El acceso a la catedral la mañana de este martes, durante la misa en homenaje al compositor moreliano.

Las conmemoraciones por el centenario natal del músico michoacano Miguel Bernal Jiménez (Morelia, 1910), comenzaron este martes con una misa matutina en la catedral de Morelia, en la que la conmemoración litúrgica fue enmarcada por las estaciones de la Misa Aeternae Trinitatis (Bernal Jiménez, 1941).

Aspecto de la nave mayor de la catedral hacia el final de la ceremonia, al filo de las diez de la mañana.

La misa comenzó a las nueve de la mañana, presidida por el arzobispo Alberto Suárez Inda, quien habló de Bernal como un hombre que dejó huella tanto en su faceta profesional como en su vida familiar y doméstica.
Durante la misa en la Catedral de Morelia, participaron en la parte musical la Orquesta de Cámara del Conservatorio de Las Rosas y el Coro Polifónico Miguel Bernal Jiménez, todos conducidos por el maestro Jesús Carreño como director concertador.

El presidente municipal de Morelia, Fausto Vallejo Figueroa y la viuda del compositor, develaron la placa conmemorativa en el domicilio donde Miguel Bernal Jiménez nació hace cien años, en la actual calle de Agrarismo, en el primer cuadro de la ciudad.

Una hora después de concluida la liturgia, se develó una placa en la casa natal del compositor, sito en el número 63 de la calle Agrarismo, en el centro en Morelia.
Por la noche se celebró un concierto con el Coro de los Niños Cantores de Morelia y la Orquesta de Cámara del Conservatorio de las Rosas en la propia institución.
Para el próximo viernes 19, Jesús Carreño, quien fue uno de los discípulos más destacados de Bernal, ofrecerá un homenaje con el Coro Polifónico Miguel Bernal Jiménez en el Templo de las Rosas, donde descansan los restos del maestro.


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La dirección del Archivo Histórico y Museo de la Ciudad presentó la tesis de Gabriela Cervantes, uno de los primeros estudios escritos en Morelia, hace casi una década,sobre las juntas secretas en la actual capital michoacana

Vista parcial del público durante la conferencia.

Aunque la conspiración de Valladolid no prosperó, dejó un legado ideológico que fue retomado poco después por los conspiradores de Querétaro. Personajes como Mariano Michelena se ocuparon de difundir los contenidos del movimiento vallisoletano a diferentes ciudades del virreinato. Por otro lado, aunque la conspiración de 1809 defendía “entre comillas” la lealtad a Fernando VII, su sentido sí fue explícitamenre revolucionario por dos razones. Primero, porque buscaba un cambio radical en la distribución del poder entre criollos y peninsulares, abogando a favor de un gobierno americano y, segundo, porque a diferencia de la conspiración de 1808 en la ciudad de México, en la que el virrey se midió contra la Audiencia y fue, a fin de cuentas, un enfrentamiento entre cúpulas, la conspiración de Valladolid fue la primera con un sustento social, que tomó en cuenta a la clase indígena, para la cual proponía cambios favorables.
Estas fueron algunas de las singularidades compartidas con el público durante la presentación del libro La Conspiración de Valladolid de 1809. Un paso a la independencia, de la historiadora Gabriela Cervantes Trejo. El material fue la tesis de licenciatura de la autora hace casi una década, que fue editada como libro a fines del año pasadoen una coedición del Congreso del Estado, la Coordinación de la Investigación Científica y la Facultad de Historia de la UMSNH, así como por el Sindicato de Profesores de la Universidad Michoacana, para sumarse a las conmemoraciones por el bicentenario de la gesta insurgente.
La presentación se realizó en la galería de exposiciones temporales de la Dirección del Archivo Histórico Municipal y Museo de la Ciudad.


El director del Archivo Histórico, durante sus intervenciones como moderador.

Los contenidos
Durante la presentación, la historiadora Tzutzuqui Heredia Pacheco detalló sucintamente que en la historiografía de la independencia emprendida desde Michoacán faltaba un título dedicado a la Conspiración de Valladolid, de lo cual se desprende el carácter pionero de la tesis de Cervantes Trejo.
Señaló, por lo demás, que la obra se distribuye en tres capítulos abrazados por una introducción y las conclusiones.
El primer capítulo da cuenta del estado general de la Nueva España ante las Reformas Borbónicas en un arco temporal que va de 1760 a 1808. La presentadora comentó que durante ese lapso se fueron implantando en la Nueva España cambios en materia fiscal, en la producción de bienes, en el ámbito del comercio y en cuestiones militares. Estos cambios procuraban aumentar la recaudación de impuestos en beneficio de la Corona Española, así como reducir el poder de las élites locales y aumentar el control directo de la burocracia imperial sobre la vida económica de sus colonias. Sin embargo, aunque estas reformas intentaban redefinir la relación entre España y sus colonias en beneficio de la península, su éxito fue limitado. De hecho, el descontento que despertaron entre las elites criollas locales aceleró el proceso de emancipación por el que España perdió la mayor parte de sus posesiones americanas en las primeras décadas del siglo XIX.
El segundo capítulo, que es el central del libro, se ocupa de la conspiración de Valladolid en sí. Describe su génesis, la trayectoria de sus principales impulsores y el sentido de la conjura, “que lo que buscaba era integrar una Junta de Gobierno similar a las que se estaban configurando en España a partir de mayo de 1808, tras la invasión francesa y el secuestro de Fernando VII y su padre, Carlos IV, en Bayona”.
En efecto, en España, ante el vacío de poder creado por la ausencia del rey legítimo y por la colaboración del Gobierno con los invasores, se fueron formando las Juntas de Defensa, organismos revolucionarios que y asumieron la soberanía para defender la independencia frente a los franceses. Primero fueron juntas locales, luego provinciales, siempre coordinadas por la Junta Central Suprema, establecida en Aranjuez, que asumió la tarea de dirigir la guerra y gobernar a la península en las zonas no ocupadas. Esa Junta Central Suprema se trasladó más tarde a Sevilla y fue reemplazada en 1810 por una Regencia que se estableció en Cádiz.
Con ese mismo espíritu de salvaguardar la soberanía ante el régimen de José Bonaparte, los conspiradores vallisoletanos “ven la posibilidad de echar mano de un pacto social para conservar la fidelidad de la Nueva España al legítimo rey de España”.
Pero este capítulo “también acerca al lector a un ingrediente inédito: el sustento social de la conspiración de Valladolid: los indios y las castas”. Así, el texto nos presenta a caciques como Pedro Rosales o María Inés García, mostrando el papel que jugaron en la organización de lo que habría sido un organizado alzamiento armado para hacerse del poder.
“En este libro, la autora nos muestra cómo la conspiración de Valladolid ha articulado una importante participación de las bases indígenas, cuyas mujeres son protagonistas indispensables, que sirven de enlace entre los conspiradores y aún como espías desde su papel como sirvientas de los hogares vallisoletanos criollos”.En suma, el capítulo muestra cómo la Conspiración de Valladolid no buscaba la independencia de la Nueva España, pero en cambio hereda sus planes y sus objetivos a lo que sería la Conspiración de Querétaro.

La académica Tzutzuqui Heredia Pacheco en sus comentarios.

‘Algo puede pasar’
En su turno, el maestro Jaime Álvarez Cabrera acentuaría el hecho de que los tres capítulos del libro ofrecen al lector el panorama completo del escenario cultural y social de la Nueva España de fines del siglo XVIII y principios del XIX.
“Detalla, por ejemplo, cómo las Reformas Borbónicas son leyes impulsadas para darle mayor poder a la corona española sobre sus colonias”, para contra contrarrestar el control previo que, sobre ellas, tenía “la Iniciativa Privada de la época”.
Recordaría que tales reformas tienen como precedente un decreto de 1751 que prohíbe la fundación en las colonias de más monasterios y conventos, estrategia que iba directamente en contra de los jesuitas, que serían expulsados poco después de todos los territorios del Nuevo Mundo.
Más adelante, en 1805, las Reformas Borbónicas alentarían la creación de las Milicias, cuerpos militares ya no conformados por veteranos españoles al servicio del Ejército Real, sino por jóvenes, muchos de los cuales eran incorporados por medio de “la leva” (designados para el servicio contra su voluntad). Entre los integrantes de este cuerpo de milicias figuró el más tarde cacique indígena Pedro Rosales, pero también sobresalen nombres como los de Abasolo, Michelena, Allende e incluso Iturbide.
“Es al seno de las milicias donde muchos criollos cobran conciencia de las marcadas diferencias con los peninsulares”.
Álvarez Cabrera señalaría que el libro también da cuenta de la expulsión de los jesuitas en 1867, hecho que levanta la indignación popular porque entonces como ahora los jesuitas representaban al sector más ecuánime del clero, echando mano de la razón y de las ciencias con una orientación socialmente consciente.
A pesar de la expulsión, dijo el comentarista, Hidalgo tuvo la oportunidad de estudiar con los jesuitas por lo menos dos años, desde 1765, en el colegio de San Francisco Javier, empapándose de sus ideas revolucionarias.
Y ya ocupado del tema del célebre cura de Dolores, el comentarista recordaría que desde 1808 Hidalgo sostuvo reuniones con personajes de Valladolid, de San Miguel el Grande, Pátzcuaro y otras ciudades. “No extraña, a fin de cuentas, que don Miguel haya estado involucrado con la conspiración vallisoletana”.
Por otro lado, también detalló que la fallida insurrección del anciano virrey Iturrigaray en la ciudad de México, en 1808, orienta a los criollos del resto del país a organizar conspiraciones alejadas de la capital colonial. De allí que se organicen movimientos en Tlalpujahua, Aguascalientes, Guanajuato, Valladolid, San Luis Potosí y Pátzcuaro… en muchos lugares excepto en la ciudad de México.
El investigador citaría que el libro también da cuenta de la crisis económica recrudecida en la Nueva España a partir de la puesta en marcha (entre 1803 y 1808) de los Vales Reales, con los que se obligaba a la población (tanto a las clases pudientes como al pueblo) a pgar las deudas que tuvieran con el clero, a fin de que la iglesia envira todo ese dinero recaudado las arcas de la corona española para sostener la guerra contra Francia. El hecho es que la política de los vales reales causó mucho malestar y acentuó los brotes de rebelión.
Hablaría asimismo del impacto de la tasa de alfabetismo como un factor importante para las conjuras y para el posterior estallido de la guerra insurgente. Recordó que en 1800 se calculaba la población de la Nueva España en 6 millones de almas, el 60 por ciento de las cuales pertenecían a mestizos y otro 20 por ciento a “blancos”, entre los que figuraban criollos y peninsulares. Otro 20 por ciento cubría a la población indígena.
De esta cifra de 6 millones de novohispanos, 85% eran analfabetos. No sabían leer ni escribir y no tenían, por tanto, acceso al conocimiento o a la información impresa. Sólo un 15% de la población era letrado y de ese porcentaje muy pocos participaban de las esferas del poder político y económico.
El historiador concluyó citando los paralelismos históricos entre 1810 y la actualidad. Consideró que compartimos una ausencia significativa de bonanza económica y un sistema políticamente corrupto, en tanto que una nueva forma de analfabetismo se expande al segregar a muchos de conocimientos como la computación o el aprendizaje del idioma inglés, que hoy son parámetros indispensables para acceder a posiciones de poder.
“Esta es una obra que nos hace reflexionar –dijo–. Y es preciso que quienes detentan el poder piensen bien en su responsabilidad. Algo puede pasar”.

El historiador Jaime Álvarez Cabrera habla de la obra.

Del ideal de autonomía a la
búsqueda de la independencia

Finalmente, la autora del libro tomó la palabra para señalar que la investigación que da forma al libro fue su tesis de licenciatura en la Facultad de Historia de la Universidad Michoacana en un momento en el que no existían investigaciones alusivas al tema.
“Hoy ya existe una bibliografía en la que ha colaborado incluso la actual rectora de la Universidad Michoacana, pero mi tesis ha formado parte de los trabajos pioneros en el estudio de la Conspiración de Valladolid. El tema es importante porque nos lleva a antecedentes que coinciden con los antecedentes de la guerra de independencia. Los factores son bien conocidos: el conflicto entre criollos y peninsulares, que era un problema clasista y social, así como las Reformas Borbónicas con las que la monarquía española se tiraniza y se gana la animadversión de las colonias. De hecho, las conspiraciones pueden comprenderse como la respuesta natural a los abusos de los Borbón”.
La autora matizaría también varias de las observaciones vertidas por los comentaristas, enriqueciendo el panorama descrito. Evocaría que durante la Colonia la educación sólo era asequible para los criollos y peninsulares, que eran los únicos que podían acceder a planteles como el Seminario Tridentino. “Y en esas aulas circulaban las ideas de la Ilustración, gracias a las cuales se genera un movimiento ideológico que es el que alimenta a las conspiraciones”.
Entre las influencias externas del periodo citaría precisamente las ideas de los ilustrados (Montesquieu, Diderot, et al), así como el impacto de la Revolución Francesa en 1789 y la independencia de las trece colonias norteamericanas de la corona inglesa, proceso que se consumó en apenas un breve año de guerra… a lo que se suma la ocupación francesa contra España.
La historia señalaría asimismo que conspiraciones como la de Valladolid buscaban la defensa de los grupos criollos reprimidos en América. “Se llamaban a sí mismos fidelistas, porque se declaraban leales a Felipe VII, pero a la vez eran separatistas, porque pugnaban por romper los nexos políticos con España. Esto significa que los conspiradores vallisoletanos buscaban la autonomía de España, pero no la Independencia tal como la comprendemos actualmente. Había una fina, sutil hebra umbilical que no querían romper con la Madre Patria. No buscaban, en este sentido, el divorcio total con España”.
Sin embargo, lo que sí es muy significativo de la conspiración de Valladolid es que es la primera que busca como apoyo un significativo sustento social. “Fue García Obeso quien buscó nexos y respaldo de parte de los indígenas, al establecer una alianza y un pacto de compromiso con Pedro Rosales, cacique local que lidereaba numerosos barrios de indios en los alrededores de Valladolid”.
Señaló asimismo que, aunque fallida, la conspiración vallisoletana dejó un legado ideológico que fue recuperado por la conspiración de Querétaro. “Sabemos que Mariano Michelena fue uno de los conspiradores más activos, difundiendo los contenidos de las juntas en Pátzcuaro, Querétaro y otras ciudades, de modo que a mí me parece que la de Querétaro es una derivación de la conspiración vallisoletana, que fue la que sentó las bases de algo que daría frutos un año más tarde”.

La historiadora Gabriela Cervantes Trejo, autora del texto, comparte perspectivas acerca del material.


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Un fragmento de entrevista con la autora del libro y una de las integrantes de la mesa de comentaristas.


La mega fiesta

y la mega cruda

El presidente Calderón durante la presentación del programa de festejos 2010, en el Centro Empresarial Banamex.

Hace casi cien años, en 1910, don Porfirio encabezaba los festejos más costosos que hasta entonces se habían visto en la historia del país, con el objetivo de celebrar el centenario de la Independencia. La mega pachanga de hace una centuria, sembrada de excesos, fue coronada aquel 15 de septiembre con la inauguración de la Columna de la Independencia. Pero luego de todo el dispendio, la cruda de semejante Noche de copas llegó dos meses después bajo la forma del estallido de la Revolución Mexicana. Para mayo del año siguiente, apenas ocho meses más tarde, Díaz dimitía a su cargo presidencial y el país se sumergía en la antesala de la Decena Trágica, que nos llevaría a la vorágine de la guerra civil.
Casi tan fastuosos y artificiales como los de hace cien años (en el sentido de que son un festín de oropel, organizado –como hace diez décadas– por una oligarquía empresarial, política y religiosa, que le está dando a la conmemoración un sentido absolutamente populista… y esta vez, mediático), los festejos del bicentenario propuestos esta semana por el presidente Felipe Calderón auguran una mega fiesta cuya mega cruda ni me quiero imaginar.

Entre la algarabía y la grosería
El alarde más grosero de cuantos se dieron a conocer es, indudablemente, la contratación de la empresa Spectak Productions, del australiano Ric Birch, para que coreografíe los dos eventos más espectaculares de 2010: el del bicentenario de la Independencia, el 15 de septiembre, y el del centenario de la Revolución, el 20 de noviembre. Ambas celebraciones tendrán, aparte de su ostentosa producción, una difusión masiva por TV a través de canales públicos y privados que garantizan su transmisión a todo México y a varios países de Europa, Estados Unidos y Sudamérica.
Hasta ahora, nadie ha dicho “esta boca es mía” para revelar en cuánto va a salir el chiste de contratar a Birch, cuya empresa se ha especializado en producir ceremonias mundiales y espectáculos masivos. Hasta hoy, Spectak Productions ha producido las ceremonias de apertura de los Juegos Olímpicos en Los Ángeles (1984), Barcelona (1992), Sydney (2000) y Turín (2006). También asesoró la apertura y la clausura de las Olimpiadas de Pekín (2008).
Y aunque la federación anda muy calladita y nadie ha mostrado los términos del contrato que (con recursos públicos) se le ofreció a Spectak Productions, la ceremonia de apertura de las Olimpiadas en Sidney, hace diez años, costó 42 millones de dólares. Ese es el nivel de juego en el que se mueve Birch y no es cualquier moco de pavo.
La dimensión del dispendio es absolutamente ciega e insultante. Y no es que yo sea un aguafiestas, pero miren ustedes: convivir es una cosa y dilapidar es otra. El gobierno federal podría muy bien darse el gusto de una súper fiesta como la que nos están anunciando si el nivel de bienestar social del país se pareciera, aunque fuera un poquito, al que disfrutan naciones como Holanda o Bélgica, donde todos andan bien comidos, bien vestidos y hasta sexualmente satisfechos.
Pero basta echar una mirada alrededor para confirmar que, si en eso de “darle vuelo a la hilacha” los mexicanos nos pintamos solos y no nos va tan mal, en todo lo demás la situación está para llorar. No estamos en absoluto bien comidos, ni bien pagados… lo que es peor: ni siquiera bien educados (y de allí tanto requiebro a la hora de invocar al civismo, a la solidaridad y a otras especies fósiles).
El caso es que las cada vez más precarias condiciones de vida son tan explícitas que sólo la ceguera puede explicar que la administración calderonista se empecine en la alternativa del Pan y Circo cuando el país está en franca bancarrota… ¡Perdón!, bancarrota es una palabra políticamente incorrecta… cuando el país está en franca crisis.
Es un hecho: los festejos por el centenario y el bicentenario son totalmente esquizofrénicos: el programa que se nos ha anunciado poco o nada tiene qué ver con el México real que vivimos todos los días.

En la casa de los dueños
Ceremonia extraña como la que más, el anuncio de las conmemoraciones de este Año Patrio por parte de la federación no pudo encontrar mejor sede que el Centro Empresarial Banamex (alguna vez Banco Nacional de México, hoy filial del Citibank).
Pero tratándose de un programa de festejos orientados a episodios de nuestra historia y nuestra identidad, cualquiera puede preguntarse: ¿no habría sido mejor anunciarlos en Palacio Nacional, en el Museo Nacional de Antropología e Historia, en el Palacio de Bellas Artes, en el Auditorio Nacional o, ya de perdis, en alguna chalupa, chinampa o invernadero en Xochimilco?
No. Tenía que ser en la sede de una firma dedicada a las finanzas y la especulación (dos de las actividades por las cuales el México de hoy está en bancarro… perdón, en crisis).
O quizá no haya equívoco. Soy yo el que yerra al sugerir un foro como el Museo de Antropología. Es la Presidencia de la República la que está en lo correcto al mostrarnos, con un signo tan claro, en manos de quién está realmente el changarro, del cual el señor presidente es un empleado más.

¿Qué México festejamos?
El editorial del periódico El Universal en su edición electrónica del 11 de febrero, fue dedicado íntegramente al tema del anuncio de los festejos por parte del mandatario. El texto, titulado ¿Qué México festejamos?, es contundente y sin desperdicio. Dice en su primer párrafo: “Había dos formas de conmemorar el Bicentenario de la Independencia de México y el Centenario de la Revolución. La primera era revisar nuestros 200 años de vida bajo una perspectiva histórica, reflexionar sobre quiénes fuimos y quiénes debimos ser. Implicaba organizar foros en toda la República, actividades culturales entre las clases populares, disertaciones desde los centros del pensamiento nacional, proyectos de profunda significación científica y social. Pero se decidió la segunda opción: alquilar botargas, lentejuelas, maquillaje y fuegos artificiales con el objeto de embriagarnos frente a la ilusión de que somos una gran nación por la magia de las pirámides precolombinas, los mariachis y los tacos al pastor”.

Anuncian programa del año patrio

76 de 2,300 eventos, los


previstos para Michoacán

Aspecto de la sesión en que se dio a conocer el programa de festejos por el bicentenario de la Independencia y el centenario de la Revolución Mexicana.


El gobernador de Michoacán, Leonel Godoy Rangel asistió a la presentación del programa de actividades con motivo del Bicentenario de la Independencia y Centenario de la Revolución, en el cual se contempla un total de 2 mil 300 eventos, de los cuales 564 son emprendidos directamente por el gobierno federal.
Durante la presentación de los eventos y obras de infraestructura más importantes por parte del presidente Felipe Calderón Hinojosa, en el caso de Michoacán el mandatario solamente se refirió a la redición del libro Viaje por la Historia de México, del historiador michoacano Luis González y González. Mientras, el grueso de las actividades se concentrarán en la Ciudad de México y en el estado de Guanajuato.

Michoacán con 76 acciones
Dentro de la agenda de 2 mil 300 actividades a efectuarse en el país, a Michoacán el Gobierno Federal anunció la realización de 76 proyectos a realizarse en las celebraciones del Bicentenario de la Independencia y Centenario de la Revolución Mexicana.
Acerca de la edición del libro Viaje por la Historia de México, obra del jiquilpense Luis González y González el objetivo manifiesto es el de que un ejemplar del mismo sea entregado a cada familia mexicana, por lo que se ha hablado de una edición de más de 25 millones de ejemplares.
En tanto, entre otras actividades anunciadas que se realizarán en diferentes regiones del país, se encuentran el programa Discutamos México, la Regata Copa México edición Bicentenario a realizarse en Nayarit y Nuevo Vallarta, la Regata Bicentenario con la presencia de participantes de Latinoamérica, y México es mi Museo.

En la capital del país
Para la Ciudad de México se contemplan los siguientes eventos y obras: el Parque Bicentenario, que se ubicará en lo que eran las instalaciones de la Refinería 18 de marzo, la realización del Festival Infantil Niños por el Bicentenario, así como el espectáculo itinerante Orgullosamente Mexicanos. Mientras, en Palacio Nacional se tendrá la Galería Nacional de México, además de presentarse la exposición temporal México 200 años.
Asimismo, en la Capital del país se construirá la Estela de Luz, que será el monumento emblemático del Bicentenario. En tanto, para la celebración del 200 Aniversario del Inicio de la Independencia Nacional, se efectuara un desfile militar especial el 16 de septiembre del 2010. De igual forma se tiene planeada la realización de un Festival Olímpico Bicentenario, la inauguración de la Plaza del Centenario, así como una celebración especial con motivo de la celebración del 100 Aniversario del Inicio de la Revolución Mexicana, donde se presentarán unas mojigangas.
En la presentación de la agenda de los festejos estuvieron presentes autoridades federales, diputados federales, senadores, gobernadores, académicos e invitados especiales.

La gira pasó de 12 mil a 46 mil espectadores en 5 años

Anuncian Ambulante 2010


El actor Diego Luna, fundador de la gira de documentales, anunció pormenores de la edición 2010 que se realizará del 12 de febrero al 6 de mayo; llega a Morelia el 12 de marzo




No hay quinto malo: Diego Luna
En conferencia de prensa para dar a conocer los pormenores de la edición 2010, el actor Diego Luna, cofundador de Ambulante, acompañado por Marina Stavenhagen, directora del Instituto Mexicano de Cinematografía, señaló que en cinco años el público se ha incrementado de 12 mil a 46 mil espectadores.
“Me siento muy orgulloso de que muchas personas busquen la gira Ambulante y la sientan suya. Lo más importante es que no es un proyecto estático, sino que en cada edición se retroalimenta con las opiniones del público y eso nos ha permitido crecer tanto en el número de sedes como en las propuestas cinematográficas que se inclinan por el espíritu independiente”.
Diego Luna dijo que este año la gira incluye funciones gratuitas en cinetecas, centros culturales, museos, universidades y plazas públicas, así como mesas redondas especializadas, talleres e intercambios entre los documentalistas y el público durante todo el festival.
“Creo que para un cineasta joven, Ambulante se ha convertido en una plataforma sólida que le permite acceder a un público masivo que muchas veces no es posible conjuntar para el género del documental. El saber que tu película será vista por más de 46 mil espectadores resulta un aliciente en épocas de crisis”.
Con humor el actor mexicano evadió asimismo las numerosas preguntas indiscretas que le cuestionaban sobre el nuevo embarazo de su esposa, la actriz Camila Sodi y dijo que Ambulante ha comenzado a ganar fama a nivel internacional.
“En el pasado festival de Sundance ya no decían Mira ahí va el cuate aquel de Y tu Mamá También, sino que algunos me reconocían como el cofundador de Ambulante, creo que es un prestigio ganado a pulso. En este proyecto todos hemos sido un poco guerreros para ganar un espacio para el documental independiente de calidad”.

Se suman talleres de IMCINE
Marina Stavenhagen señaló que en esta edición el Instituto Mexicano de Cinematografía respaldará la gira con talleres de documental con el propósito de que muchos jóvenes puedan profesionalizar sus trabajos, conocer la manera más adecuada de armar, producir, investigar y post-producir.
“Los talleres de producción de cine documental se darán en León, Puebla Oaxaca y Guadalajara del 26 de febrero al 6 de mayo. La idea es que todos pueden hacer cine documental con la ayuda de las nuevas tecnologías que han facilitado la creación audiovisual de nuevas propuestas. Queremos contribuir a la formación de cineastas que puedan aportar con su visión un grano de arena para la comprensión y el conocimiento entre hermanos de este país”.

67 títulos y 20 países
Elena Portes refirió que en la Ciudad de México se llevarán a cabo varias mesas redondas entre las cuales destacan Derechos de autor, propiedad intelectual y bienes públicos, el 12 de febrero a las 16:00 horas, en el Centro de Diseño, Cine y TV; El desarrollo de la industria de la alimentación y sus efectos sobre la salud, la economía y el medio ambiente, el 22 de febrero a las 17:00 horas, en la Facultad de Ciencias de la UNAM, y Las revoluciones sociales en el cine: el caso sudafricano y sus paralelismos con México, el 23 de febrero a las 14:00 horas en la UAM Xochimilco.
“Este año tenemos 67 títulos de 20 países, compitiendo 13 de ellos en la sección oficial, entre los que se encuentran La Bahía y Food Inc., ambos nominados para competir por el Óscar por Mejor Largometraje Documental”, expuso Portes.
La directora de la Gira de Documentales Ambulante indicó que los países participantes este año son Alemania, Austria, Canadá, Colombia, Cuba, España, Estados Unidos, Francia, Ghana, Polonia, Reino Unido, Rusia, Serbia, Sudáfrica, Suecia y Vietnam. Los documentales estarán divididos, además de la sección oficial en: Dictator´s Cut, Injerto, Sonidero, Enfoque: Bi100, y la Restrospectiva Gustav Deutsch.
Sobre este cineasta dijo que representa una inspiración para quienes han seguido al género documental como una voz de denuncia y de conocimiento entre diversas culturas.
“La retrospectiva de Gustav Deutsch se presentará únicamente en la Ciudad de México dentro de un ciclo armado por la Cineteca Nacional y representa sin duda un atractivo adicional para todos los cinéfilos”, destacó Portes.

Presencia de directores
La directora señaló que en cada ciudad estarán presentes por lo menos dos directores de documental e invitados especiales, entre los que se cuentan a Abel García, director de Una cierta verdad; Albino Alvarez, de El informe Toledo; Ben White, de Lucha en Jerash; Brett Gaylor, de RIP: El manifiesto de un remix; Bruno Varela, de Río Copalita; Charlotte Ginsborg, de La cura mimética; Edgardo Aragón, de Efectos de familia; Egon Bunne, de Videogramas de una revolución y Elena Prado, de Mi Barrio, entre otros.
“Queremos hacer un festival vivo en el que el público pueda charlar con los cineastas al término de cada función y aportarle su punto de vista. Creo que ese es el gran mérito de Ambulante, el ofrecer un espacio en el que la gente se sienta en familia y donde el documental encuentra una verdadera conexión con cada espectador”.

Documental y arte contemporáneo
Samuel Morales anunció que en el marco de la gira, la colección Jumex organiza el simposio Injerto 2010 Habitar la imágenes, compuesto por una serie de mesas redondas y charlas acerca del arte contemporáneo y su relación con el medio de la imagen.
“La sede del simposio será el Centro Cultural Universitario de la Universidad Autónoma de Puebla del 8 al 11 de marzo. Creo que el documental se ha convertido en uno de los principales lenguajes de expresión en nuestro país y por ello resulta un honor apoyar su difusión con actividades culturales paralelas”, indicó Morales.

Canana on demand en TV
Pablo Cruz, director de Canana Films, dijo que Ambulante ha sido una fuerza rebelde que se ha insertado con honestidad y esfuerzo en la cultura mexicana. “Queremos seguir apoyando a través de Canana al circuito independiente, por ello buscamos llegar ahora a la televisión con el nuevo canal Canana On Demand, sistema al que pueden suscribirse por cable y en el que se puede disfrutar de lo mejor del cine independiente y del documental”.

Promoción en Cinépolis
Jimena Rodríguez señaló que para esta nueva edición los complejos Cinepolis realizarán una promoción para alentar la presencia de público con la oferta del boleto a 35 pesos y un cinebono que incluye cuatro funciones por 100 pesos.
Por su parte Cuauhtémoc Cárdenas, vicepresidente del Festival Internacional de Cine de Morelia, estimó que en México los proyectos dedicados a la difusión del cine independiente han mostrado que no compiten sino que se complementan.
Ambulante y el Festival de Morelia son proyectos que se han hermanado con el paso de los años y que representan una importante derrama económica para diversas regiones del país. Estamos seguros de que esta nueva edición atraerá a más público y que seguirá fortaleciendo la gran plataforma del documental de calidad en México”.
La Gira de Documentales Ambulante 2010 arranca el 12 de febrero en el Distrito Federal y paralelamente en Metepec, Toluca. Después itinerará por Cuernavaca, del 19 al 25 de febrero; León, del 26 de febrero al 4 de marzo; Puebla, del 5 al 11 de marzo; Morelia, del 12 al 18 de marzo; San Cristóbla de las Casas, del 19 al 25 de marzo; Costa Oaxaqueña de Puerto Escondido, Juchitán, del 26 al 28 de marzo.
También en Oaxaca, del 2 al 8 de abril; Monterrey, del 9 al 15 abril; Tijuana, del 16 al 22 de abril; Xalapa, del 23 al 29 de abril y Guadalajara, del 30 de abril al 6 de mayo.

Asistentes a la mesa
En la presentación estuvieron presentes Elena Portes, directora de la Gira de Documentales Ambulante 2010; Pablo Cruz, director de la productora Canana Films; Samuel Morales, representante de la Fundación Jumex; Jimena Rodríguez, responsable de programación de Cinépolis; Cuauhtémoc Cárdenas, vicepresidente del Festival Internacional de Cine de Morelia; y Enrique Márquez, coordinador de la Comisión para los Festejos del Bicentenario de la Independencia y Centenario de la Revolución Mexicana en el Distrito Federal.
Para mayores informes, los interesados pueden acceder a: http://www.ambulante.com.mx/

Durante la conferencia de prensa en la que se dio a conocer el programa conmemorativo. Foto: Secum


Con el propósito de celebrar el centenario del natalicio del músico y compositor michoacano Miguel Bernal Jiménez, el Conservatorio de las Rosas y el Festival de Música de Morelia Miguel Bernal Jiménez han preparado una serie de actividades que se desarrollarán durante todo el año, entre ellas una misa solemne en la Catedral, un concierto homenaje, y la develación de una placa, destacando la puesta en escena de la ópera Tata Vasco en el Teatro de la Ciudad del Distrito Federal en el mes de noviembre próximo a las 20:00 horas.
Así se dio a conocer en conferencia de prensa en la que estuvieron presentes Jaime Hernández Díaz, secretario de Cultura del Michoacán; Francisco Bernal Macuzet y Javier Álvarez Fuentes, presidente de la Junta Directiva y rector del Conservatorio de las Rosas respectivamente; Verónica Bernal Vargas, directora general de Festival de Música de Morelia Miguel Bernal Jiménez; Lorena Días Núñez, biógrafa del compositor homenajeado, y Roberto Monroy, secretario de Turismo de Morelia.

Facetas del autor
Javier Álvarez explicó ante los medios que Miguel Bernal Jiménez fue pieza clave en el desarrollo de la cultura michoacana contemporánea al fundar el Conservatorio de las Rosas.
Por su parte Lorena Díaz expresó que como compositor, organista, director de coro y orquesta, profesor y musicólogo católico, Miguel Bernal Jiménez fue el máximo representante de la música sacra en el siglo XX, y si bien encabezó el nacionalismo sacro también compartió la estética del nacionalismo laico.
Agregó que Bernal Jiménez, quien fundara en 1939 la revista Schola Cantorum, primera en su tipo y de las más importantes en el ámbito de la difusión musical de su época, fue autor de numerosos artículos y varios libros.
Finalmente y tras declarar que Miguel Bernal Jiménez contribuyó a la construcción de la identidad mexicana, Díaz Núñez expresó su interés por que la obra de Bernal Jiménez cuyo catálogo cuenta con 251 registros entre música vocal e instrumental, sacra y profana, sea valorada en su justa dimensión.

Perspectivas al personaje
Invitado a esta conferencia de prensa, Jaime Hernández Díaz, secretario de Cultura, expresó que hoy en día el campo de la cultura se vive un proceso con características diferentes a las vividas en el contexto en la que Miguel Bernal produjo su obra al defender la música religiosa.
Agregó que actualmente en el país no se pretende conforma una cultura oficial, por lo que existen movimientos y tendencias, dentro del ámbito cultural, basadas en el respeto a la libertad de creación y la tolerancia.
Sobre el particular el Secretario de Cultura indicó que en ese entonces prevaleció una política restrictiva por lo que no se le daba a cada quien el lugar que correspondía, por lo que los creadores y artistas se enfrentaban a problemas para desarrollar su labor.
Opinó que en ese entonces había un movimiento cultural humanista, tal es caso de la literatura con los hermanos Méndez Plancarte en Zamora en donde se registra un movimiento religioso en las década de los 20 y 30. "Este movimiento humanista hace un proceso de replanteamiento de la cultura novohispana, hay una vertiente de búsqueda yde análisis, y justo en el campo de la música Bernal Jiménez es una figura que abreva en este pensamiento novohispano cuyos orígenes se encuentran en el catolicismo".
En este sentido, Jaime Hernández calificó de muy acertada la planeación de este homenaje dedicado a honrar la memoria de Miguel Bernal Jiménez, cuyo legado, dijo, es uno de los más importantes generados en el siglo XX.

Adelanto de actividades
Por su parte al tomar la palabra, Francisco Bernal se refirió a las actividades organizadas para honrar la memoria del ilustre músico, entre ellas la celebración de una misa el martes 16 de febrero a las 09:00 horas en la Catedral Metropolitana de Morelia, en donde la Orquesta de Cámara del Conservatorio y el Coro Polifónico Miguel Bernal Jiménez, dirigidos por Jesús Carreño, interpretarán la misa Aeternae Trinitatis, de la autoría del musicólogo mexicano.
A las 11: 00 horas el homenaje continuará con al develación de la placa en la casa natal del insigne artista michoacano, ubicada en la calle de Agrarismo 63 en la colonia Centro de Morelia. También se colocará otra placa en el Parque Miguel Bernal Jiménez, ubicado en las escaleras de Santa María.
Ese mismo día a las 20:00 horas, se ofrecerá un concierto homenaje por parte del Coro Niños Cantores de Morelia, dirigido por Elizabeth Espejel, y la Orquesta de Cámara del Conservatorio a cargo de José Luis Gálvez. Dicho evento tendrá lugar en la Sala Niños Cantores del Conservatorio de las Rosas.
Las actividades, que serán gratuitas y abiertas a todo público, proseguirán el 19 de febrero a las 20:30 horas con el concierto homenaje dirigido por Jesús Carreño, quien fuera uno de los alumnos más destacados de Miguel Bernal Jiménez, quien junto con el Coro Polifónico Miguel Bernlan Jiménez rendirán su propio tributo al también organista, musicólogo director de coro y orquesta, interpretando algunas de sus obras en el Templo de las Rosas, donde descansan sus restos.
Es importante destacar que esta festividad se extenderá a nivel nacional con la presentación de la ópera Tata Vasco de Bernal Jiménez, en el Teatro de la Ciudad del Distrito Federal el jueves 11 de noviembre a las 20:00 horas encabezada por la Compañía de Ópera y Danza del Instituto Nacional de Bellas Artes con vestuario confeccionado por Sebastián.
También es oportuno señalar que con dicha obra se inaugurará la siguiente emisión del Festival de Música de Morelia Miguel Bernal Jiménez, el 13 de noviembre en Morelia.
Como parte de este festejo también se llevará a cabo la nueva producción de la obra Los Tres Galanes de Juana, conferencias, la grabaciónde algunas de sus obras, así como conciertos en las diferentes catedrales de nuestro país en los que se interpretará música de Miguel Bernal Jiménez, quien naciera el 16 de febrero de 1910 en Morelia, y muriera víctima de un infarto al corazón el 26 de julio en León, Guanajuato.

Hoy en la Muestra

La caja de Pandora


Este domingo, en la Muestra Internacional de Cine, se exhibe La caja de Pandora, quinto filme de la cineasta turca Yesim Ustaoglu que fue galardonado con la Concha de Oro en el pasado Festival de San Sebastián.
El filme destapa la caja de los relámpagos cuando la vida de tres hermanos se ve momentáneamente alterada por la desaparición de su anciana madre, enferma de Alzhaimer, y tienen que partir en su búsqueda hacia su pueblo natal, en la costa montañosa del Mar Negro.
Como road movie, esta película nos plantea un viaje físico donde se desahogarán viejas rencillas, diferencias en cuanto a modos de abordar el presente o el futuro, e incluso el pasado. Una prueba de la vida en la que deseos, miedos y frustraciones saldrán necesariamente a la luz cuando, por fuerza, la nueva situación hace necesario aunar esfuerzos y relajar diferencias para lograr salir airosos. Pero también es un viaje hacia el interior de las relaciones humanas, hacia el cómo se afronta la incómoda realidad de la vejez, la enfermedad, los prejuicios acompañantes y, en definitiva, la soledad que acarrea casi siempre la cara b de la vida, esa parte menos grata que de vez en cuando a casi todos, de un modo u otro, nos toca afrontar.
Relato contundente, radiografía dura y demoledora que no incurre en el melodrama lacrimógeno, hecha con ritmo pausado pero con suficiente sensibilidad, La caja de Pandora logra adentrarse en cada uno de los personajes y transmitir de forma más que correcta sus contradicciones y sus sentimientos, a pesar del ritmo extraordinariamente lento en varios de sus momentos, para reflexionar sobre el destino de los débiles o de los enfermos cuando ya no cumplen un papel social activo y sobre los grandes contrastes todavía existentes entre el medio urbano industrializado y el rural, así como acerca de las relaciones generacionales siempre conflictivas que, en este caso, se resuelven mediante un extraña pero positiva sintonía entre la abuela, excelentemente interpretada por la francesa Tsila Chelton, papel que le valió la Concha de Plata a la Mejor Actriz, y el nieto, un adolescente que todavía no ha encontrado su rumbo, a cargo del joven actor Onur Unsal , con una interpretación menos brillante, aunque aceptable.

51 Muestra Internacional de Cine

El silencio de Lorna


Una imagen del filme que se exhibió el sábado en la tercera jornada de la Muestra.

En la tercera jornada de la Muestra Internacional de Cine en Morelia, el sábado se proyectó el séptimo largometraje de los hermanos Luc y Jean-Pierre Dardenne: El silencio de Lorna, que ha resultado una experiencia aceptable, como sigue:
Belgas de nacimiento, los hermanos Dardenne se formaron al seno de una de las más perfectas sociedades primermundistas del norte europeo. En efecto, Bélgica y los demás países de la región, cada día más unidos y fortalecidos por el poder económico del Euro, son el Paraíso del pensamiento neoliberal moderno. Islas elíseas para lo que nosotros denominamos la “clase media” y sus ideas de distinción y de clase, fundadas en una cultura del consumo en la que todo ciudadano respetable y bien nacido es el prototipo dibujado por Aldoux Huxley hace casi cien años en Un mundo felíz: individuos atractivos, bien comidos, bien vestidos y sexualmente satisfechos.
Lo interesante en el cine de los Dardenne, desde esta perspectiva, consiste en que cada una de sus películas escudriña con desconfianza explícita ese estilo de vida primermundista. Es por esta razón y no por otra que todo el cine de estos realizadores es protagonizada y surcada por personajes marginales, desesperados, cada uno de los cuales, de una u otra manera, se mantienen en una lucha constante por integrarse a ese sistema perfecto, pero que ha hecho de la exclusión uno de los pilares de su status.
Estas premisas fundamentales siguen presentes en El silencio de Lorna.
Con su estilo habitual (una narrativa muy contenida como discurso, un permanente trabajo de cámara inestable), los Dardenne nos convidan a acompañar a Lorna, una inmigrante albanesa que se ha instalado en Bélgica gracias a una boda de conveniencia con un drogadicto local, a cambio de dinero.
Pero muy pronto Lorna será convocada por la red de corrupción tejida en torno al jugoso negocio de la inmigración clandestina para que deje morir a su esposo y así, una vez viuda, pueda casarse otra vez, ahora con un líder de la mafia rusa, a cambio de más dinero.
Evidentemente, a los Dardenne no les interesa hacer cine de género. Por tanto, la situación descrita (que a caricaturistas gruesos como Tarantino les daría para un coctel explosivo) se convierte en el canal de un conflicto ético. Y es que, una vez que Lorna cede y deja morir a su marido (que, de todas maneras, ya estaba en la antesala de lo fatal, a causa de sus adicciones), se convierte no sólo en la cómplice de un asesinato, sino en una víctima más de una sociedad perversa que envilece a los individuos.
Contra ese proceso de desintegración moral es que Lorna se rebela, y este es el verdadero tema de la película. Su lucha interior adquiere la forma de una profunda necesidad de redención.
Tras la muerte de su esposo, e impulsada por fuertes sentimientos de culpa Lorna echa mano de todos sus recursos para mantener viva la memoria y el legado de ese yunkiee desechable y prescindible para una sociedad en la que “quien no produce ni consume, no cuenta”. Todo comienza con los síntomas de un embarazo psicológico, que detonan la crisis de nuestro personaje. A ella le han pagado por cerrar el pico y hacer de cuenta que no ha pasado nada. El conflicto le exige a Lorna asumir una actitud. Finalmente, ¿hasta dónde estamos dispuestos a llegar para alcanzar status, un mejor nivel de vida?
Lorna se pondrá a prueba a sí misma. Descubrirá de qué pasta está hecha. Sobre todo, confirmará para sí misma y para nosotros que son las acciones pequeñas, pero de gran valor, aquellas que nos separan de la indiferencia, de la inconsciencia y de la estupidez.
En El silencio de Lorna, los hermanos Dardenne siguen escudriñando, pues, los resquicios a través de los cuales puede respirar el espíritu de lo humano en medio de sociedades tan cerradas, egoístas cínicas y crueles como aquellas en las que prácticamente ya vivimos todos.
A pesar de sus aciertos, también hay que decir que una curiosa cualidad suave, dúctil, más convencionalmente emotiva, se ha deslizado en el discurso de estos cineastas, famosos por ser tan iconoclastas (aunque, por otro lado, también han emprendido una estética más fachosa, incluso brusca, en su edición y en las elipsis). No faltará quien proteste o “se saque de onda” porque los Dardenne nos presentan en este filme a un personaje desahuciado, a una joven que tiene todas las razones del mundo para hundirse en la desesperación… pero que sigue creyendo que todo es posible. Ciertamente, Lorna es un personaje extraño dentro de la filmografía de los Dardene, muy “fuera de lo común dardenniano”. Pero el ejercicio ha valido la pena. Lorna es un personaje que nos sigue confrontando por una sola y simple razón: siempre está nadando contra la corriente.



EN VIDEO



El tráiler original de El silencio de Lorna, que se exhibió este sábado en la Muestra Internacional de Cine

La música y su influencia político-cultural

Abre los ojos,

pueblo americano


Conferencia del historiador Antonio Ruiz Caballero acerca del papel de la música en vísperas de la guerra de Independencia


El maestro en historia Antonio Ruiz Caballero durante su intervención.

Con el título Abre los ojos, pueblo americano. Música e historia en villancicos y coplas en Nueva España en vísperas de la Independencia, el maestro en historia Antonio Ruiz Caballero ofreció este jueves una conferencia acerca del papel de la música como instrumento ideológico y político en la Nueva España previa a la guerra insurgente. La conferencia se emprendió en la dirección del Archivo Histórico Municipal y Museo de la Ciudad a las 19:00 horas y a lo largo de la misma el ponente compartió la manera en que la música fue un elemento cuya función política y cultural fue empleada, ya para legitimar al sistema o ya para cuestionarlo y hacer circular ideas subversivas.


El historiador durante su explicación de cómo la arquitectura religiosa virreinal da cuenta de la rígida estratificación de la sociedad novohispana de la época.

Arte: legitimación y subversión
El maestro Ruiz caballero comenzó señalando que para autores como Herbert Marcuse (El hombre unidimensional, Ética de la Revolución…) el arte tiene el poder de configurar ideas capaces de derribar una realidad establecida y de crear una nueva realidad, toda vez que "la estética es la irrupción de otra racionalidad".
Desde esta perspectiva, indicó que las investigaciones que se han emprendido en torno a la música durante el virreinato y en relación a movimientos armados como el de la guerra de Independencia, le han permitido encontrar elementos que muestran cómo esa manifestación artística cumplió con una función política y cultural que sirvió, ora para legitimar, ora para cuestionar el estatus.
A lo largo de la ponencia, que acompañó con imágenes y fragmentos de grabaciones que reconstruyen coplas y villancicos de los siglos XVII y XVIII, el ponente abordó tres temas sucesivos de análisis: La música en la iglesia (el papel de la música como legitimadora de un estado de cosas), Los Sones de la tierra o Sonecitos del país (La música popular como canal de ideas distintas a las del Status Quo), y Las coplas prohibidas por la Inquisición (el papel subversivo de la música).


Aspecto del público durante la conferencia del jueves.

Para ganar almas… y conciencias
Al abordar el primer tema, el de la música en la Iglesia durante el virreinato, el conferencista señaló que el papel de la música en el ámbito religioso fue un elemento fundamental de la colonización del Nuevo Mundo, toda vez que, adujo, “ganar almas para Dios también significaba ganar conciencias a favor del Rey”.
Fue esta, entre otras razones, por lo que los europeos impusieron muy pronto sus ritmos, armonías y escalas a los naturales y a sus culturas en la Nueva España.
Fue así como la música adquirió un papel preponderante dentro de todo tipo de ritos litúrgicos que legitiman un orden, un sistema “inspirado por Dios”.
El académico tomó como ejemplo varios Villancicos empleados para fiestas patronales como la de San Pedro Apóstol, que exaltaban y afirmaban la autoridad real borbónica.
En este apartado también mostró cómo la arquitectura del periodo, en particular la religiosa, expresaba claramente la severa estratificación social de la época y la imposición de un estricto orden jerárquico, presente en los rituales litúrgicos.
Sin embargo, el ponente también advirtió que la institución eclesiástica no era un bloque compacto. Desde el siglo XVIII, las diferencias entre criollos y peninsulares comenzaron a crear conflictos y algunos símbolos religiosos, como el de la Guadalupana, cobraron una importancia decisiva para afianzar entre los criollos una nueva identidad.

Del son a la copla prohibida
De la música religiosa, al servicio de la conservación de un orden, el ponente pasó al tema de la música de carácter profano que se tocaba en fiestas, bailes y convites.
Explicó cómo, en medio de estas formas musicales populares, se comenzó a hablar de los Sones de la tierra (o Sonecitos del país), para distinguirlos de las composiciones musicales foráneas, que aún llegaban procedentes de Europa.
Estos sonecitos comenzaron a ganar presencia y difusión hasta que lograron ser reconocidos y ocuparon un lugar propio en el mosaico de manifestaciones de la época. El autor indicó que se les incluye en los espectáculos del Coliseo de la ciudad de México a fines del siglo XVIII por primera vez.
Durante la conferencia, el historiador compartió ejemplos de estos sones, a partir de reconstrucciones emprendidas por musicólogos. Sin embargo, advirtió que aún es difícil saber cuál era la estructura musical exacta de estas formas musicales y cómo sonaban en realidad porque, a diferencia de lo que ocurre con los villancicos y la música sacra del periodo, de estos sones no hay partituras. Empero, algunas tabladuras han dado indicios al respecto.
Luego de compartir un son extraído del álbum La guitarra en el México Barroco, el conferencista pasó al tema de las coplas prohibidas por la Inquisición.
Señaló, de entrada, que desde el siglo XVII la iglesia vigilaba atentamente el contenido de ciertas formas musicales populares porque eran sospechosas de promover la idolatría, la promiscuidad y, en general, de “faltarle a la moral cristiana”. Por lo menos, tales eran los principales asuntos fiscalizados por la iglesia.
A pesar de todo, las coplas se extendieron por todo el siglo XVIII y su contenido se hizo más peligroso… no sólo por sí mismas, como música, sino por otras costumbres culturales asociadas a ellas: los modos de vestir o de bailarlas, lascivos o escandalosos. Por todo esto fueron perseguidas.
Entre las coplas que hacían alusiones más o menos explícitas a lo sexual, por ejemplo, citó el chuchumbé, un baile que se hizo muy popular y en cuyas coplas se aludía al sexo y se burlaba del conservadurismo represor del clero. Un edicto emitido a mediados del siglo XVIII las prohibía por “excesivamente escandalosas” y establecía sanciones que llegaban a la excomunión. Pero en 1771 el chuchumbé seguía muy sano, vivito y coleando.
Otras coplas cuestionaban símbolos religiosos. “Los profanaban al aludir a ellos en formas coloquiales y desenfadadas. Esto nos habla del avance de la desacralización como proceso sociocultural. Entre los ejemplos que sobreviven hasta hoy existe una copla que representa una mofa al Miserere, por ejemplo”.
Lo significativo, explicaría el historiador, es que de la crítica religiosa se pasó a la crítica de la autoridad política, avizorando claramente la conciencia de una emancipación contra la injusticia. Mostró una de esas coplas, que data de 1808.
Concluiría indicando que las coplas son también documentos históricos, a través de los cuales podemos descubrir que no todo era “lealtad al monarca”, como pretenden hacerlo creer ciertas parcelas de la historia oficial. Llamaría a seguir estudiando estas manifestaciones culturales que ayudan a comprender y explicar las transformaciones en la conciencia de un pueblo cada vez más atento a la búsqueda de su propia identidad y a la construcción de su propio destino.


EN VIDEO



Un fragmento de la conferencia impartida el jueves en la dirección del Archivo Histórico Municipal y Museo de la ciudad.
51 Muestra Internacional de Cine

Las Brigadas Rojas

La escena de la manifestación delante del teatro de La Ópera, al comienzo del largometraje.

Inspirada fielmente en el ensayo El complejo Baader Meinhof (1998, editorial Goldmann), del historiador Stefan Aust, Las brigadas Rojas reconstruye los pasos de los cuatro integrantes fundadores de la primera generación de la Facción del Ejército Rojo (RAF, por sus siglas en alemán, Rote Armee Fraktion): el más importante grupo terrorista en la Alemania de postguerra.
El movimiento surgió en los años setenta (hace apenas cuarenta años), como una respuesta radical contra el avance del pensamiento capitalista y contra las estrategias imperialistas del periodo (como la guerra de Vietnam y la intervención en Oriente Medio), a las que los jóvenes veían como amenazas que influían en la orientación del sistema político de la República Federal Alemana.
Eventualmente, la RAF se convirtió en el semillero y la inspiración de otros grupos de activistas que, oficialmente, fueron disueltos hasta 1998.
Pero la película se mueve en un arco temporal de diez años. Comienza en 1967 y concluye en 1977, siguiendo el ascenso y ocaso de los líderes del movimiento: la periodista de izquierda Ulrike Meinhof y los activistas Andreas Baader, Gudrun Ensslin, Petra Schelm, Jan-Carl Raspe y Werner Hoppe: unos asesinados, los otros encarcelados, unos más sospechosamente “suicidados” durante su confinamiento y mientras su juicio estaba en proceso.

Neutralidad y ambigüedad
Cinta de ficción rodada como si se tratara de un documental, ya que procura registrar los hechos “tal como ocurrieron” y porque propone un frío distanciamiento en pos de la imparcialidad, Las Brigadas Rojas es un notable ejercicio de síntesis totalizadora: en casi tres horas procura mostrarnos causas y consecuencias del momento más turbulento en la historia reciente de Alemania. Sin embargo, el filme de Uli Edel también se resiente a causa de un ritmo inseguro y, sobre todo, por la dificultad de explicarle claramente a un público no alemán el sentido y la coherencia de los hechos que comparte.
Este asunto del sentido es particularmente delicado porque ante los públicos más jóvenes, totalmente mediatizados y desideologizados de hoy, un filme como éste no brinda información suficiente y sólo les va a parecer la aventura de un grupo de rebeldes sin causa que a tontas y a locas echaron mano de las armas y de la guerrilla urbana y que finalmente fueron sofocados por la autoridad.
Desde luego, las cosas no fueron así. Para los integrantes de la RAF, detrás de la emergente democracia alemana se incubaba un monstruo tan siniestro como el del nazismo de treinta años atrás, pero nada de esto se muestra en el filme y es este factor el que lo convierte en un documento interesante, pero esencialmente inofensivo.
¿Plan con maña? Quién sabe. Pero no es gratuito que, hace un año, este filme haya figurado entre los candidatos a Mejor Película en Idioma Extranjero por parte de la Academia de Hollywood. “Después de todo –han de haber pensado los responsables del entretenimiento global–, tal como está, Las brigadas rojas sólo transmite un poderoso mensaje en su subtexto: chavos, no se metan en broncas porque van a terminar mal”.
Desde este punto de vista, la neutralidad casi documental del filme es su punto de mayor ambigüedad. En términos concretos, el filme es anecdóticamente fiel a los acontecimientos, pero no se ve la misma fidelidad en la postura del director. ¿Simpatiza con los activistas? ¿Los repudia? ¿Cree que su causa era o no justa? ¿Tiene algo qué decir sobre el estado actual de la Alemania unificada a la luz de lo acontecido?
Un poco como le ocurría a Steven Soderbergh a la hora de narrar con brío, pero con una neutralidad aséptica la historia del Che Guevara, Uli Edel también se desmarca aquí de cualquier compromiso verdadero con su tema al apelar a un afán de objetivismo que no es sino una coartada.
Porque, tal como está, Las brigadas rojas es inteligible sólo para un espectador atento de más de cincuenta años de edad, para académicos familiarizados con la historia europea contemporánea, para los interesados en el tema de la guerrilla en el mundo o para catedráticos que, como nuestros Víctor y Adriana Pineda (presentes en la función de gala de la Muestra, con este filme, el jueves), hayan tenido la oportunidad de viajar a la nación teutona y empaparse de su espíritu. Para todos los demás, Las brigadas rojas es Terra Ignota. No hay empatía y eso es lo que impide estar cerca de cuanto se narra y de conmovernos, por ejemplo, con el asesinato de Petra Schelm, que es uno de los momentos climáticos del filme porque ella es la primera, de entre los líderes de la RAF, que es abatida por las fuerzas del Estado.
Estamos pues, en las antípodas de un filme que, con un intimismo muy comprometido, se ocupaba hace diez años de un tema similar: Las leyendas de Rita (Volker Schlöndorff. Alemania, 1999), una cinta que al reconstruir la historia de la joven terrorista Rita Vogt y su huida al otro lado del Muro de Berlín, nos mostraba cómo y de qué forma un importante número de militantes de la ultra radical izquierda pactó con la ultra conservadora burocracia de la antigua Alemania del Este.

En contexto
Aunque sea “a toro pasado”, valga poner en contexto el tema de Las brigadas Rojas.
La Facción del Ejército Rojo (Rote Armee Fraktion, RAF), fue una organización armada aliada al terrorismo revolucionario de extrema izquierda y es posible decir que hoy es una de las reliquias más vivas de la historia reciente de la República Federal Alemana.
Su comando fundacional (que es al que conocemos en este filme) se promovió a sí mismo como el protagonista de “una guerra de seis contra sesenta millones” y, convencido de que las palabras sobraban en un momento en el que era preciso pasar a los hechos, se entregó a desestabilizar el sistema con todo tipo de atentados a bancos, instituciones y secuestros contra prominentes figuras de la vida política alemana.
Desde esa “guerra de seis contra sesenta millones” han transcurrido ya treinta años, pero su recuerdo perdura, en especial el del tristemente célebre “Otoño alemán” (Deutscher Herbst) de 1977, que fue el punto culminante de la lucha armada de la RAF contra el Estado.
Más allá de las cicatrices, los sucesos de aquella época llevaron a la joven democracia de Alemania Occidental a un estado de excepción. Nunca antes el Estado de Derecho alemán había sido desafiado y llevado a una situación de auténtica inseguridad como en la década de 1970 y, como nunca antes, el Estado alemán fortaleció la legislación y su aparato de seguridad. Todo el conjunto de la legislación perteneciente al ámbito de la seguridad interior fue modificado, endurecido y ampliado mediante leyes ad hoc. Desde este punto de vista, una de las consecuencias del movimiento terrorista alemán consistió en que alentó que principios fundamentales inherentes a cualquier Estado de Derecho fueron restringidos y que la legislación de excepción se haya convertido en algo habitual.
No era para menos. A lo largo de poco más de una década, un total de 34 personas, en su mayoría funcionarios y personajes del mundo político y empresarial germano, fueron asesinadas por la RAF en su lucha anticapitalista contra el Estado alemán. A su vez, 27 miembros de las organizaciones terroristas surgidas al seno de la RAF perdieron la vida. La agrupación terrorista se mantuvo en pie durante treinta años, tendiendo vínculos con otras organizaciones como la OLP (la Organización para la Liberación de Palestina), hasta que anunció formalmente su disolución en el año de 1998.



El tráiler del quinto largometraje dirigido por Uli Edel, exhibido en la Muestra.



XXXVIII Concurso Artístico de la Raza P’urhépecha

En pos de Bellas Artes

o del Auditorio Nacional

Busca el gobierno del Estado a través de la Secum darle el mayor realce y difusión posible a los ganadores del certámen


Los integrantes de la mesa durante el desayuno conferencia de prensa.

El gobierno del Estado, a través de la Secretaría de Cultura de Michoacán, estaría dispuesto a llevar a los ganadores del XXXVIII Concurso Artístico de la Raza P’urhépecha de Zacán al Palacio de las Bellas Artes o, en su defecto, al Auditorio Nacional, ambos foros localizados en la ciudad de México
Así lo afirmó el secretario de Cultura, Jaime Hernández, durante un desayuno conferencia de prensa en el que se dio a conocer que el próximo sábado 6 de febrero los ganadores del reciente festival de Zacán ofrecerán una primera actuación en Morelia.
Este será el segundo año consecutivo en el que los ganadores del concurso anual se presentan en la capital michoacana. La actividad se realizará a partir de las 20:00 horas en el escenario del Teatro José María Morelos, durante un programa que incluirá una muestra de atoles y una exposición fotográfica.

La mayor difusión
Durante la conferencia, el secretario de Cultura señaló que con la función en el Morelos se cumplen las instrucciones del gobernador Leonel Godoy Rangel, en el sentido de fortalecer la presencia de los grupos p’urhépecha ganadores de Zacán en diferentes escenarios, no sólo de Michoacán sino de fuera del estado.
Fue en este último punto donde el funcionario indicó que se ha pensado en el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México.
Empero, al término de la conferencia e interrogado por Liliana David, de La Voz de Michoacán, en el sentido de qué tan factible sería realmente llevar a los ganadores de Zacán al Palacio, el funcionario moduló el entusiasmo inicial indicando que concretar la posibilidad no depende de la Secum, sino de la disponibilidad del Palacio de Bellas Artes y de su agenda de actividades. No obstante, sostuvo que se negocia en ese sentido. Señaló que, de no conseguirse Bellas Artes, el Auditorio Nacional sería la mejor alternativa como Plan-B, pero que también en ese caso se depende de los calendarios del foro defeño.

Perfiles del encuentro
En su turno, Ireri Huacuz Dimas, jefa del Departamento de Atención a la Diversidad Cultural de la SECUM, expresó que los habitantes de Zacán en general y los concursantes en particular se preparan con muchos meses de anticipación.
Al hablar sobre el programa preparado en ésta, la segunda ocasión en que los ganadores de la competición artística hacen acto de presencia en Morelia, Ireri Huacuz explicó que se presentarán el Trío Tanimu Iretecha (Tres Pueblos) de Tiríndaro y el Trío Santa Cecilia de San Antonio Tierra Blanca, ganadores de la categoría de Pireris.
También se contará con la actuación de la orquesta de los Hermanos Morales de Capacuaro.
En el rubro de Danzas se ejecutarán la del Pescado de la Isla de Janitzio, y la danza T’are Uarariecha o Danza de los Viejitos de Charapan. La Banda Juvenil de Ichán, también ofrecerá su actuación ante el público del Teatro Morelos.
En éste año también se presentarán todos los acreedores a los Premios Especiales: Los Kúrpites de Caltzontzin, que obtuvieron el Premio Tata Gervasio, los Kúrpites de San Juan que se adjudicaron el Premio José Santos Campos y Los Palmeros de Angahuan, Premio Juan Manuel Maldonado Valencia, por el rescate de danzas tradicionales.
A ellos se sumará la representación de la Chananskua (Carnaval), de Jarácuaro, Premio Familia Ramos Alfaro.
También los galardonados con el primer y segundo lugar en la categoría infantil: Danza Sapichus de Sicuicho y los Kúrpites de San Juan Nuevo.
Cabe destacar la participación especial de la Orquesta Tumbiecha y la Danza de los Moros,
Además, como parte de este evento se hará presente la gastronomía michoacana con la Octava Muestra de Atoles Tradicionales de la Región.
Al respecto, Huacuz Dimas destacó la importancia de incluir en este programa la actuación de grupos infantiles con la intención de que estas manifestaciones culturales sean conocidas y apreciadas por los niños que viven o visitan Morelia, y asegurar que los infantes de Zacán continúen preservando su cultura.
Por su parte, Odilón Medina, integrante del comité organizador, agradeció el interés y el apoyo recibido por parte del Gobierno del Estado, a través de sus diferentes dependencias, para la realización tanto del concurso como de este evento en particular.
Agregó que el concurso les ha implicado mayor responsabilidad en cuanto a su organización, con el fin de brindar un evento en el que se recibe con mucha hospitalidad a los asistentes.

Imágenes de casa
Como parte de esta presentación, César Chávez Valencia, quien es fotógrafo de profesión, ofrecerá una muestra fotográfica en la que, a través de 20 imágenes, compartirá escenas relativas a los diferentes festejos efectuados a lo largo del año en Zacán tales como la Semana Santa, la Navidad, y la Danza de los Negritos.
Con 30 años de edad, 3 exposiciones individuales y una colectiva, César Chavéz, quien es licenciado en Periodismo y originario de Zacán, lleva alrededor de 7 años retratando escenas del Concurso Artístico de la Raza Purépecha, por lo que cuenta con un acervo cercano a las 600 fotografías.
Como se recordará, el Concurso Artístico de la Raza Purépecha es un foro donde se vive, se baila, se escucha y se siente de cerca la riqueza y fuerza viva y creadora de los p’urhépecha en sus diversas expresiones: pirekuas, danzas, orquestas y bandas de viento; es asi que los días 17 y 18 de octubre de cada año, se dan cita el pasado histórico y la identidad a través de las diversas manifestaciones de las comunidades de la región p’urhépecha, con el objetivo de expresarse y competir de una forma sana, por un premio y el reconocimiento de quienes asisten.


EN VIDEO

La titular del Departamento de Atención a la Diversidad Cultural abunda sobre la importancia del Festival Artístico P'urhépecha de la comunidad de Zacán
Programa de Desarrollo Cultural Municipal

34 ayuntamientos en

la emisión 2009-2010


Firman Gobierno del Estado y ediles la renovación del convenio tripartita. “La cultura no tiene colores políticos”: Fidel Calderón Torreblanca. Los recursos han pasado este año de 6.5 a 8 millones de pesos


La antropóloga Maya Lorena Pérez Ruiz describe los perfiles y alcances del proyecto que coordinó durante la emisión 2008-2009 del programa de desarrollo cultural en municipios.


Un total de 34 municipios (seis más que los 28 del periodo anterior) se incorporaron este martes 26 de enero al Programa de Desarrollo Cultural Municipal al signar el convenio 2009-2010 durante una reunión celebrada en Casa de Gobierno, en la zona poniente de Morelia.
El encuentro estuvo presidido por el secretario de gobierno, Fidel Calderón Torreblanca; por el secretario de Cultura, Jaime Hernández Díaz, por los ediles Alejandro Avilés (José Sixtos Verduzco), Alfonso García (Morelos) y José Alfonso Martínez (Zamora), así como por los titulares de tres proyectos emprendidos al seno del programa en su emisión 2008-2009: Maya Lorena Pérez Ruiz (un libro que recoge la investigación sobre la supervivencia de talleres de cambayas tradicionales en Uruapan), Víctor García (la puesta en marcha de un museo comunitario en Vista Hermosa) e Hilda García (un estudio sobre la elaboración tradicional de pan en Zitácuaro). También acudieron a la reunión presidentes municipales, síndicos y representantes de los 34 ayuntamientos integrados al programa y funcionarios de la Secretaría de Cultura y otras instancias de Gobierno. Allí se dio a conocer que la inversión de recursos económicos tripartitas también ha sido fortalecida, al pasar de 6 millones y medio de pesos a poco más de 8 millones.



Durante la presentación del libro que documenta la tradición de los talleres de cambayas en Uruapan, uno de los proyectos apoyados por el programa.


Recapitulación en video
La actividad comenzó minutos después de las 11:00 am con la proyección de un video que recapituló sobre los perfiles y alcances del programa desde su puesta en marcha en 2008-2009, en la que participaron 28 municipios y se respaldó a 214 proyectos con un ejercicio presupuestal de 6 millones 522 mil pesos que aportaron a partes iguales la Federación (a través del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes), el Gobierno del Estado (a través de la Secretaría de Cultura) y los 28 municipios participantes a través de fondos tripartitas en la modalidad de Una a uno.
La memoria videográfica dio a conocer que el presupuesto para el actual periodo es de 8 millones 40 mil pesos e incluyó entrevistas con regidores, ediles, representantes de los consejos ciudadanos y responsables de algunos de los más de 200 proyectos emprendidos.
Los 34 municipios que se suman en esta ocasión al programa son La Huacana, Lázaro Cárdenas , Nahuatzen, Nuevo Parangaricutiro, Pátzcuaro, San Lucas, Santa Ana Maya, Tacámbaro, Tancítaro, Taretan, Uruapan, Vista Hermosa Yurécuaro, Zacapu, Sixto Verduzco, Angamacutiro, Aporo, Coeneo, Cotija, Charapan, Charo, Cuitzeo, Epitacio Huerta, Erongarícuaro, Hidalgo, Huandacareo, Huetamo, Indaparapeo, Irimbo, Jacona y Jiménez, distribuidos en las distintas regiones culturales que conforman el territorio estatal.



Víctor García, integrante del equipo que puso en marcha el museo comunitario en Vista Hermosa.


Programa en contexto
Durante su intervención, el secretario de Cultura de Michoacán, Jaime Hernández, puso en contexto la importancia del programa de Desarrollo Municipal al remontarse al sentido y alcances del concepto de municipio en el nacimiento del México constitucionalista decimonónico. Sostuvo:
“Se suele hablar de la importancia que tiene el municipio en la vida política en nuestro país. Lo que no escuchamos con frecuencia es la importancia del municipio en el proyecto cultural y en las políticas de desarrollo de México”.
“El municipio forma parte de nuestra estructura constitucional desde el primer constitucionalismo mexicano, que se caracterizó como un verdadero carácter federalista.
No es correcto señalar que el municipio solamente adquiere trascendencia jurídica hasta que se eleva a rango constitucional en 1917. Esa es una idea profundamente equivocada que desconoce la trascendencia de los municipios desde los orígenes de nuestro sistema político constitucional”.
“Quien señale que los municipios no formaban parte de la constitución federal que 1824 –adujo–, debe comprender que esto era así porque en ese momento se concebía el federalismo a plenitud, en los orígenes del federalismo mexicano y formaban parte de las constituciones estatales”.
Recordó que prácticamente no hay constitución estatal, de las 26 que forman parte del primer constitucionalismo, que no contemplara a los ayuntamientos como parte de la estructura política. “No se pensaba que el centralismo se iría a volver una característica de nuestro país: se dejaba a los estados la definición de las políticas en relación con la organización municipal”.
“Si revisamos con cuidado nuestros primeros textos constitucionales. Si revisamos el de Michoacán de 1825, la visión del ayuntamiento y del municipio no era la de que sólo formara parte de la estructura político-administrativa, sino que partía del reconocimiento de que los ayuntamientos eran una expresión de la diversidad cultural de las entidades federativas”.
“Las facultades que tenían entonces los ayuntamientos en materia cultural eran amplias y ambiciosas. No solamente definían el desarrollo de las poblaciones como tales, sino que tenían bajo su responsabilidad políticas que hoy se entienden en un sentido cultural moderno, pero que tenían que ver con el desarrollo municipal”.
“Todo eso fue historia. Desafortunadamente, en alguna época se perdió. Se nos fue de las manos. Pero hoy queremos recuperarlo. Hoy tenemos que recuperar esa visión primigenia de nuestros orígenes políticos y constitucionales”.
“Por eso queremos que la cultura forme parte de las reflexiones en torno al desarrollo de lo cultural, que la cultura se sitúe en el eje de lo que debe ser el desarrollo social y económico de los pueblos”.
“Los ediles saben que no es una tarea fácil, porque tienen que resolverse infinidad de asuntos que tienen que ver con la vida cotidiana, infinidad de retrasos que hay que superar y saben que es difícil poner en la balanza temas de desarrollo cultural y de programas de satisfacción de necesidades materiales y de servicios, pero este es el valor
De este convenio tripartita, que busca colocar a los municipios en el papel que les corresponde en el diseño de nuevas políticas de desarrollo social y económico en los que la cultura no puede ser ajena”.
“La firma de este convenio –concluyó– fortalece esos espacios locales y la participación ciudadana. Fortalece la vida democrática de nuestro país”.



Hilda García, la coordinadora de una investigación sobre la manufactura tradicional de pan en Zitácuaro.


“Sin colores políticos”
A su vez, Fidel Calderón Torreblanca, Secretario de Gobierno, afirmó que “La cultura no tiene colores políticos; se tiñe por los colores de la diversidad étnica y la identidad colectiva de los michoacanos. Por eso es importante la incorporación de estos 34 municipios de distintos orígenes partidarios en este programa de creación y difusión cultural”.
Consideró que “la cultura es una de las cosas que nos unen y nos dan identidad como michoacanos y sin duda nos motivan a trabajar juntos en la construcción de un mejor destino para nuestro pueblo”, y sostuvo que “para nosotros, el desarrollo cultural es parte fundamental e indispensable del desarrollo económico, social y político de las y los michoacanos. En su diversidad, y aún a pesar de las graves desigualdades que les laceran, los pueblos de Michoacán son pueblos cultos, de una enrome riqueza y fortaleza en sus tradiciones y aspiraciones. Por eso su desarrollo cultural significa ante todo reconocer sus raíces históricas y proyectarlas hacia un futuro cada vez mejor, más justo y más solidario, por el que trabajamos”.
“De allí que en este programa nos comprometamos básicamente con cuatro líneas estratégicas: la constitución y funcionamiento de los fondos para el desarrollo cultural municipal, con financiamiento municipal, estatal y federal, sobre la base de aportaciones tripartitas; la elaboración y ejecución de programas y proyectos de cultura, a fin de favorecer la transferencia de recursos y decisiones al ámbito municipal; la creación de los Consejos Ciudadanos que impulsen programas y proyectos culturales en los municipios, y la administración, planeación y evaluación del programa por los propios Consejos Ciudadanos”.
Indicó que con todo lo anterior “honramos nuestra convicción, basada en la necesaria coordinación entre los tres órdenes de gobierno, sobre la base del respeto a las distintas competencias y jurisdicciones, al tiempo que avanzamos en el fomento de la participación ciudadana y, con ello, en la promoción de formas diversas de la democracia participativa en nuestro Estado, sustentada en una cultura política realmente democrática y cívica”.

Objetivos específicos
El programa de Desarrollo Cultural Municipal busca alcanzar los siguientes cuatro objetivos específicos:
Favorecer la participación de la sociedad civil en la planeación y el destino de los recursos orientados el desarrollo cultural municipal, a fin de preservar, promover y difundir la cultura, tanto en sus expresiones locales como regionales, nacionales y universales.
Contribuir al desarrollo cultural del municipio por medio de programas y acciones que fortalezcan las identidades comunitarias y aumenten y profundicen la distribución de bienes y servicios culturales dirigidos a la población.
Generar mecanismos que articulen las políticas culturales de la federación, del Estado y del municipio, con el fin de ampliar la descentralización de bienes y servicios culturales.
Colaborar con la gestión pública de los ayuntamientos para la formulación y ejecución de políticas públicas que pongan énfasis en la importancia de la cultura en los procesos de desarrollo del municipio.
Dentro del programa de Desarrollo Cultural Municipal se establecen varias líneas de acción, entre ellas la conformación de un fondo mixto, así como la creación de consejos ciudadanos cuya función es administrar, planear y evaluar proyectos de beneficio cultural y comunitario.
La firma del convenio 2009-2010 (se dijo en la reunión) refrenda un compromiso adquirido por el Gobierno del Estado dentro del Plan Estatal de Desarrollo 2008-2012, tendiente a hacer de la cultura uno de los ejes principales de las políticas de desarrollo social.



EN VIDEO



Intervención del secretario de Cultura durante la firma del convenio.