Colectiva en el Archivo Histórico Municipal

A cien años de la Revolución

La Revolución de 2010 (José Luis López Torres / Acrílico sobre tela. 80 X 50 cms. / 2010).

Con el tema A cien años de la Revolución Mexicana, la agrupación Despertares, Arte Colectivo exhibe una muestra que reúne a varios autores en la galería de exposiciones temporales del Archivo Hisórico Municipal y Museo de la Ciudad. La muestra tiene bastantes puntos de interés y, la verdad sea dicha, esta última exposición del año en el archivo histórico municipal viene a confirmar la muy buena fortuna con la que ha corrido el recinto en materia de exposiciones colectivas durante 2010, ya que en general han sido ricas en contenido.
Comienzo este post con un excelente acrílico de José Luis López Torres que figura en la muestra, La Revolución de 2010, que aparece arriba de estas líneas.
Resuelta con el genuino temperamento expresionista que López Torres maneja como pocos autores en la capital michoacana, esta visión algo fantasmal de un rostro encendido y de oscuras cuencas resulta muy demandante para el espectador. Desde la soución gestual, desde los ritmos visuales, desde las tensiones y el modulado juego con la temperatura del color, el autor consigue una dramática imagen en la que no parece faltar nada: el temor, la ira, la exigencia y el caos. Una aparición que de un solo golpe de vista dice mucho de nuestro momento.

El blanco se tiñó de rojo (Emma Michel B. / Óleo y acrílico en tela sobre tablero. 90 X 122 coms / sin fecha).

Desde un tratamiento más académico (en el sentido de que el dibujo se sujeta a cánones de representación realista), Emma Michel propone el óleo El blanco se tiñó de rojo, que reincide en la reflexión acerca de la realidad desde una imagen poderosa en la que las franjas verde, blanca y roja de la bandera nacional han sido dispuestas de una forma distinta, lo bastante libres como para evitar la metáfora simplona, pero lo suficientemente acotadas para que no pierdan su sentido, mientras un personaje de ojos vendados, que a causa de ese rasgo podría ser una metáfora de la justicia, se sostiene la soga de una horca. La zona correspondiente a la franja blanca del lábaro patrio aparece surcada por titulares de noticias que hablan de la violencia y la corrupción en el país. Un buen trabajo expresivo al buscar una imagen que totalice un punto de vista acerca de los tiempos que vivimos.

¿Y tú ya te sacaste la foto? (Carmen Jacobo / Mixta sobre madera. 100 X 80 cms. / 2009)

Otro buen trabajo, que no pierde de vista la mirada crítica, es esta apretada composición de ritmos que han sido cifrados a partir de un tablero en el que predominan fotografías de adelitas revolucionarias. El título (Y tú ¿ya te sacaste la foto?) juega irónicamente con cierta frase publicitaria del Instituto Federal Electoral... ese que mantiene en pie a un sistema de partidos que desde hace unos buenos quince años sirve exactamente para dos cosas, dada la paulatina y constante uniformidad de intereses que ha disuelto las distancias reales, de fondo, que alguna vez distinguió a las diferentes facciones partidistas de la política nacional. Una imagen exigente, que invita a la ciudadanía a dejar de lado las pantuflas y pasar a la acción.

Sin título (Jared Jiménez González / Acrílico y paliacate sobre tela. 61 X 80 cms / 2010)

Pero a la hora del zarpazo irónico, probablemente nadie le gane en esta colectiva a Jared Jiménez y su mixta Sin título, pero a la que no cuesta ningún trabajo darle uno. La imagen, desenfadada y directa, muestra la silueta de la República Mexicana. En el área correspondiente al Golfo de México hay una brújula (probablemente para aquellos que necesitan encontrar un norte), del lado derecho, en el área correspondiente al océano Pacífico, aparece la silueta de un jinete revolucionario y, pendiendo debajo del bastidor del cuadro, hay unos calzones holgados en espera de alguien que tenga el suficiente ánimo y coraje para ponérselos. La obra (que también le guiña el ojo a la bandera nacional al establecer zonas correspondientes a las tres franjas del lábaro) muy bien podría titularse "sin calzones" o establecer cualquier otro juego similar con la imagen de una sociedad que necesita definirse ante las sombras que recorren al país.






Sin título (Colectivo Arte no domestikado / Stencil y sticker sobre madera. 122 X 200 cms / Sin fecha)

Probablemente todos las han visto: son las pegatinas que durante los últimos dos años han ido apareciendo de manera sistemática en diferentes puntos del centro histórico de Morelia e incluso en zonas de la periferia de la ciudad. Viñetas, caricaturas y dibujos que, ya desde cierto desenfado kistch o desde muy combativas soluciones gráficas, interrogan a la realidad, interpelan al transeúnte y reclaman la atención de quien las mira, en ocasiones con demandas muy urgentes. Los trabajos (que son, sólo parcialmente, los que aparecen en las seis fotos arriba de estas líneas) son obra de un colectivo anónimo -y que conservó su anonimato en esta muestra-, el cual participa con una selección de materiales que son una bocanada de aire fresco por su irreverencia y por su puntería crítica en contextos que van de lo nacional a lo local.
Ludismo e inteligencia son sus rasgos definitorios, como se puede apreciar en la selección fotográfica. He aquí una estrategia artística genuinamente popular y que tiene el plus de comprometerse sin caer en el panfleto, gracias a su saludable capacidad de no tomarse en serio (la cual es, paradójica pero inevitablemente, la mejor forma de ser absolutamente seria). Una iniciativa sin desperdicio.

The Frag (Edelberto Díaz Martínez / Óleo sobre tela. 90 X 60 cms / sin fecha)


Porque muchas veces la ceguera no es sólo física, la ceguera nace por la ambición al poder / Luis Alberto Rojas / Acrílico sobre tela. 60 X 40 cms / 2010)

Viva México o los todavía del pueblo (Laura Andrade / Mixta sobre madera. 71 X 60 cms. / 2010

Con un poderoso contraste entre los planos de color que surcan su superficie, acotando un apretado ritmo de trazos cortos y dinámicos, y las líneas que delimitan estáticamente a los tres personajes protagónicos, la mixta Viva México o los todavía del pueblo, de Laura Andrade es otro de los trabajos que interroga críticamente al espectador en torno a la pertinencia y recurrencia de personajes a la vez históricos, icónicos y cotidianos.

Poder (Ana Sofía Serrano / Grafito y pluma de gel.43 X 32 cms / 2009)

¿Libertad? (Jesús Naranjo / Litografía en lámina. 42 X 25 cms. /2010)

Libertad en éxtasis (Daniel Herrejón L. “Arck” / Óleo sobre madera [fragmento]. 180 X 50 / 2010)

Ira (Antonio Sustaita Aranda / Talla en madera de aguacate. 48 X 50 cms / 2010)

Desde los terrenos de la escultura, Antonio Sustaita propone Ira, una talla en madera cuyo tema tiene de nueva cuenta una definida veta social. Rostros vociferantes surcan la superficie de una cruz que se arquea caprichosamente (un poco, quiero inferir, como se distorsionaba el personaje de El grito en el célebre óleo de Edvard Munch). Si esto es realmente así, el homenaje se da la mano con la relectura de una forma muy apropiada, ya que lo que era intimismo dramático en el lienzo del artista noruego aquí adquiere una nota trágica de explícita dimensión social-colectiva. Una talla notable.

¿Quién mató a Pollete? (Jesús Moreno / Acrílico sobre tela. 100 X 80 cms / 2010)

Jesús Moreno (ex integrante de lo que hace más de una década fue el colectivo La Pura Neta), presenta el acrílico ¿Quién mató a Pollete?, que solamente puede acudir al humor grotesco para brindar una caricatura de la ya de por sí caricaturizada realidad nacional de nuestros días. Con un sarcasmo infinito, Moreno deforma las figuras, ventila espectros, exhibe pulsiones. Nada es serio en la tragicomedia nacional.
Desnuda (Pablo Belistáin / Talla en madera. 18 X 12 X ? CMS. 2010).

EN VIDEO / Aspectos de la inauguración
Poemario de Leopoldo González Quintana

Rituales del insomne

La portada del segundo poemario publicado del autor Leopoldo González Quintana.

Distribuido en tres apartados (El insomnio creador, Soliloquios del insomne y Luz vertical) y con un total de 41 poemas, el libro Rituales del insomne vio la luz a finales de noviembre, como resultado de un procesos de alrededor de ocho años de parte del también ensayista y columnista Leopoldo González Quintana.

La presentación se realizó en el Aula Mater del Colegio de San Nicolás de Hidalgo, donde el material recibió los comentarios de los poetas Antonio Mendiola y Miguel Ángel Toledo. Al término de la presentación (no conseguí llegar antes, estaba en el Centro Cultural Clavijero, en la última sesión del encuentro sobre lenguajes del arte contemporáneo), entrevisté tanto al autor como a los comentaristas, tal como aparece en el video debajo de estas líneas.

EN VIDEO / Tres entrevistas


Sólo para concluir, reproduzco un poema de cada uno de los tres apartados del libro.

Alba entre dos tiempos
(de El insomnio creador)

A la orilla de un tiempo en guga
nos sentamos a pensar en voz baja
los cambios de estación,
lo que dice entre dientes el reloj
en la prisa mortal de la hora más alta.

Agitación bajo todos los cielos
crispa el paso de un siglo
cansado de ser el eco.

Todo se agrieta y cae en todas partes
y sin remedio muere algo de cada uno
en esta danza macabra de las horas
que alguna vez tuvieron lumbre antigua.

Nos detenemos un poco, a interrogar
por qué en el vuelo del instante
estamos más solos,
por qué la angustia de sabernos
sin paraíso y sin Dios,
por qué la flor es flor en agonía
en el aire descompuesto de la industria
y sus juegos de fantasmas.

El agitado azar de estos días,
obligatoriamente incierto
como un viaje clandestino al centro de la noche,
no es libreta de apuntes del memorioso
ni cofre de antigüedades:
tritura horas y tiempo
en los dientes de la palabra adiós,
afila una lenta certeza de agonía
en imprevistos golpes de acontecer,
dibuja una felicidad provisional
en el desconsolado gesto anónimo de rostros conocidos,
pernocta en cristales de sol
deshabitados ya
de la húmeda soberanía del suspiro.

Pesa el tiempo. Pesa
la palabra tiempo en espiral de alas.
Pesa el sonido tiempo aquí,
en las manos metálicas del alba.

Necesitamos amansar un poco más el aire,
reducir las cortezas del insomnio
y que el reloj marque las 6 a.m.
al son del mediodía
para que la paciendia de las horas
vaya sin prisa al funeral de los instantes muertos.


5
(de Soliloquios del insomne)

En el insomnio, donde más duelen las preguntas
que oscuramente formulamos,
alguien batalla con su sombra
y, sin sentirlo,
resbala hondo hasta caer al sueño.


Andante
(de Luz vertical)

Bajo los viejos encinos,
en la estación del polvo,
siempre alguien nos olvida.

Bajo los viejos encinos,
en la estación del polvo,
alguien habla con su sombra.

Centenario natal del poeta

Homenaje a Miguel Hernández

Con un programa de danza, música y poesía, el último día de noviembre se conmemoró en Morelia el centenario natal del poeta español Miguel Hernández. La actividad se emprendió en el Centro Cultural Universitario, a cargo de Gisela Barajas, Rocío Guzmán y el dueto de Marina y Mariano.

En pocos poetas como en Miguel Hernández vida y poesía han estado tan entrelazadas. El pastor de cabras valenciano que nació en 1910 en Orihuela fue desbordado muy pronto por una pasión poética que potenció todas las demás pasiones de su vida: una vida de apenas 31 años, arrebatada como tantas otras por los furores de la Guerra Civil española.
Lo cierto es que en los años que le tocó vivir a Hernández sólo se le conocen dos ocupaciones: la de pastor del ganado de su padre y la de poeta. La primera lo enraizó con las verdades elementales de la tierra, pero la segunda lo condujo a un anchuroso mundo intelectual con los artistas de la Generación del 27, esa gallarda camada que incluyó a autores del calibre de Max Aub, León Felipe, Lorca, Rafael Alberti, Pedro Salinas, Jorge Guillén, Dámaso Alonso, Luis Cernuda, Vicente Aleixandre, Manuel Altolaguirre y José María de Cossío, entre otros.
Socialista convencido, la crisis en ascenso para la España que a partir de 1934 se debatía entres los coletazos de la Primera Guerra Mundial y los anticipados alientos de la Segunda, ella misma envuelta en los conflictos y contradicciones de la Segunda República, lo condujo a simpatizar activamente con el bando de los Republicanos y a emprender todas las formas posibles de propaganda a su favor.
Al término de la guerra (que concluyó con la rendición incondicional de los vencidos y con una dictadura franquista que fue implacable contra sus adversarios), Hernández encontró la muerte por enfermedad en las mazmorras insalubres del régimen, envuelto por el halo casi legendario de la anécdota fúnebre según la cual fue imposible lograr que su cadáver, consumido por la neumonía, la tifo y la tuberculosis, cerrara los ojos.

Con el título Del amor y de la vida, la velada incluyó la lectura de una docena de poemas de Hernández y un programa musical que recorrió los ámbitos de la Trova, la canción de protesta y otros géneros propios de la segunda mitad del Siglo XX. Hubo asimismo intervenciones de danza a cargo de Rocío Guzmán.
El video, debajo de estas líneas, recoge tres momentos de la velada.

EN VIDEO / Tres aspectos de la velada
Inauguran la exposición el miércoles 1 de diciembre

Anuncian la colectiva Nodo 2

El Museo de Arte Contemporáneo Alfredo Zalce, sede de la experiencia, a la que se añaden mesas de trabajo del II Encuentro de Pensamiento y Arte Contemporáneo

Fernando García, María Eugenia Fuentes Lanning y Víctor Jiménez Verduzco durante la conferencia de prensa para dar a conocer algunos perfiles de la segunda edición de la colectiva Nodo.

Instalaciones, videos, fotografías, esculturas y arte sonoro son algunas de las manifestaciones del arte actual que dan cuerpo a Nodo 2, desplazamiento diagonal, muestra colectiva surgida del proyecto promovido por Nodo Laboratorio de Arte que, apoyado por la Secretaría de Cultura y la Escuela Popular de Bellas Artes de la UMSNH, se presentará en la planta alta del Museo de Arte Contemporáneo Alfredo Zalce (MACAZ), a partir de su inauguración, el miércoles 1 de diciembre a las 20:00 horas.
Así se dio a conocer este lunes en una conferencia de prensa en la que participaron la directora del MACAZ, María Eugenia Fuentes Lanning y dos de los impulsores de Nodo, Fernando García y Víctor Jiménez Verduzco (Jiverd).
Serán el grupo Ars Games, de España, Cristina Bustamante, Hernani Villaseñor, Francisco Javier Zúñiga, Brenda Guido Serrano, Denis Alí Rodríguez, Ricardo Zambrano, Adela Goldbard, Jesús Jiménez, Fernando García, Víctor Jiverd, Kissel Bravo, Néstor Jiménez y Noé Barrera, quienes presenten sus obras en esta exhibición, que permanecerá abierta al público hasta el 23 de enero de 2011.
María Eugenia Fuente Lanning, directora del MACAZ, explicó en conferencia de prensa que Nodo 2, desplazamiento diagonal tiene, como su antecesora a la colectiva Nodo, Estado periférico que fue exhibida en 2008, tiene la intención de provocar algo en el espectador, de ahí que la Secretaría de Cultura, a través del recinto que ella dirige, se sienta comprometido y convencido en apoyar esta clase de proyectos, cuya propuesta, si bien puede considerarse arriesgada, no pretende agredir ni molestar a quien la observa.
Agregó que de esta manera los curadores de la muestra han sido los artistas visuales y promotores del proyecto Fernando García, Víctor Jiverd y Kissel Bravo, quienes le han dado continuidad al proyecto y, con el objeto de enriquecerlo, también han estructurado el Segundo Encuentro de Pensamiento y Arte Contemporáneo, que se celebrará del 1 al 4 de diciembre con el propósito de analizar el hecho artístico y su impacto social y cultural; la condición del pensamiento hispanoamericano desde las periferias, en el contexto del arte actual, y la revisión de los hechos que rodean a este segundo encuentro.
De esta manera, el MACAZ será punto de encuentros, conexiones y dispositivos que permitan volcarse a otros lugares, desplazados, virtuales, conectados y nómadas. "Una plataforma para acceder y conectarse con las propuestas de los artistas, en lugar de cercar dentro de los límites de una exposición cerrada resultados inamovibles, es decir, un conjunto de procesos artísticos dentro/a través/fuera/simultáneamente/ con el espacio-museo".
En dicha jornada académica y teórica, se contará con la participación del artista visual Jesús Jiménez, así como de Teresa Bordons y Fabián Jiménez Gatto, de la Universidad Autónoma de Querétaro, y de Cristian López Reventós, de la Universitat Autónoma de Barcelona, entre otras personalidades.
Por su parte Fernando García y Víctor Jiverd, explicaron que Nodo 2, desplazamiento diagonal es producto de lo experimentado al interior de Nodo Lab y éste es el momento de mostrar lo realizado por artistas locales, para lo que se cuenta con un eje temático a partir del cual se abordará el arte como un territorio inestable y móvil.
Jiverd explicó que ésta no es una representación del arte michoacano, sino un ejercicio en el que se muestran los resultados, que podrían antojarse como producciones híbridas o mixtas, de un trabajo de experimentación, en aras de abrir un espacio alternativo para el arte.
Agregó que en su opinión, la cultural actual se filtra por diferentes lugares, de manera que se torna imperceptible, y que el arte está presente de manera cotidiana.
La propuesta de este proyecto es mostrar las posibilidades de relocalización del arte dentro y fuera del museo, en diálogo con una realidad actual, en que se acercan los lugares más lejanos y las redes de conexión están cambiando los valores de la presencia, por las virtudes de la accesibilidad.
Al considerar la premisa de que el arte no sólo ocupa un espacio concreto para trabajar sino que se extiende por espacios múltiples y movedizos, en la nueva era de la conectividad donde se rebasan los territorios físicos se abren otras posibilidades en las prácticas artísticas.
Reprocha Eduardo Sánchez-Zúber al FIMM el excluirlos

Cierra Osidem el 2010 con

tres conciertos especiales

Durante la conferencia de prensa en el café del teatro Ocampo.

Con un programa que incluye obras de Beethoven y Elgar, la Orquesta sinfónica de Michoacán da comienzo este viernes por la noche a la que será su última temporada de conciertos en 2010.
Serán, en total, tres las presentaciones de la orquesta en la recta final del año.
Para esta noche se ofrece la obertura Las ruinas de Atenas opus 113 y la Sinfonía No. 6 en Fa mayor opus 68. Pastoral, de Beethoven, así como el concierto para violonchelo opus 85 en Mi menor del compositor británico Sir Edward Elgar. El solista durante este último será Benjamín Murillo Ballesteros.
La cita es a las 20:30 horas en el teatro Melchor Ocampo.
Las restantes dos presentaciones de la Osidem han sido programadas para el 10 de diciembre, también en el teatro Ocampo, y el 15 de diciembre en la catedral de Morelia
Durante la velada del día 10 la orquesta ofrercerá la Obertura Festival Académica opus 80, de Brahms, así como el Concierto para violonchelo número 1 opus 107 de Dimitri Shostakovich y la Sinfonía número 2 opus 61 en Do mayor, de Schumann, con la intervención de José Luis Herrera Hernández como solista.
Finalmente, el concierto del 15 de diciembre en la catedral se emprenderá a las 20:30 horas con motivo de festejar el XXV aniversario de la ordenación episcopal del arzobispo de Morelia, Alberto Suárez Inda. El programa de la noche inclue el reestreno de Variaciones, de José Manuel Delgado, de la cual Rogelio Vázquez Carmona, director de la Escuela de Música Sacra de la Arquidiócesis de Morelia, sostuvo que no se interpretaba desde el siglo XIX y cuyo rescate ha sido fruto de una labor de investigación. El concierto en catedral también contempla el Concierto para flauta, de Mozart y el Concertino para órgano y orquesta, del moreliano Miguel Bernal Jiménez, como un homenaje en su centenario natal.
Para este concierto en la catedral se contará con los solistas Manuel Alfonso Clavijo en la flauta, y Laura Angélica Carrasco Curínzita en el órgano.
Mientras, al abundar sobre el homenaje a Bernal Jiménez, el director artístico de la Osidem, Eduardo Sánchez Zúber, formuló algunos reproches al patronato del Festival Internacional de Música de Morelia, que en su edición 2010, por segundo año consecutivo, no invitó a la Osidem a participar en ninguno de sus conciertos.
El titular de la sinfónica estatal también aprovechó para recordar lo intensa que resultó la agenda del ensamble durante este año y ofreció algunos comentarios al programa, que figuran en el video, debajo de estas líneas.

EN VIDEO / Conferencia de prensa


Declaratoria de la UNESCO

Pirekua, patrimonio universal

La representación mexicana ante Unesco durante la declaratoria, en Nairobi.

Este martes 16 de noviembre de 2010, México logró que la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), reconociera sus tres candidaturas a la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad: la cocina tradicional (respaldada por un estudio de caso procedente de Michoacán), la pirekua (que es una de los géneros musicales de la etnia purépecha, también en Michoacán) y la fiesta de los Parachicos, oriunda de Chiapa de Corzo, Chiapas.
Las nominaciones fueron incorporadas durante la V Reunión del Comité Intergubernamental para la Salvaguarda del Patrimonio Intangible de la Humanidad de la Unesco, celebrada en la ciudad de Nairobi, en Kenya, África.
Este es, por decirlo así, el segundo gran hit que anota Michoacán ante el organismo en materia de cultura intangible en menos de una década. Apenas en 2003 la Unesco aceptó añadir a su lista la tradición de Día de Muertos en México, cuyo principal expediente fue también michoacano.
La lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en la que a partir de hoy figuran las pirekuas fue constituida por la Unesco en su Convención de 2003 y ha sido firmada hasta ahora por 132 países. Su objetivo es proteger culturas y tradiciones populares, reconociéndoles un valor idéntico al de la cultura “tangible” (sitios y monumentos). En total, con los casos de la pirekua y de la gastronomía tradicional mexicana, son 178 las prácticas culturales o tradicionales que han sido inscritas como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad.

El secretario de Turismo de Michoacán, Genovevo Figueroa Zamudio, y el gobernador Leonel Godoy, al dar la noticia en Morelia.

La palabra Pirekua, que habitualmente se traduce al español como “canto” o “canción”, sirve para representar a uno de los tres géneros musicales más característicos de la etnia purépecha de Michoacán. Los otros dos, naturalmente, son los sones y los abajeños.
Una diferencia entre la pirekua y los sones y abajeños consiste en que los segundos son, ante todo, piezas bailables. La pirekua, en cambio, es para ser escuchada.
Aquel que interpreta pirekuas recibe el nombre de pireri y estas canciones pueden ser interpretadas por formaciones muy disímbolas. Se dice que la formación tradicional es la de cuarteto (guitarras, violín y contrabajo), pero la verdad es que las pirekuas pueden ser igualmente interpretadas por solistas, duetos, tríos, orquestas e incluso por grupos corales a capela. Sea en una u otra formación, la pirekua es un vehículo de expresión de los más diversos temas que van de lo amoroso a los de contenido social, pasando por el remordimiento, la alegría, la celebración, la pena e incluso una picarezca muy sui generis.

En su libro Mitote, Fandango y Mariachero, el investigador Álvaro Ochoa Serrano, del Colegio de Michoacán, señala que el origen de las primeras bandas y orquestas purépechas se remonta al año de 1540, con la llegada a tierras michoacanas de los primeros misioneros agustinos, procedentes de Guerrero. La orden emprendió sus labores evangelizadoras a través de la música en comunidades como Tiripetío, Tacámbaro, Zirosto, San Juan Parangaricutiro, Zacán, San Felipe de los Herreros, San Francisco Corupo y Tingambato, donde establecieron conventos e introdujeron instrumentos musicales europeos como vehículos para convertir a los indígenas a la fe cristiana.
Sin embargo, la Pirekua tal como hoy la conocemos surge a mediados del siglo XIX, parcialmente inspirada en los valses propios de la época, combinando esa influencia con la sensibilidad y las estructuras propias de la etnia purépecha en Michoacán.

Dos de los representantes de la delegación Mexicana, en Kenya.

Al dar a conocer la noticia, el gobierno de Michoacán emitió hoy un comunicado que documenta la conferencia de prensa (a la que no alcancé a llegar en persona) donde el gobernador Leonel Godoy, acompañado del secretario de Turismo, Genovevo Figueroa Zamudio, dieron a conocer el nombramiento realizado por la Unesco.
El boletín señala que, durante su intervención, el gobernador dijo que este nombramiento “nos enorgullece como michoacanos y como mexicanos, al ser considerados materiales intangibles e inmateriales de la humanidad. Los nombramientos vienen a fortalecer y ratificar el buen año que se ha tenido en materia turística en Michoacán, al tener un repunte importante en relación al año 2009”.
“Los resultados logrados demuestran que se vienen haciendo bien las cosas en el tema turístico en el estado, aprovechando de gran forma los recursos con los que se cuenta, contribuyendo de esa forma a que el sector sea pieza fundamental en el desarrollo económico del país y del estado, ya que se generan empleos, se conservan tradiciones culturales traducidas en bailables, música, comida, lo que contribuye a seguir siendo un referente en lo que a turismo cultural se refiere”.
Por su parte, Genovevo Figueroa Zamudio, secretario de Turismo, indicó que “la inscripción no se dio como una gracia inmerecida, se debe más bien a una ardua y paciente labor que llevó a la elaboración de un expediente que tuvo que cumplir con rigurosos criterios fijados por ese organismo internacional, mismo que requirió de manera perentoria se partiera de un caso específico para evaluar la factibilidad del plan de salvaguardia, razón por la cual se tomó como punto de partida el paradigma de Michoacán, entidad en la que se ha desarrollado el programa de Cocineras Tradicionales con excelentes resultados”.
“Entre los méritos que fueron tomados en cuenta para considerar la cocina tradicional de los mexicanos como una manifestación cultural viva, representativa de la humanidad están su antigüedad, su continuidad histórica, así como la originalidad de sus productos, técnicas y procedimientos. Y es que, en efecto, en su raíz más ancestral la comida que hoy se sigue comiendo en el país en lo esencial no difiere de la que se comía en el pasado remoto, debido a que la base constituida por el maíz, el frijol y el chile sigue teniendo total vigencia”.
Asimismo indicó que La Pirekua, el canto tradicional Purépecha fue declarado hoy Patrimonio Cultural Intangible de la Humanidad, durante la Sesión de la UNESCO donde se analizaron 67 expedientes de 32 países, y los casos michoacanos se aprobaron con número de folio 00398, en el caso de la Pirekua y 00400 en el caso de la Cocina Tradicional Mexicana, para formar parte de la Lista Oficial de Patrimonio Cultural.
Genovevo Figueroa mencionó que al tiempo de su registro en la lista del Patrimonio Mundial, los dos casos michoacanos son reconocidos como parte de la diversidad cultural del Mundo y la delegación mexicana se comprometió a trabajar intensamente para rescatar, salvarguadar y promover estas ricas expresiones culturales como la música, unida a la lengua purépecha y la gastronomía.

Entre otras manifestaciones culturales incorporadas hoy por la Unesco a su lista patrimonial figuran la cocina mediterránea (candidatura compartida entre España, Grecia, Italia y Marruecos), así como el género dancístico del flamenco.

EN VIDEO / Una pirekua


ENLACES
Hay un buen artículo alusivo al tema de la pirekua en el blog Macuala “Música Tradicional Mexicana”; el enlace, aquí

Un post más académico (no en balde figura en la página institucional de la CDI), pero emprendido con buen conocimiento real, directo, y que incluye varias pistas reproducibles y descargables, se encuentra en este enlace.
Abre la Muestra Estatal

Fernando Ortiz durante el anuncio de los contenidos de la Muestra Estatal de Teatro de Michoacán 2010.

Con quince obras michoacanas (doce de Morelia, dos de Uruapan y una de Tacàmbaro), a las que se añaden dos obras invitadas procedentes de Guadalajara y del DF, este jueves18 de noviembre inicia la Muestra Estatal de Teatro 2010, que originalmente debió celebrarse en junio pasado, pero que fue pospuesta por las tareas de intervención en el teatro Melchor Ocampo.
Las dos obras invitadas son Adiós, querido Cuco (Susana Romo. Jalisco, 2010), y Más pequeños que el Guggenheim (Alejandro Ricaño. Veracruz, 2009), la primera de ellas inscrita dentro del homenaje a la dramaturga y directora Perla Szuchmacher, y con la cual se abren las actividades a las 20:30 horas en el foro La Bodega.
Mientras, el programa michoacano incluye el siguiente calendario:

VIERNES 19
Psicosis (alumnos de 4º año de la licenciatura de Teatro, turno matutino, EPBA)
Facultad de Medicina de la UMSNH, 17:30 y 20:30 horas

El secreto de Gorco (Teatro Movedizo, Uruapan)
Foro La Bodega, 19:00 horas

SÁBADO 20
La zorra y las uvas (Sociedad Escènica Uruapan)
Teatro Ocampo, 19:00 horas.

Viejitos en fuga (Grupo Seminis Artis, Morelia)
Foro La Bodega, 20:30 horas.

DOMINGO 21
Todos los héroes del bicentenario (Compañía teatral Cacofonía, Morelia)
Teatro Ocampo, 12:00 horas

¡Vieja el último! (Compañía Expresión teatral, Morelia)
Teatro Ocampo, 16:30 horas

Aquí no paga nadie (Compañía de Teatro Libre Sor Juana, Tacámbaro)
Foro La Capilla, 18:00 horas

Despidiendo a una soltera (Charani Kèri, Morelia)
Foro La Bodega, 20:30 horas

LUNES 22
Un libro muy especial (Compañía Universitaria de Teatro, Morelia)
Teatro Ocampo, 18:00 horas

La mirada oculta (El Chequelete Teatro, Morelia)
Foro La Bodega, 20:00 horas

MARTES 23
Carmelita, la niña del mechón (Santa Herejía Producciones, Morelia)
Foro La Capilla, 10:30 horas

El motel de los destinos cruzados (AnimarT Teatro y EPBA, Morelia)
Foro La Bodega, 18:00 horas

Edy Walls (Pentagrama Teatro, Morelia)
Teatro Ocampo, 20:30 horas

MIÉRCOLES 24
Mañana (Pantomima-Teatro Arlequín, Morelia)
Foro La Capilla, 19:00 horas

El despertar de un pueblo (Grupo ConFiltro, Morelia)
Foro La Bodega, 21:00 horas

JUEVES 25
Más pequeños que el Guggenheim (agrupaciones La Talacha Teatro, Los Tristes Tigres y Embalaje Teatral, Veracruz)
Foro La Bodega, 20:30 horas.

La obra de apertura, este jueves, Adiós, querido Cuco, está dirigida a un público infantil y se ocupa del tema de cómo afrontar la pérdida de un ser querido o de una mascota. Durante el proceso de puesta en escena, dentro del programa Argonautas, operas primas, impulsado por Fausto Ramírez, la debutante directora Romo contó con la asesoría de diferentes profesionales, en especial de la dramaturga y docente de teatro para niños y jóvenes Perla Szuchmacher.
Juan Torres en la Galería de Turismo

Fiesta de Muertos en Michoacán






Lo numinoso y lo social
Perteneciente a una tradición figurativa que corresponde al arte moderno mexicano, la obra de Juan Torres se ha caracterizado en sus mejores momentos por su atención a los contenidos místico-profanos que definen a gran parte de las fiestas y fechas del calendario popular y rural mexicano. Esa veta numinosa perdura en esta exposición, pero coexiste con otros intereses.
Buena parte de la obra plástica, por ejemplo, se refiere explícitamente a las conmemoraciones de Los Fieles Difuntos en panteones y hogares de distintas comunidades de Michoacán. Óleos y mixtas como Panteón de Capula, Ofrenda con Cristo, Angelito, Panteón de Tupátaro, Migrantes visitan a sus muertos, Ofrenda, Día de Muertos en la Sierra y, de manera muy significativa, Virgen de la Salud, se aplican a captar el sentido mítico y cosmogónico que subyace al ritual en comunidades lacustres, de la sierra e incluso de la costa de la entidad, pero también incluyen apuntes de naturaleza más sociológica e incluso antropológica al mostrar cómo se modifican los atuendos de ciertos personajes o los materiales para los objetos de culto, de acuerdo a las mareas que impone el dinámico vaivén del permanente oleaje del mestizaje cultural.




Homenaje y legado
Juan Torres estará inaugurando en breve otra exposición individual en Morelia, esta vez con obra reciente, de este mismo año, en el Centro Cultural Universitario, con el tema de la mujer y la Revolución Mexicana. Mientras, Fiesta de Muertos en Michoacán es una aproximación a parte de la obra que ha realizado en los últimos cinco años, la mayoría inédita en Morelia. Obligadamente, no están aquí los mejores títulos de esa producción, ya que buena parte de ella fue vendida a coleccionistas privados durante una exposición en Monterrey. No importa. La exposición es también un homenaje al artista: y merecido, dada no sólo su trayectoria sino el papel que ha jugado como impulsor de nuevos diseños y tratamientos para la alfarería en Capula.
Baste recordar el papel que Torres jugó en el desarrollo de las hoy muy populares Catrinas de barro, inspiradas en la obra gráfica de José Guadalupe Posada, y para las cuales los artesanos de Capula cuentan con una marca colectiva otorgada por el IMPI y la Secretaría de Economía, la cual los protege comercialmente.
Por cierto, al lado de las Catrinas, los capulenses cuentan con otras dos de las más de 30 marcas colectivas Región de Origen que expiden en México las instituciones citadas: una para su alfarería tradicional y otra para su alfarería punteada.

EN VIDEO / Aspectos de la inauguración
Cine y Revolución en Morelia

Memoria y movimiento


El Fernando de Fuentes que nos legó dos de las mayores obras del cine mexicano como forma de pensamiento (El compadre Mendoza de 1933, y ¡Vámonos con Pancho Villa! de 1935), fue también el artífice de la más perfecta fórmula nacional del cine de entretenimiento, es decir, del cine que nos distrae de la realidad: Allá en el Rancho Grande (1935), que sentó un modelo y, en varios sentidos, parió a nuestra industria fílmica. A partir de la cinta protagonizada por Tito Guízar, René Cardona y Esther Fernández, las exitosas comedias rancheras del periodo se ocuparon de imponer la idea de que los únicos conflictos del mundo rural mexicano consistían en cantar canciones y enamorar muchachas.
Y aunque plantearlo así no es totalmente justo para De Fuentes, quien fue un genio, su caso es útil para poner en perspectiva las facetas del Cine de la Revolución en México, que en un amplísimo arco que va de La banda del automóvil gris (Rosas Moreno, 1919) a Zapata, el sueño del héroe (Arau, 2006), ensayó y configuró miradas inéditas en pos de identidad, pero también de estereotipos; en pos de valores, pero también de visiones idealizadas y llenas de glamur. Ha sido este un cine que colaboró activamente en el proceso de construcción de una identidad para la nación que estaba surgiendo con el siglo XX, al aportarle tanto mitos y paradigmas, como críticas y disimulos.

La prolija producción de películas que de una u otra forma aluden al tema de la Revolución Mexicana, y que ha de andar rondando los seiscientos títulos, hace pensar que sería imposible una exposición que diera cuenta razonable de esa riqueza o, por lo menos, de las trayectorias a las que apuntan, temática o estilísticamente, muchos de esos filmes.
A despecho de la incredulidad, el Instituto Michoacano de Cinematografía (Imcine), logró lo que parecía imposible al articular una exposición temática absolutamente imprescindible que abrió sus puertas en Morelia este fin de semana: Cine y Revolución.
La magna colectiva, que reúne unos 250 títulos, llegó a la capital michoacana luego de una primera temporada en la ciudad de México, en el Antiguo Colegio de San Ildefonso, y se aloja en la planta alta del Centro Cultural Clavijero.


Integrada por seis salas temáticas, una sala de proyecciones y un Centro de Documentación que le da acceso al visitante a recursos virtuales y digitales que amplían aspectos de la muestra, Cine y Revolución es mucho más que un mero recuento de stills y de escenas o de tomas del cine mexicano. Es una exposición que problematiza los contenidos de la memoria, que atisba los orígenes del México posrevolucionario y que nos comparte aquello que persevera más allá de los desastres naturales y morales, más allá de las ruinas políticas y económicas; aquello que sigue respirando en las reconfiguraciones sociales y culturales de un México que es, al mismo tiempo, muy parecido y muy distinto a aquel país que, tratando de sacudirse las injusticias y desigualdades del portiriato, le dio una violenta y apasionada bienvenida al siglo XX.



Constituida a partir de unos 400 elementos, entre fragmentos de filmes, pósters, stills, equipo de filmación, utilería y parafernalia, Cine y Revolución es el fruto de una investigación de casi dos años, en la que de acuerdo a los organizadores se revisaron y registraron alrededor de 3 mil fotografías, 5 mil fotogramas, unas mil 300 secuencias de películas, 130 carteles, 200 fotomontajes, 50 registros sonoros, discografía, decenas de vestuarios, equipos de filmación, utilería, armas, libros, periódicos, revistas, guiones, reportes técnicos, álbumes, dibujos y bocetos, todo ello conservado, principalmente, en los acervos del IMCINE, de la Filmoteca de la UNAM, de la Fundación Televisa y de la Fundación Carmen Toscano, así como en numerosas colecciones públicas y privadas.
El resultado es una concentrada y deslumbrante reflexión acerca de los imaginarios, mitos y testimonios que han entretejido la identidad del México del siglo pasado, cuyos ecos alcanzan nuestro momento y ponen en perspectiva el México de hoy, el que le está dando a su vez la bienvenida al tercer milenio.


La mexicana fue la primera revolución del Siglo XX en ser filmada. Sus acontecimientos y consecuencias fueron la materia prima para el desarrollo de los primeros cineastas mexicanos (entre ellos Salvador Toscano, Jesús Hermenegildo Abitia, los hermanos Alva y Enrique Rosas), entregados a producir vistas, reportes noticiosos e incluso películas de propaganda. Mucho más tarde, hacia los años treinta, ya consolidado el nuevo régimen, la Revolución se convirtió en un tema natural para los cineastas y argumentistas que se desenvolvieron dentro del cine industrial. Fue entonces cuando comenzó la multiplicación de los filmes de ficción de tema o atmósferas revolucionarias.
Al seno de tales atmósferas, los realizadores narraron dramas amorosos o tragedias épicas, melodramas didácticos o estampas focloristas. El abanico pasa, entre otras estaciones significativas, por Flor Silvestre (1943) de Emilio Fernández, La Escondida (1955) de Roberto Gavaldón, La Cucaracha (1958) de Ismael Rodríguez, Juana Gallo de Miguel Zacarías (1959), La Sombra del Caudillo (1960) de Julio Bracho, La Soldadera (1965) de José Bolaños, Emiliano Zapata (1970) de Felipe Cazals, Reed, México Insurgente (1973) de Paul Leduc, o Los de abajo (1978) de Servando González, en las que aparecen caudillos como Pancho Villa y a través de las cuales se consolidaron las estrellas de nuestra época de oro, entre ellas Pedro Armendáriz, María Félix, Jorge Negrete y Antonio Aguilar.


De todo esto se ocupa la exposición Cine y Revolución, que es resultado de la iniciativa del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes a través del Instituto Mexicano de Cinematografía, así como de la Filmoteca de la UNAM, la Fundación Televisa, la Fundación Carmen Toscano y el Gobierno del Estado de Zacatecas.
Sin embargo, lo más celebrable de esta magna muestra es su vocación restitutiva de una memoria.
Esto es importante
Solemos creer que el pasado está muerto, pero eso no es así. Desde luego, el pasado ya no puede modificarse; no cambia. Es lo que fue. Pero eso no significa que no esté vivo. Si el pasado estuviera realmente muerto, simplemente no tendríamos tradiciones, ni memoria, ni historia. Mucho menos eso que llamamos “acervos culturales”.
Nuestra relación con el mundo depende en enorme medida de la memoria, pues la memoria no es meramente un atributo por el cual “conservamos el pasado”. En realidad, la memoria es una permanente respuesta al presente, al aquí y ahora. Mucho de lo que debemos aprender en nuestras vidas se encuentra en el pasado, sí, pero está allí esperando la oportunidad de actuar, de ejercer su acción sobre nosotros. El pasado se mantiene esperando la oportunidad de ser futuro. Y sólo para establecer esa conexión existe la memoria.


El proceso por el cual los hombres nos creamos permanentemente a nosotros mismos es la historia. Una tradición, cuando existe, sólo vale la pena por lo que puede comunicarle al presente. Este es, me parece, el mayor acierto de Cine y Revolución. Le da al visitante la privilegiada oportunidad de buscar permanentes respuestas al presente a partir de una memoria crítica y sentimental que es un patrimonio colectivo. No se la pierdan.

EN VIDEO / Palabras de Marina Stavenhaggen


EN VIDEO / Palabras de Leonel Godoy



Las obras morelianas Lágrimas de agua dulce y La luna vista por los muertos, participan en la Muestra Nacional que inicia en la Perla Tapatía


Una escena de la pieza La luna vista por los muertos, que bajo la dirección de Sheyla A. Rodríguez, también representa a Michoacán en las jornadas escénicas tapatías que comienzan este miércoles.

Y aunque comparten como denominador su formación nicolaita y su paso por el taller de la asociación teatral Contrapeso, de Roberto Briceño, tanto Ana como Sheyla también conservan rasgos exclusivísimos, formativos y generacionales.
Las dos se encuentran en Guadalajara desde este miércoles, para participar con la representación de Michoacán en la Muestra Nacional de Teatro. A continuación, en sendos videos, las entrevistas realizadas con cada una de ellas, en las que hablan de los procesos que emprendieron para llevar a escena Lágrimas de agua dulce (dirigido por la recientemente fallecida Perla Szuchmacher) y La luna vista por los muertos.

EN VIDEO / Ana Zavala en entrevista


Aspectos de la entrevista con la protagonista de Lágrimas de agua dulce.

EN VIDEO / Sheyla A. Rodríguez en entrevista

La entrevista con la debutante directora de La luna vista por los muertos.



Hubo de todo, como cada año, aunque la presencia tradicional decayó y hasta el concurso de ofrendas, habitual en la Casa de la Cultura de Morelia, se vio desangelado. Con todo, la conmemoración de Noche de Muertos en la capital michoacana mantuvo una diversidad abierta a algunas propuestas muy inteligentes (mi favorita, de entre todas, es la que abre este post, dedicada a Carlos Monsiváis y realizada por Armando Osorio).
A continuación, una selección breve de las propuestas de interés en la zona del centro histórico moreliano. El video, al final, incluye imágenes que no aparecen en las fotografías.

Una de las ofrendas instaladas en la calzada Fray Antonio de San Miguel.

Altar tradicional de la zona lacustre michoacana, a la usanza del pueblo de Santa Fe de la Laguna. Ofrenda instalada en el Archivo Histórico Municipal y Museo de la Ciudad de Morelia.

Otra de las ofrendas del 1 y 2 de noviembre en la calzada de San Diego.

Otra instalación ganadora en la Casa de la Cultura. La TV proyecta imágenes seleccionadas del filme inconcluso ¡Que viva México!, de Eisenstein.

Instalación en el patio central del Archivo Histórico del Poder Judicial de Michoacán.

Indigente muerto en vida. Detalle a otra de las instalaciones de tema libre premiadas en el ex convento carmelita.

Ofrenda a José María Morelos, en el anexo al auditorio nicolaita José Rubén Romero.

Pito Pérez y su huesuda enamorada en visión de uno de los establecimientos turísticos del primer cuadro de la ciudad.
La virtud nunca muere, una instalación más de las que se alojaron en la Casa de la Cultura de Morelia.

EN VIDEO / Ofrendas e instalaciones