Los contextos de la fallida

Conspiración de Valladolid

Apuntes a dos mesas del II Seminario Independencia y Revolución, procesos políticos en la prensa y la opinión pública, realizado en Morelia

Fragmento del mural dedicado a Morelos por el maestro Agustín Cárdenas.

Para reflexionar sobre el modo en que diversos medios de comunicación han documentado los procesos políticos y sociales que han marcado la historia de México desde fines del periodo colonial hasta nuestros días, los días jueves 27 y viernes 28 de agosto se emprendió en Morelia el II Seminario Independencia y Revolución, procesos políticos en la prensa y la opinión pública, organizado por integrantes del Cuerpo Académico de Estudios Mexicanos del Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Michoacana, el INAH en Michoacán, la Secretaría de Cultura del Estado y la Junta de Coordinación de los Bicentenarios de la Conspiración de Valladolid, de la Independencia y Centenario de las Revolución del ayuntamiento de Morelia.
La actividad tuvo como sede el auditorio del Museo Regional Michoacano y congregó a una treintena de investigadores distribuidos en cuatro mesas temáticas que abarcaron desde los últimos años del Siglo XVIII hasta mediados del Siglo XX.
Los contenidos no han sido sólo una recapitulación de periodos clave en la constitución del Estado Mexicano actual (Independencia, las intervenciones, el Segundo Imperio, la Reforma, la Revolución Mexicana y la consolidación del Partido de Estado), sino una mirada crítica al papel de la prensa en cada uno de esos momentos.
Precisamente a causa de lo amplio del material y del hecho de que este año se conmemora el bicentenario de la fallida Conspiración de Valladolid, en 1809, este trabajo se dedica exclusivamente a las dos primeras mesas emprendidas el jueves, en las que diez participantes hablaron de diversos temas que pusieron en un contexto amplio el panorama socio político y cultural de los últimos años de la Nueva España, del estallido de la guerra de insurgencia y del papel de la (en ese entonces incipiente) prensa escrita mexicana.

Conventos de monjas calzadas y el caso
de Juana María de la Purísima Concepción
En la primera intervención, a cargo de la maestra en historia Cristina Fonseca, la investigadora, que se ha especializado en el estudio de los conventos de “monjas calzadas” (es decir, pudientes, ricas, a diferencia de las órdenes “descalzas”, con voto de pobreza) ofreció un panorama general de la historia de las religiosas Dominicas en esta ciudad, a partir de su primera fundación en la antigua Valladolid en 1595, a instancias del Obispo Fr. Alonso de Guerra.
Lo más significativo de esta participación fue la manera de mostrar cómo las monjas de órdenes calzadas, como la de las Dominicas, “eran hijas de españoles que aportaban importantes dotes a la Orden”. Con tales recursos, en esos conventos se formaba un fondo de fomento para el impulso de la economía regional. Este esquema administrativo, muy eficiente, no sólo colaboraba a mantener activa la economía, sino que también proporcionaba rentas suficientes para la manutención de las propias religiosas, quienes, además, dada su procedencia, solían construir sus propias celdas y llevar con ellas a sus esclavas, sirvientas, ajuar y menaje propios.
En el periodo vallisoletano, el hecho más importante de la Orden, y uno de los más significativos en la vida de la ciudad, tuvo lugar en 1738, con su traslado desde su original ubicación en el templo que es actualmente el Conservatorio de las Rosas hasta su nuevo emplazamiento en lo que ahora son el templo de Las Monjas, el Palacio Federal, el Monte de Piedad y otras fincas adyacentes. El enorme lienzo que describe esa ceremonia (y que hoy es considerado una rica fuente de estudio de antropología social por los detalles que brinda sobre la vida religiosa y civil de la época) se localiza en la planta alta del Museo Regional Michoacano.
La autora también puntualizó cómo las favorables condiciones para lograr su ideal de ser “vírgenes consagradas a Dios viviendo el ideal dominicano, en oración y sacrificio por la salvación de todas las almas”, que tuvieron durante la Colonia, empezaron a deteriorarse a partir de las reformas borbónicas, que impusieron la llamada “consolidación de vales reales”, a partir de lo cual se vio severamente mermada la economía de las Dominicas.
Finalmente, en vísperas de la guerra de Independencia, Cristina Fonseca recuperó el episodio en que la monja consagrada Juana María de la Purísima Concepción, hermana del insurgente José Mariano Michelena, fue condenada a muerte por el ejército realista al descubrirse que ella era la intermediaria a través de la cual, por medio de cartas, los conspiradores de Valladolid se ponían en contacto entre sí.
De acuerdo a una de las fuentes más importantes para el estudio de esta orden, la Crónica escrita por Sor María de Cristo Santos Morales, y que de alguna manera representa la “historia oficial” de los hechos, la monja consagrada ignoraba por completo su papel en el complot independentista, pero en este punto la investigadora acotó que, de momento, la ausencia de datos fehacientes impide aceptar o rechazar tal versión de forma categórica.
También es difícil precisar si, como dice la tradición, la religiosa consiguió escapar a su destino frente al pelotón de fusilamiento (en la Crónica se afirma que la monja rogó a Dios para que le evitara esa humillación y se dice que, en respuesta a sus oraciones, ella murió en su celda la víspera de la sentencia). Recientemente, reveló la académica, el también historiador Carlos Juárez Nieto localizó un documento en el Archivo General de la Nación en la que el general Torcuato Trujillo, encargado de ejecutar a la monja por el cargo de traición, informa a sus superiores que Sor Juana María de la Purísima Concepción sí fue pasada por las armas, lo cual “causó disgustos y protestas” de la sociedad vallisoletana.
A pesar de lo anterior, y siempre en aras de la verticalidad intelectual, Fonseca adujo que mientras no sea encontrada información documental adicional, tampoco puede afirmarse que la versión del general Trujillo sea la verídica.
En la actualidad, la Orden de las Dominicas en Morelia conserva el archivo y la biblioteca del Monasterio, considerados como el acervo de mayor importancia entre las Dominicas del país.

Plazas, patios, mesones: espacios para
la difusión de las ideas en Valladolid
En el segundo turno de la mañana, el maestro Eugenio Mejía, del IIH, se ocupó del tema Espacios de sociabilidad en Valladolid, la proliferación de las nuevas ideas en el antiguo régimen.
El ponente recordó que a fines del siglo XVIII y comienzos del XIX perduraba las maneras de ser del régimen colonial, monárquicas y feudales, donde nociones como la “opinión pública” simplemente no existían. En el caso de la Nueva España, además, “se publicaba sólo lo necesario: bandos o reales cédulas. Imprimir era un privilegio otorgado por el rey y muy vigilado”.
Así, el investigador se ocupó de describir aquellos espacios que posibilitaban el conocimiento de las noticias, el intercambio de las ideas y aún la difusión de saberes prohibidos por la autoridad (como las ideas de los ilustrados europeos). Tales espacios fueron aquellos previstos en la ciudad para la reunión y la socialización.
Apoyado en fotografías que a menudo remitieron al aspecto actual de tales espacios, Mejía habló acerca de las plazas y de las fuentes a donde el pueblo acudía a dialogar mientras paseaba o se agenciaba el agua indispensable para sus necesidades domésticas; los patios centrales característicos de las casas vallisoletanas, donde las clases mejor acomodadas se reunían para dialogar de diferentes tópicos; los mesones a donde se alojaban viajeros que transmitían noticias de sitios lejanos, así como de los espacios de socialización institucional como la Sala Capitular en las oficinas canónicas de la catedral de Morelia, también conocida como la “sala chocolatera” porque era la usanza, en aquel entonces, que los canónigos se reunieran allí para consumir chocolate mientras trataban asuntos diversos.


Patio principal del Museo Regional Michoacano en el primer receso.

Entre otros espacios a los que se refirió de manera específica figuraron la casa del capitán García Obeso, que actualmente aloja las oficinas de BBV Bancomer en la esquina de las avenidas Madero y Morelos, en el centro histórico de Morelia, y la casa de Mariano Michelena, donde tuvo lugar la última reunión de los conspiradores de Valladolid, tras la aprehensión de Vicente Santa María, y en la cual residen hoy las oficinas de la Notaría Pública No. 15. En salones de casas como esas se hablaba entonces de la preocupación por lo que ocurría en España, con la invasión napoleónica, la abdicación de Fernando VII y el gobierno de José Bonaparte.
Acerca de los mesones, el ponente haría énfasis en el que se localizaba precisamente a un costado de la casa de Mariano Michelena, así como del Mesón de San Juan de Dios y del de Nuestra Señora de la Soledad (que es un hotel hasta la fecha).
En el caso de plazas y fuentes, aparte de los espacios propiamente públicos recordó el caso de la pila “La Escondida”, llamada así porque se localizaba, no en la calle, sino en el patio de la casa de Mariano Michelena. “En lugares así la gente oía noticias y compartía rumores”. Fue de esta manera, concluiría, como ideas de todo tipo, entre ellas las que alentaban la independencia, fueron transmitiéndose de las élites al pueblo.

Arquitectura y contexto
durante la insurgencia

Conciente de que la arquitectura es una de las manifestaciones que mejor habla de las identidades, el temperamento y las influencias de una sociedad en un momento determinado, la maestra Carmen Alicia Dávila ofreció un breve pero pertinente estudio sobre tres inmuebles pertenecientes a conspiradores de Valladolid: la casa de Mariano Michelena, la de García Obeso y la de Mariano Escandón, canónigo y conde de Sierra Gorda. Dos hechos resaltaron de su exposición:
El primero, la forma en que las herencias arquitectónicas de esos tres inmuebles hablan de tres momentos significativos para pensar y poner en contexto el movimiento de independencia: las influencias del siglo XVI (plasmadas en la casa de Mariano Michelena), el auge y la riqueza del Obispado hasta poco antes del estallido de la revuelta (de lo que da cuenta la arquitectura de la casa de García Obeso) y las transiciones estilísticas del neoclásico (en la casa de Mariano Escandón).
El segundo: que en su gran mayoría, si no es que en su totalidad, los conspiradores vallisoletanos pertenecían, no al pueblo, esto es, a las clases populares, sino a la élite pudiente de la época.
En el inter, la investigadora recordó que el papel secundario dado a los criollos con respecto a los peninsulares fue una razón clave de la revuelta insurgente. También acentuó la importancia de la iglesia católica de la época y sus ligas con la gente pudiente, lo cual explica por qué tantos criollos canónigos o clérigos fueron los principales promotores de los hechos que llevaron a luchar contra “el mal gobierno”.
Del licenciado y general José Mariano Michelena, recordó que provenía de una noble familia que llego a Valladolid a mediados del siglo XVIII. Fue el menor de cinco hijos de uno de los más ricos hacendados de ese momento.
Michelena se identificó con el padre Vicente de Santa María y con García Obeso y colaboró en la conspiración de 1809. Su casa (actualmente el número 237 del portal Allende, a espaldas de la plaza de los Mártires), construida en el siglo XVI, fue dividida en dos a fines de 1830 y en 1850 se le construye una segunda planta. Mientras, en 1761 la había adquirido el regidor Juan Manuel Michelena, quien la habitó durante doce años.
La casa hoy tiene dos niveles. De antecedentes romanos, se desarrolla en torno a un patio central, con arquería de medio punto y habitaciones en torno al patio. Al frente cuenta con espacios comerciales y atrás con aposentos para los servicios, como la cocina. La fachada conserva balcón y ventanas con aleros, que son un elemento común en la arquitectura vallisoletana colonial. Hoy la casa es un comercio y su interior ha sido alterado. Sólo una placa colocada por el ayuntamiento recuerda que fue el hogar de Michelena. Su hermano José Nicolás, también licenciado, fue otro colaborador en la independencia. La casa de este último se localiza hoy en la esquina de Aquiles Serdán y Pino Suárez
Del capitán José María García Obeso, Carmen Alicia Dávila recordó que se dedicó a la agricultura y el comercio. También fue capitán del regimiento de infantería de Valladolid.
Su casa, hoy en la esquina de Madero y Morelos, sede del banco BBV Bancomer, fue el principal enclave de los conspiradores. Fue adquirida en 1781 por el padre del insurgente, don Gabriel García Obeso, quien la reconstruyó. El inmueble era una casa típica de la ciudad, de grandes proporciones, amplios corredores de referencia sevillana y arcos de medio punto, pero con arcos sobre pilastras toscanas, siguiendo la nueva tendencia estilística del barroco moreliano, con la presencia de la guardamalleta. El inmueble conservó sus rasgos hasta fines del siglo XIX, cuando fue remodelado para las nuevas corrientes impuestas en la ciudad con su actual fachada, ecléctica, y su interior que perdura barroco.
Finalmente, de Mariano Escandón, canónigo y conde de Sierra Gorda, de noble alcurnia, descendiente del linaje del legendario Cid Campeador, señaló que fue caballero de Santiago y prebendado de la Catedral Vallisoletana. “Años antes de la guerra, manifestó su inconformidad cuando le negaron la jubilación, tras 40 años de servicio; también protestó abiertamente contra los privilegios dados a los peninsulares”.
La conferencista evocó que, aunque nunca fue aprehendido por los realistas, fue él quien le abrió las puertas de catedral al cura Hidalgo, una vez iniciado el movimiento insurgente; también fue él quien invalidó la excomunión del Padre de la Patria.
Su casa vallisoletana la adquirió en 1775, al llegar procedente de Querétaro. El inmueble era todo un palacio, a 300 metros de distancia de la plaza principal, a contra esquina del actual templo de la Cruz. Hoy, el inmueble aloja oficinas de la Secretaría de Educación. Es una casa con patio central y un patio secundario donde fueron alojados plantas y animales exóticos, entre ellos un elefante. Destaca en la sobriedad de su construcción el marco de una puerta, al oriente del patio, y la escalera principal, que inicia en dos rampas y desemboca en una, bajo tres arcos de columnas jónicas. La ponente señaló que su fachada principal (la que mira al sur, sobre la avenida Madero) fue remodelada en un estilo ecléctico propio del siglo XIX, pero que las dos restantes (que miran a Álvaro Obregón y a Aquiles Serdán) conservan sus vanos arqueados y las jambas de las ventanas que se elevan hasta las cornisas, entre otros rasgos.

Caballeros Nacionales, Masones y
Guadalupes: las sociedades secretas

Estatua a Fray Servando Teresa de Mier en la ciudad de México

El cuarto turno de la jornada sería para el doctor Salvador Méndez Reyes, catedrático de la UNAM, especialista en estudios Latinoamericanos, con amplia obra sobre Lucas Alamán y proyectos pro-hispanoamericanistas.
El académico se ocupó de uno de los temas más fascinantes y poco divulgados de la independencia: el de las sociedades secretas durante la insurgencia hispanoamericana.
Su intervención se concentraría en la llamada Logia americana, también conocida como la Sociedad de los Caballeros Nacionales o como la Sociedad Lautaro (en homenaje al gran líder de los indios Mapuche en lo que hoy es Chile): una logia fundada en Inglaterra hacia 1797 por latinoamericanos residentes en Europa y encabezada por el venezolano Francisco de Miranda, quien más adelante sería el impulsor de gestas independentistas sudamericanas.
A esa logia (ya en su sede londinense o en filiales como la de Cádiz) pertenecieron personajes como Simón Bolívar, Fray Servando Teresa de Mier, Bernardo O’Higgins y Andrés Bello, entre muchos otros.
El ponente detalló que, aunque esta sociedad adoptó formulismos masones, parece que en realidad no estaba afiliada a la masonería. Sin embargo, en este punto y a falta de datos documentales suficientes, todavía perdura mucha polémica y nada es definitivo.
Entre los mexicanos que se sabe con cierta certeza que participaron de la orden figura Francisco Manuel Cayetano de Fagoaga y Arozqueta, mejor conocido como el Marqués del Apartado, Miguel Santa María (gran antagonista de Iturbide) y, sobre todo, el jarocho Vicente Vázquez Acuña, alias El Tacones, que en Xalapa, Veracruz, funda una filial de los Caballeros Nacionales que es la única en México de la que se tienen datos fehacientes.
Como sea, el catedrático llamó la atención al hecho de que esta Logia Americana fue la que le dio cohesión continental al movimiento emancipador que surcó todo el hemisferio. En este contexto, adujo que es difícil pensar que el movimiento independentista mexicano pueda comprenderse como un hecho aislado, inspirado solamente en ideas más o menos nacionalistas o en simples proclamas contra “el mal gobierno”. En realidad, nuestra insurgencia estaba fuertemente entretejida a las demás gestas emancipadoras.

El doctor alvador Méndez Reyes durante su participación.

Recordó que el mismísimo obispo Abad y Queipo le dio a la Logia Americana un papel decisivo en la lucha por la libertad y que en una carta a Fernando VII le advertía al rey contra ella escribiendo: “Existe una poderosa coalición de enemigos del Estado” que promueve la revuelta “con mano oculta”.
“En esa carta –dijo Méndez Reyes– Abad y Queipo afirmaba que eran francmasones y que la estancia de la logia databa de ocho a diez años antes pues en 1810 ya tenia filiales en Filadelfia Caracas, Cádiz y Londres”. En la misma misiva Abad y Queipo sostuvo que en la Nueva España “manejó desde el principio a la gran masa del pueblo” pues en menos de 15 días fue capaz de poner en revuelta a millones de habitantes.
El ponente apuntó que, en otra carta más, Abad y Queipo advertía que la Sociedad de los Caballeros Nacionales “trabaja sin cesar en la independencia de America” y hablaba de logias en Veracruz y en la ciudad de México, “pero nosotros sólo sabemos con certeza de la de Xalapa”.
En tanto, para apoyar su tesis de que la Sociedad Lautaro no era masona, el conferencista tomó el testimonio de Lucas Alamán, quien informa que los masones del momento en Nueva España eran todos españoles, ni siquiera peninsulares, mucho menos criollos. Virreyes como O’Donojú pertenecieron a la masonería (específicamente a la escocesa, no a la yorkina); más adelante, sin embargo, el criterio se relajaría, ya que entre los más destacados masones encontramos después a Manuel Sánchez de Tagle y a nuestro Mariano Michelena, quien fue adoptado por la orden, seguramente, durante su estancia como diputado suplente en las cortes de Cádiz.
En cuanto a Fray Servando Teresa de Mier, de quien se sabe sin duda que fue Caballero Nacional, el sacerdote e intelectual cuestionaba muy críticamente tanto a los masones yorkinos como a los escoceses del momento. En 1826 escribe, por ejemplo: “estamos en una crisis tremenda, con guardias permanentes en Palacio. Las logias escocesas nos apoyaron ampliamente a establecer la república pero no se hacen sentir para nada”. Fray Servando tendría juicios mucho más duros para los masones yorkinos. Pero a este respecto el conferencista recordó que la masonería escocesa se instala en México con la propuesta de traer al país a un monarca europeo (aún pensaban en términos de reyes y monarcas), pero con un gobierno de abierta tendencia liberal. A la luz de esto, y releyendo la historia, no es difícil comprender quiénes fueron los grandes ganadores de la partida durante el siglo XIX.
Al margen de esto, el académico concluiría que la Sociedad de los Caballeros Nacionales fue importante en América Latina, especialmente en Sudamérica, pero que también hubo mexicanos a su servicio. Falta en todo caso ahondar en las investigaciones para determinar qué tan decisiva fue su participación en un escenario donde compartía trincheras con otros movimientos herméticos, distintos entre sí, como el masón y el de los Guadalupes.

El Diario de México, primer
matutino editado en el país

Fuera de programa pero con una aportación significativa, la catedrática michoacana Adriana Pineda, recién desempacada desde Alemania, se ocupó del tema 1805-1812: el Diario de México y la presencia alemana.
El enfoque de su participación fue más amplio, pero aquí me detendré exclusivamente en sus observaciones dedicadas al papel del citado periódico, el primero de aparición diaria en nuestro país, pues varios de sus perfiles pioneros sentarían las bases de lo que llegaría a ser la prensa a lo largo de todo el México decimonónico y aún, en ciertos aspectos, hasta nuestros días.

La doctora en historia Adriana Pineda.

Ante todo, Adriana Pineda estableció el contexto en que surgió este periódico recordando que, en aquellos tiempos, a fines del periodo colonial, la iglesia operaba como contrapeso a la modernización del Estado y de manera muy particular contra el avance de la Ilustración. El aparato coercitivo del clero, que era la inquisición, se ocupó de articular distintos cercos culturales para impedir las discusiones sobre temas que comprometían el “status quo” del virreinato.
Los vínculos entre ambas instancias eran estrechos, ya que a la sazón la iglesia era la institución que más recursos le prestaba a la corona, en una relación de poderes de beneficio mutuo. “Por eso –dijo la ponente– se hizo más inquisidora la inquisición”.
En este escenario, el Diario de México fue fundado por dos abogados: Carlos María de Bustamante y Jacobo de Villaurrutia, quienes también ocupaban cargos en la administración del virreinato. Su pericia en la “cosa pública” y su conocimiento y dominio de las leyes fueron dos factores que les permitieron sacar avante su empresa editorial en una época que no favorecía la circulación de las ideas.
El medio alcanzaría una vida de 14 años, desde 1805 hasta 1817, aunque para este estudio la autora sólo se ocupó de su primer periodo, que llega hasta 1812.
Pineda enfatizaría el perfil de los fundadores. Insistió: “los fundadores del Diario de México eran, los dos, abogados que cuidaban los modos y formas jurídicas para poder publicar su diario, que fue el tercero en América tras dos antecedentes en La Habana y Lima. Se habían conocido en la ciudad de México apenas un año antes de lanzar el diario, en 1804. Ambos formaban parte del aparato de gobierno y del aparato administrativo virreinal. El periódico, pues, fue un medio que no nacía para satisfacer las necesidades del público en un sentido amplio, como suele pensarlo la gente, sino que surgió dentro de la administración gubernamental, para responder a sus necesidades”.
A este respecto, evocaría que tal patrón responde bien a las tesis del filósofo alemán Jürgen Habermas (“aunque es una lástima que lo hayamos leído treinta años tarde”). Desde trabajos tempranos como sus volúmenes acerca de la Teoría de la acción comunicativa, Habermas describe dos procesos comunicativos antitéticos que se dan cuando los medios actúan en la esfera pública: por un lado, la generación comunicativa de poder legítimo, que implica un proceso comunicativo autorregulado, entrelazado horizontalmente, inclusivo y más o menos articulador de discursos y, por otro, el uso manipulador del poder mediático, que se emplea para movilizar poder adquisitivo, lealtades o un comportamiento social conformista.
Explicó que la coyuntura de los contactos sociales que poseían los editores fue lo que los condujo a publicar el periódico, Entre tales contactos figuraron Primo de Verdad y Melchor de Talamantes, que eran ilustrados.
Así pues, el Diario de México es el primer periódico diario que aparece en lo que hoy es la República Mexicana. Surge en vísperas del movimiento de independencia, responde esencialmente a los intereses del sistema, pero (y esto es lo significativo) también es el primer periódico que da cabida en sus páginas a temas literarios y políticos que venían de los lectores.
“Es una experiencia interesante, porque muestra cómo la prensa pudo convertirse en una vía para promover la ilustración, ya que la comunicación es el cordón umbilical de los intelectuales ¿y qué es lo que leen los intelectuales mexicanos de fines del Siglo XVIII y comienzos del XIX? A los autores europeos. Así, la lectura se vuelve ese ‘ombligo’ que genera comunicación”.
La ponente recordaría que, al comenzar el siglo XIX, en la Nueva España había fuertes fricciones entre criollos y peninsulares por el monopolio administrativo en los territorios coloniales. Luego vino la crisis de gobernabilidad española de 1808 con la invasión napoleónica. Y todos estos hechos se ven editados en el Diario de México.
“En su tomo VIII, los ejemplares hacen continuas reseñas de documentos aparecidos en España. Y, ante la situación, entre los meses de junio y agosto, los intelectuales mexicanos trabajan intensamente en el proyecto de la Audiencia. Fue un verano muy apasionado para los habitantes de la ciudad de México”.
Desde esta perspectiva, las páginas del diario muestran noticias de lo que ocurre tanto en América como en Europa y estas informaciones llevan a considerar al océano Atlántico como un espacio sociopolítico, tal como ocurría con el Mediterráneo en Europa: una zona que contribuye al mutuo conocimiento. Este conocimiento hace que los mexicanos no se sientan ajenos, sino parte del circuito cultural Atlántico.
“Las páginas del Diario de México nos dan testimonio de la circulación de las ideas de la ilustración. Se habla del pensamiento de la élite y de cómo ésta entró en contacto con las ideas europeas y cómo las compartió”.
“Por ejemplo, la invasión de Napoleón en esos años es uno de los factores que en la Nueva España nos lleva al movimiento de Independencia, pero en Europa el mismo detonador lleva a pueblos como el germano a la creación de la Confederación Alemana”.
Un hecho importante es la manera en que el Diario de México se ocupó de los serios conflictos por los que atravesaba el virreinato. Impedido, a causa de la censura, de cuestionar directamente el comportamiento administrativo de las autoridades en la América Española, el medio comienza a reflexionar en la conducta de un personaje histórico: el rey Federico II de Prusia (1712-1786).
El personaje es significativo porque es el mayor exponente del denominado “Despotismo Ilustrado”. Sigue siendo rey y ejerce un poder absoluto, pero introduce en su gobierno reformas inspiradas en la Ilustración francesa: impulsa la codificación del derecho prusiano a partir del principio de que la ley debe proteger a los más débiles, prohíbe la tortura, impulsa la independencia judicial y el proteccionismo aduanero para su industria. Es además un notable estratega militar que extiende y protege las fronteras de su reino, aún ante el mismísimo Napoleón Bonaparte.
Es a partir de enero de 1809 cuando las páginas del Diario de México comienzan a hablar de Federico II y la estrategia no deja de ser admirable: ante la prohibición de hablar de temas administrativos virreinales, el periódico acude a la historia para cuestionar la situación que se vive.
Mientras, desde sus páginas también comienzan a traducirse al español textos del barón Von Humboldt y de dramaturgos alemanes como Kotz-Bue. También se publican o se habla de las partituras de distintos compositores. “A pesar del protestantismo, se advierte una relación cultural muy dinámica con Alemania que, no lo olvidemos, en ese momento es un nuevo epicentro cultural y educativo”.

Castigos y pena capital en el
México pre-independentista

En la última participación que se registra aquí el doctor en Historia Germán Andrade mostró los resultados más significativos de un estudio acerca de los castigos y la aplicación de la pena capital (la condena a muerte) en la Nueva España a fines del Siglo XVII y comienzos del XVIII. El ponente explicó que la línea de investigación que lo condujo a este tema provino de un trabajo anterior, relacionado con el estudio de las estructuras militares de la Colonia, como la marina, en el cual indagaba sobre el papel del sistema de justicia virreinal como proveedor de mano de obra barata o gratuita para el sistema defensivo español en América.
De ahí surgió la cuestión de analizar cómo se veían las penas y castigos que se aplicaban a delincuentes diversos por distintos medios. Las fuentes del estudio han sido las publicaciones La Gaceta y el Diario de México.
El ponente señaló que el tratamiento mediático que se le dio a los castigos y a la pena capital a fines del siglo XVII y comienzos del XVIII fue “una forma de publicidad representativa que daba una opinión cuyas pretensiones eran conservar el status social existente”. En este contexto, La Gaceta y el Diario de México fueron los primeros medios escritos usados por el gobierno virreinal para anunciar “lo conveniente”. Acentuó (como previamente lo había hecho la doctora Pineda) que el de esos medios no era un periodismo independiente, pero tampoco totalmente gubernamental.

El doctor en historia Germán Andrade al comienzo de su exposición.

“Esas publicaciones tenían una cantidad importante de inserciones, publicadas como una forma de conjuntar noticias. Entre esas inserciones figuran, para el periodo estudiado, 62 avisos de ejecución de entre 250 reos juzgados. Las penas que se les aplicaban iban desde la muerte por garrote o la horca, hasta los azotes o la humillación publica llevando el Sambenito”.
Apoyado con gráficas estadísticas y con ilustraciones (grabados de la época), detalló que se anunciaban todas las ejecuciones realizadas en sedes como Puebla, Guadalajara, Monterrey y Zacatecas.
“En la ciudad de México, que es lo que más he trabajado, las instituciones cuyos juzgados enviaban mas ejecutados eran el Tribunal de la Inquisición, el tribunal de la Acordada y la Real Audiencia (a través de la Sala del Crimen, que era un tribunal ordinario). Los principales sitios de ejecución en la capital del país eran el Zócalo, la actual plaza de Santo Domingo y emplazamientos a inmediaciones de La Merced y del extinto Ejido de Velázquez (más o menos donde hoy se ubican las oficinas del rotativo Novedades, en el D.F.).
En el siglo XVIII la mayor cantidad de ejecuciones fueron emprendidas por la Acordada (77%), mientras que la Sala del Crimen se ocupó de un 9%, la Inquisición de un 5% y el ejército de un 1%, quedando en calidad de “desconocido” un 8% adicional.
De entre muchos otros datos ofrecidos, por el expositor, importa aquí destacar uno: entre 1736 y 1810, los delitos más castigados, ya con la pena de muerte o con distintos tormentos y humillaciones, fueron los delitos contra la propiedad y los asesinatos. Más o menos en el mismo periodo, no importa la identidad del delincuente, ya que jamás se le cita por nombre, sino el o los delitos que ha cometido y siempre se emprende, en cambio, una minuciosa descripción del castigo al que se les somete.
Los principales, en el lapso citado, son: Pena de muerte 65%. Azotes 22%. Cuerda (es decir, trabajos forzados) 17%. Vergüenza pública 7.3%. Presencia del cómplice en el suplicio de un compañero: 2%, más otro 12% cuyo carácter no se menciona en los diarios y sus anuncios
La situación anterior cambia radicalmente hacia 1811, ya con la guerra de Independencia en movimiento. “En ese entonces ya comienza a emprenderse un estudio más detallado de quién es el delincuente y de cómo es”. También se transforman visiblemente las prioridades en cuanto a los delitos merecedores de sanción: se castiga mucho la infidencia, a los desertores, sus reincidencias y su incorporación a las filas de los rebeldes.

Dos casillas para Michoacán

en el Monopoly edición 2010

Morelia y el santuario de la mariposa Monarca, los sitios patrimoniales que aparecerán en el tablero del juego de mesaLa ciudad de Morelia y el santuario de la Mariposa Monarca, registrados como patrimonios de la humanidad ante la UNESCO, resultaron ayer seleccionados para figurar en la edición 2010 de la versión mexicana del juego de mesa Monopolio, de la empresa trasnacional Hasbro.
La Secretaría Estatal de Turismo de Michoacán dio a conocer la información ayer mismo, martes 25 de agosto, tan pronto estuvo al tanto de los resultados oficiales del concurso, revelados en la página electrónica www.monopolyloquierotodo,com, a través de la cual la firma de juegos y juguetes puso a concurso treinta sitios patrimoniales de nuestro país, de los cuales sólo 22 aparecerán en el tablero de la edición conmemorativa que se llamará Monopoly Vive México.

El comunicado de Sectur
El boletín de prensa emitido por la Sectur estatal informa: Los dos destinos michoacanos contendientes por obtener uno de los 22 espacios en el tablero del popular juego Monopoly, lograron su objetivo y aparecerán en una edición especial que saldrá a la venta en 2010.
Se trata de una edición del “Monopoly”, dedicado a los “Sitios Patrimonio de la Humanidad” en territorio nacional y una vez concluida la votación, la Secretaría de Turismo del Estado seleccionará las imágenes que aparecerán en el juego.
Michoacán cuenta con tres Patrimonios registrados por la UNESCO: los Santuarios de la Mariposa Monarca, Patrimonio Natural de la Humanidad; la Ciudad de Morelia, Patrimonio Cultural de la Humanidad y la Noche de Muertos, Patrimonio Intangible de la Humanidad.
Sin embargo como la contienda del Monopoly alude a destinos específicos, solo pudo inscribir a dos: la Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca y a la Ciudad de Morelia.
La selección de los 22 destinos que conformarán el tablero se llevó a cabo mediante un sistema de competencia, con base en una campaña de votación por internet, que concluyó este 25 de agosto a través de la página electrónica www.monopolyloquierotodo.com.
Morelia se ubicó en el séptimo destino más votado del país, en tanto que los Santuarios de la Mariposa Monarca quedaron en el vigésimo lugar.
Según datos de la juguetera Hasbro, Monopoly es en la actualidad el segundo favorito de los mexicanos.El juego saldrá a la venta el próximo año con el nombre de “Monopoly Vive México” y tiene por objeto promover de manera divertida y diferente la riqueza cultural y natural de México.


Patrimonio a votación
El certamen mexicano no ha sido, rigurosamente, una novedad. Argentina, España, Inglaterra y Chile son los casos más recientes o populares de esta modalidad, en la que los términos del célebre juego de mesa se regionalizan.
Para la experiencia mexicana (que coincidirá con el año del bicentenario de la Independencia y del centenario de la Revolución), se reunieron el Consejo de Promoción Turística de México (CPTM) y la compañía Hasbro de México.
El concurso fue abierto el miércoles 8 de julio y los treinta sitios postulados se distribuyeron entre diez ciudades mexicanas (Campeche, Ciudad de México / Xochimilco, Guanajuato, Morelia, Oaxaca, Puebla, Querétaro, San Miguel de Allende, Tlacotalpan y Zacatecas), nueve zonas arqueológicas (Calakmul, Campeche; Chichén Itzá, Yucatán; Monte Albán, Oaxaca; Palenque, Chiapas; Paquimé, Chihuahua; El Tajín, Veracruz; Teotihuacan, Estado de México; Uxmal, Yucatán y Xochicalco, Morelos), seis sitios culturales (las pinturas rupestres de la Sierra de San Francisco, Baja California; los monasterios del Siglo XVI en las faldas del Popocatépetl, en Morelos y Puebla; el hospicio Cabañas en Guadalajara, Jalisco; las misiones franciscanas de la Sierra Gorda, Querétaro; la Casa Estudio Luis Barragán, en la ciudad de México y, también en el DF, el campus de Ciudad Universitaria, UNAM), cuatro sitios naturales (la reserva de la Biosfera de Sian Ka’an; el santuario de las ballenas grises de El Vizcaíno; las islas y áreas protegidas del Golfo de California y los santuarios de la mariposa Monarca) y un paisaje cultural (paisaje agavero y antiguas instalaciones industriales de Tequila, Jalisco), todos ellos registrados como Patrimonio de la Humanidad ante la UNESCO.


Campeche y Zacatecas, los favoritos
De acuerdo a la información asequible en la página de la competencia, las ciudades de Campeche y Zacatecas obtuvieron los dos primeros sitios con 117 mil 535 y 115 mil 704 votos, respectivamente. Esas cifras dejaron muy atrás a todos los demás sitios postulados. Los siguientes tres ganadores han sido Tlacotalpan (63 mil 751 votos), Calakmul (50 mil 2 votos) y Tajín (49 mil 124 votos).
La ciudad de Morelia se colocó en el séptimo lugar de la lista, con 40 mil 84 votos. A su vez, el Santuario de la mariposa Monarca obtuvo 16 mil 579 votos.
De los treinta sitios, ocho no alcanzaron la calificación para figurar en el tablero. Se trata de Paquimé (9 mil 710 votos), Guanajuato (7 mil 491 votos), Ciudad Universitaria (5 mil 866 votos), la Casa Luis Barragán DF (4 mil 97 votos), las islas del golfo de California (3 mil 681 votos) Uxmal (3 mil 412 votos), las pinturas rupestres de Baja California Sur (3 mil 98 votos) y Xochimilco (2 mil 418 votos).

La Lista completa
Esta es la tabla final con todos los resultados del concurso:
Campeche (117 mil 535 votos)
Zacatecas (115 mil 704 votos)
Tlacotalpan (63 mil 751 votos)
Calakmul (50 mil 2 votos)
Tajín (49 mil 124 votos)
Querétaro (41 mil 784 votos)
Morelia (40 mil 84 votos)
Puebla (37 mil 348 votos)
San Miguel de Allende (29 mil 624 votos)
Oaxaca (29 mil 66 votos)
Xochicalco (27 mil 192 votos)
Palenque (25 mil 654 votos)
Monasterios del siglo XVI (22 mil 515 votos)
Paisaje agavero (22 mil 190 votos)
Hospicio Cabañas (22 mil 83 votos)
Misiones de Sierra Gorda (21 mil 712 votos)
Santuario de la ballena gris (19 mil 39 votos)
Monte Albán (17 mil 744 votos)
Sian Ka’an (17 mil 654 votos)
Santuario Monarca (16 mil 579 votos)
Teotihuacan (12 mil 337 votos)
Chichén Itzá (11 mil 731 votos)
Paquimé (9 mil 710 votos)
Guanajuato (7 mil 491 votos)
Ciudad Universitaria, DF (5 mil 866 votos)
Casa Luis Barragán, DF (4 mil 97 votos)
Islas del golfo de California (3 mil 681 votos)
Uxmal (3 mil 412 votos)
Pinturas rupestres B.C.S. (3 mil 98 votos)
Xochimilco (2 mil 418 votos)

Hacia el foro Expo Arte y Cultura, en el DF

Obra de Kali representa

al estado de Michoacán
promueve bienes y servicios culturales del país

Aspecto del muro principal de la instalación Ailovyu Ailovyu en 2007, en el Museo de Arte Contemporáneo de Morelia (Foto: cortesía de Anna Soler Cepriá).

La autora Kali Ferreyra (Morelia, 1969) representará a Michoacán en el foro Expo Arte y Cultura que a partir del próximo viernes 25 de septiembre reunirá a creadores de todas las artes de nuestro país en una experiencia pionera de promoción cultural. El escaparate será inaugurado en el World Trade Center de la ciudad de México. España es el país invitado de honor.
La realizadora moreliana, que ha pasado por la escultura, el diseño, la fotografía y otras vertientes visuales, se ha especializado en diferentes manifestaciones de arte-objeto y acudirá a la capital del país con su obra Ailovyu Ailovyu (Morelia, 2004-2007).

Foro pionero de promoción
Expo Arte y Cultura es un proyecto que se viene preparando en la ciudad de México desde hace dos años y que originalmente se pensaba inaugurar el pasado mes de abril. Su apertura definitiva, ya confirmada para este septiembre, convertirá a esa trinchera en la primera plataforma del país que reúna a creadores, prestadores de servicios, facilitadores, instituciones, promotores, grupos artísticos y asociaciones civiles, con el fin de alentar hábitos de consumo e intercambio de bienes y servicios culturales.
El perfil de la Expo es el de una feria, muy similar en su concepto a experiencias como el de ARCO, en Madrid, España. Su objetivo es el de darle un escaparate al sector cultural mexicano, que es uno de los más activos del país en términos sociales y económicos.
En la página web del evento, un texto detalla: “Expo Arte y Cultura surge por la necesidad de tener en un solo espacio lo más representativo del trabajo artístico y cultural de nuestro país; todo el universo creativo del artista en un Plataforma donde se vive el trato directo e interacción de los protagonistas con el público. Es uno de los acontecimientos culturales más importantes de México, por primera vez se reúnen los grandes maestros contemporáneos del arte y la cultura. Expo Arte y Cultura tiene como objetivo primordial el de promover el intercambio y la apertura de las artes del mundo, además de ofrecer a nuestro país, un evento artístico y cultural rico en géneros y tendencias”.
Añadir imagenMarilú Figueroa, directora asociada de la Expo Arte y Cultura, señala: “Durante tres días se reunirán todas las manifestaciones artísticas y culturales del país. Será el máximo referente de concentración de grupos, trabajadores e instituciones dedicadas al quehacer artístico, interesados en posicionarse, dar a conocer o reforzar su producto, concepto o servicio y así impulsar la promoción y por ende las posibilidades de proyección”.
Los participantes de Expo Arte y Cultura, en el WTC, podrán establecer contactos comerciales directos con más de 4 mil visitantes o consumidores potenciales que contribuirán al desarrollo económico de su empresa. “Esto la convierte en una oportunidad para mostrar el trabajo creativo de artistas, prestadores de servicios, instituciones, asociaciones civiles y personas dedicadas al sector cultural, a través de un concepto innovador y atractivo, apoyado por la impresionante infraestructura de este Centro Internacional de Exposiciones y Convenciones, el más importante del país”.

Amor en tiempos de crisis
En entrevista, aquí en Morelia, Kali se muestra muy entusiasmada ante la perspectiva de acudir a este primer foro que busca reactivar el mercado del arte nacional, ya que el encuentro se distinguirá de otros espacios parecidos en que reunirá a autores de absolutamente todas las disciplinas creativas del país en un espectro amplísimo que incluye desde lo circense hasta la gastronomía, pasando por distintas vertientes de las artes visuales, las artes escénicas, la literatura, el cine y la música. También congrega a museos, galerías, instituciones públicas y privadas de gestión cultural, academias y organismos promotores de todo tipo.
“Acudo con la instalación de arte objeto Ailovyu Ailovyu, que se inauguró en junio de 2007 en el Museo de Arte Contemporáneo Alfredo Zalce, en Morelia y que ahora se convierte en una muestra itinerante”.
La autora explica que su collage tridimensional ha incorporado nuevos elementos para esta exposición.
“Cuando se le inauguró en el MACAZ, en 2007, estábamos en el espacio confinado de un pequeño salón, pero ahora, para el World Trade Center, la instalación se alojará en una plataforma de 6 x 3 metros y, como somos portada del pabellón, el público primero va a verla por fuera y luego tendrá la oportunidad de ingresar al espacio para interactuar con sus contenidos. Entre las novedades, Anna Soler Cepriá está elaborando un video en técnica de stop motion. También estoy recurriendo a Luis Hernández, un diseñador con el que he trabajado desde hace diez años. Es mi manísima derecha para el diseño gráfico y el apoyo creativo. Está muy cerca de mí y a mí me gusta trabajar con él porque es de esas personas que se enamoran de los proyectos y creo que ahorita se necesita eso: que quienes participan crean en el tema y se involucran”.
“La filósofa Rosario Herrera Guido vio mi obra –añade Kali– y elaboró una serie de reflexiones que me han nutrido mucho y que le dan al proyecto un contexto muy actual, al apuntar correspondencias y parámetros que tienen que ver no sólo con cuestiones estéticas sino sociales y económicas, propias de la crisis que vivimos. Sus colaboraciones han sido muy importantes para enfocar al proyecto en esos contextos. En lo esencial, habla de cómo el amor puede vestirse de gala incluso en tiempos en los que todo está de cabeza”.

Vista parcial de la instalación en el MACAZ en 2007 (Foto: cortesía Anna Soler Cepriá).

Crisis y lujos
Parte del texto redactado por Rosario Herrera Guido para hablar de esta exposición ya aparece publicado en la página electrónica de la Expo. El documento señala lo siguiente:
“Con Ailovyu, al lado de los readymades de Duchamp, Kali Ferreyra reactualiza el mito de Prometeo, el dios rebelde que roba el fuego, símbolo del amor prohibido, para descubrir el fondo barroco de lo moderno: el encuentro entre la crisis mundial y el lujo del amor. Ailovyu, Ailovyu es un objeto que atiende y describe la práctica de la relación amorosa. Por medio de calados, superposiciones, costuras pegados, pinturas y objetos industriales, los textiles, los textos, las maderas, los metales y las pinturas, se encuentran en la de Kali Ferreyra. Las capas de la comprensión del ser, del otro y del amor se gestan desde los poemas de Neftalí Coria. Nada cae en el olvido, nada es románticamente romántico. Un mueble, varios gaveteros que se besan espalda con espalda, y un coro de rojo, blanco y gris plata sostienen este vodevil intelectual de varios escenarios. Estéticamente, las ideas, el diseño y el surrealismo ejercen sus sortilegios”.

Espacio protagónico

Plano del Salón Maya 3, en el CIEC del World Trade Center del Distrito Federal, donde se muestra la distribución de espacios para el Pabellón México y otras áreas de exposición. El stand de Michoacán se localiza a la entrada del acceso principal -en la imagen, en la esquina inferior derecha, en verde-. (Imagen tomada de la página oficial de la Expo Arte y Cultura).


La inauguración de la Expo Arte y Cultura tendrá lugar a las once de la mañana del viernes 25 de septiembre (dentro de un mes) en las instalaciones del Centro Internacional de Exposiciones y Convenciones (CIEC) del World Trade Center (WTC) Ciudad de México.
El “Pabellón México”, que es apenas una parte de la Expo, se alojará en el salón Maya 3, donde estarán reunidos los representantes de todos los estados de la República Mexicana, entre ellos Michoacán.
“Estoy muy emocionada –explica Kali– porque la instalación de Michoacán es una de las dos portadas que reciben al visitante en el pabellón, casi al lado del stand dedicado a España, que será el país invitado de honor de esta edición de la Expo”.
La artista también reveló que el compositor y saxofonista Juan Alzate es otro de los representantes de Michoacán que acudirán a este espacio.

En entrevista, Kali Ferreyra describe los contenidos del sorteo que se realizará en Morelia el próximo día 11 de septiembre para agenciarse fondos con los cuales apuntalar el proyecto.


Sorteo en pos de recursos
Para acudir con la representación de Michoacán a la Expo Arte y Cultura 2009, Kali cuenta con apoyos de la Secretaría de Cultura del Estado y con respaldos y patrocinios de diferentes firmas privadas, pero a pesar de la solidaridad aún faltan recursos para concluir el proyecto.
Con el fin de allegarse esos recursos, Kali está invitando a un sorteo que se realizará el próximo 11 de septiembre en Morelia, en el salón principal de Expo Eventos Alameda.
“Serán sorteados siete piezas de la serie Ailovyu Ailovyu, así como un mueble, un mini mueble y cinco libros de autor. Se han elaborado 370 boletos, cada uno con un precio de 250 pesos. Todos los objetos en sorteo pertenecen al mueble original de Ailovyu Ailovyu y cada boleto cubre el acceso a dos personas.
Durante el sorteo también se exhibirá una maqueta virtual que detallará el aspecto del stand de Michoacán y de la instalación de Kali en la ciudad de México.
Para mayores informes acerca del sorteo, que se celebra dentro de dos semanas, los interesados pueden comunicarse con la autora visual a su correo electrónico, que es el siguiente: kalifly@hotmail.com

Desde hace una semana en la planta baja del MACAZ se exhibe este nicho donde se anuncia la participación de Kali en la Expo Arte y Cultura y se da a conocer el sorteo en pos de fondos, mismo que se realiza dentro de dos semanas.

Patrocinios y apoyos
Mientras tanto, entre los prestadores de servicio que han brindado su apoyo de diferentes maneras al proyecto se encuentran las siguientes firmas, todas con sede en Morelia: Expo eventos Alameda, el hotel Alameda y Eventos En Punto. Los restaurantes Las Trojes, Emiliano’s, San Miguelito, El Gratín y Con la Rojas bar. Las empresas Pepsi y Tequila Cuervo, así como Isaac diseño de imagen, playeras Ite, la imprenta Impresionarte, Viajes Gala, sonido Mafalda y Arturo diseño de modas.

El corazón rojo y el corazón a cuadros: la pareja protagónica de Ailovyu Ailovyu, junto con algunos de los objetos que los acompañan.

Ailovyu Ailovyu: un apunte
En las vertientes más adelantadas del arte actual, la preocupación de los autores consiste en conseguir que el contemplador de la obra participe ante ella de un modo activo, o mejor dicho: en que ya no sea un mero contemplador.
Si se ha de buscar un denominador que sea realmente universal para el arte de nuestro tiempo (aunque sea compartido en mayor o menor medida), este es uno de los poquísimos parámetros válidos para delimitarlo. La integración es el gran requisito del arte contemporáneo. El creador le plantea a su público: “no te deseo como espectador, sino como testigo y, llegado el caso, como co-autor”. La confianza en que sólo así se establece un diálogo horizontal y fructífero entre extremos que perduran es el voto que formulan diferentes autores, particularmente desde el ámbito de lo visual, desde mediados del siglo pasado.
Con Ailovyu Ailovyu, Kali Ferreyra está de lleno en esta vigorosa corriente. Su instalación, a partir de un collage tridimensional de piezas diversas y de arte-objeto, es ante todo una provocación lúdica para que el espectador se involucre y, de ese modo, deje de ser un sujeto pasivo (el “lector hembra” al que tanto despreciaba el escritor Julio Cortázar desde los años sesenta).
Ailovyu Ailovyu, tal como la conocimos en el Museo de Arte Contemporáneo Alfredo Zalce, aquí en Morelia, hace dos años, es una suma de objetos-símbolo, de piezas re-semantizadas en pos de un sentido a la vez existencial y ritual, en algunos casos de un minimalismo extremo, a través de los cuales Kali invita a problematizar activamente sobre las complejas dinámicas de la experiencia amorosa y de las relaciones de pareja, siempre desde la situación íntima, personal, de cada individuo.
En lo esencial, Ailovyu Ailovyu consta de dos muebles (sendas torres de diez cajones cada una). En los cajones de cada torre se alojan diferentes objetos (anillos, arras, fósforos, campanas, esferas, llaves, espejos…) que son complementarios a los de la otra torre. Cada mueble posee además un nicho en lo alto para resguardar un libro-objeto (los poemas fueron una colaboración de Neftalí Coria) y su correspondiente caja, una de las cuales aloja también a un corazón rojo (el corazón ilusorio: idealista, emocional, entregado) y la otra un corazón a cuadros (el corazón ordinario: calculador, racional, pragmático).
A estos dos muebles se añaden dos mini-muebles, esta vez con apenas dos cajones cada uno y su nicho, así como dos kit que alojan corazones, objetos y un libro de autor, en una versión más sintética de los muebles y de los mini muebles.
La forma de disponer los contenidos de estas obras, abierta a múltiples configuraciones, depende exclusivamente de la situación que viven quienes manipulan la obra, que se convierte así en un instrumento de permanente evaluación personal acerca de lo amoroso.
A partir de lo anterior, en el MACAZ se diseñó una instalación que constaba de tres elementos: Primero, el collage de objetos, dispuestos en un muro, sobre módulos volados, todo en color rojo, a lo cual se integraron gráficos y textos. Segundo, dos sillas-cajón colocadas ante una torre para el diálogo de una pareja con los contenidos del mueble y, finalmente, desde lo alto, en el plafón, una lluvia roja de hilos, popotillos y papel que acentuaba una de las características esenciales del amor: el papel vivificante, líquido, de su emoción. En el equipo de aquella instalación colaboraron con Kali Rodrigo Pantoja, Erbey López, Héctor Palacios, Rubén Pulido, Luis Hernández, Mario Vázquez, Graciela Kartofel, Anna Soler Cepriá y Neftalí Coria.

Otra vista a varios de los objetos de la serie de arte-objeto Ailovyu Ailovyu, que serán sorteados próximamente en Morelia.


Recursos en la web

Página web de la Expo Arte y Cultura en: http://www.expoarteycultura.com/site/

Información del foro en la página electrónica del World Trade Center, en: http://www.exposwtc.com/evento_detalle.php?id=242

Muertos sin sepultura

La tortura y la libertad

No volveré a tu naturaleza; en ella hay mil caminos que conducen a ti, pero sólo puedo seguir el mío. Porque soy un hombre, Zeus, y cada hombre debe inventar sus pasos.
La Orestiada / Esquilo

Porque el secreto de un hombre (...) es el límite mismo de su libertad, es su poder de resistencia a los suplicios y a la muerte.
La República del Silencio / Jean Paul Sartre

Se aprende más fácilmente a torturar que a describir la tortura.
Autorretrato / Heiner Müller

Durante una de las escenas de tortura en la puesta de Muertos sin sepultura.

Hacia 1968, Jean Paul Sartre describía así el quid del existencialismo: “el hombre nace libre, responsable y sin excusas”. Contra los juicios que tramposamente quieren reducir al existencialismo a una mera “filosofía de la desesperación”, esta frase tan simple ayuda a poner al pensamiento sartreano en su justa perspectiva.
Mientras, para comprender cómo se puede vivir a partir de una demanda tan exigente, uno puede ir leyendo dos textos esenciales de la narrativa: El extranjero, de Albert Camus, y La náusea, del propio Sartre. En términos filosóficos, las lecturas obligadas llevarían a El Ser y la Nada y a la Crítica de la Razón Dialéctica, ambos también de Sartre.
En tanto, en la obra de teatro Muertos sin sepultura (tercer estreno sartreano, tras Las moscas y A puerta cerrada) el filósofo francés pone en juego las implicaciones de esta premisa al presentarnos, como de costumbre en sus textos de ficción, a personajes que se enfrentan a una situación extrema y que deben tomar decisiones de fondo; mostrar “de qué pasta están hechos”. Deben confirmar hasta dónde pueden llevar las posibilidades inherentes a cada uno, conforme a su ser, ejerciendo su libertad.

Estrenos y situación
A unos cincuenta años de su debut (estreno en Francia: París, 1946; estreno en México: DF, 1950), Muertos sin sepultura fue presentada en la Muestra Estatal de Teatro de Michoacán por el grupo Colectivo de Teatro de Morelia como uno de los resultados de un curso en el que el profesor de filosofía Ignacio Quepons Ramírez introdujo a los participantes en el pensamiento sartreano.
En la puesta, que se ambienta a fines de la II Guerra Mundial, conocemos a cinco activistas de la resistencia gala que, aprehendidos y sometidos a tortura por los colaboracionistas fascistas de Vichy, encaran la perspectiva de su muerte inminente y reflexionan y deciden sobre su vida, sus motivos, sus compromisos éticos y los actos que asumirán, mientras permanecen confinados en un desván.

Hacia un dilema radical
A partir de esa situación, una dramaturgia bien problematizada lleva al límite sus desafíos. Al comienzo, por ejemplo, los cinco protagonistas no tienen mucho qué perder. Extirpados del mundo en el que peleaban y arrojados la antesala de la tortura y la muerte, ya están como muertos en vida porque no pueden actuar en el mundo en el que hasta entonces lucharon. Ya son, metafóricamente, “muertos sin sepultura” y a esto alude el título de la obra (que también describe el fin literal de varios de ellos: asesinados de un tiro y abandonados en un anónimo patio).
Pero desde este comienzo y despojados de todo, los personajes ya están en un limbo, a solas consigo mismos. No le sirven ni al enemigo, pues ignoran la información que les exigen sus captores: no saben cuál es el paradero del líder rebelde que los fascistas quieren atrapar.
La situación se complica cuando Jean, el dirigente fugitivo, es accidentalmente capturado, pero sin que los fascistas adviertan que es él a quien andan buscando. A partir de ese punto hay muchísimo más en juego para los cautivos, no sólo porque ahora sí tienen un secreto que ocultar, sino porque nunca podrán estar completamente seguros de que Jean no los está traicionando.
La presencia del líder adquiere una dimensión agridulce para todos. Desde cierto ángulo les devuelve la esperanza: los reconecta al mundo, pues si ellos callan y Jean es liberado, él podría ponerse en contacto con sesenta guerrilleros que tomarían por asalto el cuartel enemigo; pero si es identificado pondrán en riesgo la seguridad de lo que queda de la resistencia maqui. Eso por un lado; por el otro, a ninguno de los prisioneros le pasa por alto que, mientras Jean tiene una oportunidad real de seguir vivo (pues su detención casual lo mantiene preso sólo como un trámite de rutina), ellos sí están condenados: fueron capturados en acción y la muerte es el único destino que los aguarda, no importa lo que digan o hagan.

Tortura, amor, decisión
La situación de estos personajes, como se ve, es absolutamente desolada. Pero lo fundamental de la obra (hay que insistir) es el modo en que a través de la situación Sartre plantea su tema esencial: el para qué de la libertad en cada individuo.
Cada personaje de Muertos sin sepultura representa a un tipo posible de hombre con sus flaquezas, dudas y fortalezas propias. Todos cuestionarán su manera de concebir la libertad y sus razones más íntimas. Su acicate será la cercanía de la muerte en medio de grandes sufrimientos, así que la tortura es el crisol que revela la templanza y el Yo más profundo de los personajes. Ante esta prueba, uno de ellos terminará suicidándose; uno más será asesinado por sus compañeros para ahorrarle el martirio e impedirle que se vaya de la lengua.
Mientras, el acento colocado en el tormento y en la relación entre víctimas y verdugos hace de esta obra la visión estética de lo que Sartre depositó como reflexiones en su clásico El ser y la nada (publicado en 1942) donde propone, entre otras ideas: “Lo que el sádico busca con tanto encarnizamiento, lo que quiere modelar entre sus manos y doblegar bajo su puño es la libertad del otro [porque esa libertad es lo] que está allí, en esa otra carne que es torturada”.
El amor y su naturaleza discontinua es otro tema presente. Sartre aduce que el amor no es nunca algo “dado” y definitivo, sino un atributo cuyas necesidades, características y manifestaciones se desarrollan y se transforman para responder a circunstancias determinadas. Esto se manifiesta de manera radical en la situación emotiva entre Lucie y Jean, en las mismas relaciones entre los captores y los prisioneros, pero sobre todo en la relación entre Lucie y su hermano menor, François, al momento en que es imperativo asumir el sacrificio de este último para guardar silencio.

Cimas y abismos
De una a otra cosa, la experiencia de llevar a la escena este título tiene sus puntos débiles y sus aciertos.
El mayor de estos últimos, indudablemente, es la elección del texto.
Pocos trabajos son tan pertinentes, tan necesarios para hoy, como esta obra. No tanto por aludir al tema de la tortura (que es meramente coyuntural), sino por su planteamiento de fondo acerca de lo que significa ser responsables de nuestro libre albedrío. Volver a ese tema es urgente cuando uno mira alrededor y nota que la pesadilla prevista por Aldous Huxley hace 79 años (Un mundo feliz, 1930) es totalmente real: una sociedad de esclavos contentos, a los que ya ni siquiera les importa saberse cautivos, cada vez mejor amaestrados para competir, consumir, entretenerse y no abrir la boca.
La puesta en escena, a su vez, acude a una escenografía ligera, que sugiere antes que mostrar. Una luminotecnia crepuscular, umbrosa y con pocos cambios configura la opresión que viven los prisioneros.
Lo anterior, entre los aciertos.
Mientras, el espacio escénico, originalmente pensado para una experiencia de teatro de cámara (íntimo, físicamente cercano con el público), fue “reventado” en la función de la muestra al tener que adecuar la presentación al escenario de tipo isabelino propio del Teatro Melchor Ocampo.
A tal obstáculo se añadió una dirección de actores deficiente y un ritmo plano. Estos dos problemas le arrebataron al trabajo mucha de su eficacia en términos exclusivamente teatrales. No obstante, la función fue muy aplaudida por un público mayoritariamente integrado por alumnos de la facultad de Filosofía y de la escuela de Letras.
Acerca de lo actoral, valen la pena unos cuantos apuntes. Independientemente del problema (real) de llevar una puesta pensada para un foro de cámara a un teatro isabelino, los resultados conducen a pensar que la dirección no ha logrado contextualizar correctamente el tratamiento para esta puesta y que ha habido un trabajo insuficiente con los actores a la hora de considerar cómo problematizar escénicamente a sus personajes. Todo se ha quedado en el pensamiento, en lo que se denomina “la acción mental”, pero sin alcanzar a llevar esa experiencia al indispensable terreno de la “la acción física”.
Desde otro ángulo, la experiencia de la puesta ha sido muy respetuosa al pensamiento de Sartre. Pero en el teatro (como ocurre en cualquier otro arte), la obra es en sí y para sí. Vive por sí misma, tiene su propio mundo, sus propias circunstancias. No la vamos a ver viva si nos limitamos a seguir al autor. Y Muertos sin sepultura no parece encarnar como debería porque al concepto de la puesta le falta precisamente eso: ser en sí y para sí misma en el escenario.

Algunos fragmentos de la puesta durante las jornadas de la Muestra Estatal de Teatro de Michoacán

Santo y seña
Muertos sin sepultura
Dirección: Yuritzi Gómez
Con Edgar Ricardo Rodríguez López (Françoise), Sergio Alonso Chávez (Sorbier),Víctor Manuel Ramírez Pacheco (Canoris), Angélica Cabrera (Lucie), Rubén Ángel (Henri), Enrique Márquez (Jean), Cuauhtémoc Gaona Sitt (Clochet), Ricardo López (Landreiu) y Adrián Torres (Pellerin).
Escenografía e Iluminación: David Hurtado.
Asistente de Iluminación: David Hurtado.
Musicalización: Alex Van Dikuas.
Producción: Erik Ávalos Reyes. Ignacio Quepons Ramírez.
Asistente de producción: Angélica Cabrera.
Asesoría en contextos filosóficos: Ignacio Quepons Ramírez


Recursos en la web
Para los interesados en los temas de esta puesta y, en general, en Sartre y el existencialismo, se recomiendan los siguientes vínculos:

Sartre, un siglo / semblanza realizada por el escritor colombiano Germán Uribe: http://www.ucm.es/info/especulo/numero33/sartresi.html

Sartre y nosotros / Antología de ensayos coordinada por Alicia Ortega Caicedo. Captura digital en Libros de Google en:
http://books.google.com.mx/books?id=kpmwMz46GqcC&pg=PA323&lpg=PA323&dq=Muertos+sin+sepultura+sartre&source=bl&ots=-HIrRlv8DS&sig=pyolFNIlVJTkJS_0StddhwQz40Y&hl=es&ei=EqdHSt_XF4nUM_Tq6YAN&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=8

Adorno y Sartre: la estética del compromiso / Mercé Rius. Ensayo aparecido en la Revista de filosofía Daimon en formato pdf. Texto indispensable, asequible en el sitio: http://revistas.um.es/daimon/article/viewFile/20911/20211

Retórica: en torno al modo de ser argumentativo del hombre / ensayo de Cristóbal Holzapfel. Universidad de Chile. Otro texto vital, asequible en:
http://www.lapetus.uchile.cl/lapetus/c1/download.php?id=1287

El Ser y la Nada / Descarga digital del libro de Sartre en formato pdf: http://www.bibliotheka.org/?/ver/42500

El existencialismo es un humanismo / Descarga digital del libro en formato pdf: http://www.bibliotheka.org/?/ver/3349

Muertos sin sepultura / Promoción de la puesta moreliana emprendida por el grupo Colectivo de Arte de Morelia (video en el portal de anuncios “Unaplauso.com”): http://www.unaplauso.com.mx/obra-muertos-sin-sepultura_av35e03e.html (un vínculo en este sitio redirecciona a la página de La Cofradía del Arte, que aloja cinco videos morelianos, entre ellos el de esta puesta en escena)

Muertos sin sepultura / blog de la puesta en escena moreliana con enlace a página de fotos en Flickr http://muertossinsepultura1.blogspot.com/

Tres estudios para Muertos sin sepultura, Opus 31, para soprano y piano (1950) / Interpreta el trío de cuerdas Ex Novo Ensamble (invitados: Aldo Orvieto al piano y la soprano Lorna Windsor) / Obra del compositor italiano Camillo Togni (1922-1993), quien brinda una visión musical del existencialismo. La pieza se inspira en tres momentos de la dramaturgia de Sartre: Andante (del cuadro I de la escena II), Cuasi passacaglia (del cuadro III de la escena II), y Comodo (del cuadro IV de la escena III). El álbum que incluye esta obra es asequible en portales electrónicos de música como:
http://www.naxos.com/
http://www.clasicsonline/

Sartre: Algunas claves de su teoría del teatro / ensayo de Héctor Levy-Daniel para su lectura en línea en la página digital de la revista “Dramateatro” en:
http://www.dramateatro.arts.ve/ensayos/n_0017/sartre_levy-daniel.htm

BIBLIOGRAFIA RECOMENDADA

Crítica de la razón dialéctica / Jean Paul Sartre / Editorial Losada, 1963 y 1982
El Ser y La Nada: Ensayo de Ontología Fenomenológica / Jean Paul Sartre / Editorial Losada, 1983; Alianza Editorial, 1989
La república del silencio, Estudios políticos y literarios / Jean Paul Sartre / Editorial Losada, 1960
Muertos sin sepultura / Jean Paul Sartre / Editorial Losada 1982; Editorial Alianza (colección Libro de Bolsillo No. 939) 1988, y Alianza Editorial, 2002 (última reedición en 2007)
La náusea / Jean Paul Sartre / Editorial Losada, 1979; Ediciones Época, 1987; Alianza Editorial (libro de Bolsillo No. 846) 1994, y Seix Barral, 1983
Cartas al Castor y a algunos otros (Vol. 1 y 2) / Jean Paul Sartre/ Editorial Edhasa, 1986.
El Existencialismo es un humanismo / Jean Paul Sartre / Editorial Sur, 1960; Editorial Edhasa, 1992 (última reedición: 2004)
Bosquejo de una Teoría de las emociones / Jean-Paul Sartre / Alianza Editorial, 1987 (última reedición: 2005)
Las moscas: claves filosóficas de interpretación / Dionisio Castillo Caballero / Ediciones Amarú, 1992
La Imaginación / Jean Paul Sartre / Editorial Edhasa, 1980 (última reedición 2006)
Estudios Sobre Jean Paul Sartre (antología) / Mira Editores, SA, 2007
El ser y el tiempo / Martin Heidegger. FCE, 1989
El problema moral y el pensamiento de Sartre / Francis Jeanson /. Editorial Siglo veinte, 1968
Jean-Paul Sartre o una literatura filosófica / Robert Campbell / Juan Pablos Editor, 1976
Ideas relativas a una fenomenología pura y una filosofía fenomenológica / Edmund Hussler / FCE, 1985
Problemas fundamentales de la fenomenología / Edmund Hussler / Alianza Universidad, 1994



La manzana

Un expresionismo chic

¡Oh, dolor! ¡Oh, dolor! ¡Devora el tiempo a la vida / y el oscuro Enemigo que el corazón nos roe / se fortalece y crece, robándonos la sangre!
Las flores del Mal / Baudelaire

El hombre moderno no es el que parte al descubrimiento de sí mismo, de sus secretos, de su verdad oculta: es el que busca inventarse a sí mismo
¿Qué es la ilustración? / Michael Foucault


Freddy Valdovinos en el monólogo La Manzana, del autor jarocho Antonio Argudín, fallecido hace poco.

Un aspirante a pintor se apresta a trabajar sobre el lienzo para realizar un bodegón. Su tema es una roja manzana que el autor ha colocado como modelo en el único banquito existente en la miserable buhardilla donde vive. La imposibilidad de concluir un ejercicio tan simple, mientras el personaje se desespera y cae en una crisis de pelos parados y dientes pelones, marca las estaciones por las que evoluciona el breve monólogo La manzana (Antonio Argudín del Rivero, 1976).
El trabajo fue presentado dentro de la Muestra Estatal de Teatro 2009, dirigido e interpretado por Freddy Valdovinos Cancino, quien se está titulando con este ejercicio en la licenciatura de teatro, en la Escuela Popular de Bellas Artes de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. La puesta ha contado con música original, compuesta e interpretada por Daniela Galván Quezada en los teclados.

Mal digerida
A pesar de su sencillez extrema, este monólogo debería ser una intensa experiencia de desnudamiento. Por lo menos, a eso apunta el divertido pero nunca trivial texto del veracruzano Antonio Argudín (1953-2006), quien a lo largo de su dramaturgia, breve pero sustanciosa, se ocupó de exhibir verdades incómodas sin dar ni darse tregua. Así lo hizo desde “género chicos” como su pastorela Las peripecias de un costal o la corona de hierro (1979), hasta trabajos de mayor ambición dramática como la tragicomedia El más hermoso galán, que mira con agudeza satírica la amplitud ambigua de los roles de género en nuestra sociedad. En correspondencia, lo mejor de un texto como el de La manzana es la posibilidad que brinda para jugar con él. Es en este punto donde la nutritiva sustancia dramática del monólogo se ve subutilizada por Valdovinos. He aquí un fruto mal digerido (o deficientemente dirigido, que en este caso viene a ser lo mismo).

Vista general de la escenografía durante la función de La Manzana en el foro La Bodega.

Por encimita
Dos problemas fundamentales atentan contra este trabajo que, por otro lado, apantalla y atrapa a causa de su muy calculada espectacularidad.
Los problemas son: primero, una actuación limitada, en el sentido de que el actor/director no se da la oportunidad de explorar y matizar a fondo las complejas emociones que surcan el ánimo de su personaje; a causa de esto, lo reduce a una caricatura inofensiva. Y segundo, que el orden y el concepto de toda la estructura es tan pulcro, tan limpio, finalmente tan bonito, que neutraliza cualquier frescura expresiva y cualquier revelación profunda. La manzana se resuelve desde la pura superficie. Es epidermia: muy vistosa y muy ordenada, pero nada más.

Ese expresionismo…
Lo anterior se vuelve más comprometedor cuando, en entrevista posterior a la función, el egresado de la EPBA afirma que con su versión del monólogo ha buscado una experiencia “expresionista”, pues nada está más lejos de cualquier expresionismo que La manzana, tal como se le ha montado.
Vayamos por partes.
La música de Daniela Galván (muy bien construida y en la que hay una gran pericia, comentario aparte –y cualquiera puede valorarla, escuchándola en el video que acompaña a este post–) es totalmente impresionista y está mucho más cerca de Debussy que de, digamos, Stravinsky, empezando por su muy armónica, atmosférica y cuidadosa construcción a partir de escalas.
Por lo que atañe a la escenografía, la pintura que ambienta a la buhardilla del personaje algo tiene de expresionista (especialmente en la zona dedicada a la ventana) en su forma de forzar las perspectivas, pero eso no es suficiente para hablar de expresionismo porque semejante rasgo queda aislado al no encontrar correspondencias con el tratamiento otorgado a los demás elementos de la estructura, a saber: el vestuario, de espíritu decimonónico, es tan pulcro, limpio y acicalado que no colabora a manifestar la crisis de un personaje que se encuentra en un severo punto de inflexión en su vida. Ni siquiera en el caso de que fuera un contraste entre el “dandismo” del protagonista y su crisis interna. Y es que el personaje en sí tiene en sus maneras, formas, voz y gestos más de bufonesco arlequín que de cualquier otra cosa; refleja además, en todos sus modos, la exquisitez burguesa (que es siempre formal, tradicional, conservadora y amante de lo clásico y de lo existencialmente inofensivo). Y estas características son antitéticas a cualquier rebeldía existencial o a cualquier desgarramiento del Yo, que son factores indispensables para hablar de un temperamento expresionista. Desde este punto de vista, ni siquiera el estrambótico tratamiento dedicado al cabello del personaje ayuda: le da simpatía, comicidad, un toque extravagante, pero no expresionismo… a menos que queramos pensar en un término imposible, como el de un “expresionismo chic” o un “expresionismo cool”, que en el sinsentido llevan su castigo.
La luminotecnia, muy bella por sí misma, también contribuye a despojar a La manzana de cualquier intención expresionista. El contraste entre esos fríos azules, al fondo, contra los cuales se recorta la silueta de la manzana-buhardilla, así como los cálidos rojos que preceden a ciertas elipsis y momentos “oscuros” está tan amanerado como todo lo demás y la potencia expresionista latente en tales contrastes también se diluye, devorada por el “buen gusto” y lo modosito, lo lindo del tratamiento. El resultado de toda esta mezcolanza (de esta limpia mezcolanza de pulcritudes académicamente correctas, hay que puntualizarlo) concluye en una Babel de sentidos que termina por no decir mucho.

Hacia al final de la puesta en escena, con el personaje a punto de devorar el vilipendiado fruto que ha sido su motivo artístico.

Sin acicalarse tanto
Más cerca, pues, del espectáculo que de la propuesta, La manzana comienza con una imagen visualmente sorprendente: mientras da inicio la música y se encienden los azules que inundarán lentamente a la escena, descubrimos al centro del escenario a la enorme manzana. El fruto se abrirá por la mitad lentamente, de cara al público, y al terminar de desplegarse de esa forma nos mostrará la buhardilla en la que habita el dramatis personae. Es un gran momento, un soberbio comienzo. Es una lástima que el vigoroso impulso emotivo de este principio (que se echa al público a la bolsa inmediatamente) sea desperdiciado por los amaneramientos limitados de un personaje que es más débil de lo conveniente para el actor que lo construye y que es un estudiante que está egresando de una carrera universitaria de teatro.
Perdura, eso sí, el humor implícito en el texto de Argudín, pero mi percepción general sobre la forma de sacar adelante este monólogo es la de que la excesiva limpieza (cuidada hasta lo aséptico) le ha arrebatado al trabajo gran parte de su frescura, de su vida y de su capacidad de propuesta. Más que nada: todo está tan controlado, tan ordenado, tan “en su sitio”, que el expresionismo (entendido como actitud vital, no como reiteración o combinación de fórmulas) es el gran ausente del ejercicio.
Pero vale: esto también es parte del camino. En última instancia, para casos tan específicos como el de La manzana, la mejor observación benévola que se le puede formular al director e intérprete de esta experiencia es: “¿Ya recibiste las herramientas académicas? Bien, ahora vive y no tengas miedo de ensuciarte”.


EN VIDEO: Diversos momentos de La manzana, en versión e interpretación de Freddy Valdovinos, durante la Muestra Estatal de Teatro, en Morelia.

Las vírgenes prudentes

Desarmando atavismos

¿Qué hay, espíritu loco? ¿Qué desorden anda suelto en la floresta?
Oberón a Puck en Sueño de una noche de Verano / W. Shakespeare

Saber que se sabe lo que se sabe y que no se sabe lo que no se sabe; he aquí el verdadero saber.
Confucio

Las ahijadas con Apolonia en una escena de la puesta del grupo procedente del municipio de Indaparapeo.

Cuando una de las tres hermanas Espejo sufre un desliz y queda embarazada, las trillizas acuden a su astuta madrina Apolonia en busca de consejo.
La sagaz mujer propone que las tres abandonen el pueblito donde viven y vayan a la ciudad de México para que allá nazca el bebé, lejos de miradas indiscretas y sin que nadie tenga la menor oportunidad de saber cuál de ellas fue la que “se comió la torta antes del recreo”. El plan incluye entregar a la criatura recién nacida a algún orfanato capitalino, a fin de que las tres muchachas (todas con novio y en edad de merecer) puedan regresar al rancho “tan señoritas como siempre” y retomen el curso de sus vidas.
Pero las cosas no serán tan simples ni tan alevosas en la comedia fársica Las vírgenes prudentes (Antonio González Caballero, 1969) y la fuerza del amor impedirá que las muchachas abandonen a su suerte a la criatura. El amor también será el responsable de que los tres galanes apechuguen su machismo, sus prejuicios y consientan en guardar silencio y no hacer reclamaciones, por el bien de todos, afrontando el porvenir en compañía de sus medias naranjas.

Clásico nacional en la muestra
Auténtico clásico dentro de las casi cincuenta obras de teatro emprendidas por el pintor, escultor, guionista de radio, cine y televisión, caricaturista, pedagogo y escritor Antonio González Caballero (San Luis Potosí, 1927 – Distrito Federal, 2003), Las vírgenes prudentes atesora la esencia de la dramaturgia de este artista tan inquieto como inclasificable (por más que el pensamiento académico y formalista quiera asfixiar toda su obra con la camisa de fuerza del “costumbrismo”). El trabajo desborda un mexicanismo inconfundible; debajo de sus pinceladas aparentemente gruesas hay un despliegue de virtuosa sutileza que matiza con tanta precisión que no se nota. Parece, en primera instancia, que el trabajo es un espejo que refleja una realidad y el “cómo somos” cotidiano, pero que muy pronto se transforma, ahora sí, en una ventana que nos permite atisbar las posibilidades de un mundo nuevo (aquel donde el poder domesticador y paralizante de los prejuicios y de los dogmas es derrotado por la saludable agua corriente de la emoción y la vida).
La comedia participó en la Muestra Estatal de Teatro de Michoacán representando al municipio de Indaparapeo, de la mano del grupo de teatro de la Casa de la Cultura de esa localidad y en dirección de Ignacio Rodríguez Alanís.

Más que costumbrista
Deliciosa en su género, Las vírgenes prudentes es, efectivamente, una comedia costumbrista: retrata la mentalidad prototípica de los habitantes de prácticamente cualquier pueblito de la provincia mexicana. La situación se instala en el ambiente conservador, macho y tradicionalista de tales lugares, en medio del cual el autor deja caer un conflicto absolutamente hilado “a medida” de esas circunstancias.
Pero más allá de la estructura formal costumbrista, González Caballero ya mostraba en esta obra de 1967, bien consolidadas, las primeras armas de lo que sería su exigente, eficaz y aún poco conocido Método de Apoyos para el Actor (emprendido públicamente desde 1969 y hasta su muerte, aunque su germen se remonta a los años cincuenta).
Uno de los grandes placeres ante esta obra es entonces advertir la manera en que el autor perfila y concreta a sus personajes, en varias ocasiones resueltos desde contundentes líneas de diálogo que los expresan, en sus virtudes y defectos, en su ternura o en sus prejuicios, con una singularidad que emerge de un muy completo estudio tipológico que recurre a los principios de su sistema actoral: el manejo de pesos y sub-pesos escénicos, la actitud vital del personaje, su frase esencial, la creación de atmósferas, el manejo de energías, el control de las zonas por las que la energía circula o se estanca… todo lo cual desemboca en un único objetivo: darle al actor herramientas muy precisas para que pueda crear personajes vivos, esto es, estéticamente reales.

Lección: juego y escena
Aparentemente, estaría de más decir que el trabajo actoral de los integrantes del grupo de teatro de la Casa de la Cultura de Indaparapeo no alcanza las altísimas demandas internas del texto, y que tan sólo han cumplido con una puesta tradicional en la que las actuaciones aún son muy mecánicas. Pero, asombrosamente, esto no basta: no expresaría la verdad acerca de esta puesta. Y no sería justo afirmarlo a rajatabla.
Porque cada experiencia debe ubicarse en su contexto. Y la verdad es que, para el contexto del que procede el grupo, la suya ha sido una cumplida experiencia teatral. Pero una vez dicho esto (que hará fruncir el ceño a muchos y que a algunos otros les parecerá una concesión, aunque no lo es), me voy a arriesgar aún más:
Hay una lección indispensable que el grupo de Indaparapeo nos ha dado a todos, incluso a los estudiantes universitarios de teatro que acuden a las aulas de la Escuela Popular de Bellas Artes, en Morelia: estos jóvenes del interior del Estado han venido y nos han recordado de la manera más directa posible que el teatro es juego y que una experiencia escénica honesta y genuina puede perderlo todo, excepto la frescura y el ludismo, si es que quiere conservarse mínimamente fiel a su razón de ser.
¿Paradoja? ¿Sentimentalismo trasnochado? No. Por increíble que parezca, los actores de Las vírgenes prudentes muy bien pudieron haber incurrido en todos los pecados de la Biblia teatral durante su función en la Muestra, sin embargo, a despecho de eso, han dado una de las mejores funciones de todo ese foro. La suya es una puesta absolutamente viva: sus artífices saben atrapar la atención del público, lo sorprenden y lo convencen, ganan su complicidad y lo conmueven. Dialogan con él. Si eso no es teatro, entonces yo no sé qué pueda serlo.
En todo caso, contra la soberbia solemne y pontifical (esa sí trasnochada) de otros, la agrupación de Indaparapeo ha salido adelante porque sus integrantes se divirtieron mucho durante el montaje y ese saludable rasgo se nota. Brilla, es contagioso y cautiva.

Ajuste y desempeño
El gusto por todo esto (y aquí sí hay una nota más íntima, subjetiva) se acrecienta al considerar que Las vírgenes prudentes tuvo un significado especial para Antonio González Caballero: la concepción de esta comedia fue su manera de reconciliarse (cuando alcanzaba los cuarenta años de edad) con un doloroso episodio de su primera infancia. Esta obra fue su amoroso ajuste de cuentas con el pasado.
Por lo que atañe al grupo de Indaparapeo, la dirección de Ignacio Rodríguez es correcta y minimalista: hay muy pocos elementos en escena a fin de colocar el centro de la atención en el trabajo de los intérpretes, todos los cuales están bien acotados en sus trazos e intenciones. De entre ellos, los empeños más logrados corresponden a Nancy Vences y al propio Ignacio Rodríguez, así como a Andrea Vega y Ana Karen López.
A excepción de los dos primeros, sería difícil hablar de actores, particularmente desde una perspectiva académica. Pero aquí volvemos a lo mismo: estamos ante un grupo procedente de un lugar donde la academia no existe. Y a pesar de eso y de todas sus limitaciones (limitaciones desde un pensamiento teatral académico), el grupo sí está haciendo teatro y lo está haciendo con una honestidad que se echa de menos en varios de nuestros ejemplares capitalinos, presuntamente "más leídos y estudiados". Probablemente sea esta la puesta en escena más atractiva e interesante que veremos, correspondiente a los grupos del interior del Estado: esa "provincia de la provincia", donde el teatro, a pesar de todo, está vivo y se mueve.


EN VIDEO: Algunos extractos de Las vírgenes prudentes, en la función ofrecida en la Muestra Estatal de Teatro.