Imagen documental de uno de los muchos Campos de la Muerte que legó a Camboya el régimen totalitario del Khmer Rouge, tras la guerra de Vietnam. El tema es explorado a fondo en Los enemigos del pueblo, uno de los filmes que se exhibe hoy dentro del programa Ambulante. Este es uno de los filmes más significativos de la jornada y se exhibirá en la sala Solaris de Fábrica de Imágenes.

La gira de documentales Ambulante, que ayer ofreció su premier inaugural a las ocho de la noche con la proyección del largometraje documental Viaje de una larga noche hacia el día (Frances Reid, Deborah Hoffmann), da comienzo este viernes 12 con funciones en la Escuela Popular de Bellas Artes; en la sala Solaris de Fábrica de Imágenes; en Cinépolis Morelia centro; en el auditorio José Rubén Romero y en la Universidad Vasco de Quiroga campus Morelia.
Para este viernes, primera jornada de Ambulante, los mejores filmes son los siguientes:

Los enemigos del pueblo, un documental en el que Thet Sambath, uno de los mejores periodistas de investigación de Camboya, muestra los resultados de diez años de trabajo para comprender al régimen totalitarista del Khmer Rouge, que luego de la derrota de los EU en Vietnam impuso un gobierno de terror que todavía hoy levanta ámpulas. El filme, censurado en varios países, figura en el programa Dictator’s cut y se exhibe en la sala Solaris, de la escuela de fotografía Fábrica de Imágenes, junto con el documental Esquimales experimentales, de Barry Greenwald. La entrada es gratuita

La bahía, de Louie Psihoyos, el documental ganador del Oscar hace unos días, que capta en imágenes por primera vez la matanza de delfines que cada año emprenden los pescadores de la bahía de Taiji, en Japón, como parte de tradiciones antiquísimas. Un filme que en estos momentos es un gran escándalo a nivel internacional. Se proyecta hoy en Cinépolis Morelia centro. Boleto: 35 pesos.

Dentro del programa Gestus, que se exhibirá gratuitamente en la Escuela Popular de Bellas Artes del centro histórico, dentro de la sección Injerto, dedicada a cortos experimentales, se proyecta el título Masturbanführer, de Yoshua Okón, un ejercicio que gira en torno de Eyaculhéctor: un personaje que se excita con el simple hecho de mirar el retrato de Hitler o de ver cualquier clase de aditamentos nazis. El corto fue escrito y dirigido por un integrante de un grupo de fans del movimiento nazi en la ciudad de México y es tan perturbador como divertido. Entrada gratuita.
Pero a propósito del programa Injerto, que es uno de los más interesantes de Ambulante 2010, y cuya sede es la escuela Popular de Bellas Artes del centro histórico de Morelia, para ver sus contenidos a detalle pueden darle un click a este
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.
El programa a detalle
A continuación, a detalle, los contenidos completos de la programación de este viernes, en Morelia

Viernes 12 de Marzo

CINÉPOLIS MORELIA CENTRO

El complejo cinematográfico de Santiago Tapia 444 esquina con Valentín López Farías, centro histórico, aloja la proyección de los largometrajes documentales de la Sección Oficial de Ambulante y de la sección Sonidero.
Admisión: 35 pesos (bono: 4 filmes por $100 pesos).

Imagen de uno de los carteles promocionales de La Bahía, filme apadrinado por Luc Besson y que acaba de ganar el Oscar al mejor documental. La película registra en directo, por primera vez, la matanza de delfines en la bahía de Taiji, en Japón. Se proyecta hoy en Cinépolis Morelia centro.

La bahía / Louie Psihoyos / Sección Oficial / 16:00 pm
El ex entrenador de delfines Ric O'Barry conduce este documental que exhibe la matanza de delfines que cada año emprenden los pescadores de la bahía de Taiji, en Japón, como parte de tradiciones antiquísimas que se remontan por lo menos a la Edad Media. El filme, que acaba de ganar el Oscar a Mejor documental, ha sido co-producido por la agrupación "Save Japan Dolphins" y otras organizaciones de defensa de la ecología y los animales. También ha contado con la participación de representantes de medios de todo el mundo. En este momento, el documental, cuyos camarógrafos pudieron ingresar por primera vez (de manera clandestina) al lugar donde se emprende el grueso de la matanza de cetáceos, es un gran escándalo a nivel internacional.

Videocracia / Erik Gandini / Sección Oficial / 18:00
Videocracia es un documental recién concluido en noviembre de 2009, en el que se analiza el poder que ha adquirido la televisión en la sociedad italiana. La película se detiene especialmente en analizar la figura de Silvio Berlusconi, probablemente el ejemplo internacional más claro de hasta dónde se puede llegar en nuestros días si se controla a la caja idiota. El filme ganó hace poco el premio al mejor documental en el festival de Toronto, Canadá.


El primer ministro italiano Silvio Berlusconi en uno de los muchos osos que ha protagonizado en los medios. El personaje aparece en el documental Videocracia, que se proyecta hoy.

Tijuaneados Anónimos: una lágrima, una sonrisa / José Luis Figueroa y Ana Paola Rodríguez / Sección Oficial / 20:00 pm (función con los realizadores)
Documental que sigue a los integrantes del grupo de autoayuda Tijuaneados anónimos, que semana a semana se reúnen para compartir experiencias y encontrar la manera de frenar de alguna forma el fenómeno social que sufren en aquella ciudad fronteriza.
Entre historias dolorosas, pero divertidas, absurdas tragedias humanas y distintas hazañas, los personajes de este documental imaginan la ciudad que quisieran tener y reflexionan sobre cómo serían ellos de manera individual. El largometraje propone que la ciudad es la suma de todos y que para poder cambiar la situación actual de Tijuana es necesario primero cambiar uno mismo.
La película sigue a los personajes de Tijuaneados Anónimos durante sus sesiones o en su vida cotidiana y explora cómo se organizan para superar los obstáculos que una ciudad como Tijuana les plantea para seguir adelante.
Tijuaneados Anónimos ya se presentó en el Festival Internacional de Cine de Morelia 2009 (tuvo tres funciones en Cinépolis y una función gratuita en la Casa Natal de Morelos). El 5 de octubre, un día antes de la premier, Little White Teeth, el grupo que hizo la música de la película, tocó en vivo en el bar El limbo.
En el fondo, en realidad, el objetivo de este filme es promover una reflexión sobre la responsabilidad que tenemos los ciudadanos en la situación actual de nuestro país.

All Tomorrow’s Parties / Jonathan Caouette / sección Sonidero / 22:00 pm
En un campamento fuera de temporada en la costa de Inglaterra, el festival de música de culto All Tomorrow’s Parties ofrece una embriagadora combinación de música alternativa, golf alocado y vida de chalet, todo esto curado por una sola banda o artista. Este bricolaje post-punk utiliza material grabado a lo largo de la historia del festival por los aficionados y músicos –en formatos como Super 8, cámaras de video y teléfonos móviles– para capturar el exaltado espíritu de un universo de música paralelo.


ESCUELA POPULAR DE BELLAS ARTES
El plantel centro histórico de la EPBA (Guillermo Prieto No. 87, esquina con Melchor Ocampo) es la sede de Injerto, sección de documental experimental que incluye trabajos que exploran la construcción de la realidad a través de la imagen en movimiento. Todas las funciones en la EPBA son gratuitas y se realizan en la galería David Alfaro Siqueiros, habilitada como auditorio.

Gestus / Tres cortometrajes / sección Injerto / 17:45 pm
Gestus es un Programa de 65 minutos de duración que incluye los siguientes cortos:

Cantata Perestroika / Chto Delat
Este proyecto aborda un episodio clave durante la perestroika en la Unión Soviética: la victoria del pueblo después del golpe de Estado el 21 de agosto de 1991. En aquel día el estado de ánimo colectivo ascendió al máximo, pues parecía que la democracia había obtenido un triunfo definitivo en aquel país, y que el pueblo podría construir una sociedad nueva y justa.

Un fotograma de Masturbanführer, un filme chilango cuyo punto de partida es el fanatismo, absolutamente vivito y coleando, que aún anima a seguidores del pensamiento fascista del nazismo. Se proyecta hoy en la Escuela Popular de Bellas Artes, en el centro de Morelia.

Masturbanführer / Yoshua Okón (seudónimo)
He aquí la historia de Eyaculhéctor: un hombre que se excita con el simple hecho de mirar el retrato de Hitler o ver cualquier clase de aditamentos nazis. El corto es producido por Yoshua Okón y forma parte del proyecto Bocanegra (bautizado así en honor al autor de la letra del Himno Nacional Mexicano). El cortometraje, auténtica rara avis, fue escrito y dirigido por un integrante de un grupo de fans del movimiento nazi en la ciudad de México.

Cantata Partisana / Chto Delat
La película presenta el análisis de una situación muy particular. Comienza con la representación de la opresión política (evacuaciones forzadas) que el gobierno de la ciudad de Belgrado ejerció sobre la población gitana de la comunidad de Belleville con motivo de la Universiada Belgrado 2009. A la vez explora un mensaje político más universal sobre la existencia de los opresores y los oprimidos.

Arqueologías audiovisuales / dos cortometrajes / sección Injerto / 19:00 pm
Programa de 63 minutos que incluye los siguientes títulos:

Río Copalita / Bruno Varela
Recuerdos encallados en la costa oaxaqueña. La vacación en la que todos participamos, reproducida al infinito en la voz y la mirada de cualquiera que se enfrente a este material encontrado en un laboratorio local durante la limpieza del mismo. Memoria abandonada por reflejo, sombras de familia, etnografía en estado de deshidratación.

Lucha en Jerash / Eileen Simpson y Ben White
Este corto realizado en 1957 por Wassif Sheik Yassin es en parte una película de gánsteres de los años cincuenta y en parte un documental turístico. Fue creada por aspirantes a cineastas y es reconocida como la primera película jordana. En 2008, después de hacerse de la única copia en VHS de la películas de la que se tiene registro, los artistas británicos Eileen Simpson y Ben White se embarcaron en una serie de discusiones con artistas, curadores, críticos, músicos y cineastas jordanos para crear un nuevo comentario de audio de la película con la voz de múltiples narradores.

SOLARIS / FÀBRICA DE IMÁGENES
La sala Solaris, de la escuela de fotografía Fábrica de Imágenes (Av. Madero Poniente 398-11 planta alta, centro histórico) es la sede de Dictator’s cut, sección dedicada a documentales de denuncia social, política, religiosa, ideológica o ecológica que han sufrido los efectos de la censura. Esta es una de las secciones más contestatarias del programa Ambulante. Todas las funciones son gratuitas.

Una imagen de Enemigos del pueblo, un extraordinario documental que entrevista a líderes y tropas del Khmer Rouge, la guerrila que se hizo con el poder en Camboya tras la cruenta guerra de Vietnam y sembró un régimen tiránico que se caracterizó por sus asesinatos en masa contra la sociedad camboyana y su cacería selectiva de maestros, para impedir que el pueblo se instruyera. Un documental indispensable.

Enemigos del pueblo / Rob Lemkin y Thet Sambath / sección Dictator's Cut / 16:30 pm
El Khmer Rouge fue una la organización guerrillera camboyana que, tras la Guerra de Vietnam, la expulsión de los EU y la caída del general Lon Nol (que regía una dictadura militar desde 1970), tomó el poder en abril de 1975. El Khmer Rouge fundó un sistema de gobierno totalitario que, bajo la apariencia de una República Popular de inspiración maoísta, consolidó un sistema de economía radicalmente agraria bajo la consigna de abandonar las ciudades, de destruir toda cultura urbana y buscar una “reconstrucción social” desde los orígenes de la civilización (el tristemente célebre “Camboya Año Cero”). En nombre de todo esto, la población civil de Camboya fue sometida a un régimen de trabajos forzados y a una política de detención, tortura y asesinato en masa, bajo la consigna de la búsqueda del enemigo interno.
En Enemigos del pueblo, los hombres y mujeres que perpetraron las matanzas –desde soldados de a pie que degollaban a la gente, hasta el líder ideológico del partido, Nuon Chea, también conocido como el Hermano Número Dos– rompen su silencio de 30 años para dar testimonios nunca antes escuchados. Thet Sambath, uno de los mejores periodistas de investigación de Camboya, ha trabajado durante diez años para conseguir acceso total y sin precedentes al fenómeno del Khmer Rouge.

Esquimales experimentales / Barry Greenwald / sección Dictator's Cut / 18:30 pm
Esquimales experimentales documenta un extraordinario ensayo de ingeniería social. La película sigue a Peter Ittinuar, Zebedeo Nungak y Eric Tagoona, quienes a principios de los años sesenta, con sólo 12 años de edad, fueron sacados de sus hogares en el Ártico canadiense para asistir a escuelas públicas en Ottawa. Los tres se convirtieron en activistas y líderes, abriendo el camino para los derechos aborígenes en Canadá y en todo el mundo. Peter Ittinuar se convirtió en el primer miembro esquimal (inuk) del Parlamento de Canadá, Zebedeo Nungak se convirtió en presidente de la organización económica y política Makivik, y Eric Tagoona se convirtió en presidente de la Inuit Tapirisat de Canadá: la primera organización inuit de cabildeo político… Pero el experimento también privó a estos líderes de sus padres, de su lengua y de su cultura.

Una imagen de Esquimales experimentales, que se exhibe hoy en Solaris.

AUDITORIO JOSÉ RUBÉN ROMERO
El auditorio de la universidad michoacana, localizado en Santiago Tapia esquina con Nigromante, centro histórico, ofrece funciones gratuitas de los filmes más significativos de las diversas secciones de Ambulante. Todas las funciones son gratuitas.

Noticiario del tercer mundo Tres cortos sección Enfoque Bi100 17:30 pm
Este programa ofrece tres cortos documentales extremadamente raros y algo misteriosos en su origen, todos realizados por colectivos de activistas políticos, que ofrecen un atisbo de la guerra y la resistencia en Vietnam del Norte durante el clímax del conflicto con Estados Unidos. Los títulos son:

Lucha por sobrevivir
Filme que muestra a las cuadrillas de médicos vietnamitas que trabajaron para salvar vidas en las zonas liberadas de Vietnam del Sur, durante la guerra. En el frente, los médicos llevan a los heridos a túneles cuidadosamente ocultos donde realizan complejas cirugías con la ayuda de generadores de electricidad alimentados por el pedaleo de bicicletas. Esta gente, ingeniosa y decidida, creó centros de investigación médica en medio de la selva que eran totalmente móviles en caso de bombardeos estadunidenses.

Técnicas estadounidenses de genocidio en Vietnam
Documental que describe el uso de sofisticadas armas estadounidenses contra objetivos civiles en Vietnam, tales como armas diseñadas para matar objetivos humanos ocasionando un daño mínimo a los edificios, bombas de pellets de acero que zigzaguean en todas direcciones, y balas de expansión, prohibidas internacionalmente. La película muestra también los efectos causados por estas y otras armas, como el napalm y el Agente Naranja.

Jóvenes titiriteros de Vietnam
El arte, la danza, la música y la poesía se convirtieron en una necesidad vital para las zonas liberadas de Vietnam del Sur en su lucha diaria por sobrevivir a los ataques de bomba y napalm de la guerra. En esta conmovedora película, los adolescentes de las zonas liberadas por el Frente Nacional de Liberación fabrican hermosos títeres con restos de aviones estadounidenses derribados. Los jóvenes presentan sus espectáculos de marionetas en forma de ballet dramático y recorren las aldeas del país presentándose ante los niños, incluso mientras los aviones estadounidenses surcan el cielo.

Los esfuerzos de la sociedad sudafricana por salir adelante tras cuarenta años de Apartheid se exhiben en el largometraje Viaje de una larga noche hacia el día, que explora los frutos sembrados por el régimen democrático de Nelson Mandela. El filme se proyecta en la UVAQ.

UNIVERSIDAD VASCO DE QUIROGA
El campus Santa María de la UVAQ, localizado en el boulevard Juan Pablo II No. 555 (antes Camino a Jesús del Monte), exhibirá a sus alumnos filmes de distintas secciones de Ambulante. Idealmente, sus funciones son para los alumnos del plantel (bastante retiradito de la zona urbana), pero si alguien tiene vehículo y decide ir hasta allá, la entrada es gratuita.

Viaje de una larga noche hacia el día / Frances Reid y Deborah Hoffman / Sección Enfoque Bi100 / 11:00 am
Una de las palabras más crueles que surgió en el siglo XX y que cobró auge en los tiempos de la Guerra Fría es “Apartheid”: la política de discriminación racial impuesta por una minoría blanca a la mayoría negra en Sudáfrica. Este documental muestra los esfuerzos actuales de los sudafricanos para forjar una paz duradera después de 40 años de Apartheid. El documental estudia de manera especial los trabajos de la Comisión de Verdad y Reconciliación de Sudáfrica, creada por el gobierno democrático post-Apartheid para considerar la posibilidad de darle amnistía a los autores de los muchos crímenes cometidos bajo el régimen racista.
Se inaugura el viernes en el MACAZ

Anuncian la muestra Papaloapan


Una de las obras que conforman la exposición Papaloapan, que abre el viernes en Morelia.

Con una serie de lienzos y papeles de mediano y gran formato, a los que se añaden dos instalaciones: Árbol alado y Crisálidas, este viernes se inaugura en el Museo de Arte Contemporáneo Alfredo Zalce, en Morelia, la exposición Papaloapan (Río de las mariposas), en la que el artista hispano Luis Moro (Segovia, 1969) propone una mirada a los temas de las fronteras y la migración desde la perspectiva metafórica de las mariposas Monarca.
La muestra, que itinerará por las ciudades de Morelia, Los Ángeles y Chicago. (las dos últimas con una importante población de migrantes michoacanos), tiene también el objetivo de invitar a la reflexión sobre la fragilidad del lepidóptero, así como los efectos perniciosos de sus rutas migratorias y santuarios por la acción del hombre.
Esta es la segunda ocasión en que Luis Moro exhibe en la capital michoacana, tras una experiencia en marzo del año pasado, durante la Semana Cultural de España en Morelia, cuando compartió los contenidos de su exposición Paraísos elementales, en la que los insectos y distintas facetas del mundo natural también jugaban un papel significativo, como en esta ocasión.

De acuerdo a un texto del autor en su página electrónica, la exposición Papaloapan “se compone de una serie de obras en las que la mariposa monarca va sembrando vida a través del color por las ramas de un bosque con sus huevos y larvas, que representan la metamorfosis de la vida y la creación”.
La instalación originalmente titulada Árbol alado, que consiste en un gran tronco dibujado en la pared, recogerá doscientas alas pintadas por el artista en colaboración con jóvenes michoacanos (varios de ellos pertenecientes a universidades privadas de la ciudad), con las cuales se simbolizará el Árbol del Bicentenario.
Mientras, en la instalación Crisálidas, un conjunto de capullos bordados en tela roja e hilo negro dan forma a unas orugas que suben por un tronco para convertirse en maestras tejedoras.

De acuerdo al sitio web, “Luis Moro es un artista que en toda su trayectoria pictórica ha representado al mundo animal como metáfora de la vida y su metamorfosis. Ahora lo hace con la Monarca como símbolo de la vuelta del espíritu para los pueblos Purépechas en su serie Papaloapan: río de mariposas, via láctea de seres alados y espíritus libres que traspasando las fronteras norteamericanas, hacen alarde de la energía imparable de la naturaleza, representada en el mundo prehispánico y la cosmogonía Mesoamericana como visión animista del universo”.
La inauguración de Papaloapan tendrá lugar el viernes 12 de marzo a las 20:00 horas en la planta baja del Museo de Arte Contemporáneo Alfredo Zalce. La entrada es gratuita.


I Jornadas Dionisiacas

La mejor acompañada


Quinta función de las Jornadas Dionisiacas. Casa llena en el auditorio Silvestre Revueltas de la Escuela Popular de Bellas Artes. El programa de la noche anuncia el espectáculo Sola, a cargo del grupo Ápeiron Teatro, de la ciudad de México. Dirige Fernando Martínez Monroy y actúa Pilar Villanueva con música en vivo.
La puesta ha sido anunciada como una sesión de improvisaciones. Durante la larga espera para ingresar a la sala se le ha pedido al público que escriba, en un papel entregado exprofeso, alguna frase simple y descriptiva. Los papeles serán depositados más tarde en un recipiente de cristal, en el escenario, del cual serán azarosamente extraídos por la actriz para que cada frase dicte el rumbo de las improvisaciones.
Hay mucha expectación entre los asistentes, la mayoría de ellos perteneciente a la comunidad teatral de la EPBA, por presenciar el trabajo. Después de todo, Áperion Teatro tiene una historia sólida, que se remonta a fines de los noventa, y el director Martínez Monroy cuenta con una excelente reputación como experto en géneros, estilos, dirección escénica y teoría dramática. Por lo que atañe a Pilar Villanueva, a comienzos de esta década obtuvo el premio de Mejor Actriz en el Concurso de Teatro Trágico Griego (todo un desafío), convocado por el Instituto de Cultura de la Ciudad de México.
Con esos antecedentes, se emprende la puesta en escena de Sola.
Poco más de una hora más tarde, el público sale enteramente satisfecho: asombrado y alegre a partes iguales. Los artistas han cumplido y no han decepcionado una sola de las expectativas puestas en ellos.



Seis estampas
Fueron, en total, seis ejercicios de improvisación, a partir de los cuales Pilar Villanueva pasó revista a géneros y estilos como el melodrama, la tragedia, el cuento infantil, la comedia de enredos, el vodevil y el género epistolar.
La velada comenzó con un cuento escénico. La actriz salió a escena, dialogó con el público, con su acompañante musical, y procedió a extraer el primer papel, cuya frase sentenciaba: “Gumersindo y su silla voladora”.
El relato al que Villanueva dio vida teatral a partir de la frase (y con clarísimos acentos que remiten a la narrativa de autores como Horacio Quiroga) se convirtió en la historia de un niño diminuto y minusválido que, confinado a una silla de ruedas, sueña que camina, que corre, incluso que vuela, pero que al final de sus andanzas se siente tan cansado que anhela de nuevo volver a su silla. Una silla que, por el poder soberano de la imaginación, se transforma en el equivalente occidental moderno de cualquier maravillosa alfombra voladora.
La ternura de esta apertura dio paso al melodrama propio del cine mexicano de la Época de Oro. Para el segundo ejercicio de la noche, mientras la actriz hablaba de su pasión por el cine, el papel que seleccionó le obsequió la frase de aquella famosa película llamada “Descubriendo mi mundo interior”.
Y he aquí que la actriz articuló un melodrama mexicano perfecto en sus constantes tópicas. En término de personajes, por ejemplo, ninguno faltó a esa cita: la femme fatal destructora de hogares, los bebés llorones, la esposa/madre abnegada que todo lo soporta, el tendero que azuza y cuestiona a la mujer ninguneada como si fuera la voz de su conciencia, así como el galán protagónico en plan de macho con conflicto de conciencia (“es que, desde que abandonó la carpintería esa, en la que trabajaba, está confundido; está buscando su mundo interior”) y el proverbial desenlace feliz con guiños inconfundibles a Nosotros los pobres y otros filmes nacionales de hace sesenta años.
Y del melodrama mexicano y las carcajadas explícitas, la intensidad subiría hasta conducirnos a la tragedia lorquiana a partir de la frase “No quiero nada para mí que no sea para los otros”, desde de la cual la actriz organizó una representación que hizo suyos los temas, tonos y contenidos de títulos como Yerma, La casa de Bernarda Alba e incluso algunos poemas del autor andaluz.
Pero lo mejor aún estaba por llegar. Declarada admiradora de los sonetos de Sor Juana Inés de la Cruz, cuyo contexto condujo automáticamente al teatro del Siglo de Oro español, Pilar Villanueva se ofreció recordarnos una obra maestra inexistente: cierta obra de Sor Juana que el azar de los papelitos quiso que se llamara, cuando al fin lo extrajo, “No soy perra, pero igual muerdo”.
A esas alturas, con el público en su bolsillo, totalmente entregado a la complicidad, la actriz emprendió un extraordinario híbrido entre los sonetos que caracterizaron a la Décima Musa y las comedias de enredos propias del periodo. Construyó así el relato de una muy despierta mujer enamorada que echa mano de todo tipo de argucias (en las que desde luego, interviene la alusión a los canes, sus ladridos y sus dentelladas), para impedir que el hombre al que ama se despose con la mujer incorrecta.
Concluirían la sesión dos ejercicios más: uno dedicado al género de vodevil, con la actriz caracterizando a una cantante de cabaret de los años treinta y cantando con buen dominio vocal a la usanza del estilo y de la época, así como un breve relato organizado en torno al género epistolar, representando su historia a través de la lectura de una carta.




Ni tan sola, sino muy bien acompañada
Noche plena y redonda. Y sin el ánimo de arrebatarle el menor ápice de sus virtudes, sino más bien como un elogioso comentario al arduo trabajo que reposa detrás de lo visto, hay que señalar que el título que cobijó a esta extraordinaria noche no es exacto.
La función se llamó Sola. Y en primera instancia cualquiera puede creer que Pilar Villanueva estaba realmente a solas con el público, sólo respaldada por su profesionalismo actoral.
La verdad es distinta pero, insisto, esta verdad no le hurta nada al gran virtuosismo de la velada.
Y la verdad es que Pilar Villanueva no ha estado sola sino, por el contrario, muy bien protegida y arropada. Ha estado acompañado de la más poderosa de las presencias: su notable dominio en el conocimiento de las estructuras de representación de los géneros y de los estilos teatrales.
En efecto, para aquellos que piensen que “improvisar” es “crear de la nada”, hay que decir que esa idea es un error.
Evidentemente, la actriz estaba en manos del azar a la hora de extraer las frases que articularían cada uno de los trabajos, pero la actriz contó, para salir adelante, con su sólido control de las estructuras estilísticas. En este sentido el elogio es todavía mayor porque Villanueva nos compartió el privilegio de ver a una actriz profesional, en posesión absoluta de todos sus instrumentos escénicos. Desde esa posición de fortaleza (para la cual se precisan años de intensa disciplina), la oficiante pudo distenderse, relajarse y jugar a placer. Para el placer de sí misma y para el placer de todos nosotros. Una noche memorable.

EN VIDEO


Fragmentos de dos de los seis ejercicios de improvisación emprendidos por Pilar Villanueva.
I Jornadas Dionisiacas

El ángel y el vagabundo

Los actores Alicia Lara y Fernando Axkaná en la puesta en escena El ángel y el vagabundo.

Un ángel cae al mundo y se rompe un ala, abstraído por las formas y movimientos de la esfera terrenal. Aquí es ayudado por un vagabundo, vendedor ambulante que se ha dedicado a vivir ofreciendo variados tipos de calzado a cambio de recibir un nombre. Este es el punto de partida de El ángel y el vagabundo: una inteligente adaptación al cuento breve El ángel caído, original del poeta modernista Amado Nervo. La puesta, notable sobre todo en el desempeño de sus dos actores, fue presentada dentro de las jornadas Dionisiacas por los grupos Artemisa Teatro (Jalisco) y Punto de Fuga (DF), en dirección de Juan Carlos Cuéllar, quien también ha adaptado el texto original.

Entre el cuento y la adaptación
Una de las delicias de El ángel y el vagabundo es que parte de una de las más antiquísimas claves del conflicto dramático: la reunión de una pareja dispareja cuyos personajes antitéticos resultan, finalmente, complementarios. Físicamente, por ejemplo, el ángel (Fernando Axkaná) resplandece, mientras que el vagabundo (Alicia Lara) es un personaje encorvado y contrahecho. El ángel es una presencia sobrehumana (aunque perfectamente vulnerable en su propia naturaleza), en tanto que el vagabundo es un personaje terrenal, carcomido por las dudas y el desencanto. Pero si esto se advierte de primera mano, el gozo crece al descubrir que la adaptación de Juan Carlos Cuéllar al cuento de Nervo, absolutamente libre, ha prescindido prácticamente de todos los elementos anecdóticos del texto para conservar lo esencial de un encuentro entre lo humano y lo sobrehumano. No será, pues, la historia de ninguna madre y sus hijos asistiendo al ángel desvalido, ni mucho menos el desenlace de unos pequeños que ruegan al mensajero que se los lleve a todos con él para seguir reunidos, cuando llega la hora en que el ángel debe partir, sino un encuentro que acentuará incluso con cierta crueldad las distancias que separan a los personajes. Esas distancias serán exhibidas, confrontadas y finalmente conciliadas con un rigor exquisito. Para advertir mejor este proceso, hay que acudir primero al cuento original.

Paráfrasis de La Piedad, uno de los diversos guiños intertextuales durante la puesta en escena.

El cuento de Nervo
El cuento El ángel Caído, de Amado Nervo es un relato muy breve, de apenas mil 700 palabras, que comienza así:

Érase un ángel que, por retozar más de la cuenta sobre una nube crepuscular teñida de violetas, perdió pie y cayó lastimosamente a la tierra.
Su mala suerte quiso que, en vez de dar sobre el fresco césped, diese contra bronca piedra, de modo y manera que el cuitado se estropeó un ala, el ala derecha, por más señas.
Allí quedó despatarrado, sangrando, y aunque daba voces de socorro, como no es usual que en la tierra se comprenda el idioma de los ángeles, nadie acudía en su auxilio.
En esto acertó a pasar no lejos un niño que volvía de la escuela, y aquí empezó la buena suerte del caído, porque como lo niños sí suelen comprender la lengua angélica (en el siglo XX mucho menos, pero en fin), el chico allegóse al mísero y sorprendido primero y compadecido después, tendióle la mano y le ayudó a levantarse.
Los ángeles no pesan, y la leve fuerza del niño bastó y sobró para que aquél se pusiese en pie.
Su salvador ofrecióle el brazo y vióse entonces el más raro espectáculo: un niño conduciendo a un ángel por los senderos de este mundo.
Cojeaba el ángel lastimosamente, ¡es claro! Acontecíale lo que acontece a los que nunca andan descalzos: el menor guijarro le pinchaba de un modo atroz. Su aspecto era lamentable. Con el ala rota, dolorosamente plegada, manchado de sangre y lodo en el plumaje resplandeciente, el ángel estaba para dar compasión.
Cada paso le arrancaba un grito; los maravillosos pies de nieve empezaban a sangrar también.
– No puedo más –dijo al niño.
Y, este, que tenía su miaja de sentido práctico, respondióle:
– A ti lo que te falta es un par de zapatos. Vamos a casa, diré a mamá que te los compre.
– ¿Y qué es eso de zapatos? –preguntó el ángel.
– Pues mira –contestó el niño mostrándole los suyos–: algo que yo rompo mucho y que me cuesta buenos regaños.
– ¿Y yo he de ponerme eso tan feo?
– Claro..., ¡o no andas! Vamos a casa. Allí mamá te frotará con árnica y te dará calzado.

El relato continúa, acentuando la situación de una madre y sus dos hijos que conviven con el ángel (a quien pueden ver a causa de su pureza, ella como mujer y ellos como niños), mientras este se cura de sus heridas, hasta que llega el momento en que el personaje está completamente sano y debe volver al Cielo; entonces los niños le ruegan que se los lleve con él, lo cual implica (naturalmente) la muerte de los pequeños. No hay mayores complicaciones en el texto. El conflicto es muy tenue, nunca oscuro y sí, en cambio, bastante complaciente. No es el mejor cuento de Nervo, pero es precisamente en este punto donde sobresale lo que teatralmente le ha conseguido extraer al material Juan Carlos Cuéllar.

Otro de los momentos en la puesta de los grupos Artemisa Teatro y Punto de Fuga.

La puesta de Cuéllar
Lo diré de una vez. Si anecdóticamente El ángel y el vagabundo se inspira en El ángel caído, la verdad es que temáticamente el trabajo tiene muchas más deudas e intersecciones con esa obra maestra del cine alemán llamada Las alas del deseo (Wim Wenders, 1987).
Ante todo, la puesta en escena ha hecho de los personajes arquetipos (y, en consecuencia, los actores han alcanzado el altísimo requisito de transformarse en signos). El vagabundo encarna a la humanidad: errante y llena de incertidumbres. Nada es seguro acá abajo, en el mundo terrestre. El ángel, a su vez, se encuentra por primera vez ante lo imprevisible, ya que ha caído de su estado de gracia natural (que implica un orden perpetuo e inmutable) hasta una esfera donde lo que predomina es la ley del accidente, del azar.
Más aún: adaptado al vuelo, como ser celeste, para el ángel es ajena la experiencia de caminar. De hecho, le duele hacerlo. Es aquí donde el vagabundo va a ofrecerle una alternativa que en otras condiciones le habría estado vedada al ángel: “Necesita unos zapatos –le dice–. Para proteger sus pies; para caminar. Para andar la vida”.
Desde el primer contacto entre los dos personajes, el tema de ese calzado indispensable para transitar firme por la existencia es el tema esencial. El vagabundo aparece ante nosotros ofreciendo sus zapatos a los marchantes. A cambio, su única demanda es la de recibir un nombre de parte de ellos. El asunto del nombre es esencial. Después de todo, sin un nombre nadie es.
Es así como el vagabundo le ofrece al ángel, primero, unos zapatos exóticos, “traídos desde la lejana China”, y se da el primer reconocimiento. El primer “Hola”. Y el “¿De dónde vienes?”.
Pero la relación de los personajes no será fácil en absoluto. El conflicto se desata cuando el ángel le confiesa al vagabundo que no tiene un nombre para él. No habrá ningún bautismo, por lo menos en principio. Pero la relación ya está establecida. El vagabundo ha curado el ala del herido y le ha ayudado a dar sus primeros pasos verdaderos por el mundo.
A su vez, mucho más adelante, el ángel le permitirá a su salvador compartir la posibilidad del vuelo. Pero como una experiencia como esta no es impune para ningún humano, el vagabundo terminará precipitándose… no a su muerte, sino a su desnudamiento ante el contacto con lo numinoso. Es el cuadro de las preguntas que duelen, a todas las cuales el ángel da respuestas reafirmadoras de la vida: (¿“Valdrá la pena matar a Dios, a ver si se arregla el mundo?” “Claro que sí. Vale la pena” “¿Valdrá la pena luchar por un ideal que puede resultar falso? “Sí. Vale la pena” “Pregunto yo: ¿Valdrá la pena comer migajas, criar hijos que se volverán en contra de sus mayores?” “Vale la pena”).
El clímax de esta situación vendrá cuando el vagabundo se libere de todas sus ilusiones, de todos sus autoengaños. Es decir, de todas las muletas que le han servido para vivir, pero que ahora ya no tienen sentido. Porque la verdad final es que él no es ningún vendedor de zapatos y no tiene más calzado que ofrecer que las gastadas prendas que lleva en sus pies. Esa es la verdadera razón de que nadie hasta entonces le haya dado un nombre… pero también es cierto que esa mentira ha sido el motor que le ha permitido, hasta ese momento, mantenerse vivo y encontrarse con el ángel.
El diálogo del vagabundo, a la hora de su confesión más profunda, aquella que al mismo tiempo lo explica y lo significa, es un gran momento: “Hubo una vez un niño que anduvo conmigo largo tiempo. ‘¿Cómo te llamas?’, me preguntó. No supe qué contestar. ‘Yo puedo darte un nombre’, dijo, ‘sólo dame tus zapatos’. Pero mis zapatos estaban viejos, rotos, sucios. Así que le inventé una historia y el niño se puso tan contento que se echó a correr. Y se olvidó de darme un nombre”.

EN VIDEO

Algunos fragmentos de El ángel y el vagabundo.

Poética del actor
Si la adaptación que va de lo literario a lo escénico es una experiencia notable, la transcripción técnica, en términos de ejercicio actoral también amerita una mención sobresaliente.
En El ángel y el vagabundo la relación del espacio escénico y la estructura dramática van de la mano. El espacio se libera. Por un lado, la palabra figura la representación en la que los personajes ajustan el espacio escénico hacia una poética del actor. De allí que sea tan relevante su versión dramática, ya que el uso del escenario vacío (de hecho, desaforado, sin dispositivos escenográficos salvo ese enorme carrete) exige del actor una interpretación semiológica del texto dramático la cual, a su vez, deviene de la construcción estética que hacen de éste para la escena. Es allí cuando los actores de este trabajo se revelan como una estructura sígnica que le otorga, al desarrollo de ese espacio escénico, las condiciones de una obra donde lo orgánico (la corporeidad del actor o la actriz) se impone.
El dueto Lara-Axkaná ha ofrecido precisamente lo que le faltaba al elenco de Comida para gatos: orden y potencia en la significación. La construcción de personajes ha pasado por un atento diseño de formas, movimientos, gestos y trazos en los que se exhibe una sinergia absoluta entre los dos personajes. Hay una exploración profunda del espacio escénico, de las posibilidades expresivas de los cuerpos, de las pausas, las transiciones, los silencios. De los conflictos y los momentos de sincronía.
Al observar el trabajo corporal de los actores uno sólo puede preguntarse cuáles son las fuentes de de su entrenamiento. Hay varias posibilidades: teatro-danza, relaciones quinestésicas, butoh, teatro del Punto de Vista. En todos ellos, la concentración sensible es fundamental para establecer enlaces y vínculos estrechos, psicofísicos, entre los oficiantes en escena.
Y es que, en más de un sentido, los actores de este ejercicio son precisamente eso: oficiantes de un ritual del cual convierten al público en privilegiado colaborador.
Una noche plena, henchida de sensaciones, gracias a la cual las jornadas han ido avanzando “de menos a más”, que es el mejor de los procesos posibles.


El personaje de Lenin (Alejandro Herrera) en la puesta en escena de la agrupación jalisciense La Nao de los Sueños, dentro de las Jornadas Dionisiacas.

Absolutamente desechables, instalados en el sótano de la cadena no sólo alimenticia, sino existencial, tres adolescentes psicóticos coinciden en un departamento sucio y abandonado. En el socavón viven los hermanos Lenin (Alejandro Herrera) y Simón (Jesús Sánchez), quienes comparten un pasado turbio, violentados de diversas formas por sus padres. Hasta ahí llega Barreto (Ernesto González) para afinar los detalles de un asunto sórdido que se traen entre manos. Barreto se quiere suicidar; no sólo para ponerle fin a una vida a la que no le encuentra sentido, nublada por capas interminables de rencor, sino para vengarse de sus padres, a los que les achaca todos sus males. Lenin tiene una idea parecida, que además quiere compartir con su hermano menor Simón (Simona, todavía niña, en la dramaturgia original de Mariana Lecuona).
La manera en que los personajes alcanzarán sus fines y, sobre todo, la forma en la que nos permitirán ir descubriendo los motivos de su desesperación, establece el desarrollo de Comida para gatos (Mariana Lecuona, 2001), una pieza trágica de la que el grupo jalisicense La Nao de los sueños ofreció su versión en la segunda jornada del encuentro Jornadas Dionisiacas, en Morelia.


Jesús Sánchez en el papel de Simón, el hermano menor de Lenin. En la dramaturgia original de Mariana Lecuona el personaje es Simona, una puber todavía niña.

Una pieza híbrida
Híbrida por derecho propio, esta pieza se mueve entre los ámbitos de lo real y lo irreal. Oscila entre la miseria física, dolorosamente material en la que habitan los personajes, y toda una gama de horrores y maravillas que pulsan más allá, en las honduras de sus mundos interiores.
En este último sentido, será Simón (nuevamente: Simona, casi una niña, en el texto original de Lecuona) la puerta de acceso a ese mundo fantástico en el cual lo mismo se agitan, inquietantemente, latencias incestuosas y numinosos atisbos sólo asequibles al pensamiento infantil.
Pesarán en la puesta, sin embargo, las muchas orfandades que ciegan y deforman a los personajes por dentro.
Oscilando así, entre lo que sería una experiencia escénica heredera del teatro-documento que nos legó el sueco Peter Weiss hace cincuenta años, pero con los componentes políticos hondamente incrustados y casi ocultos en la exhibición de su tejido existencial, Comida para gatos es una radiografía de nuestro mundo moderno: este mundo post Festen (Thomas Vinterberg, 1998) donde los padres que asaltan sexualmente a sus niños y que los maltratan de muchas otras maneras son el pan de todos los días.
Y fruto de su circunstancia, nuestros tres personajes devienen algo así como los tres tristes tigres del trabalenguas popular (pero sin siquiera trigo qué tragar, dada la visión totalmente trágica): potencialmente provistos de todo para salir adelante, pero fatal y tempranamente envenenados del espíritu. Barreto es un rencor vivo; Lenin, una mueca de dolor. Simón, desde su beatífica inconsciencia de niño, es una caja de resonancia que proyecta, sin discriminación, relámpagos de horror y maravilla.

Los personajes de Barreto y Lenin, en primer plano. Simón al fondo.

De la puesta en escena
Teatro espejo, teatro reflejo, Comida para gatos le toma el pulso a una realidad de carencias infinitas. Pero a nivel de dramaturgia, el rasgo más demandante parece ser la tensión que el texto exige para que el tono naturalista (propio de una pieza) permita los resquicios por los que debe asomarse lo real maravilloso (un poco, pienso, a la manera de La historia de infancia de Nuc, de Elena Guiochins, que vimos en Morelia hace casi dos años).
Es precisamente en este punto donde la puesta en escena de La Nao de los Sueños no las ha tenido todas consigo en la función matutina del jueves.
Ha habido, de parte de los tres actores, un trabajo físico muy exigente, prácticamente extenuante, pero la vehemencia en la energía no ha encontrado su correspondencia con el ritmo, mucho más plano de lo deseable.
La experiencia demuestra que cuando un ritmo se achata o no se sostiene, el problema fundamental suele encontrarse en la actuación.
Ante este detalle hay que poner, en perspectiva, una escenografía inteligente, cerrada en un cajón cuyos muros descascarados nos permiten penetrar a la intimidad del cubo y a la atmósfera absolutamente crepuscular y desolada, que es más un paisaje mental que un territorio físico.
Los créditos de este trabajo incluyen a Adrián Nuche González en la dirección escénica y en la musicalización; Karina Morán Jiménez en la asistencia de dirección; Miguel Ángel Sánchez Rivera en la coordinación de producción; Isaac Martínez Vargas en la asistencia de producción; Michael Cuvellier en la escenografía; Rodrigo Sosa en la iluminación, y Andrés David en el vestuario.

EN VIDEO

Algunos momentos de Comida para gatos, en versión de La Nao de los Sueños, de Jalisco.

Manuel Ortega en el papel de Hidalgo y Eduardo Guízar en el papel de Allende en Hidalgo, el sol y el dedo.

Es una sucesión de ágiles cuadros escénicos que colocan al Padre de la Patria en perspectiva ante sus aliados, ante sus antagonistas, ante su historia y ante sí mismo. Es un abanico de estampas que instalan al cura de Dolores de cara ante sus enemigos externos… pero también ante los internos (“Vade retro, sacristán”, le espeta Hidalgo al asistente que, viperinamente, le desliza en cierto momento la tentadora oferta de que negocie con los realistas y se convierta en virrey). Pero es, sobre todo, la celebración del héroe con una alegría plena, henchida de sí misma, que niega cualquier media tinta y hasta cualquier desenlace trágico, pues la hora del fusilamiento ante el paredón es también la del personaje que abandona su circunstancia y se dirige al público para argüir los motivos por los que las leyendas son inmortales.
En el inter, un tratamiento ligero y por completo antisolemne hace de Hidalgo, el sol y el dedo una farsa deliciosa y, en este sentido, más pertinente que una docena de conferencias, presentaciones o disertaciones históricas más o menos solemnes en torno al tema.

La farsa Hidalgo, el sol y el dedo abrió las actividades de las Jornadas Dionisiacas, el miércoles en el foro El Refugio del Juglar.

Pequeña joya del teatro político
Desde estos atributos, la tragifarsa en dos actos Hidalgo, el sol y el dedo (Héctor Ortega, 2003) es una pequeña joya del teatro político mexicano contemporáneo: cuestiona a los héroes y los desmitifica... pero sin minimizar el aura heroica que los rodea. Son más héroes que nunca, pero también más humanos.
Es de este modo como no sólo podemos conocer, por ejemplo, los amoríos del sacerdote (el lugar más común de todos), los cuales sirvieron de pretexto para expulsarlo de Valladolid y enviarlo a Colima cuando su pensamiento se volvió incómodo para el status quo, sino los piquetes de ojos y movidas de tapete que ya en plenas campañas le dedicaba Allende de vez en vez, nunca convencido el capitán de que un religioso de sotana pudiera cumplir bien un papel militar. O la candorosa y absoluta entrega a la causa de Mariano, mejor conocido como El Pípila (“esa pinche puerta no me va a servir ni de garambuyo”, declara, presto al asalto contra la alhóndiga) y los predecibles duelos clasistas entre él y los emperifollados oportunistas que se han instalado como asistentes personales de don Miguel (“somos demócratas, pero todavía hay niveles”). El retrato de estos personajes “tan humanos” ha sido organizado de tal modo que nos permite respirar y hacernos cómplices de la complicada realidad social de la época, a comienzos del siglo XIX, a partir de lo cual es posible varios zarpazos satíricos a la complicada realidad social de nuestro tiempo, a comienzos del siglo XXI.

Vista parcial del elenco reunido para la lectura de teatro en atril.

Humor reflexivo
Lo más atractivo de una obra de “género chico”, como esta, es la calidad de su humor reflexivo. Toda la estructura (desde la concepción de la narradora que cobra la forma de una pregonera de hace doscientos años, transformada en guiño a los mass media de hoy, hasta los modismos de mestizos con ínfulas de peninsulares, equivalentes a la naca fresez de nuestros lúmpenes de hoy con ínfulas de clase media alta como la Doloritas que trata de tutearse con Hidalgo, a quien trata de “su Ilus” para afianzar su ascendencia sobre la plebe, como servidora del caudillo insurgente), está al servicio de un permanente juego de reflejos y ecos que van del México de hace doscientos años al de hoy.
Veremos, en el inter, a un Hidalgo muy receloso de dar el grito. Conoceremos a una plebe incapaz de comprender los verdaderos motivos del alzamiento, y para la cual es preciso “resumir” las ideas y darles una forma asequible. Atestiguaremos un jocoso encuentro entre fray Diego Abad y Queipo e Hidalgo, previo al estallido insurgente, en el que el primero declara su fe en la diplomacia, mientras el segundo va cobrando una clara conciencia de su papel y afirma (en una de las más bellas líneas del texto) que “ellos (el pueblo) son el cuerpo de Cristo y con ellos está Dios”.
No nos quedará más remedio que coincidir con el pragmatismo de un hombre de acción, como Allende, quien afirma en algún momento: “Por lo pronto, queremos una patria: ya después veremos qué hacemos con ella”. Confirmaremos cómo las divisiones internas entre la cúpula independentista contribuirá a debilitar la eficacia de los ataques insurgentes hasta desembocar en el episodio de Acatitla de Baján, y seremos cómplices de una visión en la que Hidalgo, ya cautivo, es visitado por la sombra de un Abad y Queipo muy arrepentido y muy consciente no sólo del juicio de la historia sino del propio destino que le espera, más allá de la muerte de su antiguo amigo.
El desenlace vendrá con el cuadro del fusilamiento y el estoicismo con el que Hidalgo soporta en pie dos cargas de fusilería (el dato es histórico), y la inopinada ruptura del guión, antes de la tercera descarga cuando, ya más allá del tiempo y de la muerte, el héroe se adelanta y regaña a sus verdugos en plan de “ya estuvo, ¿no?” (“¿Qué no ven que no pueden matar a quien pelea por la justicia?”).
Muy tópico. Sí. Pero no menos cierto. Y para redondear la simplísima alegría que se oculta tras esa verdad, he aquí una obra que no concluirá con la trágica muerte, pero tampoco con la exhortación acartonada y austera, sino con un alegre sonecito tropical que festejará lo imposible que es “tapar el sol con un dedo”.

Una imagen con el elenco y organizadores de las jornadas, al término de la función.

Por encima de lo fársico y aún de lo paródico, los personajes de esta pieza jamás pierden un ápice de su dignidad. Conseguir esto sin acudir al panfleto es otro de los aciertos del trabajo, con el que el miércoles por la noche comenzaron en Morelia las actividades de las Primeras Jornadas Dionisiacas, organizadas por el colectivo Proescénicas, con la colaboración de instituciones como el IMSS, la Universidad Michoacana, el Cedart Miguel Bernal Jiménez, la Escuela Popular de Bellas Artes, la Universidad Latina de América campus Morelia, el parque zoológico Benito Juárez, la dirección de la Casa de la Cultura de Morelia y el Museo del Estado, así como de una decena de patrocinadores privados. El trabajo ha sido coordinado por Manuel Ortega, quien también encarna al Padre de la Patria. Participan además Gloria Guilbert, Eduardo Guizar, Elizabeth Silva, Jaime Homar Jacobo, Santiago Hernández y Rodrigo Villamil.
EPBA, IMSS y Colectivo Proescénicas

Listas, las Jornadas Dionisiacas

Michoacán 2010; abren el miércoles


Manuel Ortega como el Padre de la Patria en una caracterización ad hoc para el tono de la pieza fársica Hidalgo, el dedo y el sol, que mañana miércoles abre las Jornadas Dionisiacas en El Refugio del Juglar.


Lo ofrecieron y lo cumplieron. Con el apoyo del IMSS, la Escuela Popular de Bellas Artes, el Cedart y patrocinios privados diversos, el Colectivo Proescénicas inaugura este miércoles 3 de marzo la primera actividad teatral fuerte del año: las Jornadas Dionisiacas Michoacán 2010, que congregan a grupos de Jalisco y Michoacán y se extenderán durante 4 días, hasta el sábado 6, en escenarios como el teatro Stella Inda, la sala Silvestre Revueltas de la EPBA plantel centro, el auditorio del Cedart Miguel Bernal Jiménez y El Refugio del Juglar. Adicionalmente, actividades de divulgación se emprenderán en el propio Refugio del Juglar.
Así que, comenzando el teatro local del 2010, la información más amplia y a detalle estará empeñada con este blog. Empecemos con puro material exclusivo. Y dice así:

Primera jornada: abre Michoacán
con un sui géneris cura Hidalgo

La inauguración de las jornadas y la primera función tienen mañana como sede El Refugio del Juglar. La ceremonia de protocolo se cumple a partir de las 19:00 horas. Treinta minutos más tarde, a las 7:30 de la noche, se procede al estreno de la pieza Hidalgo, el sol y el dedo, de Héctor Ortega, en un formato de lectura dramatizada que coordina el actor Manuel Ortega, representando a Morelia, Michoacán.
Tal como sugiere su título, Hidalgo, el sol y el dedo (por aquello de querer tapar al uno con el otro) es una obra cómica-política y uno de sus principales objetivos es desmitificar la imagen de personajes como el cura Hidalgo, los capitanes Allende y Aldama y todos esos personajes que conocemos desde niños pero a los que siempre los han puesto como héroes implacables y acartonados.
Lo que hace Héctor Ortega en su texto es presentarlos de carne y hueso, que los veamos dudar, pelear entre ellos, ver sus temores ante personajes como el general Félix María Calleja, que contaba con un ejército muy poderoso… no con las dimensiones de la gente que seguía a Hidalgo y Allende, pero sí muy bien armados, lo que influyó en la derrota de los insurgentes en la famosa y sangrienta Batalla del Puente Calderón, en la primera etapa de la guerra.
El dramaturgo Héctor Ortega ha escrito acerca de su obra: “A partir de un humor analítico, Hidalgo, el sol y el dedo hace un cuestionamiento de las actitudes políticas de los personajes de la guerra por la Independencia de la Nueva España. Hidalgo no era sólo un cura de pueblo, sino un personaje que se formó con la ideología de la Revolución francesa. Su historia es vigente no sólo porque nos habla de la crisis de los partidos políticos que vivimos actualmente, sino también de la crisis de la izquierda mexicana de hoy. La del cura Hidalgo es la historia de un movimiento revolucionario que busca la paz y la justicia”.
Luego de su intervención inaugural en las jornadas, Hidalgo, el sol y el dedo continuará su temporada de este mes en las siguientes sedes:

5 Marzo Colegio de San Nicolas de Hidalgo, 19:30 horas.
9 Marzo Auditorio de la UNAM campus Morelia, 19:30 horas.
10 Marzo Casa Natal de Morelos, 19:30 horas.
11 Marzo Centro de Salud Mental (a un lado de la Universidad La Salle), 12:00 horas.
18 Marzo Universidad Latina, 13:30 horas.

El personaje de Barreto en la versión de Comida para Gatos (Alejandra Lecuona, 2001), que ofrecen pasado mañana, jueves, en Morelia , los integrantes del grupo jalisciense La Nao de los Sueños.

De Comida para gatos a Round de
sombra
y Ángeles y vagabundos
Para el jueves cuatro, la primera actividad es escénica. En punto de las diez de la mañana se presenta una función de Comida para Gatos, de Mariana Lecuona, en versión del grupo La Nao de los Sueños, de Guadalajara, Jalisco. La sede es el Teatro Stella Inda, del IMSS.
Comida para Gatos no es desconocida en Morelia. A comienzos de esta década, en estrecha colaboración con la entonces jovencísima dramaturga oriunda de Michoacán, el director Fernando Ortiz presentó una interesante versión que aprovechaba el juego espacial y sígnico con un cuadrángulo móvil a modo de única escenografía en el espacio de la galería de exposiciones temporales del Museo de Arte Contemporáneo Alfredo Zalce.
La obra, absolutamente descarnada y jugando siempre al péndulo entre la fantasía y la realidad, nos presenta a los amigos adolescentes Lenin y Barreto, quienes se citan para suicidarse en la casa en ruinas donde vive el primero. Durante la cita fatal se descubren los motivos infantiles de Barreto para suicidarse, cuyo relato hace que que Lenin decida aplazar el acto final e irse en busca de su hermana, Simona: otra chica psicótica a la que no le cuesta mucho convencer de que lo acompañe en un viaje “al otro lado del espejo”.
Será hasta el final cuando la relación entre el relato de Lenin devele, a su vez, los horrores que han orillado a Lenin a terminar con su vida y con la de su hermana.

Las actividades del jueves continúan a las 12:00 horas con una mesa redonda en la que se incluyen ponencias y reflexiones y que tendrá lugar en el Auditorio II de la Casa de la Cultura.

Para las 17:00 horas, se ofrece una función de Round de sombras, en versión del grupo Silencio Teatro, de Morelia, Michoacán, que en la pasada Muestra Estatal dio una de las mejores excperiencias de aquel escaparate. La función del jueves tiene como sede el foro del Cedart.
Como parte de la trilogía Químicos para el amor, de Carmina Narro, Round de sombra nos muestra, recién separados, al bioquímico Andrés Belaunzarán y a la ejecutiva bursátil Julia, quienes se reúnen una noche en la casa que compartieron. Él la ha invitado a cenar y durante el encuentro se muestra obsequioso, atento: busca una reconciliación. Ella, en cambio, se resguarda detrás de una calculada armadura de frialdad y sarcasmo por la que resbalan los intentos de Andrés en pos de empatía.
La cena se desarrolla con intensidad, entre diálogos que transitan activamente de las confidencias al enfrentamiento y al reproche mutuo. A través de tales manifestaciones podemos reconstruir la historia de los personajes y, sobre todo, la naturaleza del momento que están compartiendo: una vez perdido el amor y con las heridas frescas y abiertas, no queda más que revolcarse entre los escombros de la intriga, el entredevoramiento mutuo y la desidealización.
Así: agria, irónica, de momentos dolorosos y un final contundente, Round de sombras hace de sus dos protagonistas ejemplares perfectos para la vivisección del desencanto, de los egoísmos, de los celos y de la culpa, pero sobre todo, permite la vivisección del amor como un duelo de poder. Y en ese duelo cada uno de los enamorados, en nombre del amor, buscará (y logrará) la cruel destrucción del otro.

Finalmente, a las 19:00 en el teatro Stella Inda, del IMSS, concluye la jornada con una función de La historia del Ángel y el vagabundo, a cargo de los grupos Punto de Fuga, del DF, y Artemisa Teatro, de Guadalajara, Jalisco.
La historia del ángel y el vagabundo se basa en el cuento El ángel caído, del poeta modernista mexicano Amado Nervo.
Quienes estén familiarizados con la obra de Nervo recordarán que un ángel y un niño, procedentes de mundos absolutamente opuestos, se encuentran en un claro del bosque. El niño auxilia al ángel, que se ha roto un ala, y lo lleva a su casa. Variantes importantes habrá en la puesta, pues la sinopsis de la obra habla, ya no del niño, sino de un vagabundo que se encuentra con el ángel. Ambos, "desterrados de sus universos y ante la incertidumbre de desconocer su identidad, se ven impelidos a intercambiar sus historias personales. Esto los llevará a confrontar su realidad y a reconocerse uno en el otro, guiando sus pasos al encuentro final con ellos mismos".
De la puesta, la compañía jalisciense ha dicho que se propone contar un cuento retomando formas de la tradición Hindú. Buscan generar al mismo tiempo, mediante la acción y la palabra, “continentes poéticos que comprometan al espectador con su función dentro del hecho escénico, con su propio mundo y las referencias propias; siendo cómplice del actor en el teatro como ritu al. El compromiso del actuante, sin más recursos que su voz y su cuerpo, será involucrarse con la verdad escénica que genera en ese instante (momento único e irrepetible)”.

Breve agendario
Hasta aquí la programación a detalle. Pero por no dejar, el resto de las Jornadas Dionisiacas tiene el siguiente programa, por si alguien quiere agendar con tiempo:

Viernes 5
17:00 a 19:30 horas. Mesa redonda: Ponencias y reflexiones. (Sala de Protocolos, Casa de la Cultura de Morelia.)
20:30 horas. Función de Sola, Grupo Ápeiron Teatro de México D. F. (lugar: Sala Silvestre Revueltas de la EPBA)

Sábado 6
11:00 horas. Mesa redonda: Presentación de conclusiones y lectura de relatoría. (Museo del Estado)
19:00 horas. Función de El médico a palos, a cargo del Centro Cultural American Team de México D.F. (Lugar: Sala Silvestre Revueltas de la EPBA)
21:30 Clausura en el Refugio del Juglar.


EN VIDEO

Un lúdico clip que muestra aspectos de la puesta en escena de Hidalgo, el sol y el dedo, a cargo del grupo La Percha, en el CENART en 2009. Esta obra original de Héctor Ortega abre mañana las actividades del Encuentro Dionisiaco en Morelia, en una lectura en atril que coordina el actor Manuel Ortega.

En la EPBA a partir del próximo viernes

Civilización (Marco Brambila, 2008). Un fotograma del pietaje de la videoinstalación que, combinando clips de video e imágenes manipuladas en Photoshop, narra una acuciante jornada del Infierno al Cielo y que fue realizada hace dos años por el artista italo-norteamericano para el vestíbulo y los elevadores del Standard Hotel, en Nueva York, convirtiéndose en una pieza maestra del videoarte contemporáneo.

Entre los diplomados en Artes Visuales que ofrece este año la Escuela Popular de Bellas Artes (EPBA), figura un Diplomado en Video Artístico, que coordina el profesor Fernando García y que comienza el viernes 5 de marzo como un diplomado de opción para Titulación de los Estudiantes y Egresados de la EPBA.
De acuerdo a una presentación elaborada por el propio Fernando García, “El presente programa pretende un estudio detenido de las particularidades teóricas y prácticas de la conjunción imagen-sonido y su relación disciplinar con eventos escénicos y el registro de acciones artísticas fugaces”.
El objetivo es “constituir una plataforma teórica y técnica para el desarrollo y ejecución de proyectos e investigaciones artísticas de alta calidad en el área del videoarte que funcionen como vía para el proceso de titulación de los egresados de la Escuela Popular de Bellas Artes”.

Características del diplomado
Consta de los siguientes cinco módulos:
Marco Teórico. Imparte Víctor Manuel Jiverd (apócope de alientos franceses de sus verdaderos apellidos: Jiménez Verduzco) con duración de 40 horas
Técnicas de video. Imparte Kissel Bravo con duración de 48 horas
Técnicas de audio. Se imparte por parte del CEMMAS con duración de 24 horas
Animación experimental. Imparte Fernando García con duración de 48 horas
Perspectivas transdisciplinares. Con duración de 20 horas
El diplomado está dirigido a los estudiantes de 4° de la licenciatura de Artes Visuales de la EPBA, a egresados del plantel y al público en general con un acercamiento al área (diplomado por módulos) y a los egresados y cursantes del último año de la Licenciatura en Artes Visuales de la EPBA (Seminario de Titulación).

Requisitos
Contar con equipo de cómputo para la realización de tareas fuera del aula.
Contar con cámara para la captura digital de imagen fija y video.
Costo por Diplomado: $7,000 pesos.
Costo por un solo módulo: $1,400 pesos.
Mayores informes e inscripciones en la Escuela Popular de Bellas Artes.
Falleció el intelectual mexicano ayer, domingo


Carlos Montemayor al final de la conferencia en Morelia, hace siete meses, en un breve diálogo con Citlali Martínez, la hija del poeta Ramón Martínez Ocaranza, en la Casa de la Cultura local.

“México cada vez tiene menos capacidad de Estado para modificar su propia condición política y económica. Por eso, en la gradación que emplean los analistas del Pentágono se cataloga a México como un Estado fallido. Un Estado fallido, desde la caracterización de estos analistas, se refiere a un Estado que es incapaz de modificar o de tomar decisiones que modifiquen su realidad inmediata con efectos inmediatos en términos económicos, políticos, sociales o de seguridad”.
Estas fueron algunas de las últimas palabras que Carlos Montemayor profirió en territorio michoacano, el año pasado durante una conferencia en Morelia.
El hecho acontecía el sábado 29 de agosto de 2009, cuando el historiador, politólogo, poeta, cantante de ópera y novelista mexicano Carlos Montemayor (Los informes secretos, Guerra en el Paraíso) participó en las “Jornadas contra el olvido”, emprendidas en el marco del Día Internacional del Detenido-Desaparecido y establecidas en Michoacán por la Organización Campesina, Indígena y Popular “Ricardo Flores Magón”.
Carlos Montemayor falleció la madrugada de ayer domingo en la ciudad de México, a los 62 años de edad. El deceso sobrevino por un cáncer de estómago que aquejaba al intelectual mexicano desde hacía cuatro meses y por el cual tuvo que ser hospitalizado desde el lunes pasado en el Instituto Nacional de Cancerología. De hecho, fue el avance de su mal el que le impidió acudir a cualquiera de las actividades literarias de la XXXI Feria Internacional del Libro de Palacio de Minería, del que era un concurrente asiduo. El también activista social, colaborador de La Otra Campaña y, recientemente, integrante de la comisión mediadora entre el Ejército Popular Revolucionario (EPR) y el Gobierno federal, no tendrá un velorio oficial para respetar su voluntad al respecto. A pesar de todo, sus restos serán llevados durante este lunes 1 de marzo, por algunas horas, a la sede de la Academia Mexicana de la Lengua, de la cual fue miembro de número, y que se localiza en la Zona Rosa, en el número 76 de la calle Liverpool.


Durante la conferencia de agosto. El autor aparece flanqueado por familiares de desaparecidos y/o presos polìticos en Michoacán.

Palabras del autor: México
Como un Estado Fallido
La mejor manera de honrar a un autor es difundiendo su obra y su pensamiento. Desde las páginas periodísticas, primero en Cambio de Michoacán y luego en La Voz de Michoacán, entrevisté a Montemayor unas siete veces a partir de 1993. El año pasado, ya con este blog, pude cubrir su presencia en Morelia, en el marco del Día Internacional del Detenido-Desaparecido. La sede del evento fue el auditorio Luis Sahagún, de la Casa de la Cultura de Morelia. Allí, Montemayor comenzó con una charla dedicada al tema de la violencia de Estado y los crímenes de Estado, al término de la cual procedió a reflexionar sobre las condiciones de nuestro actual gobierno como un Estado fallido, situación que es, entre otras, la que posibilita que se de esta “violencia de Estado”.
“En términos de Estado fallido –dijo el autor de El alba y otros cuentos–, México no tiene capacidad… o no quiere tenerla, según la élite que ahora ocupa el poder, para hacer por ejemplo que los bancos paguen impuestos. Los bancos son los que más ganan en este país dentro de la economía formal y no pagan un centavo de impuestos. Todas sus ganancias se reciclan como impuestos diferidos, pero se destilan como activos de los propios bancos. Y un Estado que es incapaz de ordenar a su banca o de controlarla para el desarrollo económico y productivo del país, es un Estado que no tiene capacidad ante un reto financiero. Es decir, es un Estado fallido en ese aspecto”.
“Ahora bien, que el presidente Calderón diga: ‘No; no es que seamos un Estado fallido, es que no queremos cobrarles impuestos [a los bancos], porque mientras no les cobremos impuestos, mejor riqueza para el país’, ¡bueno!, eso lo puede decir. Pero no es cierto”.
Montemayor señaló que el Estado también es incapaz de frenar la contaminación con maíz transgénico en el país. “No tiene capacidad para decirle a las distintas empresas trasnacionales dedicadas al ramo en qué condiciones pueden o no sembrar transgénicos: es decir, sí en condiciones de laboratorio, pero no a campo abierto. Pero el gobierno dice: ‘No; es que eso va a enriquecer y a asegurar el desarrollo agropecuario de México’ con lo cual lo que nos dice es que es una decisión soberana que la contaminación con transgénicos sea generalizada”.
Quienes deseen acudir a la nota íntegra y, sobre todo, tener acceso al video que registra la última visita de Montemayor a Morelia, pueden dar un click aquí.

Breve Perfil
El escritor mexicano Carlos Montemayor nació el 13 de junio de 1947 en Parral, Chihuahua.
Trabajó ampliamente en disciplinas como la traducción, el ensayo, la poesía y la narración.
Montemayor realizó sus primeros estudios en su ciudad natal y la preparatoria en la Universidad de Chihuahua.
Más tarde se trasladó a la ciudad de México, donde cursó la licenciatura en Derecho y una maestría en Letras Iberoamericanas en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México de 1965 a 1971.
Hizo estudio de lengua hebrea en El Colegio de México; de forma paralela estudió griego clásico, latín, francés, portugués, italiano e inglés.
Uno de los últimos galardones que recibió fue en 2009, cuando obtuvo el Premio Nacional de Ciencias y Artes 2009, en el área de Literatura y Lingüística.
Además recibió otros reconocimientos, entre los que se pueden mencionar el Premio Xavier Villaurrutia 1971, por su obra Las llaves de Urgell; y el Premio Novela del Cincuentenario de El Nacional 1979, por Las minas del retorno.
También pues fue distinguido con el Premio de Letras del Estado de Chihuahua, Tomás Valles Vivar 1985, por el conjunto de su obra; y la Medalla Roque Dalton, otorgada por el Consejo de Cooperación para la Cultura y la Ciencia en El Salvador en 2003; por mencionar unos cuantos.
Trabajó como docente en la Escuela Preparatoria de la Ciudad de México y de la Universidad Autónoma Metropolitana desde 1974.
Colaboró como articulista para las revistas y periódicos Plural, Excélsior, Unomásuno, y La Jornada.
Dirigió la Revista de la Universidad de 1973 a 1975, fue fundador de la revista Casa del Tiempo de la UAM, la cual dirigió de 1980 a 1982.
Formó parte de grandes instituciones involucradas con las letras como la Academia Mexicana de la Lengua; la Real Academia Española y la Asociación de Escritores en Lenguas Indígenas.
Cuenta con un sin fin de obras como "Las llaves de Urgell" (1971), "Las armas del viento" (1977), "Abril y otros poemas"(1979), "Mal de piedra" (1980), "Minas del retorno" (1982), "Memoria poética" (1982).
Su libro "Los tarahumaras: Pueblo de estrellas y barrancas" es el compendio más completo acerca de los rarámuris de la Sierra de Chihuahua.
Para los años noventa destacaron obras como "Guerra en el paraíso" (1991), "Los informes secretos" (1999), "Chiapas, la rebelión indígena de México" (1998), "Arte y trama en el cuento indígena" (1998), "La guerrilla recurrente" (1999), "La tormenta y otras historias" (antología) (1999), "Obras reunidas I. Guerra en el paraíso y Las armas del alba" (2006) y "La Fuga" (2007).
Además llevó al español clásicos como las "Odas de Píndaro", "Carmina Burana", poesías de Cayo Valerio Catulo, Virgilio y Safo.