Una imagen del filme Ágora, en el que el cineasta Alejandro Amenábar recupera la historia de Hypatia, la matemática y filósofa grecorromana que murió a manos de los cristianos hacie el Siglo IV de nuestra era. El filme se exhibe a las 22:30 horas en Cinépolis Morelia centro, sala 2.

LAS RECOMENDACIONES DE HOY:
El prisionero trece / Fernando de Fuentes / 11:45 / Sala 5
Vuelve a la vida / Carlos Hagerman / 13:40 / Sala 2
Vete más lejos, Alicia / Elisa Miller / 18:30 / Sala 4
Nénette / Nicolas Philibert / 18:45 / Sala 3
Miedo y asco en Las Vegas / Terry Gilliam / 20:00 / Sala 5
Ágora / Alejandro Amenábar / 22:30 / Sala 2
Algunas obsesiones eróticas / 23:15 / Sala 1

El prisionero trece / Fernando de Fuentes / 76 min.
Primero de los filmes de la trilogía de De Fuentes acerca de la Revolución Mexicana. Durante el alzamiento de 1910, un militar ordena el fusilamiento de su propio hijo (el prisionero del título), sin reconocer su verdadera identidad. La censura de la época le impuso a De Fuentes un final que mitigara la crítica a las fuerzas castrenses: el coronel despierta, todo ha sido un mal sueño.
11:45 / Sala 5

Formas de amar a mi México / 35 min.
Un programa de siete cortometrajes realmente breves (ninguno remonta los 10 minutos), todos realizados por probados realizadores. Los títulos son:
El pozo / Guillermo Arriaga / 8 mins.
200 años de mexicanos en movimiento / Alejandro Springall / 4 mins.
Será por eso / Juan Carlos Rulfo / 4 mins.
Miedo a nada / María Novaro / 6 mins.
La marcha de Zacatecas / Carlos Bolado / 4 mins.
¿Verdad que no fue mi culpa? / Antonio Urrutia / 5 mins.
Una piedra en el camino / Carlos Cuarón / 4 mins.
12:00 / Sala 4

El maestro prodigioso / Rafael Corkidi / 83 min.
Tres historias confluyen en este filme que, ficcionalmente, plantea los desafíos de tres profesores que se miden contra los obstáculos del propio sistema educativo nacional. Los títulos son: Memoriales de un loco, La misión y El maestro prodigioso. Estreno.
12:15 / Sala 3

35 Años del CCC / 72 min.
Una selección de cortos delk Centro de Capacitación Cinematográfica que han participado en la sección oficial de competencia de Cannes. Los títulos son: El deseo / Marie Benito. Rebeca a estas alturas / Luciana Jauffred Gorostiza. El violín / Francisco Vargas.
13:00 / Sala 1

La princesa de Montpensier / Bertrand Tavernier / 139 min.
El veterano cineasta galo Tavernier desarrolla una historia de amor imposible entre dos personajes acomodados que viven en la Francia del siglo XVI, justo en lo más álgido de la Contrarreforma y las luchas entre protestantes y católicos. Un drama impecable, que explora la universal e intemporal tensión entre el deber y el deseo.
13:20 / Sala 4

Irma Vep / Olivier Assayas / 99 min.
Un cineasta en decadencia aspira a realizar un remake de Les vampiros, de Louis Feuillade, en este filme que se enmarca dentro del ciclo dedicado al polifacético realizador francés Assayas.
13:30 / Sala 5

Vuelve a la vida / Carlos Hagerman / 72 min.
Un documental muy divertido del codirector de Los que se quedan (con Rulfo). El filme recopila testimonios de Hilario Martínez Valdivia, un buzo acapulqueño, quien conquistó el corazón de una modelo estadunidense. El relato describe sus aventuras no sólo en el terreno deportivo, como el buceo y pesca, sino también como un "Latin Lover", que tuvo otras dos familias con cuatro hijos en cada una de ellas y mujeres extranjeras
13:40 / Sala 2

Copacabana / Marc Fitoussi / 105 min.
La historia de Babou, una mujer tranquila y jovial que nunca se ha preocupado por el éxito social. Pero, cuando descubre que su hija no piensa invitarla a su boda porque se avergüenza de ella, decide cambiar de vida. Herida en su amor de madre, Babou opta por vender apartamentos en Ostende, en pleno invierno. En el ambiente particular de esta ciudad balnearia fuera de temporada, intenta recuperar el aprecio de su hija y ofrecerle un regalo de boda digno de su nombre.
14:30 / Sala 3

Nadie es inocente 20 años después / Sarah Mister / 72 min.
2008, Ciudad Neza y la gran metrópoli. A través de los desplazamientos de Pablo El Podrido Hernández y Rafa Punk Rojas se entretejen las historias del Cienfuegos, de Benjamín El Costras, El Moroco, El Búho y de aquellos que ya no están, todos adultos jóvenes entre los 30 y 40 años. Los unen tres cosas: crecieron en Ciudad Neza, eran de la misma banda (Los Mierdas Punk) y fueron los personajes de un documental/ficción realizado entre 1985 y 1986, Nadie es inocente, de Sarah Minter. Veinte años después la directora reconstruye sus huellas y teje un nuevo mapa visual de la ciudad y otras geografías a través de la actualidad de estos personajes, confrontando sus logros, frustraciones y esperanzas con su pasado y sus sueños juveniles, contrastándolas con los nuevos jóvenes que pueblan las mismas calles y con aquellos que se fueron al otro lado.
15:00 / Sala 1

Martes después de Navidad / Radu Muntean / 99 min.
Filme rumano inscrito en la sección de estrenos internacionales del FICM. Un personaje que ama a dos mujeres se encuentra en una situación en la que debe abandonar a alguna antes de las conmemoraciones de Navidad.
15:30 / Sala 5

Cine Sin Fronteras Programa 1 / 116 min.
15:30 / Sala 2

Somos lo que hay / Jorge Michel Grau / 90 min.
Cuando el paterfamilia muere envenenado, los jóvenes hermanos Alejandro, Julián y Sabina, aún inexpertos y con más dudas que certezas, deben ocuparse de llevar el sustento al hogar. Pero esta situación, que es universal en la experiencia de cualquier familia que viva semejante trance, aquí se vuelve un poquito más literal, pues esta familia se ha venido dedicando a periódicos rituales caníbales que ahora es necesario perpetuar. Pero más que una película de género, el debut de Jorge Michel Grau procura una mirada híbrida que acentúa, grotescamente, disfunciones familiares y sociales contemporáneas.
16:00 / Sala 4

Waste Land / Lucy Walker / 99 min.
El título, que le guiña un ojo al célebre poema de T.S. Elliot corresponde a un documental que registra el trabajo del autor visual brasileño Vik Muniz para emprender una serie de retratos con material de desperdicio en Jardim Gramacho, el tiradero de basura más grande del mundo.
16:30 / Sala 3

Cortometraje Mexicano Programa 4 / 82 min.
Ocho títulos en competencia. Participan:
1. El cerebro • Alejandro Argüelles • 1 min
2. Tugging Hearts • Paula Assadourian • 1 min
3. Nubes distantes • Pierre Saint-Martin • 8 min
4. Mi niña • Horacio Ramírez • 20 min
5. Autoretrato • Alejandro Argüelles • 2 min
6. Recto recto gancho • Santiago Maza • 11 min
7. La ligera presión de un pensamiento • Paula Assadourian • 4 min
8. El venado y la niebla • Miguel Ángel Ventura • 35 min.
17:00 / Sala 1

Chang: A Drama of the Wilderness / Merian C. Cooper, Ernest B. Schoedsack / 69 min.
Los padres del inmortal clásico King Kong (1933) rodaron este “melodrama selvático” silente seis años antes, en 1927. En él registran la vida de un humilde granjero en Isan (Tailandia) y su lucha diaria por sobrevivir en los escenarios selváticos de su tierra natal, en los que enfrenta tigres, leopardos y hasta osos. Todo verídico.
18:00 / Sala 5

Cortometraje Mexicano Programa 5 / 84 min.
Cinco títulos en competencia. Participan:
1. Como mirar bajo la lluvia • Lilia Deschamps • 15 min
2. Marea alta • Bárbara Ochoa • 16 min
3. De fut • José Ramón Chávez • 22 min
4. Desierto • Christian Rivera • 15 min
5. Atmósfera • Julián Hernández • 16 min
18:15 / Sala 2

Vete más lejos, Alicia / Elisa Millar / 65 min.
Filme en competencia oficial a mejor largometraje mexicano. La sinopsis dice: Es el viaje de Alicia, quien a sus 19 años irá hasta el fin del mundo para descubrirse sola frente a la inmensidad del universo.
18:30 / Sala 4

Nénette / Nicolas Philibert / 70 min.
El documentalista Philibert, quien visitó Morelia por primera vez en 2009, regresa este año al FICM con este filme dedicado a una de las orangutanes más longevas en cautiverio (40 años de edad y alojada en El jardín de las plantas, en París).
18:45 / Sala 3

Documental Mexicano / Programa 3 / 91 min.
Participan cuatro títulos en competencia oficial:
1. Carne que recuerda • Dalia Huerta Cano • 26 min
2. Barrios, beats y sangre • Ioan Grillo, John Dickie • 18 min
3. Sólo pase la persona que se va a retratar • Roque Azcuaga • 13 min
4. Daniel Reyes para presidente • Daniel Reyes • 34 min
19:00 / Sala 1

Miedo y asco en Las Vegas / Terry Gilliam / 118 min.
Un periodista y un misterioso abogado, ocupantes de un descapotable rojo, se encaminan a través del desierto hacia Las Vegas. El maletero del auto es una auténtica farmacia: bolsas de marihuana, pastillas de mescalina, ácidos y muchas otras drogas. El siempre sorprendente Gilliam dirige este trepidante ejercicio que, en el fondo, es meramente la historia de unos irredentos adictos. Eso es todo: la droga como monotema. Amada por unos, odiada por otros, tanto admiradores como detractores le reconocen, empero, su poderoso aliento alucinógeno.
20:00 / Sala 5

Machete / Robert Rodríguez / 105 min.
A casi una década de El mariachi (1992), Rodríguez regresa con la fórmula mejorada (para bien y para mal). Machete Cortez es un fornido y malencarado policía federal mexicano que ha perdido a su familia y que migra a los EU, donde simpatiza con un movimiento de resistencia secreta entre los indocumentados contra los excesos de los agentes de la Migra y a los cazadores de ilegales. Cine de fórmula, a la vez acartonado y eficaz.
20:15 / Sala 4

El verano de Goliat / Nicolás Pereda / 78 min.
Siete personajes protagonizan cuatro historias que paulatinamente van encontrando su lugar, unas con otras, en la zona rural de Huilotepec.
20:30 / Sala 2

The Sentimental Engine Slayer / Omar Rodríguez-López / 97 min.
Opera prima del guitarrista, compositor y productor Omar Rodriguez López, conocido por su trabajo en las bandas The Mars Volta y At The Drive In. Filmada en El Paso, Texas, la cinta nos muestra al introvertido y desadaptado veinteañero Bardam, quien nos cuenta su transición de niño a hombre en la lucha por encontrar su esencia en un mundo de estereotipos. Una suerte de denuncia a la realidad distorsionada de la vida familiar del siglo XXI.
20:40 / Sala 3

Blattangelus / Araceli Santana / 70 min.
Documental que aborda uno de los temas candentes del momento y que muestra la iglesia emprendida por Jorge Sosa y dedicada a feligreses gay, entre quienes promueve la responsabilidad y la conciencia plena de su libertad. La línea principal del filme sigue los preparativos para celebrar una boda religiosa gay.
21:15 / Sala 1

Ágora: La caída del imperio romano / Alejandro Amenábar / 128 min.
Cinco años después de Mar Adentro, Alejandro Amenábar regresa al cine con esta superproducción, a la vez reflexión y denuncia contra los fundamentalismos. Agora narra la historia de Hypatia, la mente matemática más importante del mundo grecorromano del siglo IV, astrónoma y filósofa neoplatónica cuya vida tuv un desenlace trágico: murió a manos de una secta religiosa en ascenso –los cristianos–, a quienes molestaba su libertad, su independencia de criterio, su sabiduría y la autoridad moral y política de que gozaba entre sus contemporáneos.
22:30 / Sala 2

El Santo vs. la invasión de los marcianos / Alfredo B. Crevenna / 85 min.Dirigidos por Argos (Wolf Rubinsky), una docena de habitantes del planeta rojo llega a la Tierra en una misión básicamente buena: quieren convencer a la humanidad de llevar a cabo un desarme nuclear. Por desgracia, los bienintencionados extraterrestres pretenden imponer la paz y la fraternidad por medio del terror y de la fuerza. Ahí es donde aparece El Santo en este ejemplo del cine de mal gusto más exitoso de todos los tiempos. Los fans se volverán locos.
23:00 / Sala 5

Algunas obsesiones eróticas / 91 min.
Una selección de cortos procedentes del Mix México: el Festival de la Diversidad Sexual en Cine y Video de la ciudad de México. La selección de títulos ha corrido a cargo de Arturo Castelán.
23:15 / Sala 1



En un futuro en el que las estrategias de control social han llevado al gobierno mexicano a distribuir una enzima que altera el metabolismo humano, a fin de que la mitad de la población lleve una vida diurna y la otra mitad una existencia nocturna, la pequeña Luna (Gala Montes de Oca) es inoculada en su ADN y se convierte, como quien dice, en una criatura de la noche.
Como el gobierno que plantea la película también es un poquito más fascista que los que tenemos en el país actualmente (a nivel federal, pero también estatal), la citada estrategia de la enzima se suma a otras que han ido desintegrando el concepto de “familia” para reemplazarlo por el de adultos “protectores” que se encargan de cuidar a “infantes” asignados. Pero el caso de Luna es especial: ella ha vivido, trasgrediendo las normas, con su verdadera madre, la doctora Aurora Sagitario (Sandra Echeverría). Por eso, cuando el cambio se opera en la chiquilla, su madre se dedica a localizarla. Eventualmente la encuentra al cuidado de un joven (de cuyo nombre, perdón, no tomé nota, pero el intérprete es ¿Manuel Balbi?), que resulta ser el hijo de uno de los científicos que han colaborado a desarrollar la enzima que pone a roncar a todo cristiano en cuanto salen los rayos del sol. Los tres establecen una relación a través de mensajes videograbados (porque, no se olvide, la doctora se va a hacer la me-me en cuanto se oculta el sol, mientras que su hija y su guardián funcionan al revés y se despiertan con la ausencia de luz) y planean fugarse de la ciudad para encontrar una existencia libre, en contacto con la naturaleza.
El trío llega a una playa y allí se establece, todos resignados a la situación, pero entonces ocurre el milagro: un eclipse total de sol rompe el maleficio y, tan-tán, felices por siempre.
Mala como la carne de puerco, De día y de noche es un filme profundamente fallido. En realidad debería más bien llamarse Ni de día ni de noche, porque nada, absolutamente nada, está ocurriendo en sus 95 minutos de metraje, salvo una colección de tópicos que podemos describir así: el tema de la relación afectiva le hace guiños (lejanos) al THX de George Lucas; los atuendos recuerdan, en general, la serie ochentera de Logan’s run, mientras que las caracterizaciones de la doctora Aurora Sagitario y de cierto científico ruquito que anda por allí evocan (voluntaria o involuntariamente, pero también de manera distante,) a dos célebres personajes de la primera entrega de Final Fantasy o a otros procedentes de la novela gráfica Shinka, asequible en México gracias a la revista Heavy Metal. Por encima de todas las referencias citadas, hay un clásico del cine fantástico, también ochentero, con el que esta película está en deuda (no porque la retome, sino porque la destaza): Lady Hawk, de Richard Donner.
¡Qué jornadita la del martes, caray! Pero lo malo es que todavía hay más.
Así es, queridos cibernautas, todo esto no es lo peor. No. Lo peor es que el filme se carga a cuestas una soporífera lentitud contemplativa que valdría mucho la pena si hubiera algo qué contemplar… pero no lo hay.
Los problemas empiezan por un guión superficial, es decir, poco problematizado, y terminan en un concepto visual y unas actuaciones muy pobres o, en todo caso, incapaces de plasmar los matices que podrían darle algún interés al asunto. Entre una y otra cosa, la atención a lo que ocurre o no en la pantalla se disuelve más deprisa que un Alka-Seltzer en agua tibia y sólo una serpiente podría mirar el filme de cabo a rabo sin pestañear, no porque las serpientes sean muy estoicas y de sangre fría, sino porque no tienen pestañas ni párpados qué cerrar.
La nota de humor involuntario dentro toda esta desgracia viene cuando el realizador afirma que la lentitud del filme ha sido deliberada porque aspira a seguir los pasos del cine de Tarkovski. Registro el dato porque, a mi modo de ver, esa declaración ha sido el único y verdadero acontecimiento de ciencia ficción de la cuarta función de largometrajes mexicanos en competencia en esta edición del FICM.

Detrás de cámara durante el rodaje de Nómadas. Ricardo Benet aparece acompañado por la actriz Lucy Liu

En la multicultural ciudad de Nueva York, Roberto (Tenoch Huerta) y Susan (Lucy Liu) se conocen y comparten brevemente sus vulnerabilidades mientras cada uno se apresta a cerrar ciclos en su vida. Esta es la anécdota de Nómadas (Ricardo Benet, 2010), una película que verá la luz pública hasta 2011, pero de la cual el cineasta ha traído un primer corte al Festival de Cine de Morelia, todavía sujeto a postproducción
Benet debutó en largometraje en 2005 con Noticias Lejanas, que ofrece un retrato despojado y sin maquillajes del mundo rural mexicano y del submundo de los desempleados en urbes como la ciudad de México. Ahora, con Nómadas, Benet consigue un honesto y emotivo acercamiento al desamparo e incertidumbre que (en sus propias palabras) “son los sentimientos que más se están extendiendo por el mundo, gracias a la globalización”.
El filme, que hila muy fino sus atmósferas y situaciones, abre con una secuencia en la que un operador del metro, en el DF, habla de los distintos tipos de suicidas que suelen lanzarse a las vías del subterráneo. “Los decididos se avientan al comienzo del andén, cuando el tren todavía avanza rápido –explica–, los indecisos se lanzan a la mitad y los que sólo quieren llamar la atención se lanzan al final del andén, cuando el tren ya casi se ha detenido”.
Las declaraciones del operador forman parte de un reportaje que emprende la joven Susan, una neoyorquina de sangre china que está lidiando con una reciente ruptura sentimental y que además no ha podido superar la muerte de su padre (quien, sabremos más tarde, se quitó la vida precisamente arrojándose debajo de un tren en el metro del DF).
En tanto, Roberto es un ilegal mexicano que se gana la vida como limpiavidrios en Nueva York; su intención es la de ahorrar suficiente dinero para poder volver a México y reunirse con su esposa.
A través de Susan y Roberto, en este filme conoceremos a otros personajes que se mueven en el invisibilizado mundo de los trabajadores indocumentados en los EU: el fornido pero afable afroamericano Phil, el chaparrito mexicano Romy, la rusa Irina y su pequeña hija, Sonja, cada uno de ellos con motivos distintos para la crisis, para la lucha o para simplemente sobrellevar su otredad con la mayor dignidad posible.
La ciudad de Nueva York es otro personaje, del que Benet registra su arquitectura y sus contrastantes inmediaciones: de Coney Island a Manhattan, Brooklin, Jersey, Central Park…
En medio de tales escenarios y de anécdotas ya amables o sombrías, así como de una fotografía cuidada a detalle y emprendida en formatos HD y 35 mm, a lo que se suman actuaciones absolutamente honestas, llenas de veracidad escénica, lo que Benet nos ofrece en este filme es una entrañable radiografía de almas baldías, de aves de paso profundamente huérfanas porque no terminan de “encontrarse” o de situarse y descubrirse a gusto en el lugar en el que están.
A propósito de esa babel sociocultural que es la Gran Manzana, Benet acentúa en algunos momentos ese popurrí racial y cultural con apuntes contundentes. Uno intenso es el que dedica al mexicano Roberto, a la china Susan y a la caucásica Sonja, de ascendencia rusa, integrados los tres como una familia feliz durante cierto paseo por Central Park.


Una imagen de Eniac Martínez que aparece en el filme Nómadas, de Ricardo Benet.

En otros momentos, y merced a imágenes poderosas o al recurso de flash backs que fluyen y se integran ágilmente al discurso, el cineasta plantea metáforas de enorme fuerza expresiva a la hora de manifestar el estado interior, el alma de los personajes. Así, las imágenes de una exposición del mexicano Eniac Martínez (Camino real de tierra adentro), permiten visiones desoladas como la de ese coyote atrapado y muerto justo a la mitad de una violenta cerca de púas, en las desahuciadas zonas desérticas del norte mexicano, o la de esa águila que, capturada y todo, voltea hacia la cámara con la mirada desafiante característica de las aves rapaces de su especie. Mientras, entre los flash back más impresionantes figura aquel que devuelve a Roberto a una imagen de infancia: la de una vaca agonizante en medio de un paisaje de magueyes.
El filme de Benet cumple en varios niveles con la tarea de mostrar el desamparo fundamental de nuestros tiempos y que tiene que ver con migrantes, sí, pero también con individuos que, independientemente de la geografía, cada vez se descubren más carentes de certezas y anegados por la zozobra. Una experiencia inquietante, conmovedora (porque a pesar de su tema, también se permite atisbos de luz), que en pocos meses estará lista para su lanzamiento en las salas de cine. Una noche memorable.


Perdida, de Viviana García Bresné

La memoria recuperada

El filme de García Bresne recupera momentos clave de la industria del cine mexicano durante el siglo pasado.

¿Cómo se forja un imperio cinematográfico? Sobre todo, ¿cómo se le da forma para convertirlo en un semillero… no sólo de dinero, sino de sueños que configurarán buena parte de la fisonomía imaginativa y sentimental de un país?
De esto se ocupa el documental Perdida (Viviana García Besné, 2010), una de las cartas más provocadoras que se dejan ver este año en materia de documental en las jornadas del Festival Internacional de Cine de Morelia.
Una de las cosas cautivadoras de la opera prima de García Besné es que se mantiene todo el tiempo entre dos aguas: las del relato microhistórico, íntimo, doméstico, que hurga en el pasado familiar de la cineasta, y las de la gran épica del cine mexicano, que involucra a actores, cineastas y productores que hicieron posible la construcción de nuestra filmografía nacional.
La combinación de ambos mundos es inevitable, ya que la cineasta es nieta del magnate Jorge García Besné, bisnieta de José Calderón y sobrina de Memo y de Pedro Perico Calderón, patriarcas de la industria fílmica nacional en un arco que se extiende, grosso modo, de 1920 a 1980. Un linaje de productores que tuvieron a su cargo compañías como Azteca Films, Cinematográfica Calderón, Producciones Calderón y, lo que es más importante: fueron dueños, hasta la década de los cincuenta, del circuito de exhibición cinematográfica Alcázar (más de treinta salas, ubicadas mayoritariamente en Chihuahua y Nuevo México).
Dice la autora en entrevista: “Como lo digo en la película, lo que pasó es que los recuerdos que me contaba mi abuelita no se parecían en nada a lo que los libros de cine contaban de mi familia. Yo me preguntaba dónde estaban las crónicas de todo eso, porque no hay nada escrito de mi bisabuelo, aunque mi abuelita insistía en que él fue el que trajo el cine sonoro a México. Entonces, al empezar a buscar esa historia particular, me fui topando con cosas increíbles: rollos de películas con imágenes de mi bisabuelo y Lupe Vélez, amoríos entre mi abuelita y Ricardo Montalbán… también descubrí que mis tíos abuelos fueron los productores pioneros en los desnudos del cine mexicano y me enteré de cómo dio inicio el género de rumberas y que mi abuelo produjo las primeras películas de El Santo… De modo que, a final de cuentas, Perdida es una reflexión sobre la memoria”.
“¿Y cómo tomó todo esto tu familia? ¿Tu abuelita ya vio la película?”, se le pregunta.
“Sí. Yo le mostré una copia cuando el proyecto, que me tomó cuatro años, estaba casi en su corte final. A mí me interesaba mucho su opinión y ella se lo tomó muy bien, con mucho humor. En general, la familia estuvo satisfecha. Sólo recuerdo que en algún momento me sugirieron que retirara del documental la parte dedicada a las dobles versiones de las películas de El Santo, porque mi tío Perico se podía molestar. Naturalmente les dije que no, porque esa es mi parte favorita. Y la dejé. Pero ellos tuvieron razón: mi tío se enojó mucho… sin embargo, luego se contentó”.
Consciente de la magnitud que tiene este filme para la historia del cine mexicano, la realizadora señala que Perdida, con sus casi dos horas de metraje, es apenas una mínima parte de todo el material que ha recuperado:
“Hice muchísimas entrevistas que no salen en el documental, por ejemplo a técnicos ya muy viejitos de los estudios Churubusco, porque sabía que se iban a morir y yo necesitaba crear un panorama que me ayudara a entender el contexto en el que se insertaba la historia que iba a contar; había que dejar que esa gente hablara. Por otro lado, algo que sale muy poco en el documental y que es un material que aporta muchísima información son las cartas familiares en las que mi bisabuelo o mis tíos escriben acerca de situaciones muy diversas: contratos, propuestas, incidentes, decisiones… Tengo allí el archivo, esperemos que algún día le sirva a alguien más”.
“A mí me da mucha tristeza lo que ha pasado con las bodegas de Azteca Films en Chihuahua –dice más adelante–; a los nuevos dueños no les interesó el material que estaba guardado y lo tiraron; se perdió. Pero esta es una actitud general. Los productores del país ya no son tan cuidadosos como los de antes, ya no les importa conservar sus acervos. Por eso me parece tan importante que Perdida sea capaz de inspirar a otras personas relacionadas con la industria del cine mexicano para que se animen a emprender proyectos parecidos al mío. Me da gusto ver que esto no es sólo una posibilidad. Ayer (el lunes), tras la primera función de Perdida en Morelia, se me acercó una persona que es familiar de ex-productores de Estados Unidos que conocieron a mi abuelo y que trabajaron con él; me dijo que ellos tienen algunos materiales y que vale la pena hablar con ellos, de modo que la película ya está empezando a rendir los frutos que espero”.



Las aventuras del Barón Munchausen / Terry Gilliam / 126 min.
Siglo XVII, “La Era de la razón”. Un sitio, que muy bien podría llamarse “Civilización Occidental”, sufre el acoso del Sultán Turco. Dentro de la ciudad, una compañía itinerante de teatro representa Las aventuras del barón Munchausen para tratar de mitigar los dolores de la población. Mientras el oscuro Mr. Jackson, un ejemplo de hombre cartesiano, teorético y racionalista, manipula la situación para su beneficio. Todo camba cuando aparece el verdadero barón Munchausen, muy anciano pero dispuesto a resolver los problemas a través del ejercicio de la Alta Fantasía. Acompañado por la niña Sally, el barón se entrega a la búsqueda de sus aliados para salvar a la ciudad. He aquí otra de las obras maestras de Gilliam. Un filme vehemente y poderoso que recupera las mayores virtudes de la imaginación. En lo personal, salvo en el filme silente Metrópolis (Lang), nunca he visto otra efigie del ángel de la Muerte más perturbador que la que aparece en esta cinta.
12:00 / Sala 3

Campeón sin corona / Alejandro Galindo / 95 min.
Dentro del ciclo Las indispensables de Monsiváis, se proyecta este filme clásico que se ocupa de Roberto Kid Terranova, un nevero metido a boxeador gracias a sus asombrosas facultades pugilísticas. Sus primeros triunfos lo convierten en el boxeador del momento pero su suerte cambia cuando enfrenta a Joe Ronda, un boxeador norteamericano que despierta en Roberto un profundo complejo de inferioridad. Extraordinario filme de ambiente barriobajero, inspirada en la vida del pugilista Rodolfo "Chango" Casanova, la película es un retrato de la compleja sociología del mexicano de la clase obrera, para quien el ascenso en la escala social es un sueño casi inalcanzable.
12:15 / Sala 5

Tamara Drewe / Stephen Frears /109 min.
Adaptando una tira cómica, el realizador Stephen Frears muestra su lado más ligero en una película amable y simpática. Tamara Drewe es una periodista musical que vuelve a su pequeño pueblo natal en mitad de la Inglaterra rural para arreglar la casa de su madre a fin de venderla. Despreocupada y con facilidad para las aventuras amorosas, Tamara inicia una relación con un famoso batería de un grupo de rock, cuya presencia causa gran furor entre dos chicas adolescentes completamente aburridas por la vida de campo. A medida que Tamara complica su vida amorosa con un escritor local, una de las jóvenes enreda más la situación al intervenir en pos de su ídolo musical.
12:30 / Sala 4

Y el río sigue corriendo / Carlos Pérez Rojas / 70 min.
Documental sobre la historia de aquéllos que se resisten a la presa hidroeléctrica La Parota en Guerrero, México. Ha sido producido por Mecapal con el apoyo de National Geographic All Roads Film Project y ha participado, entre otros, en la sección oficial del III Festival Internacional de Cine en Derechos Humanos,
de la Ciudad de México
13:00 / Sala 1

La hora de verano / Olivier Assayas / 103 min.
Los caminos de tres hermanos en la cuarentena chocan cuando su madre, encargada de gestionar la excepcional colección de arte del s. XIX que perteneció a su tío, muere repentinamente. Los tres se verán obligados a entenderse y a limar sus diferencias. Adrienne, una diseñadora con éxito en Nueva York; Frédéric, un economista y profesor universitario en París; y Jérémie, un dinámico hombre de negocios asentado en China, deberán enfrentarse al fin de su niñez, memorias compartidas, orígenes y su particular visión del futuro. Un notable fresco familiar de Assayas.
14:00 / Sala 5

M/F Remix / Jy-Ah Min / 79 min.
San Diego, California, 2004. Dos compañeros de habitación en tiempo de guerra, justo en medio de la reelección de George Bush. Youtube no existe aún, pero la gente comienza a colocar anuncios en Facebook. El I-phone pronto estará sobre la escena. Un filme irreverente y juguetón que viene precedido de muy pero muy buenas críticas.
14:50 / Sala 3

Corto Mexicano Programa 3 / 114 min.
Este programa consta de los siguientes títulos:
1. Ponkina • Beatriz Herrera Carrillo • 4 min
2. Chiflando en la loma • Andrés Monterrubio • 14 min
3. Danzón no. 2 • Guillermo Ortiz • 14 min
4. El vacío • Abraham López • 18 min
5. Hacia la vida • Fidel Arizmendi • 16 min
6. En la ciudad (Xoco) • Raúl Antonio Sanabria • 18 min
7. Gaza • Irving Uribe • 30 min
15:00 / Sala 1

Borrar de la memoria / Alfredo Gurrola / 100 min.
Con dirección de Alfredo Gurrola y guión de Rafael Aviña, este filme que tomó ocho años en ser concluido recrea los acontecimientos el 2 de octubre de 1968 a partir de una rigurosa investigación documental. Una apuesta audaz incluso en lo técnico. Se filmó con cámara RED de alta definición.
15:30 / Sala 4

Selección del festival
Espacio programado para un título que se anunciará de última hora.
16:00 / Sala 5

Vuelve a la vida / Carlos Hagerman / 72 min.
Un documental muy divertido del codirector de Los que se quedan (con Rulfo). El filme recopila testimonios de Hilario Martínez Valdivia, un buzo acapulqueño, quien conquistó el corazón de una modelo estadunidense. El relato describe sus aventuras no sólo en el terreno deportivo, como el buceo y pesca, sino también como un "Latin Lover", que tuvo otras dos familias con cuatro hijos en cada una de ellas y mujeres extranjeras
16:45 / Sala 2

Corto Latinoamericano de la London Film School / 95 min.
17:00 / Sala 3

Perdida / Viviana Garcia Besné / 117 min.
La nieta del magnate mexicano Guillermo Calderón Steel escudriña la historia de su abuelo y de su familia, pioneros y protagonistas de la historia cinematográfica mexicana que, a lo largo de casi un siglo construyeron cines y estudios y llegaron a ser los mayores distribuidores de cine mexicano en Estados Unidos. Pero lo más atractivo del filme, aparte de recuperar la historia de un emporio familiar que produjo cerca de 200 películas (incluidas las primeras sonoras del país), es que al fin revela a detalle la historia de los primeros desnudos en el cine mexicano, de cómo surgió el cine de Rumberas y, sobre todo, lanza luz a la anécdota de las dobles versiones de filmes de El Santo, entre ellas la antológica El Vampiro y el Sexo.
17:45 / Sala 1

De día y de noche / Alejandro Molina / 95 min.
Cuando la sobrepoblación del planeta imposibilita la convivencia social, el gobierno decide dividir la existencia de la ciudadanía en dos, a través de una enzima implantada al ADN de las personas, para que su actividad cerebral sea regulada por la luz del sol, convirtiendo a unos en habitantes del día y a otros de la noche. Esta es la premisa de un filme de ciencia ficción que evoca los conflictos de la sociedad actual: la sobrepoblación, la falta de recursos y las divisiones sociales. Habrá que ver.
18:00 / Sala 4

People on Sunday / Kurt y Robert Siodmak, Edgar Ulmer, Fred Zinnemann / 74 min.
Esta luminosa historia acerca de cinco jóvenes berlineses -un taxista, un distribuidor de vino, una vendedora, un extra de películas y una modelo- que disfrutan de un típico domingo de verano, es considerada como uno de los trabajos más importantes del cine alemána de vanguardia de los años veinte.
19:00 / Sala 5

Nadie es inocente 20 años después / Sarah Minter / 72 min.
2008, Ciudad Neza y la gran metrópoli. A través de los desplazamientos de Pablo El Podrido Hernández y Rafa Punk Rojas se entretejen las historias del Cienfuegos, de Benjamín El Costras, El Moroco, El Búho y de aquellos que ya no están, todos adultos jóvenes entre los 30 y 40 años. A ellos los unen tres cosas: crecieron en Ciudad Neza, eran de la misma banda (Los Mierdas Punk) y fueron los personajes de un documental/ficción realizado entre 1985 y 1986, Nadie es inocente, de Sarah Minter. Veinte años después la directora reconstruye sus huellas y teje un nuevo mapa visual de la ciudad y otras geografías a través de la actualidad de estos personajes, confrontando sus logros, frustraciones y esperanzas con su pasado y sus sueños juveniles, contrastándolas con los nuevos jóvenes que pueblan las mismas calles y con aquellos que se fueron al otro lado.
18:45 / Sala 2

The Myth of the American Sleepover / David Robert Mitchell / 97 min.
Ganadora del premio especial del jurado en el Festival de Cine SXSW, gira en torno a cuatro adolescentes: Maggie, Rob, Claudia y Scott, quienes en su frenética búsqueda por vivir la adolescencia descubren esos instantes que, con el paso de los años, recordarán con nostalgia.
19:30 / Sala 3

Conocerás al hombre de tus sueños / Woody Allen / 98 min.
Humor, sexo, traiciones y amor conducen el destino de dos matrimonios, los de Alfie (Anthony Hopkins) y Helena (Gemma Jones) y el de su hija Sally (Naomi Watts) y su marido Roy (Josh Brolin) en el más reciente estreno de Woody Allen, que esta vez se ambienta en Londres. El título alude a la primera secuencia del filme, en el que uno de los personajes consulta a una gitana quien le revela que “conocerás a un hombre alto y moreno”. La situación germinará conflictos que irán desde la locura hasta el peligro.
20:15 / Sala 4

Doce monos / Terry Gilliam / 129 min.
2035. Tras el azote de un virus asesino que asola la Tierra, los supervivientes se refugian en comunidades subterráneas. El convicto James Cole es forzado a viajar al pasado y conseguir una muestra del virus, gracias a la cual los científicos podrán elaborar un remedio. Durante el viaje conoce a una bella psiquiatra y a un excepcional enfermo mental. Cole tratará de encontrar al ”Ejército de los 12 Monos”, un grupo radical vinculado a la mortal enfermedad. Un excepcional trabajo que adapta el cortometraje La Jette, de Chris Marker.
20:30 / Sala 5

Contracorriente / Javier Fuentes-León / 102 min.
La ópera prima de Javier Fuentes-León pone sobre la mesa el tema del amor homosexual en la historia de Miguel y Santiago, uno pescador y otro artista, en un pueblito del norte peruano. Una situación sobrenatural desata el conflicto en el personaje principal (Miguel), quien debe tomar una decisión importante que, por un lado, lo enfrenta con la posibilidad del juicio social y, por el otro, lo compromete para salvar o condenar el espíritu de Santiago.
20:30 / Sala 1

Corto Mexicano Programa 4 / 82 min.
Se exhiben los siguientes ocho títulos en competencia:
1. El cerebro • Alejandro Argüelles • 1 min
2. Tugging Hearts • Paula Assadourian • 1 min
3. Nubes distantes • Pierre Saint-Martin • 8 min
4. Mi niña • Horacio Ramírez • 20 min
5. Autoretrato • Alejandro Argüelles • 2 min
6. Recto recto gancho • Santiago Maza • 11 min
7. La ligera presión de un pensamiento • Paula Assadourian • 4 min
8. El venado y la niebla • Miguel Ángel Ventura • 35 min.
20:45 / Sala 2

Sound of Noise / Ola Simonsson, Johannes S. Nilsson / 110 min.
El debut en largometraje de los autores de cortos Simonsson y S. Nilsson es un curioso híbrido que conjuga las obsesiones de estos realizadores (el musical, el cine negro y los documentales). Un detective que odia la música, a pesar de provenir de una familia de prominentes músicos, debe resolver un caso en el que un excéntrico grupo de músicos planea interpretar una obra apocalíptica, capaz de desatar el caos. La cinta se exhibió en la Semana de la Crítica, en Cannes, este año.
22:00 / Sala 3

Año Bisiesto / Michael Rowe / 94 min.
Una joven oriunda de Oaxaca, muy eficaz en sus actividades laborales pero profundamente solitaria en su vida personal, es el personaje de este filme con el que Rowe consigue una aproximación inédita al tema de esas “clases sociales invisibles” (ya sean ninis, tribus urbanas de distinto cuño o, como en este caso, personajes de raíz indígena tratando de abrirse paso en ámbitos urbanos). Para mitigar su soledad, Laura, la protagonista, busca continuos acostones de ocasión y pasa por una relación masoca que, al final, le devela una nueva aspiración.
23:00 / Sala 4




Empujado por un sueño recurrente (la visión de un paisaje nevado en el que se ve a sí mismo desenterrando un misterioso cofrecito), a lo que se suma el azaroso encuentro de un llavero silueteado y con una indescifrable inscripción (“Sprague river”), el joven pastor de cabras Jacinto Medina (Gabino Rodríguez, sobresaliente), decide un día abandonar la miserable ranchería de Las cabecitas, en el desértico municipio potosino de Matehuala, y emprende el más incierto de los viajes.
Así comienza la opera prima en largometraje de Sebastián Hiriart, A tiro de piedra, que compite en el Festival Internacional de Cine de Morelia dentro de la sección oficial de largometraje. Lo más sorprendente de la cinta es su vocación abierta a lo impredecible.
El joven Jacinto (a quien Rodríguez le imprime una inocencia y una transparencia cautivadoras) va a abandonar su estrecho jacalito y va a cruzar la frontera con Estados Unidos, hacia el estado de Oregon. Pero a diferencia de lo que dicta el cine de migrantes habitual, nuestro personaje no va a realizar su travesía en pos de dinero; tampoco va en busca de algún pariente, de mejores expectativas de vida ni está huyendo de la ley o de cualquier otra cuenta pendiente. Simplemente, está emprendiendo su viaje en pos del misterio, de lo desconocido, de ese algo indefinible que lo impele a poner un pie delante del otro y a seguir hacia adelante… hacia su destino.
Aquellos familiarizados, en general, con la literatura fantástica (pero no con cualquiera, sino específicamente con la de autores como Borges o Calvino), no tendrán problemas en adivinar muy pronto qué busca y qué encuentra nuestro buen Jacinto a lo largo de su viaje. Se busca a sí mismo. Y lo mejor, a mi modo de ver, es que el filme de Hiriart nos muestra cómo ese “buscarse a sí mismo” es, en realidad, un “construirse a sí mismo”.
El cándido e ingenuo Jacinto que sale un día de Las cabecitas no tendrá absolutamente nada que ver con el Jacinto al que veremos volver a su pueblo, pero esto me obliga, en este texto, a ser más detallado.
De entrada, el desenlace puede desconcertar a los menos avispados, ya que luego del costoso recorrido que lo ha llevado al filo de la nieve, casi en la frontera con Canadá, este joven sencillo regresa con las manos materialmente tan vacías como el día en que se fue. Sin embargo, el viaje sí que le ha dado algo. Le ha abierto las puertas a un mundo en el que ha aprendido que hay gente en la que se puede confiar y otra en la que no; su odisea le ha brindado la experiencia de un primer y fugaz amor y lo ha colocado, en general, por primera vez en su existencia ante desafíos inéditos. Se ha visto incluso de cara con la muerte.
He aquí, pues, un filme de iniciaciones que resulta absolutamente grato y que le da su primer respiro a una sección en competencia que, hasta hoy, no las había tenido todas consigo.
Lo importante de A tiro de piedra es que, dentro de sus discretas sorpresas (todas ellas bienvenidas), es un filme absolutamente consecuente consigo mismo, empezando por un Jacinto que (así sea ficcionalmente) muestra llevar bien plantada en la sangre su herencia racial. En efecto, la Matehuala natal del personaje fue, en tiempos prehispánicos, tierra de huachichiles, célebres por ser un pueblo nómada.



Pero uno de los asuntos de fondo es que todo ha sido correctamente problematizado en este filme y, antes que nada, el cineasta ha sabido rodearse del elenco ideal. Ya se sabe que en cine (como en teatro), la elección de un reparto siempre conlleva por lo menos el 50 por ciento del éxito del proyecto.
En este sentido, el actor Gabino Rodríguez sabe darle a su Jacinto la textura precisa de vulnerabilidad y de sencillez. A su vez, el elenco de personajes que lo acompañan como secundarios son interpretados, no por actores, sino por gente sembrada en la geografía recorrida por el filme. Y cada uno de ellos es conducido hasta lograr interpretaciones creíbles en su diversidad de circunstancias y de temperamentos (la benévola prostituta Laura, sus primos norteños gandallas, el anciano pollero con quien Jacinto entabla el primer contacto para pasar al otro lado, la Janice que ha perdido a un hijo en México y que, aunque recupere su llavero de la manera más extraña, seguirá sin saber qué fue del vástago…).
Por lo demás, si A tiro de piedra fuera un mero drama naturalista, todo lo anterior no dejaría de ser sino apenas apuntes correctos, tópicos ya muy revisitados y extenuados. Es en este punto donde la película también aporta una textura novedosa, porque no se trata en absoluto de una historia de intenciones neorrealistas (sea lo que sea que la palabra pudiera significar hoy), sino que tiene el tono y la textura de una fábula.
Y no es sólo porque se inspire (libremente) en el cuento oriental de aquel hombre que sueña con un tesoro oculto en un lugar, que viaja hasta allí para encontrar a otro personaje que le narra, a su vez, su sueño, el cual lleva al hombre de regreso a su punto de partida para encontrar, “a tiro de piedra”, lo que estaba buscando, sino que el filme, para decirlo, en breve, aspira a una historia universal y para conseguirlo respeta cierta sentencia clave: “píntame tu aldea y me pintarás el mundo”.
Visualmente atractiva, argumentalmente interesante, metafóricamente rica en lecturas, A tiro de piedra es una odisea de iniciaciones absolutamente fiel a su vocación narrativa. Correrá con buena estrella, independientemente de lo que ocurra el sábado entrante en este festival.




Bajo la premisa de que “el amor no termina, sólo cambia de rumbo”, el cineasta Dylan Verrechia y la actriz y ahora guionista Aideé González colaboran por segunda ocasión (debut en 2007 con Tijuana makes me happy) en el filme Tierra madre: un drama que recrea autobiográficamente algunas experiencias de la propia Aideé en su triple faceta como madre soltera, como lesbiana y como trabajadora del table dance. El filme se presentó en la jornada dominical del FICM dentro de la sección oficial de largometraje mexicano en competencia.
Más interesada en confirmar que el amor ofrece los mismos tropiezos y satisfacciones en las relaciones heterosexuales que en las de tipo homosexual, y que –en general– las rutinas, gozos y desafíos son similares en ambos casos, Tierra madre es una película que opta por condensar anecdóticamente la biografía del personaje de Guadalupe “Gío” (Aideé González interpretándose a sí misma, tal como ocurre con casi todo el resto del reparto), que en concentrarse y, como se dice, “extraerle el tuétano” a cualquiera de los distintos temas que van surcando la trama. La misma voluntad, supongo, conduce al filme por caminos que evitan cualquier irrupción de los excesos y de la violencia que habitan, por ejemplo, el mundo de los espectáculos nocturnos, especialmente en ciudades tan extremas como la fronteriza Tijuana, y que pueden llegar a ser radicalmente sórdidos.
De esta manera, Tierra madre se ocupa de exhibir un mosaico de situaciones que pasan indistintamente por la vida doméstica y laboral de Lupe, por su convivencia cotidiana con vecinas y colegas y por las estrategias y confidencias que comparte con algunas de sus amigas mientras cada cual “hace por la vida” en el día a día. La cinta también aborda, desde luego, las altas y bajas de las relaciones de pareja que va construyendo Lupe.



El tratamiento tiene sus bemoles, pero también sus aciertos.
Hay momentos que captan con éxito encantadoras experiencias de vida directa (la escena en la que la hija de Lupe, Yesenia, y su prima, Carla, se van a acostar porque ya es hora de dormir, pero la primera de ellas, a causa del nerviosismo, hace un movimiento violento y se da un sopapo contra la cabecera de la cama, a pesar de lo cual la cámara continúa grabando, la escena sigue corriendo y las dos niñas concluyen su trabajo con frescura).
Hay momentos que crean auténtica anticipación y enganchan al público (la escena en que Lupe y Angélica acuden como paleras de Patricia para ayudarla a consumar la venta de un auto de segunda mano) y otras en las que se manifiestan críticas pertinentes sobre la calidad del sexo que pueden disfrutar las mujeres con sus compañeros varones (la escena en que Lupe y Amalia comparten sus puntos de vista sobre el desempeño de los hombres que han conocido, a la hora del coito).
Sin embargo estos y algunos otros inspirados momentos (entre ellos la secuencia de apertura, con el encuadre a ese miserable jacalito donde Lupe nació, mientras se escuchan las primeras estrofas de Paloma Negra y el sonido del viento se va avivando) son como islas en medio de un discurso desafiantemente plano. La consecuencia final es que una propuesta que apuntaba a la construcción de vitalistas matices de metafórico rojo (vehementes, intensos, apasionados) va virando a la tibia neutralidad del rosa.



En el marco de las actividades del VIII Festival Internacional de Cine de Morelia, este lunes la Filmoteca de la UNAM organizó una sesión dedicada a Carlos Monsiváis y a su perspectiva acerca del cine mexicano. Jorge Volpi, de la Filmoteca de la UNAM, y el crítico de cine Carlos Bonfil, abordaron el tema al mediodía en una sesión que tuvo como sede el auditorio "José Rubén Romero", de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.
En el video, arriba de estas líneas, algunos de los momentos sustantivos de la actividad.




Érase una vez la Revolución / Sergio Leone / 157 mins.
Dentro del programa México imaginario, inaugurado en el FICM el año pasado, hoy se proyecta esta auténtica rareza de 1971, firmada por el padre del Spaghetti western y autor de obras maestras entre las que sobresale, significativamente, Érase una vez en América. La anécdota tiene como protagonistas a un dinamitero irlandés y a un bandolero mexicano en tiempos de la Revolución Mexicana.
11:45 / Sala 5

Armadillo / Janus Metz / 70 min.
Armadillo, es el nombre de un campamento militar danés, en la provincia de Helmand, Afganistán, donde se filmó este documental que sigue a Meds y Daniel en su primera misión. La cinta triunfó en la Semana de la Crítica, en Cannes, pero los analistas de cine en el orbe no están de acuerdo acerca de ella. En principio, es un filme que muestra cómo el idealismo se topa con la realidad.
12:00 / Sala 3

Love Aaj Kal / Imtiaz Ali / 123 min.
El tercer largometraje del cineasta indo Imitaz Ali es, de nueva cuenta, una comedia romántica. La reseña oficial describe: “Dos parejas distintas en dos épocas distintas, viven amores en paralelo. En el Londres de 2009, Jai y Meera zon una pareja divertida y poco convencional que no cree en el compromiso y cuando sus carreras los llevan a ciudades distintas, deciden separarse. Mientras, en la Delhi de 1965, Veer Singh se enamora de Harleen, jura casarse con ella y la sigue hasta Calcuta, a donde ella se muda para contraer matrimonio con otro. Habrá que ver.
12:30 / Sala 4

Corto mexicano / Programa 1 / 82 mins.
Siete títulos en competencia:
1. Luna • Raúl Cárdenas, Rafael Cárdenas • 8 min
2. Una habitación vacía • Diana Peñaloza • 14 min
3. La mina de oro • Jacques Bonnavent • 10 min
4. Globo azul • Izabel Acevedo • 20 min
5. Lupano Leyva • Felipe Gómez • 10 min
6. Si maneja de noche procure ir acompañado • Isabel Muñoz • 10 min
7. The Second Bakery Attack • Carlos Cuarón • 10 min
13:00 / Sala 1

Ingmar Bergman: Images from the Playground... But Film is my Mistress / Stig Björkman / 96 min.
Este documental es, sin duda, obligatorio. La embajada de Suecia y la cátedra Ingmar Bergman en cine y teatro de la UNAM ofrecen este documental de Björkman que registra testimonios inéditos de uno de los mayores cineastas del siglo XX y, sobre todo (aunque esta faceta suya es màs desconocida) uno de los mayores hombres del teatro mundial. Simplemente, el cinéfilo que no acuda se merece pasar 40 años en el Horno de Microondas cuando le toque irse pa´l Otro Barrio.
14:00 / Sala 3

Clean / Olivier Assayas / 11 mins.
La joven adicta Emily, recién salida de la cárcel, trata de reconstruir su vida, lo cual implica asumir la muerte de su pareja y recuperar los lazos afectivos con su hijo en este poderoso filme de Assayas. Una de las imprescindibles del célebre cineasta galo.
14:45 / Sala 5

Documental mexicano / Programa 2 / 72 mins
Dos títulos en competencia en este segmento:
1. La región invisible • Bruno Varela • 20 min
2. Una frontera, todas las fronteras • David Pablos • 52 min
15:00 / Sala 1

Perdida / Viviana García Besné / 117 mins.
La nieta del magnate mexicano Guillermo Calderón Steel escudriña la historia de su abuelo y de su familia, pioneros y protagonistas de la historia cinematográfica mexicana que, a lo largo de casi un siglo construyeron cines y estudios y llegaron a ser los mayores distribuidores de cine mexicano en Estados Unidos. Pero lo más atractivo del filme, aparte de recuperar la historia de un emporio familiar que produjo cerca de 200 películas (incluidas las primeras sonoras del país), es que al fin revela a detalle la historia de los primeros desnudos en el cine mexicano, de cómo surgió el cine de Rumberas y, sobre todo, lanza luz a la anécdota de las dobles versiones de filmes de El Santo (que en México se destinaban para consumo infantil y en el extranjero eran reeditadas con escenas de contenido sexual más explícito), entre ellas la antológica El Vampiro y el Sexo.
15:45 / Sala 2

García / José Luis Rugeles / 95 mins.
Dentro del programa de estrenos internacionales, el FICM ofrece hoy esta opera prima del colombiano José Luis Rugeles. La anécdota tiene como punto de partida al García del título: un velador de condición proletaria y casi sexagenario que al fin ha podido cumplir el sueño de su esposa: adquirir una casa propia… aunque ese bien patrimonial tiene poco que ver con el hogar que la mujer esperaba.
16:00 / Sala 4

Fanny para siempre / Daniel Álvarez / 74 min.
La protagonista de este filme es real: Fanny Mikel: actriz, directora, empresaria de teatro y promotora cultural argentino-colombiana, célebre por la manera en que fue capaz de impulsar proyectos creativos inimaginables en un país acorralado por la violencia. El documental es la opera prima del colombiano Daniel Álvarez MIckey… y sí: el apellido no es casualidad.
16:15

El sentido de la vida / Monty Python / 112 mins.
A lo largo de una docena de episodios, los Monty Python reflexionan sobre los sinsentidos de la vida con un humor que va desde lo escatológico (pocos momentos en la historia del cine tan grotescos como el dedicado a Mr. Creosote en el restaurante, hacia el minuto 62 del filme) hasta la parodia al cine musical (la extraordinaria coreografía “Cada esperma es sagrado”, en “El milagro del nacimiento segunda parte: el Tercer Mundo”, que aparece promediando los primeros 10 minutos del metraje). De una a otra cosa, en su papel de actor, Terry Gilliam inventa un personaje extraordinario: el de un judío rasta y con bigotito a la Hitler en el episodio dedicado a la donación de órganos. Por lo demás, el notable corto que precede al filme es una cátedra de animación antes de los efectos digitales. Hay tantos momentos inolvidables en este filme: Eric Idle desternillante como la reprimida esposa del pastor protestante; la escena del tigre; la de la Muerte arribando a la cena; la clase de sexo en un aula de High School; el episodio de los soldados tratando de festejar el cumpleaños de su comandante en plena trinchera… Indispensable
17:00 / Sala 5


El aniversario del fallecimiento de la suegra de Enhart / Hermanos Alva / 60 mins.
Como parte del homenaje a los hermanos Alva se proyecta este filme de 1912. La página de cine mexicano del ITESO en la internet describe: “es una trama simpática inspirada en las comedias del francés Max Linder, actor muy famoso en aquella época y quien serviría de inspiración a la futura estrella de la comicidad cinematográfica llamada Charles Chaplin. Enhart y Alegría formaban una pareja cómica que triunfaba en esos días en el Teatro Lírico. Es de suponerse que los hermanos Alva encontraron en ellos la posibilidad de un rápido triunfo comercial, realizando un producto que compitiera con la abundante exhibición de material extranjero que desde entonces dominaba las pantallas mexicanas. Pero lo más importante de este filme –algo que los hermanos Alva jamás planearon– es su valor como testimonio de la vida cotidiana del México de 1912. La ciudad de México de los días posteriores al cuartelazo de Huerta es retratada con su gente, lugares, costumbres y ritmos. En este filme está presente el México urbano de los días revolucionarios, en medio de una aparente tregua que poca relación guarda con los eventos de la Decena Trágica.
18:15 / Sala 3

Y el río sigue corriendo / Carlos Pérez Rojas / 70 min.
El videoasta mexicano de Mirando hacia adentro, la militarización en Guerrero (2005) y otros notables documentales, ofrece este material que describe la resistencia de comunidades rurales cercanas al puerto de Acapulco contra la creación de loa presa hidroeléctrica La Parota.
18:30 / Sala 2

A tiro de piedra / Sebastian Hiriart / 94 min.
El primer largometraje del cineasta chilango Sebastián Hiriart es una historia de iniciación, una crónica metafórica del paso de la juventud a la madurez. Aburrido de su vida como pastor en el norte de México, Jacinto Medina, de 21 años, encuentra un llavero en el suelo. Lo ve como una señal y emprende un viaje de miles de kilómetros hacia Oregon, EU.
18:45 / Sala 4

Documental mexicano / Programa 1 / 77 mins.
Tres títulos en competencia oficial:
1. Luces • Luis Javier Rodríguez López • 10 min
2. Vagonero • Javier Sánchez Velasco • 13 min
3. 12 onzas • Patricio Serna Salazar • 54 min
19:00 / Sala 1

Los bandidos del tiempo / Terry Gilliam / 116 mins.
El primer filme de la trilogía de Gilliam dedicada a explorar el papel de la imaginación en la vida humana es, también, el primero de sus filmes en los que deja aflorar directamente el enorme cariño que el cineasta siente por la niñez o, mejor dicho, por esos atributos infantiles que no deberían diluirse al paso de los años.
20:00 / Sala 5

La peluquera / Doris Dörrie / 106 min.
La cineasta que despuntó vigorosamente en 1985 con Hombres estrena en México este filme cuyo personaje es una mujer desempleada que decide echar a andar su propio negocio para salir adelante. Una mirada inteligente que explora los bemoles detrás de la filosofía chatarra de la superación personal. Buena premier.
20:15 / sala 3

Corto Mexicano / Programa 3 / 114 min.
Compoten siete títulos:
1. Ponkina • Beatriz Herrera Carrillo • 4 min
2. Chiflando en la loma • Andrés Monterrubio • 14 min
3. Danzón no. 2 • Guillermo Ortiz • 14 min
4. El vacío • Abraham López • 18 min
5. Hacia la vida • Fidel Arizmendi • 16 min
6. En la ciudad (Xoco) • Raúl Antonio Sanabria • 18 min
7. Gaza • Irving Uribe • 30 min
20:30 / Sala 2

Nómadas / Ricardo Benet / 90 min.
El segundo largometraje de Benet (debut en 2005 con Noticias lejanas) se aleja del mundo rural de su primer filme y se inserta en escenarios más urbanos, pero con personajes tan huérfanos de certezas como los de hace tres años. El filme compite en la sección oficial del FICM.
21:00 / Sala 4

El tío Boonme que recuerda sus vidas pasadas / Apichatpong Weerasethakul / 113 min.
Este extrañísimo título (y cómo no, si proviene de Tailandia), se llevó la Palma de Oro en Cannes.. Dice la reseña oficial: Víctima de una insuficiencia renal, el tío Boonme decide pasar sus últimos días rodeado de sus seres queridos en el campo. Para su asombro, el fantasma de su esposa aparece para cuidarlo y su hijo desaparecido regresa bajo una forma peculiar. A partir de entonces, Boonme explora sus varias vidas pasadas y reflexiona sobre las razones de la enfermedad que lo aqueja.
21:15 / Sala 1

Contracorriente / Javier Fuentes-León / 102 min.
La ópera prima de Javier Fuentes-León pone sobre la mesa el tema del amor homosexual en la historia de Miguel y Santiago, uno pescador y otro artista, en un pueblito del norte peruano. Una situación sobrenatural desata el conflicto en el personaje principal (Miguel), quien debe tomar una decisión importante que, por un lado, lo enfrenta con la posibilidad del juicio social y, por el otro, lo compromete para salvar o condenar el espíritu de Santiago.
22:45 / Sala 3


Madre e hija dan cuenta de un cuerpo, apenas ocultas por un tenue velo durante el filme Somos lo que hay, que abrió la competencia oficial de largometraje mexicano en el VIII FICM

Cuando el paterfamilia muere envenenado, los jóvenes hermanos Alejandro, Julián y Sabina, todavía inexpertos y con muchas más dudas que certezas, deben ocuparse de llevar el sustento al hogar. Pero esta situación, que así descrita es universal en la experiencia de cualquier familia que viva semejante trance, aquí se vuelve un poquito más literal: tanto la madre como los tres muchachos (y claro, el difunto padre,) se han venido dedicando a periódicos rituales caníbales que ahora es necesario perpetuar.
En estos términos se resuelve la anécdota de Somos lo que hay, que el sábado abrió la sección oficial de competencia en largometraje mexicano dentro del octavo Festival Internacional de Cine de Morelia.
Sin embargo, si tal es la anécdota, el tema es otro cantar. Más que una película de género (que es lo que uno esperaría de primera intención), el debut de Jorge Michel Grau procura una mirada híbrida que acentúa, grotescamente, disfunciones familiares y sociales contemporáneas.
El resultado es ambiguo. Uno nunca estará seguro de estar viendo Temporada de patos (Eimbcke), con su mirada deliberadamente distante y desdramatizada, pero en versión soft-gore; un homenaje no pedido a La invención de Cronos (Guillermo del Toro) o a El castillo de la pureza (Ripstein), con sus estructuras de representación enfiladas hacia la caricatura, o un melodrama familiar mexicano (el que ustedes gusten) mellado por el reborde.
Tan ambiguas como la película misma, las observaciones del párrafo anterior procuran cuestionar, pero también podrían ser un elogio. A mi modo de ver, el problema con Somos lo que hay es que todos los ingredientes de su estructura son, por el momento, mera latencia. Pulsiones que apuntan en diversas direcciones pero que en más de un caso no concretan lo que ofrecen.
Existe en Somos lo que hay una voluntad explícita de hacer “otra cosa”, de proponer algo más allá de la mera fabulita de terror o de querer calcar estilos como el de Reygadas, por ejemplo. Esta intención es correcta. También está presente el coqueteo con referencias clarísimas (los Dardenne, sin ir más lejos), que son parámetros para las generaciones emergentes de cineastas. Hay que celebrar esa vocación, pero en otros ámbitos, entre ellos el de la conjugación de tonos narrativos y el de la dirección de actores, el filme sufre y pierde eficacia.
De lo primero, me parece que ha sido muy difícil controlar la conjugación precisa entre el humor negro, la caricatura de brocha gorda y las tensiones reales que se generan al seno de la familia (el mismo pie del que cojeaba el proyecto privado regiomontano Las lloronas, de hace algunos años).
De lo segundo, las deficiencias en la dirección de actores contribuye a que el ritmo de la película se caiga apenas promediando los primeros veinte minutos. Y señalo esto (benévolamente), porque durante el comienzo del filme Grau ha ido construyendo con eficacia –lo cito como ejemplo– una tensión muy convincente en torno al personaje de Sabina y sus maniobras para poner a competir a sus dos hermanos desde una posición que le permita a ella asumir el verdadero poder dentro de la reconfiguración del clan familiar. Pero el arco, que hasta ese momento se ha ido desarrollando con enorme veracidad, se cae (de hecho, ni siquiera cumple su ciclo) y se lleva entre las patas todo lo demás.
Sin duda, va a ser cuestión de seguirle los pasos a Michel Grau porque, en germen, hay elementos de interés en su película: el humor tribilinesco con el que retrata a dos los judiciales del filme, síntesis de la ineptitud del aparato político-policial mexicano; la caricatura grotesca de esa madre castradora que, para detener en seco las pulsiones eróticas de sus dos hijos ante el cuerpo de la prostituta sometida sobre la mesa, la mata de tres certeros palazos en la cabeza y asunto arreglado; la espiral de una violencia que convierte a esta familia de outsiders (¿ya todos somos outsiders en el México lindo y querido que nos regaló la transición a la democracia?) en víctimas de una presencia más aterradora: el canibalismo de un estado policial que le apuesta a la estrategia de “muerto el perro, se acabó la rabia”… aunque, como siempre, Sabina sobreviva al tiroteo y a la masacre para convertirse en el huevo de la serpiente.