Erase una vez... / Carolina González Medina


Boca de cereza


A.M.O.R.

Hijos de su tiempo (pues ¿qué belleza clásica puedes encontrar en una sociedad post-posmoderna en abierto proceso de descomposición interna, como la nuestra?), los irreprochables óleos de Carolina González ofrecen ante todo un curioso viraje al espíritu romántico que los habita, parcialmente enmascarado en una postura kitsch.
Yo ignoro si la autora se haya deslizado deliberadamente en la trayectoria que voy a sugerir en este párrafo, pero la primera impresión que me produjo esta colección de retratos fue la de un profundo sentimiento de ironía contra esos populares óleos decorativos en los que aparecen niños o payasos con una furtiva lagrimita rodando por sus mejillas. Supongo que todos los han visto y saben a qué me refiero. La observación la formulo como un halago. La autora emplea una paleta de colores directos, fuertes, primarios; con ellos revisita algunas de las imágenes más emblemáticas del sentimentalismo barato (conejos de peluche, payasos mustios, etcétera), pero toma todo el empalagoso melodrama de esos tópicos y lo revierte a través de lo grotesco, de lo cruel y de lo irónico. El resultado es una colección de lienzos de una potencia vehemente, vibrante, que en sus momentos más intensos rozan sin cortapisas el horror.

Brian Warner

Es indudable que sólo en un momento como el actual sería posible una manifestación como la que nutre los contenidos de Erase una vez…
Por confrontación y contraste, los óleos A.M.O.R. y Primera cita son probablemente los mejores ejemplos del espíritu que anima a esta exposición.
En A.M.O.R. aparece en el lienzo una figura ajada, prematuramente avejentada, de rostro deforme, llena de cicatrices y de llagas abiertas. La presencia repta cual zombie sobre un gatito blanco en medio de una atmósfera enrarecida, de mazmorra, donde los claroscuros ensombrecen y acentúan todavía más la asfixiante circunstancia.
En Primera cita una pequeña niña de párpados hinchados y enrojecidos posa para la foto sentada al lado de un grotesco personaje cuya sonrisa es en realidad una cicatriz, pero el elemento verdaderamente inquietante de esta estampa es la figura del diminuto gatito de inmaculado blanco que el monstruoso personaje de agresivos atuendos rojos lleva en el brazo (la corrupción de la inocencia).
Así pues, el placer por lo grotesco representa, en Érase una vez… una forma de protesta.
Carolina González saca el aguijón y se lanza a asaetear todo el glamour y todo el sentimentalismo que halla en lo cotidiano para develar lo que hay debajo de las formas relamidas de todos los días.
Por eso pienso que no es gratuito, en este sentido, que uno de los personajes que aparecen en las obras de esta exposición sea Marilyn Manson. Como Manson, Carolina se bate contra los espectros de la doble moral (en el caso de Manson era inevitable, dadas sus experiencias en la ultraconservadora Heritage Christian School de los años setenta donde sus padres lo refundieron a estudiar; pero en el de Carolina también, dados los hiper intoxicados escenarios que vivimos).

Caperuza del bosque

Así pues, he aquí, en los 13 lienzos de la exposición, un anecdotario de sensaciones e improntas oscuras para las que caben casi todos los adjetivos: espanto, obscenidad y, desde luego, peligro. Pero sería tonto quedarnos en la mera apariencia exterior, porque lo que vemos es Erase una vez… es una colección de monstruos internos.
Atenta a la cultura de la que ha abrevado junto con su generación, todos estos monstruos que nos ofrece Carolina fluyen a partir de referencias que nos han legado el cuento de hadas tradicional (como en el óleo Caperucita Roja), pero también los medios masivos de comunicación de nuestro tiempo: la música (Marilyn Manson), el cine (el Freddy Krueger de Pesadilla en la Calle del Infierno, la Heather de El proyecto de la bruja de Blair), la televisión (el asombroso parecido del personaje de El camerino de mamá con Montgomery Burns) e incluso las leyendas urbanas.
Sin embargo, aunque las referencias han sido tomadas de ámbitos como estos, Carolina González ha emprendido la esencial operación de interiorizarlas y cargarlas de lecturas singularizadas y, por tanto, novedosas. Ya sea caricaturizándolas, ya ironizando sobre ellas o presionando contrastes metafóricos. En todos los casos les devuelve a esas presencias el papel de entidades que moran (especialmente hoy) en la intimidad más inmediata de nuestra imaginación, como la espuma o la escoria de materiales internos en estado de fermentación.

Conejote

He aquí, pues, imágenes que nos persiguen y que nos desafían. La naturaleza de ese desafío es muy precisa. Al enfrentarnos a estas visiones Carolina nos recuerda, simplemente, que a las imágenes, como a las palabras, no hay que tenerles miedo; no están allí para asustarnos (aunque puedan rozarnos con su espanto) sino para llamarnos a entenderlas. Este es uno de los valores que yo más recupero de esta tortuosa y temperamental exposición. A fin de cuentas, lo que hace Carolina es preguntarse / preguntarnos cómo son nuestros monstruos. Es importante saberlo y para ello es preciso exhibirlos a la luz. Sólo así podemos empezar a saber lo que necesitamos acerca de ellos: describir su forma, su color, su dimensión, sus expresiones.
Esta exigencia de conocimiento, de la cual da cuenta cada uno de los óleos de esta muestra, es el acierto fundamental de algo que, de otro modo, no pasaría de ser una chocante colección de figuraciones grotescas.

Enojo azul


El camerino de mamá


La primera cita

Niña con cicatriz

Espejo y ventana de los horrores cotidianos del presente, Erase una vez… es un campanazo, una llamada de atención hacia las derivaciones monstruosas que conformamos todos los días a partir de nuestra forma de vivir y de las configuraciones de la época que (para bien y para mal) nos ha tocado. Es cierto. Basta lanzar una ojeada alrededor para confirmar que “el caos y la monstruosidad se han sentado con nosotros a la mesa y cenan familiarmente con nosotros”. Somos sus hijos, sus padres, sus amantes y hermanos.
Estas formas corruptas de alteridad proyectan en nosotros sus luces y sombras como las manifestaciones más directas de alienadas víctimas y victimarios indiferenciados en la cultura de una postmodernidad en crisis.
Una exposición que proyecta algunos de los más íntimos deseos de nuestro siglo cruel, a la vez anestesiado y sobre-estimulado, develando como una certeza lo que hasta poco antes sólo fue la sospecha de que todas estas monstruosidades palpitantes y vehementes no son sino una sucesión de fracasos, tal como lo dicta insidiosamente la cultura de la muerte que se empeña en marcarnos con su sino.

Osuridad

Pucheritos




La asociación civil Cooperación Sociedad y Arte (COSA) dio a conocer este jueves la convocatoria para la tercera edición del Festival de Arte de la Tierra Volcán Paricutin, que es uno de los proyectos que este año recibe financiamiento por parte del Sistema Estatal de Creadores de Michoacán. El documento está dirigido a artistas residentes en Michoacán, a los cuales invita a presentar proyectos para participar en el Tercer Festival de Arte de la Tierra Volcán Paricutin, proponiendo ejercicios plásticos en el paisaje (instalaciones, ambientaciones, arte sonoro, performance, happening, etc.) bajo los siguientes lineamientos:

1. Se seleccionarán 3 participaciones de artistas residentes en Michoacán.
2. Se puede participar en individual o en colectivo (no siendo mayor a 3 personas)
3. Las propuestas deben estar encaminadas al paisaje formado por la lava, siendo el camino de piedras el espacio físico que se intervendrá.
4. Las propuestas deben ser pensadas para hacerse con materiales biodegradables, preferentemente del mismo lugar, o bien comprometerse a limpiar y retirar todo el material que pueda agredir al ecosistema del lugar.
5. También se pueden hacer propuestas que tengan como eje la interacción con la comunidad y tomar al espacio público como soporte de la propuesta.
6. Las propuestas deberán llevarse a cabo en el periodo que comprende la residencia artística (25 de abril al 4 de mayo del 2011) y los seleccionados se comprometerán a explicar y permanecer al tanto de sus piezas los días del festival (5, 6 y 7 de mayo del 2011)
7. A las propuestas seleccionadas se les cubrirá lo referente a materiales y herramientas, y a los artistas la residencia en el campamento.
8. Cada artista deberá llegar por sus propios medios hasta la comunidad de Angahuan y permanecer allí durante el periodo de residencia y festival.
9. Las propuestas serán recibidas vía correo electrónico y deberán contar con la siguiente información (en agregado, de preferencia capturada en word 97 o en formato PDF):

9.1 propuesta plástica
9.2 calendario de trabajo
9.3 lista de materiales y herramientas
9.4 curriculo vitae
9.5 copia de identificación oficial (IFE de preferencia).
9.6 Un portafolio de imágenes con obra reciente

10. La convocatoria queda abierta desde el día de hoy y hasta el día 5 de febrero del presente año a las 20 :00 horas (tomado en cuenta la fecha de envío que marque el correo electrónico) Las propuestas deberán ser envíadas a la siguiente dirección electrónica: festivaldeartedelatierra@gmail.com
11. No se aceptará ninguna propuesta que llegue después de la fecha de cierre.
12. Los resultados serán comunicados de manera personal a los seleccionados a la brevedad posible.

Cualquier duda o aclaración a la presente puede ser consultada al correo electrónico: festivaldeartedelatierra@gmail.com


Ese instante. Políptico sobre papel tapiz

Aquel emblemático horror al vacío que definió el espíritu del barroco hace ya varias centurias se ha transformado en Tapicería: Camuflaje en un permanente telón de ruido que es la antítesis de lo barroco: no anula el vacío, lo alimenta. No aporta significados singularizantes, establece estándares. No individualiza, conspira para anegar toda presencia de un Yo en la indistinta marea de lo general.
Esto es así porque los ritmos uniformes e impersonales de los diferentes diseños de papel tapiz que sirven de soporte y fondo a los óleos de Angélica Sánchez en esta exposición devienen una maraña que busca anular la forma y que intenta destruir el espacio necesario para su existencia. No lo consigue, desde luego… o dejaría de ser pintura. Pero esta permanente tensión entre uniformidad y forma (es decir, entre los ritmos muertos, reiterativos, onanistas de los fondos, y la voluntad de ser implícita en las presencias que los habitan), es el conflicto que da sentido a los contenidos de la muestra.
Tapicería: Camuflaje fue inaugurada el martes 11 de enero en la Arcada Mayor de la Casa de la Cultura de Morelia y es la primera exposición abierta en la capital michoacana en este 2011.
La muestra ha llegado a Michoacán luego de una temporada de exhibición, el año pasado, en el Museo de Arte Contemporáneo Número Ocho (el llamado MAC 8 de Aguascalientes). Previamente, una de las obras que integran la muestra ganó el segundo lugar en la III Bienal Enrique Guzmán, también en Aguascalientes.


Ausencia. Óleo sobre tela.

Se trata en total de nueve trabajos (entre ellos dos polípticos: Siete días y Ese instante), a los que acompañan, como objetos, una bolsa y un saco, ambos confeccionados con tapiz estampado, y un sofá forrado del mismo material.
A partir de lo anterior, Angélica Sánchez se aproxima a uno de los temas más universales en la cultura occidental: el de la enajenación que lleva al hombre a asimilarse a la masa, a convertirse en objeto, a despersonalizarse, es decir a perder su individualidad.
El del hombre-objeto, es decir: el de aquel que en todo se ciñe a lo que le dictan reglas e impulsos exteriores, ajenos a su voluntad y a su capacidad de decisión, es un tema que ha preocupado a distintos pensadores casi desde el nacimiento de Occidente. Ya recurre en las ideas de Diógenes de Sinope y desde allí lo podemos seguir hasta Karl Marx, con diversos puntos intermedios. En todos los casos, la tesis fundamental es que un hombre enajenado no es realmente un individuo, sino la mera apariencia de un ser humano.
En este sentido, la propia autora, en entrevista, diría: “Hago referencia a la tapicería por el lado de los objetos. Cuando las personas perdemos la esencia nos volvemos objetos. Yo creo que todos venimos aquí a ser algo, algo más importante. Pero el hecho es que lo habitual es que muchas personas pierden la esencia por el compromiso de pertenecer, de ser parte de gustos, ideas o esquemas masivos. A mí me parece que eso no es alternativa”.

Origen. Óleo sobre tapiz.

Acerca de las técnicas y soportes empleados por la autora, hay que decir de entrada que el trabajo sobre tapiz no es nuevo, aunque Angélica Sánchez sí le da al material una significación exclusivísima.
Basten unos ejemplos para hacer esto más evidente.
El gran clásico en esta combinación es La Partie de pêche des amoureux (Jean Miró, 1965), un óleo sobre tapiz de 150 x 200 centímetros que pueden conocer en este enlace a una página italiana, y en el cual el genial barcelonés creó una de las tensiones más extraordinarias entre el tema clásico estampado en el soporte original y sus libres trazos sobre el motivo.
Desde esta referencia, pertinente para el caso de hoy, el trabajo sobre tapiz tiene referentes importantes en diferentes latitudes.
Pensando en nuestro hemisferio vale la pena recuperar al peruano Aarón López, cuyo Kevin, retrato de un niño de diez años, es un sobresaliente ejemplo en términos de propuesta, al hablar de violencia, marginalidad y otros padecimientos sociales que nos son comunes.
Por otro lado, desde derroteros opuestos, absolutamente de ornato, una solución más que es prudente citar la brinda el chileno Nicolás Olivares, que se puede ver aquí.
En lo que atañe a México, importa recuperar al chihuahuense Andrés G. Valenzuela como uno de los cultivadores de esta técnica, de cuyo quehacer se puede ver un ejemplo en este enlace que conduce a su óleo sobre tapiz Inocencia (1998):
Pero, sin ir más lejos, aquí mismo, en Michoacán, no olvidemos que una de las obras incluidas en la VII bienal nacional de pintura y grabado Alfredo Zalce, en 2009-2010, fue el Acrílico sobre tapiz Mass media (2009, 78.5 x 126 cms.), del moreliano Favio Martínez García, que pueden revisitar en este post y que muestra afinidades explícitas con la manera en que Angélica echa mano del mismo soporte.


Siete días parte III, del políptico sobre tapiz Siete días.

Así pues, Angélica Sánchez aporta aquí su grano de arena a una línea en laque telas estampadas se incorporan al discurso de una propuesta visual. No pretende haber descubierto el agua tibia, pero lo que sí hace es darle al material una intención y una significación precisas.
El trabajo que da título a toda la exposición es muy explícito en este tenor: Camuflaje muestra a un sillón cuya misma identidad de objeto se ve amenazada por los agresivos estampados del fondo. Fuera del cuadro cuelga un saco realizado con el mismo tipo de estampado: es el recurso mimético con el que su invisible usuario puede invisibilizarse, al fundirse con su entorno. Ya para protegerse o para acechar.
Pero este doble juego, el de la víctima o el del verdugo (ya que el mimetismo sirve para emboscar o para despistar), es apenas anecdótico.Ya sea una u otra, quien se mimetiza termina por asimilarse a aquello que le rodea.
Es así como, en la mayor parte de sus trabajos, la autora acude a los ritmos uniformes del tapiz para representar esos gustos mediatizados que destruyen la singularidad de quienes se rinden a tales influencias. La lectura es no sólo pertinente, sino indispensable en tiempos como los que corren.

Reclusión. Óleo sobre tapiz.


EN VIDEO / Apuntes y entrevista
Fallece la poeta Frida Lara Klahr


La poeta, periodista y promotora cultural Natividad Frida Lara Klahr falleció este viernes 14 de enero de 2011 en Morelia, a la edad de 63 años, víctima de una neumonía que se complicó con padecimientos crónicos y degenerativos que ya la aquejaban. Una de sus últimas actividades públicas tuvo lugar hace cuatro meses, cuando en septiembre de 2010 formó parte del jurado para otorgar el Premio de Poesía Carlos Eduardo Turón, en el que también participaron Gabriela Sánchez Medina y Ernesto Hernández Doblas.
La creadora ha sido velada en la funeraria La Asunción, localizada en el centro histórico de Morelia. Este sábado se tiene prevista una misa y la posterior cremación, con la intención de enviar sus restos a Polonia, la tierra natal de su madre.
Frida Lara Klahr nació en la ciudad de México el 8 de septiembre de 1948. Estudió en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, donde obtuvo la licenciatura en Filosofía en 1975 y el postgrado en 1977. Fue profesora de su especialidad en el Colegio de Bachilleres (1974-1977) y en el Centro de Estudios Científicos y Tecnológicos de Pátzcuaro (1979-1981).
También fue investigadora del Departamento de Catalogación de la Biblioteca Nacional (1965-1971), así como del CREFAL, en Pátzcuaro (1978) y del Centro de Estudios Rurales de El Colegio de Michoacán (1982-1983).
Entre 1971 y 1972 fue directora de la biblioteca del Casino Español, en la ciudad de México, así como promotora y coordinadora de difusión cultural en el Centro de Estudios Científicos, Sociales y Filosóficos de la Universidad Juárez, en Durango (1973) y jefa del departamento de Servicios Audiovisuales del CONALEP (1983).
La autora llegó a radicar de manera permanente en Michoacán en 1978, cuando trabajó para el CREFAL. Y fue en estas tierras donde emprendió la mayor parte de su obra poética personal así como el impulso a talleres literarios y acciones de gestión y promoción cultural en el rubro de la literatura.
Una nota en la página de la Secum dedicada a autores michoacanos detalla que “gran parte de su obra se dio a conocer, antes que en México, en el extranjero”.
Mientras, es bueno recordar que en 1981 fue cofundadora y directora del área de difusión cultural de la Casa de la Cultura de Morelia y fundadora (en 1977) de la revista Flor y Canto, estrechamente ligada a la difusión.
Flor y canto no era su primera experiencia en ese terreno. En 1969, casi una década antes, había echado a andar la revista Creación, de la UNAM.
Entre su obra figuran los siguientes títulos publicados: El nuevo cantar de Isolda; El espíritu es agua, (1984); Mi antiguo oficio de mirar (1992); La mujer de Ur; Canto al suicida o el libro de las desapariciones; La voz que no tiene nombre; Talle roto; Navarra decantada y Cautiva de libertad, todas estas reunidas en la antología personal Exilio en mi tierra. Antología poética (1965-1995) y Ánima Eva, en 2005 (de cuya portada ha sido extraida la imagen que acompaña a este post).
Frida Lara Klahr fue incluida en la antología Los nombres y las letras. Muestra de la poesía contemporánea de Michoacán 1965-2007 de Leonarda Rivera y José Antonio Alvarado, 2007. Elaboró un video donde combina la lectura de sus poemas con música y danza, el cual ha dado a conocer en diversos foros.
De origen judío, su familia emigró de Polonia hacia México durante la Segunda Guerra Mundial.
En Michoacán fue becaria del Fondo estatal para la cultura y las artes de Michoacán (FOESCAM) en la categoría de creadores literarios con trayectoria. Mientas, en Pátzcuaro impartió clases de filosofía en el nivel de preparatoria y fundó el Grupo de Poesía Carlos Pellicer. Asimismo fundó el Encuentro Nacional Cervantes de poesía en Michoacán.
Más allá de esto, impartió diversos talleres de poesía, entre ellos el del célebre centro cultural La Librería de la Calzada de la capital michoacana, en los años ochenta y noventa. Impartió talleres de poesía en la Escuela de Lengua y Literaturas Hispánicas en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.
Entre los medios locales, colaboró en el periódico La Voz de Michoacán, con su columna Crítica y fantasía, sobre temas de literatura contemporánea, y en el suplemento de la cultura Acento del mismo periódico. También publicó en revistas de España, entre ellas Mester, de la UCLA.
En medio de todo esto, es bueno recordar que durante las jornadas del Primer Festival Internacional de Poesía realizado en Morelia en 1981, cuando las tierras pirindas tuvieron la oportunidad de recibir, de carne y hueso, a Jorge Luis Borges, Frida obtuvo el Premio Estatal de Poesía por su libro El Nuevo Cantar de Isolda.


DOS POEMAS

Canto al suicida

Ella siempre una cifra abierta, un silencio

Siempre extendido siempre

como un ave en su vuelo suspendida.
Su cuerpo cifra y tan callado
No deja de proferir palabras cada día
desde ese día desde esa plancha de acero
Tan callada
Sólo su extenso silencio muerde
Y allí tan blanca

Cada día un enigma sobre mi mesa
En mi pan, cada día una pregunta
sobre mi mesa sobre mi lámpara
Una pregunta que mira silenciosa
Y
como una flor que tan callada

de tanto silencio se abre
la flor de frutos peligrosos
Preguntas tomando aire
para tener siempre más y más hambre
Y ritmo y preguntar de nuevo y empezar
Siempre

Ave, cuerpo, palabra, palabra flor
Se deshoja, se desdobla, se quintuplica

Y cada vez más aves
Más cuerpos
Y preguntas

El espacio ocupado de silencios

el silencio ocupando más espacio
que mi cuarto
que mi cuerpo
espacio que se rasga su vestidura
que tengo que hilar cada noche
que tengo que hilar con un solo hilo
de puro silencio de hielo se me quiebra
en las manos se quiebra su silencio.


Dios ebrio

Las cosas son más eternas de lo que uno cree
Alguien tomó mi mano y escribe
Toma mi pata y hace huellas
escribe una historia que no era la mía

Soy la bruja jodida de la más vieja hora
De la más antigua hoguera
alguien escribió mis presagios y encantamientos
que yo sólo dancé
Los venenos y mis vuelos los dibujó. ¿quién?

Con sus pies en un surco de algún espacio
dictó su veredicto
Y por ese dios ebrio me quemaron

Con su capuchón serio y solemne
Sentenciaron los jueces
Juega
Fuego pirotecnia encanto
Cuento; un viejo blus y hoguera
Cifra canciones y dibujos en la caverna
En Chicago con su saxo, en el DF también arden
en la pira del ritmo y del sueño
Con pinceles profana templos
o piedras pulidas jades
ayer hoy
a la hoguera
mi ceniza vuelve
siempre vuelve o
vuela
y vuelve…
a la hoguera
cátara bruja incrédula.
Morelia al comienzo de 2011

Como conteniendo el aliento, Morelia recibió el año nuevo con una sensación de "compás de espera" que todavía no se diluye, luego de la ola de violencia, de alzas de precios y, en general, de empobrecimiento del nivel de vida, que marcó al 2010, especialmente en su último trimestre.
Para empezar bien el año que da comienzo, comparto este primer trabajo con algunas vistas a la capital michoacana a distintas horas en los primeros días del año que abre.
Para el momento de subir este post, las actividades de cultura ya se van encarrerando en la escena moreliana, primero con una exposición en la Arcada Mayor de la Casa de la Cultura local, luego con el acto de homenaje a Alfredo Zalce en el MACAZ, con un recital de música de cuarteto (que, como dice una querida amiga "estas cosas sólo las ves en Morelia") y la inauguración, anoche miércoles, de una muy buena exposición en la Escuela Popular de Bellas Artes.
Mañana habrá modo de comenzar a documentar tal actividad. Por lo pronto, esta es la bienvenida al 2011. Por lo que ha sido, por lo que es y, en consecuencia inevitable, por lo que vendrá.

La presea Ocampo, para Agapito

Secundino Faustino, pireri del lago



Con la presencia de los tres poderes del estado, el pleno del Congreso de Michoacán otorgó este mediodía la condecoración Melchor Ocampo 2011 al pireri tata Agapito Secundino Faustino, de la comunidad de San Andrés Tziróndaro. El compositor e intérprete, de 83 años de edad, fue recipendario del galardón por su trayectoria de más de 70 años dedicado a la composición e interpretación de pirekuas, las cuales representan al género musical característico de la etnia purépecha, en Michoacán, así como de sones abajeños.
El acto de protocolo comenzó poco después de las once de la mañana. Durante el mismo, los principales oradores fueron el diputado Eligio Cuitlahuac González Farías (PRI), a quien correspondió la semblanza dedicada a la presea Melchor Ocampo y al personaje histórico de quien toma su nombre, así como la diputada Gabriela Molina Aguilar (PRD), quien hizo lo propio al bocetar la trayectoria del autor purépecha homenajeado.
Visiblemente incómodo con el protocolo, que le es totalmente ajeno, el autor agradeció el reconocimiento en una brevísima intervención, en la que apuntó que el premio era no solamente para él, sino para todo el pueblo purépecha.
La presea Melchor Ocampo, que es una medalla de oro de 18 kilates con la efigie del político michoacano decimonónico nacido en Maravatío, es el reconocimiento más importante que anualmente otorga el Congreso de Michoacán desde 1999. La entrega se realiza el 6 de enero, fecha conmemorativa del natalicio del también congresista liberal en tiempos de la Reforma.
La sesión de este jueves fue presidida solamente por 26 de los 40 legisladores que integran la diputación estatal. Ante ellos, el gobernador Leonel Godoy fue el encargado de entregar la medalla al pireri, quien de acuerdo a datos del propio Congreso del Estado, obtuvo la nominación por 19 votos a favor, 3 en contra y una abstención.
La propuesta de entregar la presea Melchor Ocampo 2011 a un pireri estuvo muy influida por la reciente inclusión de las pirekuas en la lista del Patrimonio Cultural Intangible de la Humanidad, por parte de la UNESCO, hecho acontecido en noviembre pasado.

EN VIDEO / La entrega de la presea

Las condecoraciones
Once condecoraciones Melchor Ocampo han sido entregadas hasta hoy por el Congreso de Michoacán desde que se instituyó este reconocimiento, en 1999. Desde entonces, como se puede ver en la siguiente lista, ha habido “de dulce, de chile y de manteca”, pero la designación de este año se erige con una altísima dignidad.

2011 Pireri tata Agapito Secundino Faustino, de la comunidad de San Andrés Tziróndaro
2010 Colegio de Michoacán (Colmich), con sede en Zamora
2009 Taekwondoín Guillermo Pérez Sandoval (Taretan), campeón olímpico (medalla de oro) en los juegos de Beijing
2008 Ingeniero agrónomo y Doctor en Ciencias Abel Muñoz Orozco (Charo), sobresaliente investigador en biogenética del maíz, por la contribución de sus trabajos en temas relativos al origen del maíz, sus variantes a través del tiempo y su resistencia a la sequía
2007 Economista y estadista Carlos Torres Manzo (Morelia), gobernador de Michoacán por el PRI en el periodo 1974-1980
2006 Instituto Tecnológico "José María Morelos y Pavón" (Morelia), por sus 40 años de existencia, en los que han egresado 30 mil profesionistas.
2005 Poeta, escritor y cronista Francisco Elizalde García (Zamora). Autor del Poema del rebozo (1950) y Ángeles de la muerte (1953) entre lo más significativo de una amplia obra.
2004 Desierto
2003 Médico cirujano grastroenterólogo Héctor Orozco Zepeda (Sahuayo) e historiador Luis González y González (Jiquilpan) por sus contribuciones en los respectivos campos en que se han desenvuelto
2002 Centro de Cooperación Regional para la Educación de Adultos en América Latina y el Caribe (Crefal), con sede en Pátzcuaro por su trayectoria en la formación de nuevos cuadros docentes
2001 Club de futbol Monarcas Morelia (Morelia)
2000 Alfredo Zalce (Pátzcuaro), artista visual integrante de la Escuela Mexicana de Pintura, por sus aportaciones al arte moderno mexicano desde los ámbitos del muralismo, la pintura, la gráfica, la escultura y la estampa
1999 El Ejército Mexicano y el Primitivo y Nacional Colegio de San Nicolás de Hidalgo, con sede en Morelia

Presea Melchor Ocampo 2011

Hoy definen la entrega


Será hoy, miércoles 5 de enero de 2011, en el transcurso del día, cuando el Congreso del Estado defina de qué manera se otorgará este año la presea Melchor Ocampo, que desde 1999 es emitida por la cámara de diputados michoacana para reconocer a personajes o instituciones cuya trayectoria ha dado prestigio a la entidad.
Como se sabe, este año se pretende entregar el reconocimiento a algún pireri, como una forma de impulsar el reconocimiento que este género musical recibió en noviembre pasado al ser declarado por la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
El anuncio de que la pirekua sería recipendaria de la presea fue dado a conocer el pasado 29 de diciembre como una primicia del portal electrónico de noticias Quadratin.
La agencia de noticias en internet publicó declaraciones del presidente de la Junta de Coordinación Política, Wilfrido Lázaro Medina, quien sostuvo que “entre los coordinadores de los grupos parlamentarios existía un acuerdo para éste año condecorar al algún compositor o algunos compositores de pirekua, con la intención de incentivar a las nuevas generaciones a conocer y valorar ese género musical”.

La decisión, que en primera instancia no parecía implicar ninguna complicación, ha despertado en cambio cierto nivel de polémica. Algunas de las inconformidades con la determinación ni siquiera se han dado en la coyuntura de la entrega de la presea, sino que emergieron desde el momento mismo en que el gobierno de Michoacán dio a conocer la determinación de la Unesco, hace dos meses.

En efecto, ya el 18 de noviembre de 2010, la familia Victoriano Cruz, de la comunidad de San Lorenzo, emitió una carta pública dirigida al gobernador Leonel Godoy Rangel, en la que se reprobaba el uso de la imagen del compositor de pirekuas tata Juan Victoriano Cruz con fines publicitarios, especialmente porque el compositor purépecha había fallecido recién el 27 de septiembre.
En lo esencial, aquella misiva señalaba:

Los que suscribimos, Cecilia, Sebastiana, Lucas, María Concepción, Virginia y Pedro, hijos de Tata Juan Victoriano Cira y Nana Dominga Cruz Cira, manifestamos a usted nuestra más enérgica protesta por el uso de la imagen de Tata Juan Victoriano Cira en la publicidad difundida desde su gobierno el pasado 18 de noviembre en los principales diarios estatales cuyo texto expresa: “Gobierno de Michoacán. Felicidades Michoacán, por el orgullo mundial. La pirekua, canto tradicional p’urhepecha y la cocina tradicional mexicana: el paradigma de Michoacán, han sido reconocidas por la UNESCO, como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad”.
Tata Juan Victoriano Cira falleció el pasado 27 de septiembre; sus hijos, sus nietos, sus bisnietos, amigos y miembros de nuestra localidad San Lorenzo, estamos muy dolidos por la pérdida física de un gran compositor como lo fue Tata Juan. Por eso, nos indigna que usted use la figura de Tata Juan para fines publicitarios de su gobierno. Ciertamente, nuestra familia meses atrás permitió el ingreso del fotógrafo a nuestro seno familiar para imprimir la placa, ya que argumentó que era con fines de investigación académica, nunca manifestó que era para fines publicitarios de su gobierno.
Como compositor, Tata Juan siempre quiso compartir sus obras con el pueblo p’urhepecha, con la sociedad michoacana, con los mexicanos y con la comunidad internacional, pero el sistema cultural de Michoacán le negó apoyo, para muestra, anexo una copia digital de una de las solicitudes que quedó esperando una respuesta, que nunca llegó. Esta historia se repite en muchos otros compositores indígenas p’urhepecha. Desde nuestra pena, le decimos que es bueno que su gobierno se preocupe por el reconocimiento internacional de la pirekua, pero sería más humano si el sistema cultural de Michoacán atendiera al hacedor de la pirekua, o emprendiera programas reales para preservar la lengua materna de Michoacán, que cada día está más endeble. Pero tal parece que es prioritario atender los intereses de la Empresa Turística (Sectur). Vemos que su gobierno desatiende la problemática real de los pueblos originarios de Michoacán, pero sí recurre a los valores ancestrales indígenas para aparecer en el escenario internacional.
Hace más de cinco siglos sus antepasados, los Turhisïecha, saquearon de Juchari Ireta (Michuacan), el oro, la plata, las plumas, el jade, luego la madera y ahora van a despojarnos nuestro patrimonio cultural; no podemos pensar de otra forma mientras el sistema de gobierno siga en ese panorama político.
Esperamos que lo manifestado en esta misiva tenga eco favorable. Sin más por el momento, reciba nuestros saludos.

Atentamente
Familia Victoriano Cruz
San Lorenzo, Michoacán. México. Noviembre 18, del 2010.

C.c.p. Oficina de la UNESCO.
C.c.p. UNOFI – ONU, Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas.

Más recientemente, el lunes 2 de enero, publiqué en este blog la carta emitida el 1 de enero por Pedro Victoriano Cruz, que puede ser consultada inmediatamente debajo de esta entrada. En el documento, el comunicador purépecha pone en entredicho que el Congreso del Estado se preste a engordar el caldo del turismo cultural, cuando otras prioridades legislativas de impacto más decisivo en cuestiones étnicas están pendientes, entre ellas la de proponer “una Ley Indígena digna, una Ley que apuntale la reconstrucción del pueblo p’urhepecha. No la Ley que propone la Secretaría de los Pueblos Indígenas, sino una Ley que sea construida con la participación de los auténticos descendientes de los pueblos originarios del antiguo Michoacán”.
Mucha razón le asiste al maestro Pedro Victoriano Cruz y a quienes piensan como él. Mientras, hoy a partir del mediodía se realizará una sesión de pleno del Congreso del Estado en la que se presentarán las propuestas relativas a la entrega de la Presea Melchor Ocampo.
Sea cual sea el resultado de la sesión, durante la jornada de hoy se convocará a una sesión solemne para mañana, 6 de enero, en la cual, con la representación de los tres poderes del Estado, se otorgará la Presea Melchor Ocampo.
Los diputados deberían aprender
a mirar más allá de las pirekuas…


El siguiente texto corresponde a una carta abierta emitida a través de la internet a todos los medios de comunicación de Michoacán el pasado 1 de enero, de parte del comunicador purépecha Pedro Victoriano Cruz. Su contenido tiene que ver con el anuncio de que la presea Melchor Ocampo 2011, que cada 6 de enero es entregada por el Congreso de Michoacán, se otorgará este año a los pireris, luego de que trámites emprendidos por el gobierno de la entidad y la federación consiguieron que la UNESCO incluyera a las pirekuas como parte del patrimonio cultural intangtible de la humanidad, en noviembre pasado.

El texto de Pedro Victoriano Cruz dice, a la letra:

CARTA ABIERTA

A los P'urhejkutiecha P'urhepecha (guerreros p'urhepecha)
A los Diputados del H. Congreso de Michoacán de Ocampo (LXXI legislatura)
A la sociedad de la Ireta P'uhepecha y michoacanos.
A los medios de Comunicación:

Los diputados deberían decidirse a aprender a mirar más allá de las pirekuas…

En los años 60's, un ciudadano común intentó apropiarse del patrimonio cultural p’urhepecha: la pirekua. El médico dentista Librado Pérez Vega logro ganarse la simpatía de muchos compositores de las 4 subregiones de Michoacán, y conforme iba adentrándose más a la cultura, pronto vino esa intensión. Fue Tata Juan Victoriano Cira quien me conto esta historia: “…muchos han querido apropiarse de nuestra música, así ocurrió con Librado Pérez Vega, primer profesor de las Hermanas Pulido, quien fue desterrado de esta tierra, pues, pretendió apropiarse de la “Josefina”, flor de canela y otras pirekuecha y música de muchos compositores incluyendo varias mías; fue sujeto a un juicio legal pero como era amigo del general Lázaro Cárdenas, este le regaló una vivienda en Guacamayas y allá se fue, los p’urhepecha no lo quisimos más”.

Hoy, 40 años después es toda una institución gubernamental quien hace ese mismo intento, pero ahora la ayuda de una organización internacional la UNESCO, por eso me causa tanta preocupación que el Congreso del Estado, quiera seguirle el juego a la Empresa Turística Sectur, al intentar evadir sus responsabilidades legislativas, y convertirse en una academia del “Oscar Michoacano”.

El mejor reconocimiento y completo que el Congreso Michoacano podría hacer, es trabajar en sacar adelante una Ley Indígena digna, una Ley que apuntale la reconstrucción del pueblo p’urhepecha. No la Ley que propone la Secretaría de los Pueblos Indígenas, sino una Ley que sea construida con la participación de los auténticos descendientes de los pueblos originarios del antiguo Michoacán. Si, el Congreso podría en un futuro no muy remoto entregar algún reconocimiento, pero tendría que tomar en cuenta a que pireri, porque existen al, menos dos tipos de ellos: pireris mercantiles y folcloristas que se han dedicado a saludar con sombrero ajeno en planos nacionales e internacionales, creo que estos no son dignos de un reconocimiento, pues no vemos que siembren pirekuas, solo cosechan lo que otros siembran y eso no es meritorio. Hay también, pireris hombres y mujeres que prestan su servicio a la comunidad con su creatividad musical, están involucrados con el vivir de su gente, no esperan beneficios de proyectos de cultura gubernamental, su vocación es vivir en la música, no de la música, siembran la música en las nuevas generaciones, ellos si son merecedores no solo de un reconocimiento sino mas allá de eso. Si en verdad es leal el deseo del Congreso Michoacano, entonces debe tomar en cuenta lo anterior; pero exhorto, un verdadero reconocimiento tendría que ser que no solo haga justicia a las pirekuas, sino al hacedor de la pirekua, a los oyentes, a los hombres de campo, a las amas de casa, a los artesanos, a los niños y a las niñas; sólo que luego de haber aplicado una ley que resalte las bases para reconstruir los valores y la autonomía del pueblo p’urhepecha.

Insisto, Turismo ha manejado con fines mercantiles esa designación de la UNESCO y el Congreso Michoacano, puesto que siempre ha estado muy lejos de nosotros, si no estudia a fondo el bagaje cultural de los pueblos originarios, si no se compromete, puede terminar quedándose en el folclorismo y legitimando a la vez ese intento de despojo cultural. Lo llamo despojo, porque eso es: la Secretaria de Turismo y el Gobierno de Michoacán han incurrido en una serie de violaciones a las disposiciones jurídicas de la Constitución Política de México, al no consultar a las comunidades para hacer uso del patrimonio cultural p’urhepecha y han violado también los instrumentos jurídicos internacionales como lo son la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas y el Convenio 169 de la OIT.

Por ejemplo el Artículo 2o. de la Constitución señala: …Son comunidades integrantes de un pueblo indígena, aquellas que formen una unidad social, económica y cultural, asentadas en un territorio y que reconocen autoridades propias de acuerdo con sus usos y costumbres. A. Esta Constitución reconoce y garantiza el derecho de los pueblos y las comunidades indígenas a la libre determinación y, en consecuencia, a la autonomía para: I. Decidir sus formas internas de convivencia y organización social, económica, política y cultural. IX. Consultar a los pueblos indígenas en la elaboración del Plan Nacional de Desarrollo y de los estatales y municipales y, en su caso, incorporar las recomendaciones y propuestas que realicen.

¿No es una de las funciones del Legislativo ser fieles a las necesidades de sus supuestos representados para cuidar a la vez la aplicación correcta de la Ley? Los diputados deberían decidirse a aprender a mirar más allá de las pirekuas…

Pedro Victoriano Cruz
San Lorenzo, Michoacán. México.
31 de diciembre del 2010

Pastorelas en el Rincón de los Sentidos

Miradas a la tradición

Una imagen tomada del Facebook de Odisea teatro, con los personajes de Odisea en Nochebuena.

El año teatral moreliano concluyó con un maratón de pastorelas emprendido en la sucursal Madero poniente del café El rincón de los sentidos, organizado por el colectivo Viajabundo Teatro, que congrega a estudiantes y egresados de Bellas Artes y a teatristas procedentes de otros ámbitos y procedentes de inquietudes distintas.
Las últimas dos funciones del programa fueron emprendidas el miércoles 22 de diciembre, a cargo de Viajabundo teatro y de Odisea teatro, dos de las cuatro agrupaciones convidadas al encuentro de fin de año. Es de esas funciones de las que da cuenta este post.

Neopicarezca en escena
El denominador de Pastorela hecha en México (Viajabundo teatro) Y de Odisea en Nochebuena (Odisea teatro) es la intención de poner al día la tradicional estructura de la pastorela, un género que llegó a México de la mano de los jesuitas y que tuvo su primer antecedente en el Siglo XIX con La Noche más venturosa, de José Joaquín Fernández de Lizardi.
En este sentido de la actualización, en Pastorela hecha en México encontramos un ejercicio en el que los pastores han sido canjeado por íconos de la cultura pop del siglo XX (Frida Khalo con su pata de palo, María Félix en sempiterna búsqueda de su indito Tizoc y un profe universitario de filosofía, alucinado con los temas del devenir, los hongos y las canonjías propias del sindicalismo en la instrucción superior). A su vez, el duelo entre las potencias del Cielo y del Infierno ya no serán dirimidas con espadas o invocaciones, sino en talk shows y concursos de canto, respondiendo a los mediatizados modismos de este México post-Foxilandia y plenamente instalado en el feudo panista-calderonista que también amerita distintas miradas y guiños críticos a lo largo de la puesta.
Actoralmente sobresale notablemente el papel de Alejandro Aviña en el papel de la Félix, aunque en general todo el elenco cumple, excepción hecha de José Manuel Ramírez (arcángel Gabriel), quien a cambio de cierto duende nato que merece ser cultivado, muestra muy pronto que no tiene una formación teatral, pues sus intervenciones sólo cumplen, imparcialmente hablando, con la tarea de romperle el ritmo a lo que están levantando todos los demás.
Vale. Esta es una observación benévola, pero que debe ser formulada. Habla, además, de un asunto que se puede remediar perfectamente con trabajo formativo. Ramírez tiene madera, indudablemente, pero ese diamente se tiene que tallar.
Mientras, desde un elenco mucho más homogéneo en sus buenas aptitudes actorales, los integrantes de Odisea teatro tienen muy firme lo que le ha faltado a Viajabundo: presencia escénica irreprochable. Desde esa imprescindible factor, su mirada satírica a la pastorela tradicional incluye a un delicioso Satanás (personificado por Brenda Olivia Pérez, entre otros papeles), aunque es probable que la anécdota que han elegido como dramaturgia esté un punto menos problematizada que la emprendida por Manuel Barragán en el caso de Pastorela hecha en México.

Independientemente de lo anterior, lo más importante de la experiencia decembrina en El Rincón de los Sentidos consiste en que una agrupación de jóvenes teatristas, los de Viajabundo Teatro, han abierto una nueva trinchera para la escena local y, desde esa posición, han decidido compartir el espacio e invitar a otras agrupaciones teatrales. Una actitud que dice mucho de la generación a la que pertenecen los involucrados y que augura buenos momentos para el futuro teatral en la ciudad.
Quedan aquí abajo, como de costumbre, los videos de cada una de las dos puestas presenciadas.

EN VIDEO / Odisea en Nochebuena / Odisea Teatro



EN VIDEO / Hecha en México / Viajabundo Teatro

En el CXCV aniversario luctuoso del caudillo

Un animatronic

llamado Morelos



Habla, parpadea y modifica su postura corporal: mueve manos, dedos, brazos, hombros… si realmente viviera, tendría 245 años de edad (ya que nació en 1765) y probablemente no luciría tan lozano. Pero gracias a la combinación de tecnologías hidráulicas, informáticas, prostéticas, escultóricas y de maquillaje, cualquier visitante que llegue a Morelia puede conocerlo de cuerpo entero y con el aspecto probable que pudo haber tenido al rondar sus muy vigorosos cuarenta años. Se trata de Joseph María Teclo Morelos y Pavón, mejor conocido como José María Morelos. O, para ser más propios, se trata del animatronic del prócer, que se aloja en la Casa Natal de Morelos desde comienzos del presente mes de diciembre, como parte del programa Morelia viva en su historia, que plantea diversas propuestas que le den atractivo a actividades de divulgación dedicadas a la historia de la capital michoacana.



Con un costo de alrededor de un millón de pesos, el robot que recrea a Morelos fue desarrollado por la empresa estadunidense Sally Corporation Factory, una de las firmas de mayor prestigio a nivel mundial en materia de espectáculos multimedia y desarrollo de animatronics, ya para el cine o para otras formas de espectáculo, así como para diversas atracciones destinadas a museos y parques temáticos.
El rostro de Morelos fue modelado en silicón por el artista Brett Waller, a partir de informaciones que recopilaron toda la iconografía que se conoce en torno al héroe de la independencia y fundador del Estado Mexicano.
La presentación del animatronic se realizó a comienzos de este mes de diciembre, en una sala acondicionada ex profeso en la Casa Natal de Morelos, pero en aquella ocasión no tuve la oportunidad de acudir a conocerlo. Fua apenas este 22 de diciembre, durante el acto cívico realizado para conmemorar el CXCV aniversario de la muerte del Siervo de la Nación, cuando al fin pude verlo y videograbarlo.
Un poco más abajo les comparto el material, así como otro video que da cuenta de la ceremonia cívica.

El rostro de Morelos en un primer tratamiento emprendido en silicón en 2009 por el autor Brett Waller para el animatronic que el gobierno moreliano encargó a la legendaria empresa estadunidense Sally Corporation, una de las firmas más antiguas y de mayor prestigio en la creación de animatronics y, en general, de espectáculos interactivos, fundada en 1977. La foto ha sido tomada del blog de Waller, el cual pueden visitar desde este enlace.

EN VIDEO / Morelos vivo, en la Casa Natal del caudillo


EN VIDEO / Acto cívico, 22 de diciembre de 2010
El emplazamiento de la patria / ópera

De la épica al melodrama


La Secretaría de Cultura de Michoacán puso fin a su programa cultural de 2010 con el estreno de la ópera El emplazamiento de la Patria, original del compositor Manuel Cuevas (Morelia, 1971). La obra, descrita como un “melodrama trágico”, debutó este fin de semana en dos funciones, el sábado 18 y el domingo 19 de diciembre, en el teatro Melchor Ocampo.
Con la puesta en escena también llegó a su término el calendario institucional de actividades conmemorativas en Michoacán por el bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución Mexicana, ya que la historia de esta puesta se ambienta en la antesala del estallido de la guerra insurgente.

EN VIDEO / Protocolo antes del estreno


Distribuida en dos actos y tres escenas (La partida, La ausencia y La tumba), El emplazamiento de la Patria tiene como protagonistas a José María Morelos y Pavón y a Brígida Almonte, con quien el futuro Siervo de la Nación engendró un hijo. La puesta en escena idealiza la relación entre ambos personajes y los ubica en el contexto de un amor imposible. De hecho, la obra comienza con la despedida entre ambos.
En la primera escena, un joven Morelos de 25 años de edad acude a una cita con su amada Brígida para decirle adiós, pues está a punto de abandonar Apatzingán a fin de volver a su natal Morelia, al Colegio de San Nicolás, donde emprenderá los estudios que lo conducirán al sacerdocio.
Los diálogos del héroe, en esta parte de la obra, proponen que Morelos elige el camino de la sotana, no por una vocación religiosa en sí misma, sino porque piensa que sólo accediendo a los conocimientos que le puede dar la formación eclesiástica contará con mejores posibilidades de contribuir a la independencia de la Nueva España.
La despedida marca el sino de los personajes. En la escena siguiente veremos a Brígida Almonte agonizar a causa de una de las fiebres propias de Tierra Caliente, mientras su padre la desprecia por haber engendrado a un hijo ilegítimo, Juan Nepomuceno Almonte y por negarse a contraer matrimonio con un prospecto que él le ha conseguido.
Brígida morirá, tras ser maldecida por su progenitor, pero no sin antes pedirle a su criada y amiga, Lugarda, que cuide del niño y ponga al tanto de los hechos a José María.


Luego de un cuadro dedicado al sepelio de la joven mujer, la última escena muestra cómo, en fugaz viaje a la Tierra Caliente, Morelos acude a la tumba de Brígida. Ahí escucha la historia que Lugarda tiene qué contarle y asume la paternidad de su hijo, ya adolescente. También es en ese lugar donde la obra instala el episodio en que Morelos es designado por Hidalgo como comandante en jefe de las fuerzas revolucionarias del sur, ya que un mensajero seguido de un gran contingente llega hasta el protagonista para darle a conocer la determinación del Padre de la Patria. Y es allí, ante la tumba de Brígida, donde Morelos asume su compromiso, se desprende de su pasado y determina cumplir su cita con el Destino.


No tengo una opinión definida sobre la estructura y el tratamiento musicales que el maestro Cuevas ha elegido para narrar esta historia a partir de la ópera. Lo mío no es la música, sino el teatro y las artes visuales y no hay nada peor que pretender hablar de aquello que uno no conoce. Con esa tácita reserva, la única opinión que sí puedo emitir sin reservas acerca de esta puesta en escena, porque se refiere a algo que sí conozco (y que tiene que ver con la formación vocal que precisa lo mismo un actor que un cantante), es la siguiente: con excepción de la soprano Claudia Arévalo, que es la voz mejor educada de todo el elenco, la presencia vocal ha sido tan débil en las funciones de estreno de El emplazamiento de la Patria, que los diálogos y soliloquios de los personajes han sido continuamente “comidos” por la instrumentación orquestal.
Por lo demás, para quien desee leer algunos comentarios críticos mucho más fundamentados de los que yo podría emitir desde el punto de vista musical, no dudo aquí en recomendar ampliamente el texto alusivo a esta obra que publica el periodista Erick Alba en La Jornada Michoacán (el enlace, aquí).


Pero si me declaro incapaz de cualquier comentario acerca de lo estrictamente musical en El emplazamiento de la patria, en cambio sí puedo extenderme en otros aspectos.
De entrada, debo decir que la idea de exhibir una temprana crisis amorosa para el joven Morelos, en el contexto de una disyuntiva entre la vida personal y “el llamado del Destino”, no es mala en absoluto. De hecho, plantea un tema universal, vigente y que puede llegar a ser profundamente intenso por todo lo que implica en términos de sacrificio. Las licencias artísticas que el autor ha emprendido tampoco me parecen incorrectas en principio. Por ejemplo, el hecho de desplazar el episodio del nombramiento de Morelos como general acierta al colocar esa decisión ante la tumba de la mujer que Morelos ha amado, ya que acentúa el conlicto entre el afecto y los ideales.
A pesar de todo, luego de presenciar las dos funciones de estreno, el sábado y el domingo, me quedo pensando en por qué llevar a un personaje épico, como Morelos, a los territorios más estrechos del melodrama.


En el mismo sentido, me pregunto cómo es posible hablar de esta obra en los términos de un “melodrama trágico”, siendo que ambos géneros son muy difíciles de conciliar porque sus intenciones y sus mismísimas estructuras de representación son completamente distintas.
Si El emplazamiento de la patria pretende ser tragedia, por ejemplo, la estructura no justifica el título. No hay estásimon, el papel el coro está absolutamente desdibujado y, en general, faltaría bstante trabajo en esa dirección.
Por otro lado, el tono melodramático, que sí está presente, disminuye de inmediato los elementos reflexivos más profundos que se le podrían haber arrancado al tema. Y la razón de esto no es difícil de comprender. El melodrama es un género que exacerba el papel de las emociones, las desborda. Y es evidente que un espíritu afectado por emociones desbordadas no tiene la serenidad necesaria para reflexionar de manera profunda.
Esta es la razón (dicho sea de paso) por el que la telenovela y otras formas narrativas que echan mano del melodrama son tan populares: anegan al espectador con emociones intensas, pero esa intensidad es inversamente proporcional a la profunidad de la propuesta en términos de concepto.


Estas me parecerían, en todo caso, las observaciones de fondo más pertinentes ante el sentido de la ópera que hemos visto.
Por lo demás, una escenografía atractiva, que en su base juega con los tonos ocres terracalentanos, hace contrapunto a un trazo escénico bastante esquemático y que tiene el problema adicional de que no aprovecha por completo los niveles de significación que están propuestos para el espacio por el diseño escenográfico.


Vale. Ahí queda esta nueva aproximación al Rayo del Sur, de la cual vale la pena destacar el hecho indispensable de que se trata de una obra concebida desde Michoacán, en Morelia, y que procura una mirada dirigida al mayor héroe que engendró nuestra ciudad, la antigua Valladolid, en el duro trance del nacimiento de la patria.
Entiendo asimismo que, salvo la cantante que interpreta a Brígida, los integrantes del elenco son ante todo cantantes amateur o todavía en preparación. En todo caso, cantantes que no viven profesionalmente de esa actividad. Bien está el empeño, que permite una mirada benevolente, pero la benevolencia no impide señalar, desapasionadamente, los detalles que exhibe el trabajo en su conjunto.
Participaron en la puesta el tenor Jesús Belmonte, la soprano Claudia Arévalo, el barítono Fabio Granados y la mezzosoprano Liliana Ortega, todos arropados por la Camerata Juvenil de Michoacán bajo la dirección de Mario Rodríguez Taboada. La dirección escénica ha sido de Juan Carlos Arvide.

EN VIDEO / Aspectos de la ópera
Rescate de música virreinal

Variaciones, de J.M. Delgado

resonó en la catedral de Morelia

Durante el concierto en la catedral de Morelia, el 15 de diciembre.

La catedral de Morelia fue escenario del penúltimo concierto de la Orquesta Sinfónica de Michoacán en este 2010. El programa de la noche del 15 de diciembre cumplió, ante todo, con una indispensable tarea de investigación y reconstrucción musical: la interpretación de las Variaciones de José Manuel Delgado.
Para empezar a comprender la importancia de esta obra, hay que recordar ante todo que José Manuel Delgado y su hijo, José Francisco Delgado y Fuentes, son considerados algo así como los patriarcas de toda una dinastía de compositores que surgió durante la época virreinal en México, y a quienes la violonchelista e investigadora bielorrusa Evguenia Rubina ha dedicado varios años de investigación, rescatando incluso partituras originales.
Fue apenas en septiembre de 2009 cuando Roubina presentó en la ciudad de México, en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, el libro Obras instrumentales de José Manuel Delgado y José Francisco Delgado, el cual inaugura la colección Joyas Musicales de la catedral de Valladolid-Morelia (Ediciones Eón).
En la obra, cuyo fin es eminentemente divulgador, figuran dos partituras rescatadas de entre la obra de los autores citados: el Trío No. 2, Opus 1 para dos violines y bajo, de José Francisco Delgado y Fuentes, así como Variaciones, de su padre, José Manuel Delgado. Esta última es la obra que abrió el concierto del pasado día 15.
El video, al final de este post, recoge sólo algunos fragmentos de la interpretación de la obra, que tiene como característica la de emplear al clarinete como instrumento solista poco antes de que Mozart, en el Viejo Continente, hiciera lo propio (José M. Delgado y Mozart fueron contemporáneos).
He aquí una obra cuyo proceso de investigación arrojará nueva luz sobre el legado de los músicos que contribuyeron con su obra a ampliar las técnicas de ejecución de una época clave para el desarrollo musical en México.
Valga recordar que Evguenia Roubina logró acceder a los archivos musicales de la Catedral de Morelia merced a su prestigio como investigadora y a la presentación ante las autoridades eclesiásticas morelianas de un detallado plan de investigación, gracias a lo cual ha sido recuperar esta pieza de un autor cuyo talento influyó en el desarrollo artístico de su época.
El programa ofrecido el miércoles en la catedral de Morelia estuvo dedicado al vigésimo quinto aniversario de la ordenación episcopal del arzobispo de Morelia, Alberto Suárez Inda. Como solistas participaron el flautista Manuel Alfonso Clavijo y la organista Laura Angélica Carrasco Curínzita. Los contenidos de la velada incluyeron un Concierto para flauta, de Mozart, así como el Concertino para órgano y orquesta de Miguel Bernal Jiménez.

EN VIDEO / Aspectos de Variaciones