
Día Mundial del Teatro en Morelia
Sábado y domingo, el festejo
Una imagen de La salida al teatro, una muy buena puesta en escena a cargo de Hypatia López, presentada hace algunas semanas en Pátzcuaro y Morelia. Este fin de semana la capital michoacana ofrece un amplio programa de actividades escénicas organizadas por la comunidad teatral local.Este domingo 27 de marzo se conmemora el Día Mundial del Teatro y en la ciudad de Morelia la comunidad teatral ha preparado un programa de jornada doble que comienza este sábado a la una de la tarde y que promete extenderse hasta ya muy avanzada la madrugada del domingo, para continuar el día de mañana en diferentes espacios públicos de la capital michoacana.
Lo más interesante de este festejo es que en esta ocasión fue la propia comunidad escénica local la que decidió organizarse para sacar adelante esta genuina fiesta de la escena.
La convocatoria lanzada por los teatristas hace más de veinte días fue secundada hace una semana por la Secretaría de Cultura, que lanzó a su vez una convocatoria para apoyar a los grupos con un pago simbólico de 1,500 pesos por participación, así como con la impresión del consabido plotter y otros respaldos de difusión.
Empero, en su esencia, la participación de 13 de los 20 grupos que estarán engrosando estas jornadas es resultado de una organización autónoma que es un signo muy saludable que es preciso festejar, al margen de generaciones, escuelas, tendencias y estilos. He aquí, muy plausiblemente, el alma del festejo en Morelia.
A continuación el programa final dado a conocer en Facebook por los administradores de la página Día Mundial del Teatro en Morelia. Habrá algunos ajustes de última hora, inevitables, pero esta es la esencia de lo que se ofrecerá. Felicidades.
SABADO 26 DE MARZO
María y el Reino de Kurrú
Grupo: Uno más Otros teatro
Dirige: Alan Delgado
Lugar: Centro Cultural Universitario
Hora:13:00 hrs
No hay placer más exquisito
Grupo: BAPE Teatro.
Autor: Alberto Castillo
Dirección: Colectiva
Lugar: Foro la Capilla
Hora: 16:00 hrs
Hamlet García
Autor: Miguel Morillo
Directora: Aída Andrade
Lugar: Foro la Capilla
Hora: 16:30 hrs
Mesas de dialogo y ponencias.
Hora: 18:00 hrs.
Lugar: La Fortaleza (Canteros 258, Col. Obrera, a espaldas de la calle 5 de febrero)
Responsable: Gunnary Prado
Convivio por el Día Mundial del Teatro
Fiesta de Sombreros
Hora: 21:00
Lugar: La Fortaleza (Canteros 258 Col. Obrera, a espaldas de la calle 5 de febrero)
DOMINGO 27 DE MARZO
Directores que improvisan …
Hora: 10 hrs.
Lugar: Teatro Rubén Romero
Responsable: Gunnary Prado
Intervención en espacios públicos: Chocolate y Pic nic
Responsable: Jonathan García
Hora: 13:00 hrs.
Lugar: Cerrada de San Agustín
Lecturas en voz alta del mensaje del DMT
Lugar: Cafés, calles, plazas, etc.
Hora: 16:00hrs
Responsable: Selma Sánchez
ESCENARIO ABIERTO (Plaza Ocampo)
Entre otras actividades se presenta aquí:
La marakita cruzando la frontrra
Monólogo compartido en tres actos
Grupo: La otra escuela de circo
Actúa: Maribel Aguilar
Presentaciones diversas de 16:00 a 20:00 hrs.
Responsable: Cuauhtémoc Gaona
Travesuras
Improvisación de cuerpos en el espacio público.
Responsable: Erandini Alvarado
Lugar: Cerrada de San Agustín
Hora: 17:00hrs
Caravana teatral
Lugar: Calles del centro de Morelia
Hora: 18:00 hrs
Responsable: Cuauhtémoc Gaona
La importancia de Llamarse Ernesto
Autor: Oscar Wilde
Grupo: Vaso
Dirección: Colectiva (retomando algunos aspectos de la dirección original y el concepto de Ana Perusquía)
Hora: 20:00 hrs.
Lugar: Ágora de la Casa de la Cultura frente a la Capilla.
Te he conocido
Grupo: Colectivo Viajabundo y Metro Laboratorio Escénico
Autor: Héctor Mendoza
Dirección: Emilio Carrillo
Hora: 21:00 hrs
Lugar: Rincón de los sentidos (Madero Pte. 485)
Lo más interesante de este festejo es que en esta ocasión fue la propia comunidad escénica local la que decidió organizarse para sacar adelante esta genuina fiesta de la escena.
La convocatoria lanzada por los teatristas hace más de veinte días fue secundada hace una semana por la Secretaría de Cultura, que lanzó a su vez una convocatoria para apoyar a los grupos con un pago simbólico de 1,500 pesos por participación, así como con la impresión del consabido plotter y otros respaldos de difusión.
Empero, en su esencia, la participación de 13 de los 20 grupos que estarán engrosando estas jornadas es resultado de una organización autónoma que es un signo muy saludable que es preciso festejar, al margen de generaciones, escuelas, tendencias y estilos. He aquí, muy plausiblemente, el alma del festejo en Morelia.
A continuación el programa final dado a conocer en Facebook por los administradores de la página Día Mundial del Teatro en Morelia. Habrá algunos ajustes de última hora, inevitables, pero esta es la esencia de lo que se ofrecerá. Felicidades.
SABADO 26 DE MARZO
María y el Reino de Kurrú
Grupo: Uno más Otros teatro
Dirige: Alan Delgado
Lugar: Centro Cultural Universitario
Hora:13:00 hrs
No hay placer más exquisito
Grupo: BAPE Teatro.
Autor: Alberto Castillo
Dirección: Colectiva
Lugar: Foro la Capilla
Hora: 16:00 hrs
Hamlet García
Autor: Miguel Morillo
Directora: Aída Andrade
Lugar: Foro la Capilla
Hora: 16:30 hrs
Mesas de dialogo y ponencias.
Hora: 18:00 hrs.
Lugar: La Fortaleza (Canteros 258, Col. Obrera, a espaldas de la calle 5 de febrero)
Responsable: Gunnary Prado
Convivio por el Día Mundial del Teatro
Fiesta de Sombreros
Hora: 21:00
Lugar: La Fortaleza (Canteros 258 Col. Obrera, a espaldas de la calle 5 de febrero)
DOMINGO 27 DE MARZO
Directores que improvisan …
Hora: 10 hrs.
Lugar: Teatro Rubén Romero
Responsable: Gunnary Prado
Intervención en espacios públicos: Chocolate y Pic nic
Responsable: Jonathan García
Hora: 13:00 hrs.
Lugar: Cerrada de San Agustín
Lecturas en voz alta del mensaje del DMT
Lugar: Cafés, calles, plazas, etc.
Hora: 16:00hrs
Responsable: Selma Sánchez
ESCENARIO ABIERTO (Plaza Ocampo)
Entre otras actividades se presenta aquí:
La marakita cruzando la frontrra
Monólogo compartido en tres actos
Grupo: La otra escuela de circo
Actúa: Maribel Aguilar
Presentaciones diversas de 16:00 a 20:00 hrs.
Responsable: Cuauhtémoc Gaona
Travesuras
Improvisación de cuerpos en el espacio público.
Responsable: Erandini Alvarado
Lugar: Cerrada de San Agustín
Hora: 17:00hrs
Caravana teatral
Lugar: Calles del centro de Morelia
Hora: 18:00 hrs
Responsable: Cuauhtémoc Gaona
La importancia de Llamarse Ernesto
Autor: Oscar Wilde
Grupo: Vaso
Dirección: Colectiva (retomando algunos aspectos de la dirección original y el concepto de Ana Perusquía)
Hora: 20:00 hrs.
Lugar: Ágora de la Casa de la Cultura frente a la Capilla.
Te he conocido
Grupo: Colectivo Viajabundo y Metro Laboratorio Escénico
Autor: Héctor Mendoza
Dirección: Emilio Carrillo
Hora: 21:00 hrs
Lugar: Rincón de los sentidos (Madero Pte. 485)
Ex Libris se suma al festejo
Este viernes por la noche, el siempre activo José Luis Rodríguez Avalos dio a conocer a través de la internet que la Secretaría de Difusión Cultural y Extensión Universitaria, dependencia de la Universidad Michoacana, celebrará el Día Internacional del Teatro en el escenario del Teatro Universitario José Rubén Romero (Santiago Tapia y Nigromante) el domingo 27 mediante la transmisión del programa radiofónico Ex Libris, a control remoto por Radio Nicolaita y por internet, el cual se puede escuchar en vivo por www.radiovall.com y por http://radionicolaita.umich.mx de 10:00 a 12:00 de la mañana, hora del centro de México.
El Día Internacional del Teatro fue instituido por la ONU en 1961 y se celebra el 27 de marzo desde 1962. Cada año la ONU elige a un personaje del teatro mundial para que emita un mensaje en torno al quehacer teatral. Este año es la Dra. en Artes Escénicas Jessica A. Kaahwa, de Uganda, la encargada del mensaje, en el que valora al teatro (y a las artes) como herramienta más productiva y eficaz que los armamentos para la guerra, que la misma ONU envía para “pacificar” al mundo.
Será en el contexto de la emisión radiofónica donde ocurra el Festival de la Improvisación, que la Universidad Michoacana organiza para que artistas de la escena muestren sus habilidades ante el público. La actuación, que es la parte más importante del trabajo teatral, podrá realizarse como unipersonal, o en duetos o grupos, ya sea que se presenten como tales o se integren en el mismo momento de la actuación.
El público da el tema que habrá de improvisarse y quienes van a actuar tendrán 5 minutos para preparar su salida a escena. En esta ocasión será doble el problema para quienes se sometan a esta difícil cuanto excitante prueba, ya que actuarán para el público en el teatro y para el público radioescucha. La improvisación debe durar entre 1 y 5 minutos.
No solo artistas de nuestra ciudad y del estado se han presentado en este Festival en otros años, sino también artistas de otros estados, así como de España (Miguel Cortázar) y de Estados Unidos (Rob Torres).
Las posibilidades del teatro son múltiples, ya que cuenta con herramientas diversas, tales como la pantomima, títeres, máscaras, teatro de sombras, clown, declamación, oratoria y cuentacuentos. El teatro contemporáneo se destaca por la utilización de muchas de estas herramientas, y de otras que acceden a la escena para enriquecer las presentaciones, tales como el video, la radio, el cine y la multimedia.
Dentro del mismo programa se presentarán los títulos más recientes de la Colección Libretos: N° 77 Doncella vestida de blanco, de Eduardo Rodríguez Solís; N° 78 El cazador de ilusiones, de Antonio Jairo; N° 79 La congregación de pueblos de la jurisdicción de Irimbo, 1598, versión de Alonso Pérez Escutia; y N° 80 Tres pastorelas breves, de Agustín Ramos.
También se conversará con artistas presentes en torno a esta fecha y la actualidad del teatro en Michoacán, tema recurrente no sólo en torno al día que se celebra, sino que sale a relucir constantemente, sobre todo en esta época en que las artes en general, y el teatro en particular, están a la baja por falta de presupuestos. Podría pensarse que el arte se descuida en épocas de crisis, pero para el arte siempre hay crisis económica, pero no de ideas ni de propuestas.
La conducción del Ex Libris está a cargo de Ruth del Río Ramírez e Ingrid Linuet Nava Tovar. Control: Quetzalcóatl Rodríguez del Río. Cabina: Gilberto García Ávalos. Transporte: Marcos Peña Gutiérrez. Producción: J. L. Rodríguez Ávalos. Como cada domingo, la admisión, el café y el almuerzo son gratuitos para quienes asistan a esta transmisión dominical.
El Día Internacional del Teatro fue instituido por la ONU en 1961 y se celebra el 27 de marzo desde 1962. Cada año la ONU elige a un personaje del teatro mundial para que emita un mensaje en torno al quehacer teatral. Este año es la Dra. en Artes Escénicas Jessica A. Kaahwa, de Uganda, la encargada del mensaje, en el que valora al teatro (y a las artes) como herramienta más productiva y eficaz que los armamentos para la guerra, que la misma ONU envía para “pacificar” al mundo.
Será en el contexto de la emisión radiofónica donde ocurra el Festival de la Improvisación, que la Universidad Michoacana organiza para que artistas de la escena muestren sus habilidades ante el público. La actuación, que es la parte más importante del trabajo teatral, podrá realizarse como unipersonal, o en duetos o grupos, ya sea que se presenten como tales o se integren en el mismo momento de la actuación.
El público da el tema que habrá de improvisarse y quienes van a actuar tendrán 5 minutos para preparar su salida a escena. En esta ocasión será doble el problema para quienes se sometan a esta difícil cuanto excitante prueba, ya que actuarán para el público en el teatro y para el público radioescucha. La improvisación debe durar entre 1 y 5 minutos.
No solo artistas de nuestra ciudad y del estado se han presentado en este Festival en otros años, sino también artistas de otros estados, así como de España (Miguel Cortázar) y de Estados Unidos (Rob Torres).
Las posibilidades del teatro son múltiples, ya que cuenta con herramientas diversas, tales como la pantomima, títeres, máscaras, teatro de sombras, clown, declamación, oratoria y cuentacuentos. El teatro contemporáneo se destaca por la utilización de muchas de estas herramientas, y de otras que acceden a la escena para enriquecer las presentaciones, tales como el video, la radio, el cine y la multimedia.
Dentro del mismo programa se presentarán los títulos más recientes de la Colección Libretos: N° 77 Doncella vestida de blanco, de Eduardo Rodríguez Solís; N° 78 El cazador de ilusiones, de Antonio Jairo; N° 79 La congregación de pueblos de la jurisdicción de Irimbo, 1598, versión de Alonso Pérez Escutia; y N° 80 Tres pastorelas breves, de Agustín Ramos.
También se conversará con artistas presentes en torno a esta fecha y la actualidad del teatro en Michoacán, tema recurrente no sólo en torno al día que se celebra, sino que sale a relucir constantemente, sobre todo en esta época en que las artes en general, y el teatro en particular, están a la baja por falta de presupuestos. Podría pensarse que el arte se descuida en épocas de crisis, pero para el arte siempre hay crisis económica, pero no de ideas ni de propuestas.
La conducción del Ex Libris está a cargo de Ruth del Río Ramírez e Ingrid Linuet Nava Tovar. Control: Quetzalcóatl Rodríguez del Río. Cabina: Gilberto García Ávalos. Transporte: Marcos Peña Gutiérrez. Producción: J. L. Rodríguez Ávalos. Como cada domingo, la admisión, el café y el almuerzo son gratuitos para quienes asistan a esta transmisión dominical.

Concierto hoy a las 20:30 pm en el CMMAS
People like us: el collage
como una postura estética
Una de las presencias realmente notables de la actual edición de Ambulante es la de Vicki Bennet (Brighton, Reino Unido de la Gran Bretaña), quien desde hace casi veinte años emprende collages audiovisuales bajo el nombre artístico de People like us (Gente como nosotros).
El del collage ya es, de por sí, un gran tema. Esta arriesgada forma expresiva, que con frecuencia ha sido acusada de plagio (a veces con razón, a veces sin ella), adquiere con People like us una genuina dimensión estética, en el sentido de que el reciclaje de productos audiovisuales previos le permite a la autora generar verdaderos discursos nuevos, siempre preñados de humor o de luminosas notas de alegría (desde que asume su actividad como un juego, a la manera en que los niños reconfiguran su mundo cuando juegan), pero también cargados de una explícita intencionalidad política.
Esto es importante, pero también es necesario comprenderlo bien. People like us me parece una artista absolutamente política… pero política de la manera correcta: no hace panfletos, no hace propaganda ni es una artista militante. Sin embargo, sus collages poseen una poderosa carga política porque la autora desafía discursos ya establecidos, mensajes ya codificados, estructuras narrativas ya concluidas y, al manipular sus contenidos, las resignifica, creando nuevos contenidos que a menudo interpelan al discurso original con una lucidez muy exigente.
El mejor ejemplo de esta actitud, para mí, o por lo menos el ejemplo que me parece que puede ser más asequible para el público, es aquel en el que la artista toma dos filmes absolutamente antitéticos: La novicia rebelde (Robert Wise, 1965) y Apocalipsis (Coppola, 1979). La manera de manipular las imágenes, pero sobre todo dos temas musicales emblemáticos (The sound of music, de Joy Division y The end, de The Doors), que son absolutamente antitéticos, permite una mordaz lectura a las pesadillas que yacen detrás de sueños como el norteamericano: la semilla de la guerra incubando detrás de las buenas intenciones o, sin ir más lejos, la esquizofrenia de una sociedad cuya estabilidad se funda en la tesis de que “el fin justifica los medios”.
Así: irreverente y aguda, atenta y desenfadada, People like us nos permite hacer muchas cosas al mismo tiempo al contemplar sus juegos interpretativos: nos permite recuperar los ocho años de edad emocional; nos plantea contrastes muy demandantes, ya en una vena surrealista que Luis Buñuel habría adorado o en lecturas que siempre rondan lo social, lo ecológico, lo consumista o lo meramente existencial. Paradojas y malabares del pensamiento por cuyos resquicios se asoman verdades incómodas, fantasías deslumbrantes y un placer por la mirada que es todo un deleite.
La autora, de quien estos días se ha estado presentando su programa retrospectivo de cortometrajes, ofrece esta noche de miércoles un performance en vivo en la ciudad de Morelia. El programa, de 45 minutos, toma como columna vertebral fragmentos de su proyecto Género collage para brindar un concierto en vivo. La cita es a las 20:30 horas en el CMMAS (Centro Mexicano para la Música y las Artes Sonoras), en la planta alta de la Casa de la Cultura de Morelia. La entrada es gratuita, pero el cupo es limitado.
RECURSOS EN LA WEB
Para más referencias acerca de People like us, la página de Wikipedia tiene un muy buen artículo (en idioma inglés) en este enlace.
Entrevista con Vicky Bennet en la radioweb MACBA (en inglés), aquí.
El del collage ya es, de por sí, un gran tema. Esta arriesgada forma expresiva, que con frecuencia ha sido acusada de plagio (a veces con razón, a veces sin ella), adquiere con People like us una genuina dimensión estética, en el sentido de que el reciclaje de productos audiovisuales previos le permite a la autora generar verdaderos discursos nuevos, siempre preñados de humor o de luminosas notas de alegría (desde que asume su actividad como un juego, a la manera en que los niños reconfiguran su mundo cuando juegan), pero también cargados de una explícita intencionalidad política.
Esto es importante, pero también es necesario comprenderlo bien. People like us me parece una artista absolutamente política… pero política de la manera correcta: no hace panfletos, no hace propaganda ni es una artista militante. Sin embargo, sus collages poseen una poderosa carga política porque la autora desafía discursos ya establecidos, mensajes ya codificados, estructuras narrativas ya concluidas y, al manipular sus contenidos, las resignifica, creando nuevos contenidos que a menudo interpelan al discurso original con una lucidez muy exigente.
El mejor ejemplo de esta actitud, para mí, o por lo menos el ejemplo que me parece que puede ser más asequible para el público, es aquel en el que la artista toma dos filmes absolutamente antitéticos: La novicia rebelde (Robert Wise, 1965) y Apocalipsis (Coppola, 1979). La manera de manipular las imágenes, pero sobre todo dos temas musicales emblemáticos (The sound of music, de Joy Division y The end, de The Doors), que son absolutamente antitéticos, permite una mordaz lectura a las pesadillas que yacen detrás de sueños como el norteamericano: la semilla de la guerra incubando detrás de las buenas intenciones o, sin ir más lejos, la esquizofrenia de una sociedad cuya estabilidad se funda en la tesis de que “el fin justifica los medios”.
Así: irreverente y aguda, atenta y desenfadada, People like us nos permite hacer muchas cosas al mismo tiempo al contemplar sus juegos interpretativos: nos permite recuperar los ocho años de edad emocional; nos plantea contrastes muy demandantes, ya en una vena surrealista que Luis Buñuel habría adorado o en lecturas que siempre rondan lo social, lo ecológico, lo consumista o lo meramente existencial. Paradojas y malabares del pensamiento por cuyos resquicios se asoman verdades incómodas, fantasías deslumbrantes y un placer por la mirada que es todo un deleite.
La autora, de quien estos días se ha estado presentando su programa retrospectivo de cortometrajes, ofrece esta noche de miércoles un performance en vivo en la ciudad de Morelia. El programa, de 45 minutos, toma como columna vertebral fragmentos de su proyecto Género collage para brindar un concierto en vivo. La cita es a las 20:30 horas en el CMMAS (Centro Mexicano para la Música y las Artes Sonoras), en la planta alta de la Casa de la Cultura de Morelia. La entrada es gratuita, pero el cupo es limitado.
RECURSOS EN LA WEB
Para más referencias acerca de People like us, la página de Wikipedia tiene un muy buen artículo (en idioma inglés) en este enlace.
Entrevista con Vicky Bennet en la radioweb MACBA (en inglés), aquí.

Inauguración en Morelia
Los rostros de la Divinidad
Los rostros de la Divinidad
La exposición de máscaras funerarias mayas Rostros de la divinidad, los mosaicos mayas de piedra verde, que en estos momentos estaría alojada en la Pinacoteca de París, de no ser por la escaramuza diplomática entre México y la nación gala por el caso de Florence Cassez, el pasado mes de febrero, fue inaugurada este jueves en Morelia, donde ocupa varias salas de la planta baja del Centro Cultural Clavijero.
La curadora de la exposición, Sofía Martínez del Campo Lanz, ofreció un recorrido por la muestra, que de Morelia probablemente itinerará a Puebla como parte de un circuito que la llevará a varias ciudades del país.
En el video adjunto a este post figuran las palabras que el secretario de Cultura de Michoacán, Jaime Hernández Díaz, dedicó a esta muestra de arte funerario e incluye un lapsus del secretario (“… de esta gran cultura del periodo mesoamericano…”, obvio: el mesoamericano no es un periodo sino el adjetivo de una región, la “América Media”; los periodos se tipifican como Preclásico, Clásico, Postclásico…).
Por lo demás, la muestra presenta por primera vez los ajuares funerarios completos con que fueron enterrados seis dignatarios mayas hace más de mil años. Está integrada por 147 piezas, entre las que destacan 13 máscaras funerarias de piedra verde y un pectoral zoomorfo de concha, en forma de una cabeza de tortuga, recuperadas en templos prehispánicos de las ciudades de Palenque, Calakmul, Dzibanché y Oxkintok.
La muestra es organizada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y entre sus elementos de interés figuran las recreaciones de los sepulcros de soberanos mayas que fueron descubiertos entre las décadas de 1980 y 1990. También figuran collares, anillos, brazaletes, petos, pectorales y figurillas ceremoniales, tal y como los mayas las colocaban para acompañar a sus gobernantes al enterrarlos.
En la exposición sobresale la recreación de la tumba de K'inich Janaab’ Pakal, quien dirigió la ciudad de Palenque, en Chiapas, entre 615 y 683 d. C., acompañado de todo su ajuar funerario. Lo que ya no llegó a Morelia fue la reproducción digital de su lápida, que en el DF, donde esta exposición se mostró al público el año pasado, se podían apreciar a detalle las imágenes iconográficas grabadas en la piedra y su significado.
De las máscaras en exhibición, ocho corresponden a los rostros de dignatarios del período Clásico (200-900 d. C.) que contribuyeron al apogeo de las dinastías mayas, y fueron dispuestas en las ofrendas como pectorales o cinturones ceremoniales.
Del resto de las máscaras, tres corresponden a dos gobernantes de Dzibanché, y una más al de La Rovirosa, ambos sitios ubicados en Quintana Roo; otras dos pertenecen al de Calakmul, en Campeche; y otra al soberano de Oxkintok, en Yucatán, lugar en el cual se halló también el pectoral zoomorfo de concha.
Pectoral zoomorfo en forma de cabeza de tortuga perteneciente a una de las ofrendas funerarias en Oxkintok.La curadora explicó que a partir de que las tumbas fueron exploradas, las ofrendas se disociaron entre sí y los objetos se exhibieron en diversos museos, pero siempre por separado, sin integrarlos en el discurso de su disposición original, de tal manera que nunca se habían presentado en su conjunto de la forma en que fueron encontradas originalmente, por lo que no había sido posible hacer una lectura completa para comprender su significado preciso.
“Las máscaras funerarias revelan el rostro de los gobernantes, tenían una asociación con lo divino, los materiales de las teselas o mosaicos de jade, caracol, concha, obsidiana y ematita especular, estaban reservados para representar lo sagrado”, detalló la restauradora.
Una de las piezas que podemos extrañar en Morelia es una alfombra funeraria creada con cerca de ocho mil caracoles y semillas, que hace mil 600 años formó parte del ajuar de un personaje de alto rango de la antigua ciudad maya de Calakmul, y que tampoco está presente en Clavijero.
La curadora indicó asimismo que esta exposición ha sido posible gracias al préstamo de piezas por parte de los museos Nacional de Antropología; Regional de Yucatán “Palacio Cantón”; los museos de sitio de Palenque y Toniná, en Chiapas, y de Pomoná, en Tabasco, así como de los fuertes de La Soledad y de San Miguel, en Campeche. También figuran como aportadores de piezas los museos Amparo, en Puebla, y los Centros INAH de Campeche, Quintana Roo y Chiapas.
Sábado 12 / Sesión de Ambulante en la EPBA
Hoy en el programa Injerto:
Los Dream films de Zoe Beloff

La historia es la siguiente: en 1909, el psicoanalista vienés Sigmund Freud hizo su única visita a los Estados Unidos. Durante su estadía en Nueva York, dedicó una tarde a visitar el parque de diversiones de Coney Island.
Esta anécdota le sirvió a la artista neoyorquina Zoe Beloff como punto de partida para la realización de sus Dream Films, una serie de exploraciones lúdicas sobre la relación entre el cine, los sueños y el sexo (o la falta de sexo y sus consiguiente deseos reprimidos), hallazgos fílmicos a partir de películas caseras que fueron filmadas entre las décadas de los veinte y los setenta, del siglo pasado, y a las que la artista neoyorquina decidió agrupar bajo el nombre de una ficticia Sociedad Psicoanalítica Amateur de Coney Island.
Así pues, el programa de hoy en la Escuela Popular de Bellas Artes, dentro de la sección Injerto, ofrece una antológica colección de nueve cortometrajes, algunos de ellos en blanco y negro, silentes, otros a colores y con música, todos reveladores de alguna faceta vinculada a la vida de este clásico parque de diversiones que, alguna vez, llegó a hacer la gran atracción en Estados Unidos.
Los filmes de la sesión (que durará en total 75 minutos), son los siguientes.
La grúa diminuta / A. Grass, 1926, 2’41”
La mantis religiosa / C. De Forde, 1931, 6’22”
El sueño del oso / A. Rosenzweig,1937, 4’17”
Persiguiendo a Louis Schnekowitz / M. Lippman, 1945, 3’46”
El sueño del león / T. Wiesengrund, 1947, 2’55”
El sueño del pollo solitario / B. D’Angelo, 1954, 3’55”
El arca abandonada / S. Weiss, 1962, 4 min.
Mi sueño de irritación dental / R. Troutman “Bobby Beaujolais, 1964, 5’10”
El trineo / E. Kammerer, 1972, 2’5”
La cita es a las 16:00 horas (4 de la tarde) en la galería Silvestre Revueltas de la EPBA, plantel Centro Histórico (Guillermo Prieto esquina con Melchor Ocampo). Gratuito
Esta anécdota le sirvió a la artista neoyorquina Zoe Beloff como punto de partida para la realización de sus Dream Films, una serie de exploraciones lúdicas sobre la relación entre el cine, los sueños y el sexo (o la falta de sexo y sus consiguiente deseos reprimidos), hallazgos fílmicos a partir de películas caseras que fueron filmadas entre las décadas de los veinte y los setenta, del siglo pasado, y a las que la artista neoyorquina decidió agrupar bajo el nombre de una ficticia Sociedad Psicoanalítica Amateur de Coney Island.
Así pues, el programa de hoy en la Escuela Popular de Bellas Artes, dentro de la sección Injerto, ofrece una antológica colección de nueve cortometrajes, algunos de ellos en blanco y negro, silentes, otros a colores y con música, todos reveladores de alguna faceta vinculada a la vida de este clásico parque de diversiones que, alguna vez, llegó a hacer la gran atracción en Estados Unidos.
Los filmes de la sesión (que durará en total 75 minutos), son los siguientes.
La grúa diminuta / A. Grass, 1926, 2’41”
La mantis religiosa / C. De Forde, 1931, 6’22”
El sueño del oso / A. Rosenzweig,1937, 4’17”
Persiguiendo a Louis Schnekowitz / M. Lippman, 1945, 3’46”
El sueño del león / T. Wiesengrund, 1947, 2’55”
El sueño del pollo solitario / B. D’Angelo, 1954, 3’55”
El arca abandonada / S. Weiss, 1962, 4 min.
Mi sueño de irritación dental / R. Troutman “Bobby Beaujolais, 1964, 5’10”
El trineo / E. Kammerer, 1972, 2’5”
La cita es a las 16:00 horas (4 de la tarde) en la galería Silvestre Revueltas de la EPBA, plantel Centro Histórico (Guillermo Prieto esquina con Melchor Ocampo). Gratuito

Eduardo Thomas, entrevista
Los perfiles de Injerto
El curador de la sección videoexperimental Injerto habla acerca de los realizadores participantes este año. Las proyecciones tendrán como sede la Escuela Popular de Bellas Artes plantel centro histórico. El acceso es gratuito.
Por lo demás, aunque el siguente material es asequible con el catálogo electrónico de Ambulante 2011, adjunto a continuación las reflexiones de María Minera en torno a los contenidos de Injerto 2011, cuyos títulos giran en torno al tema de las Constelaciones del lenguaje, es decir, todos los lenguajes que no son parte de nuestra oralidad habitual.
Injerto: escrituras del cine
María Minera
Injerto: escrituras del cine
María Minera
Para los primeros cineastas experimentales se hizo muy pronto evidente que, para ser usado como dispositivo artístico, el cine necesitaba empezar por contradecirse a sí mismo. Aquello que al cine documental o narrativo le era tremendamente útil —la veracidad—, aquí representaba un estorbo. La capacidad de registrar con toda fidelidad el entorno debía, pues, ser por lo menos mitigada, si lo que se buscaba era conseguir la autonomía estética propia de otras expresiones artísticas como la novela o la pintura (porque incluso a la novela más realista le falta lo que al cine le sobra: volumen, podríamos decir). Había, por tanto, que encontrar otros modos de transmitir la inmediatez. Fue así que los cineastas se dieron a la tarea de producir toda clase de efectos y mecanismos —vidrios que distorsionaban la imagen, animaciones abstractas, condiciones extremas de luz, uso de textos, etcétera— que sirvieran para poner hasta cierto punto a raya la irrefrenable tendencia del cine por mostrar las cosas tal y como son. No obstante, lo que fi nalmente llevaría al cine experimental —avant-garde, como se le llamaba entonces— más allá del documento y la fi cción convencional, y lo pondría a la vez a salvo de caer en un mero ejercicio artesanal, sería, como demostraron los cineastas rusos, el descubrimiento de las posibilidades inagotables del montaje; un procedimiento que, según lo defi nió Theodor W. Adorno, en lugar de “interferir directamente en las cosas, las acomoda en una constelación que tiende a parecerse a la de la escritura”. Para el fi lósofo, “todo lo que no es estrictamente cinematográfico en una película” —y pone como ejemplo La noche (1961), de Michelangelo Antonioni— es lo que le da el poder de expresar, “como desde lo profundo de los ojos, el vacío del tiempo” (de ese tiempo: conocido, lineal). En otras palabras, el modo subjetivo de la experiencia —aquel que no responde a lo estrictamente cinematográfi co— es el único capaz de otorgar a un filme su carácter artístico. Ahí las imágenes ya no se funden en un fl ujo continuo; por el contrario, buscan contrastarse unas con otras pues sólo la discontinuidad de las imágenes del mundo interior se acerca, nos dice Adorno, al fenómeno de la escritura: que improvisa, que va y viene, que abstrae. Dos cosas, entonces: el cine más que fi lmarse se escribe pero con una escritura propia, interna (“El medio por excelencia está íntimamente relacionado con la belleza de la naturaleza”, señala Adorno). Por ello no puede decirse que exista una sola manera de escribir —de hacer— cine; lo que hay son modos: constelaciones de lenguaje.
Con el tiempo, y como es natural, estas constelaciones se hicieron más complejas —a la par de la tecnología— en su intento por llevar el lenguaje cinematográfico cada vez más lejos (hasta las fronteras de otras disciplinas como, digamos, la música y las artes visuales). En la sección Injerto de Ambulante 2011 se han incluido cuatro cortometrajes a cargo de Vicki Bennett, artista multimedia y disc jockey inglesa mejor conocida como People Like Us, en los que es posible ver, por ejemplo, cómo la idea de Sergéi Eisenstein del montaje como colisión o conflicto es conducida a un territorio límite —más parecido a los sueños que al cine— en que los elementos secuenciales no sólo no se perciben uno junto al otro: tampoco, necesariamente, uno encima del otro —según quería el director ruso— sino de todas las maneras posibles. A veces dos o tres elementos confluyen en la pantalla; a veces uno y otro reaparecen por turnos o se desplazan por el espacio, poniendo seriamente en duda la noción misma de secuencia. En Trabajo, descanso y juego (2007), la pantalla, seccionada en tres partes, nos deja ver a un niño que se levanta de la cama; más allá, una puerta; detrás de la puerta, el mar; al lado del mar, un clavadista que al arrojarse al agua desata una explosión que da pie al surgimiento de una máquina de escribir en cuyo papel es posible observar de nuevo el mar, del cual brota de pronto la imagen desdoblada de una secretaria a la que le suena con insistencia el teléfono; junto a ella, un grupo de amas de casa mira la televisión; se escucha un gong; unos niños tocan un xilófono mientras los cuadros de al lado nos muestran a un jugador de golf, unos aviones de juguete, un campo de flores. Como se ve, estamos ante un ensamblaje cinematográfico de gran complejidad cuyo asunto —el papel que juega la tecnología en la elaboración de la idea colectiva de futuro— nos es entregado a manera de mensaje diríase subliminal: en efecto, la idea, como en la teoría de Eisenstein, “surge del choque de las tomas independientes”; sólo que aquí, como si se tratara de un enorme rompecabezas, debemos esperar a que choquen no dos sino todas las piezas para que al final pueda surgir la idea que se fue formando, a lo largo del filme, por debajo del umbral de la conciencia.
Tanto en esta cinta como en Descubriendo la música electrónica (1999), El controlador remoto (2003) y Desfile (2009), People Like Us trabaja con “material encontrado”: pietaje de distinta índole (educativo, comercial, industrial) que la artista toma prestado de diversos archivos públicos para generar, a través de collages audiovisuales y muy al estilo cubista, lo que ella misma define como “un acercamiento humorístico y surrealista que busca replantear la naturaleza de los contenidos originales”.
También son las sutilezas del montaje las que ocupan al japonés Takashi Ito, aunque su asunto es mucho más abstracto. Lo que da origen a sus filmes no es un conjunto de temas específicos sino una zona de trabajo: la frontera entre la fotografía y el cine, donde el cineasta ubica esas verdaderas “montañas rusas” que son sus exploraciones visuales según la crítica. En efecto: si en los collages de People Like Us es aún posible vislumbrar la presencia de un residuo narrativo, aquí lo que hay es sensación pura; los ojos dejan de ser la puerta del entendimiento para volverse simples receptáculos de los estímulos visuales y sonoros que brotan sin descanso de la pantalla. En Spacy (1981), considerada por muchos su obra maestra, Ito consigue algo muy improbable: mantener al espectador al filo del asiento por la simple manera de aproximarse, casi en la oscuridad, a un espacioso gimnasio vacío. Realizada a lo largo de dos años, la cinta está conformada por setecientas fotografías fijas del gimnasio que el director refotografió cuadro por cuadro, de acuerdo con una estricta regla que marcaba que a todo movimiento rectilíneo debía seguir uno circular: una técnica de animación en cierto sentido elemental —y conocida: los cineastas experimentales japoneses de los años setenta la utilizaban con frecuencia— que en la obra de Ito alcanza, no obstante, un grado de sofisticación y complejidad ciertamente novedoso y perturbador. Algo de ese misterio está presente también en Diario fotográfico 87, cinta de corte autobiográfico en la que el director hace un recorrido por el año 1987 a través de las fotografías que él mismo tomó durante ese periodo: desde la ventana de su casa, en una boda, en la calle, frente a un parque, etcétera. De nuevo, nada más alejado de la crónica o el recuento tradicional que este intrincado ensamblaje de instantáneas que, más que mostrar el día a día de Takashi Ito, parece revelar su vida interior: cómo percibe los sucesos, qué cosas llaman su atención, cómo se relaciona con las personas de su entorno, qué emociones le despiertan. “Mi intención es transformar las escenas cotidianas y meter al espectador en un torbellino de ilusiones sobrenaturales”, dijo Ito alguna vez, y eso es exactamente lo que logra.
El “reciclaje” de materiales fílmicos es también el punto de partida de las artistas Zoe Beloff y Lisl Ponger. Cada una, sin embargo, lo lleva a un terreno distinto. A partir de cintas caseras encontradas en mercadillos y tiendas de viejo, Beloff construye una asombrosa fi cción que da vida a una curiosa cofradía de habitantes de Coney Island que, inspirados por la sonada visita de Sigmund Freud al lugar —un hecho real ocurrido en el verano de 1909—, se proponen dar rienda suelta a la exploración del subconsciente; para ello fundan en 1926 la Sociedad Psicoanalítica Amateur de Coney Island, cuya principal actividad consiste en filmar los sueños de cada miembro para después analizarlos colectivamente. Cabe decir que, a partir de esta interesante premisa, Beloff se dio a la tarea nada sencilla de crear el archivo completo de los “sueños” del círculo psicoanalítico cuya vida se extendió —como ella imagina— hasta entrados los años setenta; cada sueño es un cortometraje y una aproximación cinematográfi ca —y desde luego onírica— diferente (el proyecto va del blanco y negro al color, como corresponde al paso del tiempo). El señor Rosenzweig, por ejemplo, sueña que se transforma en un oso, y aunque al principio lo disfruta —“Las damas me colman de atenciones”, dice—, después teme que lo descubran y dejen de quererlo y acariciarlo; el señor Grass tiene un sueño en el que su jefe y todos sus empleados son una tropa de enanos a los que debe ayudar a subir a un barco que está por zarpar; Charmian de Forde se sueña como una enorme mantis religiosa y Beverly D’Angelo como la niña a la que todos dejan plantada en su fiesta. Lo más sorprendente aquí no es tanto la historia como el hecho de que esté tan bien tramada que difícilmente uno podría reconocer el “engaño” sin ser advertido de antemano.
Por último, la austriaca Lisl Ponger explora, a través de mediometrajes de corte aparentemente documental, las maneras en que el medio cinematográfico puede contribuir a cambiar ciertos paradigmas de comportamiento colectivo, como puede ser la relación que comúnmente establece el turista occidental con los “pueblos lejanos” que visita. En Déjà vu (1999), Ponger hace uso de las clásicas películas de viajeros para contar —por medio de diversas voces en off— una historia distinta a la que muestran esas cintas llenas de clichés acerca del supuesto exotismo de “los otros”. Así lo explica ella: “Las imágenes son los nuevos souvenirs: ahora es común volver a casa con la maleta llena de fotos en lugar de seda, videos en lugar de especias. Este material es un testimonio inmejorable de una manera de ver y percibir el mundo y sus jerarquías silenciosas.”
La idea, sin embargo, no es hacer una sátira de los cineastas aficionados sino resaltar los elementos que estos diarios de viaje revelan en conjunto, incluso a su pesar, en una suerte de puesta en evidencia involuntaria. Paralelamente, Ponger busca sacudir al espectador al cuestionar su certeza más primaria, el lenguaje: las voces que narran lo que en realidad está ocurriendo en esos lugares no están ahí para ser entendidas, o no necesariamente (se hablan once idiomas distintos). La fantasmal Viena Extranjera (2004) se ocupa también de la “otredad” aunque desde otro ángulo; el material al que ahora recurre Ponger le permite retratar la situación pero desde adentro: en Viena, nos dice, “las comunidades de inmigrantes son prácticamente invisibles. Desde luego, se habla de ellas en los medios pero siempre como un ‘problema’ por resolver. En pocas palabras, rara vez estas comunidades hablan por sí mismas. Este proyecto es un intento por darles voz y visibilidad”. Lo que vemos entonces son los fragmentos, cuidadosamente hilvanados, de las decenas de películas caseras que Ponger recolectó para mostrar las diferentes celebraciones de las también decenas de comunidades que habitan los barrios “invisibles” de Viena. De esta autora se proyecta asimismo Fantasmas semióticos (1990).
Con el tiempo, y como es natural, estas constelaciones se hicieron más complejas —a la par de la tecnología— en su intento por llevar el lenguaje cinematográfico cada vez más lejos (hasta las fronteras de otras disciplinas como, digamos, la música y las artes visuales). En la sección Injerto de Ambulante 2011 se han incluido cuatro cortometrajes a cargo de Vicki Bennett, artista multimedia y disc jockey inglesa mejor conocida como People Like Us, en los que es posible ver, por ejemplo, cómo la idea de Sergéi Eisenstein del montaje como colisión o conflicto es conducida a un territorio límite —más parecido a los sueños que al cine— en que los elementos secuenciales no sólo no se perciben uno junto al otro: tampoco, necesariamente, uno encima del otro —según quería el director ruso— sino de todas las maneras posibles. A veces dos o tres elementos confluyen en la pantalla; a veces uno y otro reaparecen por turnos o se desplazan por el espacio, poniendo seriamente en duda la noción misma de secuencia. En Trabajo, descanso y juego (2007), la pantalla, seccionada en tres partes, nos deja ver a un niño que se levanta de la cama; más allá, una puerta; detrás de la puerta, el mar; al lado del mar, un clavadista que al arrojarse al agua desata una explosión que da pie al surgimiento de una máquina de escribir en cuyo papel es posible observar de nuevo el mar, del cual brota de pronto la imagen desdoblada de una secretaria a la que le suena con insistencia el teléfono; junto a ella, un grupo de amas de casa mira la televisión; se escucha un gong; unos niños tocan un xilófono mientras los cuadros de al lado nos muestran a un jugador de golf, unos aviones de juguete, un campo de flores. Como se ve, estamos ante un ensamblaje cinematográfico de gran complejidad cuyo asunto —el papel que juega la tecnología en la elaboración de la idea colectiva de futuro— nos es entregado a manera de mensaje diríase subliminal: en efecto, la idea, como en la teoría de Eisenstein, “surge del choque de las tomas independientes”; sólo que aquí, como si se tratara de un enorme rompecabezas, debemos esperar a que choquen no dos sino todas las piezas para que al final pueda surgir la idea que se fue formando, a lo largo del filme, por debajo del umbral de la conciencia.
Tanto en esta cinta como en Descubriendo la música electrónica (1999), El controlador remoto (2003) y Desfile (2009), People Like Us trabaja con “material encontrado”: pietaje de distinta índole (educativo, comercial, industrial) que la artista toma prestado de diversos archivos públicos para generar, a través de collages audiovisuales y muy al estilo cubista, lo que ella misma define como “un acercamiento humorístico y surrealista que busca replantear la naturaleza de los contenidos originales”.
También son las sutilezas del montaje las que ocupan al japonés Takashi Ito, aunque su asunto es mucho más abstracto. Lo que da origen a sus filmes no es un conjunto de temas específicos sino una zona de trabajo: la frontera entre la fotografía y el cine, donde el cineasta ubica esas verdaderas “montañas rusas” que son sus exploraciones visuales según la crítica. En efecto: si en los collages de People Like Us es aún posible vislumbrar la presencia de un residuo narrativo, aquí lo que hay es sensación pura; los ojos dejan de ser la puerta del entendimiento para volverse simples receptáculos de los estímulos visuales y sonoros que brotan sin descanso de la pantalla. En Spacy (1981), considerada por muchos su obra maestra, Ito consigue algo muy improbable: mantener al espectador al filo del asiento por la simple manera de aproximarse, casi en la oscuridad, a un espacioso gimnasio vacío. Realizada a lo largo de dos años, la cinta está conformada por setecientas fotografías fijas del gimnasio que el director refotografió cuadro por cuadro, de acuerdo con una estricta regla que marcaba que a todo movimiento rectilíneo debía seguir uno circular: una técnica de animación en cierto sentido elemental —y conocida: los cineastas experimentales japoneses de los años setenta la utilizaban con frecuencia— que en la obra de Ito alcanza, no obstante, un grado de sofisticación y complejidad ciertamente novedoso y perturbador. Algo de ese misterio está presente también en Diario fotográfico 87, cinta de corte autobiográfico en la que el director hace un recorrido por el año 1987 a través de las fotografías que él mismo tomó durante ese periodo: desde la ventana de su casa, en una boda, en la calle, frente a un parque, etcétera. De nuevo, nada más alejado de la crónica o el recuento tradicional que este intrincado ensamblaje de instantáneas que, más que mostrar el día a día de Takashi Ito, parece revelar su vida interior: cómo percibe los sucesos, qué cosas llaman su atención, cómo se relaciona con las personas de su entorno, qué emociones le despiertan. “Mi intención es transformar las escenas cotidianas y meter al espectador en un torbellino de ilusiones sobrenaturales”, dijo Ito alguna vez, y eso es exactamente lo que logra.
El “reciclaje” de materiales fílmicos es también el punto de partida de las artistas Zoe Beloff y Lisl Ponger. Cada una, sin embargo, lo lleva a un terreno distinto. A partir de cintas caseras encontradas en mercadillos y tiendas de viejo, Beloff construye una asombrosa fi cción que da vida a una curiosa cofradía de habitantes de Coney Island que, inspirados por la sonada visita de Sigmund Freud al lugar —un hecho real ocurrido en el verano de 1909—, se proponen dar rienda suelta a la exploración del subconsciente; para ello fundan en 1926 la Sociedad Psicoanalítica Amateur de Coney Island, cuya principal actividad consiste en filmar los sueños de cada miembro para después analizarlos colectivamente. Cabe decir que, a partir de esta interesante premisa, Beloff se dio a la tarea nada sencilla de crear el archivo completo de los “sueños” del círculo psicoanalítico cuya vida se extendió —como ella imagina— hasta entrados los años setenta; cada sueño es un cortometraje y una aproximación cinematográfi ca —y desde luego onírica— diferente (el proyecto va del blanco y negro al color, como corresponde al paso del tiempo). El señor Rosenzweig, por ejemplo, sueña que se transforma en un oso, y aunque al principio lo disfruta —“Las damas me colman de atenciones”, dice—, después teme que lo descubran y dejen de quererlo y acariciarlo; el señor Grass tiene un sueño en el que su jefe y todos sus empleados son una tropa de enanos a los que debe ayudar a subir a un barco que está por zarpar; Charmian de Forde se sueña como una enorme mantis religiosa y Beverly D’Angelo como la niña a la que todos dejan plantada en su fiesta. Lo más sorprendente aquí no es tanto la historia como el hecho de que esté tan bien tramada que difícilmente uno podría reconocer el “engaño” sin ser advertido de antemano.
Por último, la austriaca Lisl Ponger explora, a través de mediometrajes de corte aparentemente documental, las maneras en que el medio cinematográfico puede contribuir a cambiar ciertos paradigmas de comportamiento colectivo, como puede ser la relación que comúnmente establece el turista occidental con los “pueblos lejanos” que visita. En Déjà vu (1999), Ponger hace uso de las clásicas películas de viajeros para contar —por medio de diversas voces en off— una historia distinta a la que muestran esas cintas llenas de clichés acerca del supuesto exotismo de “los otros”. Así lo explica ella: “Las imágenes son los nuevos souvenirs: ahora es común volver a casa con la maleta llena de fotos en lugar de seda, videos en lugar de especias. Este material es un testimonio inmejorable de una manera de ver y percibir el mundo y sus jerarquías silenciosas.”
La idea, sin embargo, no es hacer una sátira de los cineastas aficionados sino resaltar los elementos que estos diarios de viaje revelan en conjunto, incluso a su pesar, en una suerte de puesta en evidencia involuntaria. Paralelamente, Ponger busca sacudir al espectador al cuestionar su certeza más primaria, el lenguaje: las voces que narran lo que en realidad está ocurriendo en esos lugares no están ahí para ser entendidas, o no necesariamente (se hablan once idiomas distintos). La fantasmal Viena Extranjera (2004) se ocupa también de la “otredad” aunque desde otro ángulo; el material al que ahora recurre Ponger le permite retratar la situación pero desde adentro: en Viena, nos dice, “las comunidades de inmigrantes son prácticamente invisibles. Desde luego, se habla de ellas en los medios pero siempre como un ‘problema’ por resolver. En pocas palabras, rara vez estas comunidades hablan por sí mismas. Este proyecto es un intento por darles voz y visibilidad”. Lo que vemos entonces son los fragmentos, cuidadosamente hilvanados, de las decenas de películas caseras que Ponger recolectó para mostrar las diferentes celebraciones de las también decenas de comunidades que habitan los barrios “invisibles” de Viena. De esta autora se proyecta asimismo Fantasmas semióticos (1990).

Viernes 11 / Ambulante 2011 en Morelia
Ximena Cuevas, hoy en Injerto
Hoy viernes comienzan las funciones de Ambulante 2011 en Morelia y desde este blog voy a concentrarme exclusivamente en los 27 títulos que se van a exhibir a partir de esta tarde en la Escuela Popular de Bellas Artes (EPBA) y que están reunidos dentro de la sección Injerto, dedicada a trabajos fílmicos y videográficos de corte experimental.
Mi decisión se basa en lo siguiente: el videoarte es en estos momentos uno de los terrenos más fértiles no solamente para explorar temas, sino estructuras y tratamientos novedosos. Allí donde el cine y el video convencionales no hacen sino repasar fórmulas más o menos manidas, los videoexperimentalistas ofrecen una vitalidad que parece vedada a otros territorios.
Por lo demás, las funciones de Injerto, dedicadas al público estudiantil de la EPBA, también proponen, por esa sola condición, una atmósfera y unos escenarios más estimulantes.
Por cierto, el catálogo con el programa completo de Ambulante 2011 (horarios, títulos, biografías y filmografías de los realizadores, stills y sinopsis de los documentales) puede ser descargado de manera totalmente gratuita desde este enlace.
Ximena Cuevas (DF, 1963), con la que abre el programa Injerto esta tarde en la EPBA, es una de las videoartistas más importantes del país, con una serie de títulos que exploran con una gran inventiva visual las representaciones de la realidad, la identidad nacional, y asuntos de género.
La autora, que comenzó su contacto con el cine y el video a la edad de 16 años, trabajando en el área de restauración de películas en la Cineteca Nacional, ha tenido entre otras la oportunidad de colaborar en el departamento de arte de la película Missing (Desaparecido), del cineasta militante griego Costa Gavras.
Ximena Cuevas estudió cine en la New York University a principios de la década de 1980. Al regresar a México comenzó a trabajar en largometrajes en el área de arte y producción hasta los años 90. Desde entonces se ha dedicado exclusivamente al video. Sus trabajos se ha exhibido internacionalmente en festivales y foros como Sundance, el New York Film Festival, Mediópolis Berlín, el Museo de Arte Moderno de Nueva York y los museos Guggenheim en Nueva York y Bilbao, entre otros.
Sus trabajos en video más significativos incluyen los títulos Éxito (2002), La tómbola (2001), Contemporary Artist (1999), El diablo en la piel (1998), Cuerpos de papel (1997), Medias mentiras (1995), Corazón sangrante (1993) y Las tres muertes de Lupe (1984).
De Ximena cuevas hoy se proyectan los siguientes títulos, reunidos en un programa de 75 minutos de duración: Medias mentiras; Cinépolis, la capital del cine; Help; Tómbola, y Raffle. La cita es a las 19:00 horas en la Escuela Popular de Bellas Artes, plantel centro histórico.
Mi decisión se basa en lo siguiente: el videoarte es en estos momentos uno de los terrenos más fértiles no solamente para explorar temas, sino estructuras y tratamientos novedosos. Allí donde el cine y el video convencionales no hacen sino repasar fórmulas más o menos manidas, los videoexperimentalistas ofrecen una vitalidad que parece vedada a otros territorios.
Por lo demás, las funciones de Injerto, dedicadas al público estudiantil de la EPBA, también proponen, por esa sola condición, una atmósfera y unos escenarios más estimulantes.
Por cierto, el catálogo con el programa completo de Ambulante 2011 (horarios, títulos, biografías y filmografías de los realizadores, stills y sinopsis de los documentales) puede ser descargado de manera totalmente gratuita desde este enlace.
Ximena Cuevas (DF, 1963), con la que abre el programa Injerto esta tarde en la EPBA, es una de las videoartistas más importantes del país, con una serie de títulos que exploran con una gran inventiva visual las representaciones de la realidad, la identidad nacional, y asuntos de género.
La autora, que comenzó su contacto con el cine y el video a la edad de 16 años, trabajando en el área de restauración de películas en la Cineteca Nacional, ha tenido entre otras la oportunidad de colaborar en el departamento de arte de la película Missing (Desaparecido), del cineasta militante griego Costa Gavras.
Ximena Cuevas estudió cine en la New York University a principios de la década de 1980. Al regresar a México comenzó a trabajar en largometrajes en el área de arte y producción hasta los años 90. Desde entonces se ha dedicado exclusivamente al video. Sus trabajos se ha exhibido internacionalmente en festivales y foros como Sundance, el New York Film Festival, Mediópolis Berlín, el Museo de Arte Moderno de Nueva York y los museos Guggenheim en Nueva York y Bilbao, entre otros.
Sus trabajos en video más significativos incluyen los títulos Éxito (2002), La tómbola (2001), Contemporary Artist (1999), El diablo en la piel (1998), Cuerpos de papel (1997), Medias mentiras (1995), Corazón sangrante (1993) y Las tres muertes de Lupe (1984).
De Ximena cuevas hoy se proyectan los siguientes títulos, reunidos en un programa de 75 minutos de duración: Medias mentiras; Cinépolis, la capital del cine; Help; Tómbola, y Raffle. La cita es a las 19:00 horas en la Escuela Popular de Bellas Artes, plantel centro histórico.
Abren las funciones en Morelia este viernes 11
Anuncian Ambulante 2011

Este viernes 11 de marzo comienzan en Morelia las proyecciones correspondientes a la edición 2011 de Ambulante, la gira de documentales que la asociación civil del mismo nombre emprende en colaboración con Canana, Cinépolis y el Festival Internacional de Cine de Morelia. El festival itinerante de documentales está recorriendo esta vez 12 estados de la República Mexicana y más de 140 sedes, con una selección de más de 80 documentales realizados en México y en otras partes del mundo, los cuales se distribuyen en 50 programas y siete secciones.
El programa fue presentado el miércoles durante una conferencia de prensa en el auditorio universitario José Rubén Romero, en la que estuvieron presentes Ricardo Giraldo, director de Ambulante, y Eduardo Thomas, curador de la sección Injerto, que está dedicada a documentales de carácter experimental. Ambos estuvieron acompañados a su vez por Fernando López Alanís, asesor de la SEE en representación de la titular de esa dependencia, Graciela Andrade, y por Alfredo Durán, asesor de la Secretaría de Cultura y representante de Jaime Hernández.
Los asesores de instituciones estatales revelaron que la SEE está apoyando a la presente edición de Ambulante con una suma de 150 mil pesos, mientras que la Secum hace lo propio con recursos económicos por 63 mil pesos para los gastos de operación del programa, aparte de la facilitación de espacios y recursos en especie.
Ambulante se ha convertido en un espacio de exhibición para aquellos descubrimientos documentales actuales, históricos o clásicos que tienen algún tipo de relevancia en nuestro entorno y cuya proyección colabora a cultivar una visión crítica y a generar una conciencia colectiva en torno a cómo percibimos y comprendemos la realidad.
El programa es una ventana que permite ver una selección minuciosa del extenso abanico de la creciente producción de cine documental en México y en el mundo. Cada uno de sus títulos es un viaje literal que usa como materia prima realidades de diversos rincones del planeta. Son filmes que celebran las visiones de aquellos que apuestan por contar sus delirios, preocupaciones, sueños, historias y frustraciones.
Las secciones de este año son:
Dedazo. Una nueva sección que reúne los documentales más aplaudidos, celebrados y votados por la audiencia nacional e internacional.
Pulsos. Una muestra de la producción documental realizada recientemente en México, que impulsa y difunde trabajos con voz y visión propia.
Observatorio. Cine documental contado desde diferentes latitudes que plantea formas alternativas de advertir y plasmar realidades.
Dictator`s cut. Sección dedicada a documentales que abordan distintos aspectos de los derechos humanos y hacen una reflexión encaminada a fortalecer o desafiar nuestra percepción de la razón y de la realidad.
Injerto. Trabajos de corte experimental
Sonidero. Trabajos recientes sobre diversas e innovadoras corrientes musicales, desde propuestas con contenido social y político, hasta conciertos delirantes para miles de ávidos seguidores.
Ambulantito. Nueva sección pensada como un punto de entrada a distintas realidades a través del cine, creando un espacio de encuentro para niños y jóvenes.
Enfoque. Espacio designado a explorar un tema específico, elegido con base en su actualidad y relevancia. En este año la sección se concentra en el tema de los mercados negros, tanto en México como a escala internacional.
Retrospectiva. Dentro del tributo que cada año le rinde Ambulante a cineastas que son un referente en la cultura documental, para este año y por primera vez en México se presenta una retrospectiva de la cineasta vietnamita Trinh T. Minh-ha, quien estará en Morelia junto con otros invitados especiales.
El programa fue presentado el miércoles durante una conferencia de prensa en el auditorio universitario José Rubén Romero, en la que estuvieron presentes Ricardo Giraldo, director de Ambulante, y Eduardo Thomas, curador de la sección Injerto, que está dedicada a documentales de carácter experimental. Ambos estuvieron acompañados a su vez por Fernando López Alanís, asesor de la SEE en representación de la titular de esa dependencia, Graciela Andrade, y por Alfredo Durán, asesor de la Secretaría de Cultura y representante de Jaime Hernández.
Los asesores de instituciones estatales revelaron que la SEE está apoyando a la presente edición de Ambulante con una suma de 150 mil pesos, mientras que la Secum hace lo propio con recursos económicos por 63 mil pesos para los gastos de operación del programa, aparte de la facilitación de espacios y recursos en especie.
Ambulante se ha convertido en un espacio de exhibición para aquellos descubrimientos documentales actuales, históricos o clásicos que tienen algún tipo de relevancia en nuestro entorno y cuya proyección colabora a cultivar una visión crítica y a generar una conciencia colectiva en torno a cómo percibimos y comprendemos la realidad.
El programa es una ventana que permite ver una selección minuciosa del extenso abanico de la creciente producción de cine documental en México y en el mundo. Cada uno de sus títulos es un viaje literal que usa como materia prima realidades de diversos rincones del planeta. Son filmes que celebran las visiones de aquellos que apuestan por contar sus delirios, preocupaciones, sueños, historias y frustraciones.
Las secciones de este año son:
Dedazo. Una nueva sección que reúne los documentales más aplaudidos, celebrados y votados por la audiencia nacional e internacional.
Pulsos. Una muestra de la producción documental realizada recientemente en México, que impulsa y difunde trabajos con voz y visión propia.
Observatorio. Cine documental contado desde diferentes latitudes que plantea formas alternativas de advertir y plasmar realidades.
Dictator`s cut. Sección dedicada a documentales que abordan distintos aspectos de los derechos humanos y hacen una reflexión encaminada a fortalecer o desafiar nuestra percepción de la razón y de la realidad.
Injerto. Trabajos de corte experimental
Sonidero. Trabajos recientes sobre diversas e innovadoras corrientes musicales, desde propuestas con contenido social y político, hasta conciertos delirantes para miles de ávidos seguidores.
Ambulantito. Nueva sección pensada como un punto de entrada a distintas realidades a través del cine, creando un espacio de encuentro para niños y jóvenes.
Enfoque. Espacio designado a explorar un tema específico, elegido con base en su actualidad y relevancia. En este año la sección se concentra en el tema de los mercados negros, tanto en México como a escala internacional.
Retrospectiva. Dentro del tributo que cada año le rinde Ambulante a cineastas que son un referente en la cultura documental, para este año y por primera vez en México se presenta una retrospectiva de la cineasta vietnamita Trinh T. Minh-ha, quien estará en Morelia junto con otros invitados especiales.
Las siguientes dos imágenes (amplificables haciendo click en ellas) contienen la programación (sedes y horarios) del programa que comienza este viernes en Morelia.


Finalmente, en el video, a continuación, los aspectos más sobresalientes de la conferencia de prensa.
Autoconfesiones
de adolescencia

Las historias de Nora y de Jorge Luis, dos adolescentes que cursan la instrucción secundaria y que por distintos motivos han pasado por una tentativa de suicidio, avanzan mano a mano en la pieza Inmolación (Enrique Olmos de Ita, 2008), que fue estrenada en Morelia el sábado 5 y el domingo 6 de marzo (en un total de cinco funciones durante esos dos días) por el director Rodolfo Guerrero Medina y los actores Ana Karen Rojas, Luisa Fernanda Ortiz y Hasam Díaz, congregados para el proyecto en Producciones Niebla de Recreo.
Hasta donde sé, esta es la segunda versión de Inmolación en México, luego de la experiencia emprendida en mayo de 2010 en el DF, con la versión de Alberto Lomnitz. A la vez, esta es la segunda ocasión que se monta en Morelia un texto de Olmos de Ita, tras la puesta en escena de No Tocar (Pólux Teatro, 2010, que aún no he tenido la oportunidad de ver).
Hasta donde sé, esta es la segunda versión de Inmolación en México, luego de la experiencia emprendida en mayo de 2010 en el DF, con la versión de Alberto Lomnitz. A la vez, esta es la segunda ocasión que se monta en Morelia un texto de Olmos de Ita, tras la puesta en escena de No Tocar (Pólux Teatro, 2010, que aún no he tenido la oportunidad de ver).

Intensamente solos (con esa nueva y extraña forma de soledad que da a los jóvenes la experiencia de navegar por la internet, en la cual las necesidades y las habilidades de socialización se decantan por un canal muy mediatizado, que impone sus propias reglas y diluye el sentido de lo aurático o, si se prefiere, que le otorga configuraciones inéditas a la experiencia del contacto “real” y “directo”), Nora y Jorge Luis comparten un rasgo fundamental: los dos son víctimas de una violencia socialmente invisibilizada pero completamente demoledora.
Para Jorge Luis el asunto es muy explícito. Obeso, geek aficionado a los animales prehistóricos e intensamente introspectivo, se ha convertido en el puerquito de sus condiscípulos en el salón de clase: es ninguneado por sus compañeros, acosado por la bandita de Gorka y despreciado por las chicas de su generación. Para colmo, también debe lidiar con las muletas emotivas de un hogar desintegrado, ya que sus progenitores están separados y le cuesta mucho aceptar a las parejas de su padre.
A su vez, Nora también sortea los bemoles de una familia desmoronada y, sobre todo, la violencia de descubrirse afectivamente desamparada (porque a fin de cuentas, la indiferencia es otra de las formas que adopta la violencia).
En tales condiciones, Inmolación es, ante todo, una suerte de autoconfesión en la que Jorge Luis y Nora van a compartir con nosotros las razones y los motivos que los han conducido al trance de intentar quitarse la vida.
Para uno va a ser una decisión genuinamente desesperada: la única puerta a la vista para escapar de la angustia que le provocan los constantes abusos y el rechazo. Para la otra va a ser una tímida primera intentona que, poco después, va a abrirle las puertas a una nueva y espeluznante puerta, la del chantaje.
Para Jorge Luis el asunto es muy explícito. Obeso, geek aficionado a los animales prehistóricos e intensamente introspectivo, se ha convertido en el puerquito de sus condiscípulos en el salón de clase: es ninguneado por sus compañeros, acosado por la bandita de Gorka y despreciado por las chicas de su generación. Para colmo, también debe lidiar con las muletas emotivas de un hogar desintegrado, ya que sus progenitores están separados y le cuesta mucho aceptar a las parejas de su padre.
A su vez, Nora también sortea los bemoles de una familia desmoronada y, sobre todo, la violencia de descubrirse afectivamente desamparada (porque a fin de cuentas, la indiferencia es otra de las formas que adopta la violencia).
En tales condiciones, Inmolación es, ante todo, una suerte de autoconfesión en la que Jorge Luis y Nora van a compartir con nosotros las razones y los motivos que los han conducido al trance de intentar quitarse la vida.
Para uno va a ser una decisión genuinamente desesperada: la única puerta a la vista para escapar de la angustia que le provocan los constantes abusos y el rechazo. Para la otra va a ser una tímida primera intentona que, poco después, va a abrirle las puertas a una nueva y espeluznante puerta, la del chantaje.

Uno de los rasgos cautivadores de Inmolación es que habla de problemas de adolescentes desde la perspectiva de los propios adolescentes. En la turbulenta transición que conduce de la infancia a la edad madura, la pieza se ocupa de un escenario de violencia que, en cierto sentido, es mucho más crudo y devastador que, por ejemplo, el de las ejecuciones o la de la inseguridad, ya que aquí se trata de una violencia doméstica, cotidiana, que es padecida en lugares aparentemente tan cálidos y protectores como el plantel escolar o el mismísimo seno familiar. Además, las heridas y cicatrices de esta otra violencia dejan huellas más perdurables y profundas a causa de la vulnerabilidad de sus víctimas (niños en el crítico trance de acceder a la juventud) y de la ignorancia (parcialmente deliberada) que priva en México en torno a problemas como el bullying y del cual se ocupa este trabajo.

Otro rasgo de importancia en Inmolación es el protagonismo que tiene la palabra… pero ya no la palabra como vehículo de diálogo, que es lo que usualmente se espera de ella, sino como canal para la anécdota (es decir, la palabra como mini-relato autorreferencial y como fábula o cuento a la vez descriptivo/reflexivo iluminador). Desde este tratamiento, la palabra es la gran protagonista de Inmolación.
En efecto, uno de los rasgos que distingue la estructura de este trabajo es ese papel poderosamente introyectivo que se le ha dado a la narración oral. Casi a cada momento, tanto Nora como Jorge Luis y Ximena acuden a sus recuerdos, ya mediatos o inmediatos, o a proceso verbalizados que son trances de autodescubrimiento en acto, para emprender una descripción de situaciones cuya carga emotiva asociada hace aflorar a su vez los resultados de un proceso de reflexión, de un acto de conciencia a través del cual cada personaje se descubre, se define, adquiere substancia y contribuye, de esta forma, a darle una contundencia inimaginable a lo que original y superficialmente habría parecido un mero apunte o incluso hasta un simple capricho dentro de la continuidad dramática.
Tal como Olmos de Ita aborda el recurso, estas parcelas de “narraturgia” (como se le denomina a este tratamiento) concretan personajes mucho más complejos y creíbles. Casi sobra decir que el ejercicio es todo un reto para los actores, pero Rodolfo Guerrero ha sabido rodearse de algunos de los mejores actores jóvenes de la Morelia actual, entre ellos Hasam Díaz y Luisa Fernanda Ortiz, así como una Ana Karen Rojas que le aporta a su personaje de Nora un defecto de dicción muy característico en el perfil de pubertas como aquella a la que interpreta.
En efecto, uno de los rasgos que distingue la estructura de este trabajo es ese papel poderosamente introyectivo que se le ha dado a la narración oral. Casi a cada momento, tanto Nora como Jorge Luis y Ximena acuden a sus recuerdos, ya mediatos o inmediatos, o a proceso verbalizados que son trances de autodescubrimiento en acto, para emprender una descripción de situaciones cuya carga emotiva asociada hace aflorar a su vez los resultados de un proceso de reflexión, de un acto de conciencia a través del cual cada personaje se descubre, se define, adquiere substancia y contribuye, de esta forma, a darle una contundencia inimaginable a lo que original y superficialmente habría parecido un mero apunte o incluso hasta un simple capricho dentro de la continuidad dramática.
Tal como Olmos de Ita aborda el recurso, estas parcelas de “narraturgia” (como se le denomina a este tratamiento) concretan personajes mucho más complejos y creíbles. Casi sobra decir que el ejercicio es todo un reto para los actores, pero Rodolfo Guerrero ha sabido rodearse de algunos de los mejores actores jóvenes de la Morelia actual, entre ellos Hasam Díaz y Luisa Fernanda Ortiz, así como una Ana Karen Rojas que le aporta a su personaje de Nora un defecto de dicción muy característico en el perfil de pubertas como aquella a la que interpreta.

La dirección de Guerrero y los hallazgos de los tres actores para sus personajes son otro elemento a destacar.
Concebida como una experiencia escénica para espacios no convencionales, esta versión de Inmolación está pensada para ser representada en las aulas escolares. No se precisa sino disponer las bancas contra los muros del salón para aprovechar el espacio central, merced a una serie de artilugios que permiten que la música y la luminotecnia sean absolutamente portátiles y eficaces, así como recursos de video que pasan por animaciones de un tiranosaurio en Maya (alguna vez, en mis chapuzones por la web, hace un par de años si bien recuerdo, descubrí esa animación precisa de la que hoy echan mano para este trabajo) y una banda musical que pasa de lo sinfónico programático (Jurassic Park, John Williams, 1995) al rock pop alternativo mexicano (Oso polar, de Hello Seahorse, 2009, con esa extraordinaria tesitura de soprano de Denise Gutiérrez, capaz de expresar interminables matices que van del gozo a la vulnerabilidad más desnuda).
Concebida como una experiencia escénica para espacios no convencionales, esta versión de Inmolación está pensada para ser representada en las aulas escolares. No se precisa sino disponer las bancas contra los muros del salón para aprovechar el espacio central, merced a una serie de artilugios que permiten que la música y la luminotecnia sean absolutamente portátiles y eficaces, así como recursos de video que pasan por animaciones de un tiranosaurio en Maya (alguna vez, en mis chapuzones por la web, hace un par de años si bien recuerdo, descubrí esa animación precisa de la que hoy echan mano para este trabajo) y una banda musical que pasa de lo sinfónico programático (Jurassic Park, John Williams, 1995) al rock pop alternativo mexicano (Oso polar, de Hello Seahorse, 2009, con esa extraordinaria tesitura de soprano de Denise Gutiérrez, capaz de expresar interminables matices que van del gozo a la vulnerabilidad más desnuda).
EN VIDEO / Aspectos de Inmolación
El pasado sábado, al término de la segunda función, el director del trabajo, Rodolfo Guerrero, señaló que Inmolación “es un proyecto que nace a partir de una beca de estímulos a la creación y al desarrollo artístico de Michoacán que consiste en dos proyectos”, ambos para adolescentes. Inmolación es el primero. El segundo es Curva peligrosa, que se estrenará poco antes del próximo mes de abril.
“También tenemos información en torno a un tema que se está convirtiendo en un problema de salud pública, el acoso escolar o bullying. Está habiendo altos índices de suicidio. Nuestra labor como artistas es presentar un trabajo, exponerlo, que la gente lo conozca, que sepa de él. La obra no está proponiendo soluciones, sin embargo vamos a tener gente que nos esté ayudando para informar a los jóvenes en qué consiste esto”.
El realizador lamentó que en Morelia no existan todavía programas concretos que hablen del problema del bullying “sin embargo hay información que va a la ciudad de México y se pueden enlazar en la página de Imjuve”.
Pero abajo de estas líneas está el video de esa intervención:
“También tenemos información en torno a un tema que se está convirtiendo en un problema de salud pública, el acoso escolar o bullying. Está habiendo altos índices de suicidio. Nuestra labor como artistas es presentar un trabajo, exponerlo, que la gente lo conozca, que sepa de él. La obra no está proponiendo soluciones, sin embargo vamos a tener gente que nos esté ayudando para informar a los jóvenes en qué consiste esto”.
El realizador lamentó que en Morelia no existan todavía programas concretos que hablen del problema del bullying “sin embargo hay información que va a la ciudad de México y se pueden enlazar en la página de Imjuve”.
Pero abajo de estas líneas está el video de esa intervención:
EN VIDEO / Palabras del director
RECURSOS EN LA WEB
A continuación, algunos enlaces de interés en torno al bullying y a algunos estudios sobre el suicidio entre adolescentes y jóvenes en México. El segundo enlace, dedicado al Manual de la SEP para la atención de casos de bullying, es particularmente importante.
Una de cada seis víctimas de bullying se suicida
Nota de El Universal del 1 de marzo pasado, datos correspondientes a la ciudad de México.
Manual escolar para la
atención de casos de Bullying
Este documento fue dado a conocer en 2010 por la Secretaria Educación Pública en la Ciudad de México, está orientado a dar atención al problema del acoso y la violencia entre condiscípulos en las aulas escolares. El material es descargable en formato pdf.
La medición de la conducta suicida en
México: estimaciones y procedimientos
Un estudio de recopilación bibliográfica sobre el tema; lo significativo es que abarca un periodo que va de 1970 a 1998 en México. Da una perspectiva.
Prevalencia de intento
suicida en estudiantes
adolescentes de la ciudad de México: 1997 – 2000
Una investigación que se concentra a detalle en el periodo referido. Destaca que en 1997 la prevalencia del intento suicida en estudiantes adolescentes en la Ciudad de México fue de 8.3%, pero que para el 2000 el porcentaje se incrementó a 9.5%.
Correlatos psicosociales de depresión, ideación
e intento suicida en adolescentes mexicanos
Un estudio emprendido en la ciudad de México en 2003. Participaron 508 varones y 428 mujeres estudiantes en el Centro Histórico de la Ciudad de México, cuya edad promedio fue de 13,7 años.
Intentos de suicidio en adolescentes de educación
Media superior y su relación con la familia
Un estudio emprendido en 2007, en Sonora, por investigadores de la Universidad Veracruzana sobre un universo de jóvenes de entre 15 y 19 años de edad
El pasado sábado 19 de febrero el proyecto teatral La nave concluyó finalmente un ciclo de vida que se extendió (caso inusitado en el Michoacán escénico contemporáneo) por espacio de cuatro años.
La pieza, escrita por el autor moreliano José Luis Pineda Servín y dirigida por Gunnary Prado con asesoría de Perla Szuchmacher (1946 - 2010), ha sido probablemente la más alta y cumplida apuesta que ha dado el teatro para niños en Michoacán en la primera década del siglo XXI. Al mismo tiempo, el trabajo marca un referente y un desafío (tanto para el propio colectivo involucrado en el proyecto como para futuras experiencias alusivas al teatro para niños en Michoacán).
La historia que narra esta soberbia pieza breve es ya conocida: Un Nando adulto, quien se apresta a su primera misión como astronauta, nos comparte los momentos más importantes de su infancia, aquellos en los que descubrió el poder creador de la imaginación, el valor de la amistad, de la confianza y en los que tuvo también su primer encuentro con la muerte. Se trata de un episodio en el cual, en compañía de su hermana, Katy, y de su mejor amigo, Yiyo, Nando emprende el proyecto de idear una nave capaz de llevarlos al espacio.
En torno al proyecto, los personajes comparten con el público una serie de vivencias propias de los niños que frisan entre los 8 y los 10 años de edad. La reseña elaborada por el propio grupo para el programa de mano incluía una línea muy sugestiva. Decía: “Nando y Yiyo son los mejores amigos y se preparan para el viaje más maravilloso: cruzar el cosmos a la velocidad de la luz y regresar a casa antes de la hora de la cena para que mamá no se enoje”.
Así, concebida como una historia de iniciaciones, La Nave fue una pequeña odisea escénica enfocada a esas experiencias vitales para la formación del carácter del adulto. La hora de la primera mentira, de la primea confesión sincera, de la primera trasgresión a las reglas, de la primera complicidad y de muchas otras “primeras veces”, cuya resolución templará y encauzará el carácter de los protagonistas.
La génesis y desarrollo del proyecto La Nave comenzó en 2006, cuando la Secretaría de Cultura de Michoacán convocó al I Concurso de Dramaturgia Infantil. El primer lugar de ese certamen fue para esta pieza, que a la sazón era la segunda escrita por José Luis Pineda Servín (luego de En la ciudad de la furia y antes de Baños de secundaria).
Para el año siguiente, con apoyos de la Secretaría de Cultura (que estaban previstos como parte del premio), La Nave se montó con un colectivo integrado en su totalidad por egresados de la Escuela Popular de Bellas Artes de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, todos ellos reunidos en los grupos Santa Herejía Producciones, Espacio Vacío Teatro y Producciones Cinema Teatro.
Como se trataba de una empresa que coadyuvara a fortalecer las herramientas escénicas de los galardonados, se gestionó asimismo la asesoría de una experta en teatro infantil: la dramaturga y directora Perla Szuchmacher.
La primera función de La Nave tuvo lugar el sábado 6 de octubre de 2007 en la colonia Trincheras, en Morelia, bajo la dirección de Gunnary Prado Coronado.
A partir de ahí, la pieza comenzó una serie de presentaciones a las cuales, bajo un modelo de creación, realización e itinerancia, se añadieron actividades para compartir y difundir los conocimientos adquiridos por el colectivo. Fue así, por ejemplo, como los integrantes de La Nave compartieron su experiencia con integrantes del grupo de teatro del Colegio de Bachilleres de Cherán, en la Meseta Puhrépecha.
De modo que La Nave comenzó una gira por municipios y comunidades de Michoacán, para lo cual contó con el respaldo de la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESO, hoy SEPSOL).
También en 2007, durante los meses de septiembre y noviembre, la obra hizo temporada en su Alma Mater, la Escuela Popular de Bellas Artes, en Morelia, así como en otros foros, gracias a los programas de difusión cultural de la UMSNH.
Para marzo de 2008, la calidad de la propuesta logró que le abrieran las puertas a La Nave en el Centro Dramático de Michoacán, en la ciudad de Pátzcuaro, donde ofreció otras funciones.
Más tarde, en abril de 2008, el colectivo fue el invitado especial para la conmemoración del XV aniversario del foro La Casona del Teatro, en Morelia; asimismo, a través del PROART (de triste y ambigua memoria), el trabajo se integró a la programación para público infantil del Teatro de las Artes de Zamora. Paralelamente, en convenio con la Secum, durante abril y mayo La Nave emprendió un circuito de funciones en escuelas primarias y secundarias de Morelia. Este recorrido, en Michoacán, la llevaría asimismo a obtener uno de los tres premios de la Muestra Estatal de Teatro en 2008.
Más allá de Michoacán, la pieza representó a nuestro estado en el V Coloquio Internacional de Teatro Alternativo, en Tepic, Nayarit (mayo de 2008) y en el X Festival del Desierto Altiplano Potosino (junio de 2008), así como en el X Festival de Teatro de Nuevo León (agosto de 2008), en el Festival Otras Latitudes (septiembre de 2008), en la Ciudad de México, así como en las jornadas del I Coloquio Internacional de Teatro Alternativo de Nuevo León (octubre, 2008).
Esta trayectoria llevaría al trabajo a ser uno de los seleccionados como representantes de Michoacán en la XXIX Muestra Nacional de Teatro, celebrada en Ciudad Juárez, Chihuahua, en noviembre de 2008, donde, por cierto, fue la única obra dirigida al público infantil en todo el programa de esa edición. Los otros dos grupos representantes de Michoacán fueron Contrapeso y Puerta al Teatro con el proyecto Los locos de Valencia, emprendido al alimón por Roberto Briceño y Rodolfo Guerrero.
Para enero de 2009, en el teatro Melchor Ocampo, en Morelia, los integrantes de La Nave develaron la placa conmemorativa de cien representaciones, pero la pieza ya había trascendido fronteras y alcanzó, de hecho, una proyección internacional. Primero con su participación en el X Festival de Teatro de las Américas y en el VII Congreso de Teatro Universitario Iberoamericano, en la ciudad de Cali, Colombia, al seno de una gira de cuatro meses que se extendió ella misma sobre la marcha y que terminó incluyendo seis países (Colombia, Costa Rica, Venezuela, Bolivia, Argentina y Perú), así como cinco circuitos y festivales en el cono sur, entre ellos el I Festival Internacional de Artes Escénicas “Movimiento Continuo” en Bogotá; el V Encuentro de Teatro Popular Latinoamericano, en Venezuela; el Encuentro Intercultural Iberoamericano de Teatro 2010 de Villa Tunari; el VIII Encuentro de Teatro del Borde y el VIII Festival Internacional de Acciones Escénicas de Lima-Norte.
Fue precisamente en el curso de esta gira por Sudamérica (apoyada por la Secum a través de su programa de co-inversiones) cuando la nave cumplió las 200 representaciones.
La historia llega a su fin con la función de despedida, celebrada el 19 de febrero en el auditorio José Rubén Romero, de la que da cuenta el video, debajo de estas líneas. Un ciclo que concluye para que otros den comienzo y del que queda, ante todo, un proceso de aprendizaje al que será importante darle seguimiento.
La pieza, escrita por el autor moreliano José Luis Pineda Servín y dirigida por Gunnary Prado con asesoría de Perla Szuchmacher (1946 - 2010), ha sido probablemente la más alta y cumplida apuesta que ha dado el teatro para niños en Michoacán en la primera década del siglo XXI. Al mismo tiempo, el trabajo marca un referente y un desafío (tanto para el propio colectivo involucrado en el proyecto como para futuras experiencias alusivas al teatro para niños en Michoacán).
La historia que narra esta soberbia pieza breve es ya conocida: Un Nando adulto, quien se apresta a su primera misión como astronauta, nos comparte los momentos más importantes de su infancia, aquellos en los que descubrió el poder creador de la imaginación, el valor de la amistad, de la confianza y en los que tuvo también su primer encuentro con la muerte. Se trata de un episodio en el cual, en compañía de su hermana, Katy, y de su mejor amigo, Yiyo, Nando emprende el proyecto de idear una nave capaz de llevarlos al espacio.
En torno al proyecto, los personajes comparten con el público una serie de vivencias propias de los niños que frisan entre los 8 y los 10 años de edad. La reseña elaborada por el propio grupo para el programa de mano incluía una línea muy sugestiva. Decía: “Nando y Yiyo son los mejores amigos y se preparan para el viaje más maravilloso: cruzar el cosmos a la velocidad de la luz y regresar a casa antes de la hora de la cena para que mamá no se enoje”.
Así, concebida como una historia de iniciaciones, La Nave fue una pequeña odisea escénica enfocada a esas experiencias vitales para la formación del carácter del adulto. La hora de la primera mentira, de la primea confesión sincera, de la primera trasgresión a las reglas, de la primera complicidad y de muchas otras “primeras veces”, cuya resolución templará y encauzará el carácter de los protagonistas.
La génesis y desarrollo del proyecto La Nave comenzó en 2006, cuando la Secretaría de Cultura de Michoacán convocó al I Concurso de Dramaturgia Infantil. El primer lugar de ese certamen fue para esta pieza, que a la sazón era la segunda escrita por José Luis Pineda Servín (luego de En la ciudad de la furia y antes de Baños de secundaria).
Para el año siguiente, con apoyos de la Secretaría de Cultura (que estaban previstos como parte del premio), La Nave se montó con un colectivo integrado en su totalidad por egresados de la Escuela Popular de Bellas Artes de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, todos ellos reunidos en los grupos Santa Herejía Producciones, Espacio Vacío Teatro y Producciones Cinema Teatro.
Como se trataba de una empresa que coadyuvara a fortalecer las herramientas escénicas de los galardonados, se gestionó asimismo la asesoría de una experta en teatro infantil: la dramaturga y directora Perla Szuchmacher.
La primera función de La Nave tuvo lugar el sábado 6 de octubre de 2007 en la colonia Trincheras, en Morelia, bajo la dirección de Gunnary Prado Coronado.
A partir de ahí, la pieza comenzó una serie de presentaciones a las cuales, bajo un modelo de creación, realización e itinerancia, se añadieron actividades para compartir y difundir los conocimientos adquiridos por el colectivo. Fue así, por ejemplo, como los integrantes de La Nave compartieron su experiencia con integrantes del grupo de teatro del Colegio de Bachilleres de Cherán, en la Meseta Puhrépecha.
De modo que La Nave comenzó una gira por municipios y comunidades de Michoacán, para lo cual contó con el respaldo de la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESO, hoy SEPSOL).
También en 2007, durante los meses de septiembre y noviembre, la obra hizo temporada en su Alma Mater, la Escuela Popular de Bellas Artes, en Morelia, así como en otros foros, gracias a los programas de difusión cultural de la UMSNH.
Para marzo de 2008, la calidad de la propuesta logró que le abrieran las puertas a La Nave en el Centro Dramático de Michoacán, en la ciudad de Pátzcuaro, donde ofreció otras funciones.
Más tarde, en abril de 2008, el colectivo fue el invitado especial para la conmemoración del XV aniversario del foro La Casona del Teatro, en Morelia; asimismo, a través del PROART (de triste y ambigua memoria), el trabajo se integró a la programación para público infantil del Teatro de las Artes de Zamora. Paralelamente, en convenio con la Secum, durante abril y mayo La Nave emprendió un circuito de funciones en escuelas primarias y secundarias de Morelia. Este recorrido, en Michoacán, la llevaría asimismo a obtener uno de los tres premios de la Muestra Estatal de Teatro en 2008.
Más allá de Michoacán, la pieza representó a nuestro estado en el V Coloquio Internacional de Teatro Alternativo, en Tepic, Nayarit (mayo de 2008) y en el X Festival del Desierto Altiplano Potosino (junio de 2008), así como en el X Festival de Teatro de Nuevo León (agosto de 2008), en el Festival Otras Latitudes (septiembre de 2008), en la Ciudad de México, así como en las jornadas del I Coloquio Internacional de Teatro Alternativo de Nuevo León (octubre, 2008).
Esta trayectoria llevaría al trabajo a ser uno de los seleccionados como representantes de Michoacán en la XXIX Muestra Nacional de Teatro, celebrada en Ciudad Juárez, Chihuahua, en noviembre de 2008, donde, por cierto, fue la única obra dirigida al público infantil en todo el programa de esa edición. Los otros dos grupos representantes de Michoacán fueron Contrapeso y Puerta al Teatro con el proyecto Los locos de Valencia, emprendido al alimón por Roberto Briceño y Rodolfo Guerrero.
Para enero de 2009, en el teatro Melchor Ocampo, en Morelia, los integrantes de La Nave develaron la placa conmemorativa de cien representaciones, pero la pieza ya había trascendido fronteras y alcanzó, de hecho, una proyección internacional. Primero con su participación en el X Festival de Teatro de las Américas y en el VII Congreso de Teatro Universitario Iberoamericano, en la ciudad de Cali, Colombia, al seno de una gira de cuatro meses que se extendió ella misma sobre la marcha y que terminó incluyendo seis países (Colombia, Costa Rica, Venezuela, Bolivia, Argentina y Perú), así como cinco circuitos y festivales en el cono sur, entre ellos el I Festival Internacional de Artes Escénicas “Movimiento Continuo” en Bogotá; el V Encuentro de Teatro Popular Latinoamericano, en Venezuela; el Encuentro Intercultural Iberoamericano de Teatro 2010 de Villa Tunari; el VIII Encuentro de Teatro del Borde y el VIII Festival Internacional de Acciones Escénicas de Lima-Norte.
Fue precisamente en el curso de esta gira por Sudamérica (apoyada por la Secum a través de su programa de co-inversiones) cuando la nave cumplió las 200 representaciones.
La historia llega a su fin con la función de despedida, celebrada el 19 de febrero en el auditorio José Rubén Romero, de la que da cuenta el video, debajo de estas líneas. Un ciclo que concluye para que otros den comienzo y del que queda, ante todo, un proceso de aprendizaje al que será importante darle seguimiento.
EN VIDEO / La Nave, función final
SANTO Y SEÑA
La Nave
Dirección: Gunnary Prado
Elenco:
Erik Gallardo (Nando)
Javier Bravo (Yiyo)
Valentina Freire (Katy)
Dramaturgia, composición musical, diseño escénico e iluminación
José Luis Pineda.
Asesoría escénica
Perla Szuchmacher.
Asistencia de dirección
Selma Sánchez (en 2007)
Producción ejecutiva
Erandini Alvarado.
Realización escénica
Camilo Lachino.
Realización de vestuario
Venus Solorio / Ariadna Pineda
contacto: produccionesespaciovacio@gmail.com
Declaran extinto al puma del Este

Rara vez tenemos la oportunidad de ver el momento preciso en el que se expide el acta de defunción de alguna especie animal. El pasado 2 de marzo (hace apenas dos días), el US Fish and Wildlife Service (USFWS), que es la entidad dedicada a la protección de la fauna y la pesca en Estados Unidos, anunció que el puma del este, una especie en peligro de extinción desde 1973, acaba de desaparecer definitivamente.
Esta variedad de puma (nombre científico: Felis concolor) habitaba 21 estados de la Unión Americana y su supervivencia estaba en riesgo desde hace casi 40 años a causa de los cazadores furtivos y por las dificultades de reproducción en el escabroso hábitat montañoso que le era característico.
Este enlace conduce a la noticia (en idioma inglés) en la página oficial de la USFWS.
Un extracto del informe, en español, dice: “Reconocemos que numerosas personas han visto pumas en diversas montañas del país. Sin embargo, hemos comprobado que estos animales avistados no corresponden a la especie del Puma del Este y no hemos encontrado ningún animal vivo ni ningún rastro de la subespecie”, en voz de Martin Miller, jefe del Servicio de la Región del Nordeste para la Protección Animal en Estados Unidos.
El Puma del Este o puma de montaña alcanzaba a medir 2,40 metros (cola incluida) y un peso de 115 kilos. A diferencia de otros felinos, no vivían en manada, sino en territorios individuales fuertemente delimitados por el olor. Para reproducirse, el macho de esta variedad de puma invadía el territorio de una hembra y la asediaba hasta consumar el apareamiento. Luego, la madre se hacía cargo de los cachorros.
Dependiendo de la altitud donde viviera, estos pumas podían tener hábitos diurnos o nocturnos.
Ahora, otra especie de felino en riesgo de extinción es la pantera de Florida, que vive en las montañas del sureste de Estados Unidos y de la que permanecen vivos entre 120 y 160 ejemplares.
Esta variedad de puma (nombre científico: Felis concolor) habitaba 21 estados de la Unión Americana y su supervivencia estaba en riesgo desde hace casi 40 años a causa de los cazadores furtivos y por las dificultades de reproducción en el escabroso hábitat montañoso que le era característico.
Este enlace conduce a la noticia (en idioma inglés) en la página oficial de la USFWS.
Un extracto del informe, en español, dice: “Reconocemos que numerosas personas han visto pumas en diversas montañas del país. Sin embargo, hemos comprobado que estos animales avistados no corresponden a la especie del Puma del Este y no hemos encontrado ningún animal vivo ni ningún rastro de la subespecie”, en voz de Martin Miller, jefe del Servicio de la Región del Nordeste para la Protección Animal en Estados Unidos.
El Puma del Este o puma de montaña alcanzaba a medir 2,40 metros (cola incluida) y un peso de 115 kilos. A diferencia de otros felinos, no vivían en manada, sino en territorios individuales fuertemente delimitados por el olor. Para reproducirse, el macho de esta variedad de puma invadía el territorio de una hembra y la asediaba hasta consumar el apareamiento. Luego, la madre se hacía cargo de los cachorros.
Dependiendo de la altitud donde viviera, estos pumas podían tener hábitos diurnos o nocturnos.
Ahora, otra especie de felino en riesgo de extinción es la pantera de Florida, que vive en las montañas del sureste de Estados Unidos y de la que permanecen vivos entre 120 y 160 ejemplares.

Te he conocido, de Héctor Mendoza
Una historia de muchachos
Tania Orozco en el papel de Ernestina, al comienzo de la pieza.
Tania Orozco (Ernestina), Marco Pérez Maldonado (Celedonio) y César Guzmán (Roberto) en una imagen de Te he conocido.Finalmente, es de celebrar que alguien se acuerde en Morelia del maestro Héctor Mendoza, quien falleció hace justo un año, el 2 de marzo de 2010, a los 78 años de edad. Valgan, en ese sentido, un par de párrafos más.
A Mendoza (1932 - 2010), dramaturgo, director de escena y, sobre todo, gran formador de intérpretes, investigador de la actoralidad y gestor de puestas en escena que colaboraron a modernizar la escena mexicana, el teatro nacional le debe más de lo mensurable en un post como este. El guanajuatense precursor de la vanguardia en México fue cofundador del Centro Universitario de Teatro (CUT), en la UNAM, e impulsor de programas tan emblemáticos como el de Poesía en voz alta (al lado de Paz y Arreola).
En su faceta como pedagogo teatral fue de capital importancia su estancia de un par de años en el célebre Actor’s Studio neoyorquino (el de Strasberg, Kazan y demás monstruos sagrados de la actuación/dirección naturalista a la americana), donde recibió –entre otras– la influencia de Etienne Decroux: el mimo francés cuyas exploraciones de la gestualidad corporal complementan los hallazgos de la biomecánica meyerholdiana y de la noción de lo mítico-sagrado implícita en los muy exigentes ejercicios actorales del polaco Grotowski.
A Mendoza (1932 - 2010), dramaturgo, director de escena y, sobre todo, gran formador de intérpretes, investigador de la actoralidad y gestor de puestas en escena que colaboraron a modernizar la escena mexicana, el teatro nacional le debe más de lo mensurable en un post como este. El guanajuatense precursor de la vanguardia en México fue cofundador del Centro Universitario de Teatro (CUT), en la UNAM, e impulsor de programas tan emblemáticos como el de Poesía en voz alta (al lado de Paz y Arreola).
En su faceta como pedagogo teatral fue de capital importancia su estancia de un par de años en el célebre Actor’s Studio neoyorquino (el de Strasberg, Kazan y demás monstruos sagrados de la actuación/dirección naturalista a la americana), donde recibió –entre otras– la influencia de Etienne Decroux: el mimo francés cuyas exploraciones de la gestualidad corporal complementan los hallazgos de la biomecánica meyerholdiana y de la noción de lo mítico-sagrado implícita en los muy exigentes ejercicios actorales del polaco Grotowski.
NOTAS
1 Secretaría de Relaciones Exteriores, Compilación de recomendaciones a México de los mecanismos internacionales y los comités de Derechos Humanos de las Naciones Unidas y de la Organización de los Estados Americanos, México, SRE, 2003.
RECURSOS EN LA WEB
Dejo los siguientes enlaces para quien desee explorar un poco más en el tema de la adolescencia y el embarazo en México.
El embarazo de las adolescentes en México
Un ensayo del Dr. Vicente Díaz Sánchez aparecido en Gaceta Médica de México (Vol. 139 Suplemento 1, que data de 2003 pero que tiene total vigencia en sus líneas fundamentales), el cual aparece en la página de la Fundación Mexicana para la Planeación Familiar.
Alto índice de embarazo adolescente
Un artículo de CIMAC aparecido en el diario digital Veracruzanos.info con fecha 27 de febrero de 2011
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





