el de Morelia es ciertamente para nosotros el más importante y lo seguiremos apoyando al igual que al de Guadalajara y al de otras ciudades. En toda la república, actualmente, nuestras salas son sede de por lo menos quince festivales. Y en su mayoría, se trata de festivales que no son rentables, que nos cuestan como empresa. Quizá esa sea la razón por la que otras empresas no son tan entusiastas apoyando festivales, porque todas lo hacen; Cinemark también apoya a algunos festivales: cada empresa busca sus públicos, sus intereses, sus nichos, y a nosotros nos interesa mucho apoyar este tipo de iniciativas y lo seguiremos haciendo.

Todo trato, con el patronato
Cárdenas Batel retomaría la palabra para hacer una puntualización.
– Yo conocí esta noticia (la petición de incluir a Cinemex en el FICM) que apareció en primera plana en algún periódico, aquí en Morelia, y yo creo que es necesario aclarar que el Festival Internacional de Cine de Morelia es una asociación civil que no es parte del Gobierno del Estado, que no es parte de Cinépolis, que no es parte del Ayuntamiento de Morelia, y que los asuntos del festival hay que tratarlos en el festival, es decir: cualquier solicitud, cualquier negociación, cualquier invitación, deben tratarse con el festival; creo que no es otro el marco para tratarlo. Es necesario que quede claro que esta es una instancia ciudadana que sí se maneja con ligas, convenios y tratos con mucha gente, pero que a fin de cuentas es una asociación civil y los asuntos se tratan con el presidente, con la directora general o con un servidor.

EN VIDEO / Sí, pero que hablen con el patronato