Junto con las conmemoraciones de Noche de Muertos y de Semana Santa o el festejo de la Navidad, la fiesta anual en honor de la Virgen de Guadalupe es uno de los ritos populares más arraigados entre los morelianos. La fuerza de la devoción mantuvo en pie las peregrinaciones, las mandas y, en general, la visita al Santuario de Guadalupe para celebrar un aniversario más de las apariciones del Tepeyac. A pesar de todo, los efectos de la violencia y muy concretamente los hechos de la semana pasada, con los enfrentamientos en diversos puntos de Michoacán y el nuevo bloqueo a diversas arterias morelianas, trajo sus inevitables secuelas a la ceremonia del doce de diciembre. Hubo gente, el rito se cumplió, pero fue muy explícita la disminución en el volumen de los visitantes, particularmente conforme avanzaba la noche del 11 de diciembre. En el video, aquí abajo, algunos aspectos de los festejos a la Virgen de Guadalupe en Morelia, en este 2010 que pone fin a la primera década del siglo XXI.
EN VIDEO / Aspectos de la fiesta
Compañía de Víctor Biau / España
El caballero de la mano de fuego
Cuando la princesa Trenzas de Oro es secuestrada por un brujo con la ayuda del diablo, el caballero se ve obligado a enfrentar a esos personajes para salvar a la chica en peligro. Sin embargo, más allá del tópico, pocas cosas son lo que parecen en El caballero de la mano de fuego, un texto original del argentino Javier Villafañe y puesto en escena por La Compañía del realizador español Víctor Biau. Guiños lorquianos surcan esta historia, parcialmente dialogada en versos endecasílabos, pero lo más bello de la puesta en escena es la conciencia parateatral que surca su estructura, con unos títeres que continuamente pueden dialogar con su titiritero e incluso asomarse a dudas metafísicas cuando descubren (y nos comparten) las manos que los conducen y les dan vida por debajo de sus atuendos. Por lo demás, prácticamente todas las constantes del teatro guiñol (infaltables palizas incluidas) arropan a este trabajo de guiños irónicos, en los que los diablos de sardónicas carcajadas siempre están a punto de ahogarse con sus explosiones de risa; en los que las indefensas princesas no son siempre tan indefensas y en los que el héroe es más cobarde de lo que parece recomendable. Empero, ninguno de estos defectos es alevoso. La obra, resuelta como un unipersonal (le toca a Biau encarnar a ocho personajes), tiene a la ternura como su emoción fundamental. Es la ternura la que pone en perspectiva la maldad de los villanos, así como los defectos de las víctimas, de los héroes y de los personajes secundarios. Afirma el titiritero Víctor Biau en su página electrónica que tenía un enorme deseo de representar este espectáculo por algunas de sus características, entre ellas por la belleza de su texto escrito en verso y “porque quería tener en su repertorio un Villafañe”. Al respecto, hay que abundar aquí en algo muy importante: Quienes hayan tenido la fortuna de acudir a la función de El caballero de la mano de fuego, durante las jornadas del Festival Internacional de Títeres de Morelia, habrán podido saldar una deuda a la memoria de Javier Villafañe. Ustedes no están para saberlo (pero yo sí para contárselos): Villafañe fue uno de los titiriteros más indispensables de Latinoamérica en el siglo XX. Nacido en Buenos Aires en 1909 durante la Noche de San Juan (cuando diablos, brujas y otras presencias nocturnas andan beatíficamente sueltas), Javier Villafañe fue poeta, escritor y, desde muy pequeño, titiritero. En 1935, luego de conocer al poeta andaluz Federico García Lorca, a Villafañe y a su amigo Juan Pedro Ramos les entró la idea de convertirse en titiriteros ambulantes. Con ese fin concibieron la carreta La Andariega y con ella y su caballo se lanzaron a recorrer los caminos de Argentina y de varios países de la región. Villafañe daba sus funciones en los pueblos; durante los trayectos construía a sus personajes (entre ellos el célebre presentador de sus funciones, maese Trotamundos). En cada lugar se detenía a platicar con la gente para recoger su tradición oral de cuentos, mitos y leyendas. Comenzó a publicar y tuvo una producción fructífera. Entre sus títulos más importantes figuran Los sueños del sapo, Historias de pájaros, Circulen, caballeros, circulen, Cuentos y títeres, El caballo celoso, El hombre que quería adivinarle la edad al diablo (donde figura El caballero de la mano de fuego), El Gallo Pinto y Maese Trotamundos por el camino de Don Quijote. En 1940, gracias a su labor, recibió una beca de la Comisión Nacional de Cultura para divulgar la actividad titiritera. Sin embargo, cinco lustros más tarde, hacia 1967, su libro Don Juan el Zorro fue censurado por la dictadura militar argentina. Como tantos artistas del momento, Villafañe decidió abandonar su país y se asiló en Venezuela, donde trabajó para la Universidad de Los Andes y fundó un taller de títeres dedicado a formar artistas. En 1978, con apoyos del gobierno venezolano, Villafañe cruzó el Atlántico y repitió su experiencia trashumante latinoamericana en España, donde recorrió con su carreta de títeres los caminos de Don Quijote a través de La Mancha, tal como lo narra Cervantes Saavedra en su famosa novela. Javier Villafañe pudo volver a su natal Argentina hasta el año de 1984, donde se instaló los últimos años de su fructífera vida. Allí murió a los 86 años de edad, el 1 de abril de 1996.
EN VIDEO / El caballero de la mano de fuego
El teatro de títeres: algunas
perspectivas de los titiriteros
En la imagen, dos de los personajes de La Bruja Rosega Ramarri, puesta que representa a Italia.
El teatro de títeres proporciona mensajes llenos de valores positivos para el público de niños y no tan niños, aseguraron titiriteros que participan en el IX Festival Internacional de Títeres de Morelia, Michoacán. “(A los niños) hay que hablarles de los nuevos valores humanos, principalmente, que exige nuestra sociedad, hay que hablarles de las injusticias, de los problemas que estamos viviendo, de la ecología, del respeto al otro ser humano, de todos esos valores que nos hacen mejores seres humanos”, aseguró Fernando Mejía, coordinador de Artes Escénicas de la Universidad Autónoma de Sinaloa. El teatro de títeres tiene contacto directo con los que serán futuros ciudadanos: “El público se da cuenta de que el teatro de títeres es un espectáculo muy sano, es un espectáculo para toda la familia que puede tratar temas diversos y de mucho interés para la sociedad, pero sobre todo va dirigido a los niños”. El mensaje de los títeres va dirigido a los niños pero permite que los adultos regresen al menos por un momento a la niñez. “Detrás del pretexto de que es una cosa infantil, entre comillas, o para niños, llegan al corazón del espectador, sea cuál sea la edad que tenga, no importa cuánto tiempo llevemos en esta vida, siempre vamos a poder recurrir al espíritu del niño que mira las cosas con estos ojitos más puros”, explicó Sergio Guevara, director del Teatro Artimañas de Tepoztlán, Morelos. El teatro de títeres ofrece esta posibilidad de volver a sentirnos niños, de tener esta licencia de permitirnos la libertad de ver con estos ojitos las cosas y reenfocar otra vez la vida, hacia dónde vamos”, explicó en entrevista. Esta manera de hacer teatro no comercial exige mucho cuidado y respeto por el espectador, así como cuidar el mensaje que se transmite, aseguró el titiritero Sergio Guevara. “El mensaje siempre es positivo porque lo peor que puede hacer la gente, el ser humano y el arte en sí mismo es no decir nada y lamentablemente el cotidiano de nuestra vida nos tiene rodeados de comunicaciones que no dicen nada y lo poco que dicen va en contra de la naturaleza humana”, señaló. Con historias publicadas en libros, de reciente invención o resultado de la tradición oral de diversas regiones del mundo, los titiriteros quieren concientizar con su mensaje en un mundo que está lleno de ambiciones, señaló Mohamed Fawzy, director, editor y coreógrafo del Cairo's Puppeter Theater, que participa en la muestra. “En el mundo hay muchas ambiciones, buscamos tener más, más y más, y se trata de que cada persona actúe más con el corazón y no crea sólo lo que ve en los medios, uno lo que debe buscar es la paz y transpirar la paz a todo el mundo dejando de lado la ambición y ser más de acciones honestas”, dijo en entrevista.
Kruvikas, del grupo Kossa Nostra
Páginas de vida
Quién sabe. Pero es probable que durante el Festival Internacional de Títeres de Morelia encontremos pocos títeres tan vivos como los que animan los maestros Marcelo Reynoso y Federico Basko Ugalde. Los integrantes del grupo Kossa Nostra, oriundo de la ciudad de Posadas, en la provincia argentina de Misiones, ofrecieron una velada extraordinaria con el espectáculo Kruvikas (1998), una de sus obras de repertorio más consolidadas, durante su participación en el Festival Internacional de Títeres de Morelia. Kruvikas, explicarían los titiriteros, es un regionalismo que significa “pedacitos”. Y eso fue justo lo que ofrecieron durante una hora, el miércoles: breves páginas de vida preñadas de identidad, regionalismos, modos, usos y costumbres. Tan singulares como las culturas sudamericanas implícitas (las de la intersección Argentina-Brasil-Bolivia-Paraguay). Tan universales como los anhelos, picarescas, ideales y voces de cualquier parte del mundo. Le debemos a Tolstoi la frase “píntame tu aldea y me pintarás el mundo”, que es lo que hace Kossa Nostra en este divertimento que está por completo en deuda con la estructura de los sketch carperos, a través de los cuales comparte delirios y placeres universales. Los cuadros escénicos –a veces diminutos gags, a veces sketches en toda la regla–, fueron acompañados con dos números musicales. El primero estuvo dedicado al más universal de los rockeros bonaerenses, Charly García, con el tema Chipi chipi (1994, en el álbum La hija de la lágrima). El segundo se ocupó de una de las formas musicales más entrañables del terruño guaraní: un chamamé interpretado por Don Policarpo, un burro chamamesero confeccionado como bocón con partes vivas, quien sólo armado de su acordeón, sus muy bien modulados rebuznos y del notable ludismo de sus dos operadores, agasajó al público con la riqueza melódica del citado género autóctono del cono sur. Entre tanto, los gags y sketches pasaron por explícitos homenajes a historietistas argentinos como Quino (el episodio La Vida, donde aparecen La Parca y un anciano, extraído con literalidad absoluta del genio del mendocino Joaquín Salvador Lavado). Irónicos registros de proezas sobrehumanas transformadas en mendicidad de todos los días (el chinito karateka cuya mano, violenta y poderosa, en fugaz desliz, se convierte en extendida palma de limosnero). Y como, a fin de cuentas, esta era la “versión para adultos” de Kruvikas, el cuadro explícitamente sexual de la velada fue protagonizado (no podía ser de otro modo) por dos caniches: el sarnoso perro Lobito y la perrita Mimí, mientras que los personajes de El Profe y Blankita protagonizaron un chiste bastante añejo (la verdad sea dicha) pero, no obstante, escénicamente muy eficaz, y que de todos modos mira críticamente un rasgo machista que compartimos todos los países latinoamericanos. Otros episodios, dedicados a prosapias cariocas o cubanas, tuvieron a personajes característicos, como el del pobre diablo que confunde con vaca mañera a un toro montuno (parafraseando libremente a Roy Brown) en el episodio del cebú. Géneros como el de terror traerían a vampiros rumanos en mutuo trance de enmascaramiento y acecho, pero lo importante de todo esto, más allá del mero recuento, es cómo una imaginación soberana, en posesión de un perfecto control técnico de sus medios, ha podido en esta noche crear veracidad escénica, experiencias vivas y miradas directas. Un espectáculo que, revisando memorias colectivas de su tierra, lleva la comedia humana a un recorrido por sus más variopintos matices, todos hermanados por el humor.
EN VIDEO / Fragmentos de Kruvikas
Abre la Biblioteca
Bosch-Vargaslugo
Con un acervo que rebasa los 10 mil títulos, la Biblioteca Bosch-Vargaslugo, que fue integrada por Carlos Bosch (q p.d) y Elisa Vargaslugo Rangel, ambos investigadores eméritos de la Universidad Nacional Autónoma de México, fue formalmente abierta al público en el Centro Cultural Clavijero, con el fin de que se convierta en material de consulta para estudiosos y especialistas en el tema de Historia del Arte, y con la cual también se busca fortalecer los trabajos desarrollados por el Centro de Documentación e Investigación de las Artes, organismo perteneciente a la Secretaría de Cultura de Michoacán, dependencia que, con el apoyo de la asociación Adopte una obra de arte, fue responsable final de la adquisición de la biblioteca. Fue en el marco del Seminario Homenaje que la Secretaria de Cultura ofrece los días 9 y 10 de diciembre a Elisa Vargaslugo Rangel por su trayectoria en el ámbito de la docencia y la investigación, que Jaime Hernández Díaz, secretario de Cultura, expresó en representación del gobernador Leonel Godoy Rangel que si bien en el país se cuentan con reconocidos investigadores, sólo en algunos casos éstos también son excelentes formadores de académicos como en el caso de Elisa Vargaslugo, quien dedicó su vida a la academia, en las aulas, y al trabajo de campo, al tiempo que supo formar a distintas generaciones de profesores y académicos, de ahí la importancia de brindarle tan merecido homenaje. Agregó Hernández Díaz que el seminario tiene como objetivo que destacados intelectuales emprendan una serie de reflexiones acerca de las distintas facetas de la obra desarrollada en el campo historiográfico por parte de Elisa Vargaslugo Rangel, a quien se refirió como una de las más grandes investigadoras de nuestro país. De esta manera en la primera mesa intitulada Dos académicos excepcionales, una biblioteca, Alicia Mayer, directora del Instituto de Investigadores Históricas de la UNAM recordó al Dr. Carlos Bosch. Por su parte Cecilia Gutiérrez, del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM presentó la ponencia El arte de escribir Historia del Arte, mientras que Norma Fernández Quintero ofreció la charla Elisa Vargaslugo, su vida y su obra. Previo a la apertura de la Biblioteca Bosch-Vargaslugo, Jaime Hernández expresó que las gestiones para la adquisición de la biblioteca iniciaron en la administración del entonces gobernador Lázaro Cárdenas Batel (con Crisanto Cacho como secretario de Cultura), a solicitud de Carmen Alicia Dávila, investigadora del Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, bajo la anuencia y con el agrado de la propia Elisa Vargaslugo. Así se realizaron las gestiones correspondientes con el Instituto Nacional de Antropología e Historia para que, mediante un convenio, el actual gobierno estatal diera continuidad al proyecto y lo concretara. Ante la investigadora homenajeada, la coordinadora académica del evento, Carmen Alicia Dávila, y Phillipe Reiset, director de la asociación Adopte una obra de arte, el Secretario de Cultura aclaró que si bien en un principio se había pensado en la posibilidad de establecer un Museo de la Arquitectura en el Centro Cultural Clavijero, finalmente se determinó conformar lo que hoy se conoce como el Centro de Documentación e investigación de las Artes, mismo que actualmente se encuentra en proceso de consolidación y que continúa articulando sus trabajos con recintos como el Museo de Arte Colonial, en aras de enriquecer el estudio del patrimonio arquitectónico de la entidad. Finalmente y tras declarar que el proyecto cultural emprendido en el Centro Cultural Clavijero continuarán con los trabajos ya trazados en el Segundo Patio del recinto, Jaime Hernández indicó que la apertura de la Biblioteca Bosch-Vargalugo, la cual también cuenta con una sala de consulta, se inscribe en el marco de la III Feria Estatal de Libro y la Lectura, cuyos objetivos se centran principalmente en fomentar el hábito de la lectura y apoyar la producción editorial. A su vez y rodeada de varios de sus ex alumnos, Elisa Vargaslugo dijo que la biblioteca de trabajo que integrara a lo largo de más de medio siglo junto con su esposo Carlos Bosch, resulta base fundamental para la investigación de la Historia del Arte, por lo que contempla una gran diversidad de temáticas y enfoques. Nacida en Pachuca Hidalgo y poseedora de un doctorado en Historia con Especialidad en Historia del Arte por la Facultad de Filosofía y Letras con la tesis La Iglesia de Santa Prisca de Taxco, por la que obtuvo Mención Honorífica. Elisa Vargaslugo indicó también que con el establecimiento de dicha biblioteca se cierra una etapa en su vida académica, luego de casi 5 años de gestiones y la selección del lugar adecuado para ubicar tan importante acervo. Finalmente, la también autora de más de una decena de libros y de artículos periodísticos, y quien se desempeñara como docente desde 1950 hasta el año 2003, expresó su satisfacción por la celebración del seminario en su honor y la instalación de la biblioteca en dicho recinto en la capital michoacana. La puesta en marcha de la biblioteca ha sido emprendida por un equipo coordinado por la moreliana Mónica Vázquez, cuya experiencia en ámbitos locales de la archivonomía y la atención en museos frisa los treinta años.
Cairo's Puppeter theatre
Misión oficial
Con las ropas astrosas y un humilde sombrero de paja, pero desbordando una nobilísima dignidad, el corpulento titiritero trashumante (Mohamed Fawzy, quien también es el director de esta puesta) ingresa al escenario, acompañado por un delgaducho asistente clown. El personaje jala tras de sí un voluminoso arcón-mundo del que fluye toda su magia. Con esta enorme y estilizada bola de cristal e instalados ambos, titiritero y esfera, en el extremo derecho del escenario, quedará libre el resto del espacio para que allí se materialicen los relatos y las visiones de un mundo, a la vez maravilloso y cotidiano, que llamamos “imaginación”. Este es el contexto en el que se desenvuelven los diferentes cuadros escénicos de Misión oficial, con la que el Cairo’s Puppeter Theatre, representante de la República Árabe de Egipto, se presentó en el Festival Internacional de Títeres de Morelia.
En Misión oficial, hablada en árabe y con apenas unas cuantas palabras proferidas en español, la barrera del idioma impedirá disfrutar, por ejemplo, del poema de Essam Tawfiq. Sin embargo, como la propuesta de estos artistas de Oriente Medio es absolutamente visual y como los lenguajes del gesto, del color, del movimiento y de la imagen son universales, es poco lo que se perderá y nadie podrá reprochar que (nunca mejor dicho) el espectáculo “esté en árabe”.
Misión oficial es, ante todo, un homenaje a los contadores de historias, a esos hombres, que ya con el más humilde de todos los recursos (el de la palabra oral) o desde las más modernas tecnologías de comunicación y conectividad (como la internet), mantienen viva una actividad esencial del hombre: la de narrar y la de ser narrado. Y como el escenario de los artistas callejeros que protagonizan este trabajo es la vía pública, Misión oficial comenzará con un par de números en los que los personajes aprovechan los fenómenos propios de la intemperie, como el de un violento aguacero, para articular una bella coreografía con paraguas. La danza tradicional Al Tanoura, inconfundible por su estructura a base de giros y propia no tanto de Arabia, sino de Turquía (más bien, propia de la tradición sufi, que se extendió por todo Oriente Medio, y cuya esencia es representar el sentido del éxtasis de quien dialoga con el Infinito), figurará en otro de los cuadros, enriquecida con variaciones fantásticas. Más adelante, ya con títeres, veremos a un grupo de músicos y bailarines emprender su espectáculo callejero. Estos preámbulos darán paso a una segunda parte en la cual, empleando teatro negro (todo a oscuras y con los titiriteros enfundados en mamelucos negros, para invisibilizar sus manipulaciones), habrá momentos notables, como aquel en el que una presencia de aspecto humano va cobrando forma, paulatinamente, a partir de la suma de objetos variopintos y aleatorios, o el cuadro dedicado a una cascarita callejera de futbol en la que los titiriteros pueden jugar no sólo con el balón, sino con las nociones de tiempo, ritmo y perspectiva –un poco a la Matriz (hermanos Wachovski, 1999)–. La presentación de la Compañía de Teatro de Títeres de El Cairo irá así, pues, modulando sus recursos expresivos hasta alcanzar el cuadro final (de un sabor inconfundible al de las Mil y una Noches), aquel del que habla la sinopsis en el programa: Al cruzar el umbral de los sueños, llegarás a la Ciudad del Amor, donde tus deseos serán más dulces y los colores más brillantes que la luz del sol.
EN VIDEO / Misión oficial
Inauguran biblioteca en Clavijero
Homenaje a Vargaslugo
El Gobierno del Estado de Michoacán, a través del Centro Cultural Clavijero y del Centro de Documentación e Investigación de las Artes de la Secretaría de Cultura, dan comienzo este jueves 9 de diciembre al Seminario-Homenaje a la doctora Elisa Vargaslugo Rangel, docente e investigadora especialista en arte virreinal. Las actividades, que se extenderán hasta el viernes 10 de diciembre, tendrán como sede el Centro Cultural Clavijero, uno de cuyos espacios ha sido habilitado durante las últimas semanas para alojar la biblioteca Bosch-Vargaslugo, especializada en temas de arte.
La autora en breve Una semblanza de la investigadora, extraida de la página del Consejo Consultivo de las Ciencias la describe en los siguientes términos: Nació en Pachuca, Hidalgo. Cursó la licenciatura, maestría y doctorado en Historia del Arte en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México. Ha sido docente e investigadora especialista en arte virreinal, principalmente en la UNAM, donde es Investigadora Emérita del Instituto de Investigaciones Estéticas. Entre los temas destacados de su investigación se pueden mencionar la indisoluble relación que existió en la Nueva España entre el arte y la religión; por medio de sus estudios explica cómo la particular religiosidad novohispana define un quehacer, una serie de normas asumidas y un grupo de modelos que van convirtiendo al producto artístico, incluso en sus características formales, en original y diverso de otros barrocos, incluso del área hispánica. Por lo que se refiere a la pintura, que había sido su línea de investigación, ha cambiado la manera de ver el arte virreinal, considerado como un estereotipo más. Pertenece a varias sociedades científicas en México y en el extranjero, como el Seminario de Cultura Mexicana; la Academia Mexicana de la Historia; miembro correspondiente de la Academia de Historia del Arte de Sevilla; de la Academia de las Bellas Artes de Burgos; de la Academia de Historia y Geografía de Guatemala. Es integrante del Consejo Consultivo de Ciencias de la Presidencia de la República. Ha recibido el Premio Nacional de Ciencias y Artes; el Premio Universidad Nacional; la medalla Toltecayotl como hidalguense distinguida, otorgada por la Universidad Tecnológica Tula-Tepeji, del estado de Hidalgo. Fue designada como miembro del Consejo Externo de Conservación del Patrimonio Cultural, del Instituto Nacional de Antropología e Historia. Le fue otorgada la Medalla Sor Juana Inés de la Cruz, de la UNAM. Es autora de valiosas obras como: Las portadas religiosas en México; La Iglesia de Santa Prisca de Taxco; México barroco; y es coordinadora y autora de los estudios sobre Juan Correa, pintor del siglo XVII, de los que se han publicado: Tomo II, Catálogo; Tomo III Cuerpo de Documentos; y tomo IV, Repertorio Pictórico. Coordinó y colaboró para la Historia del Arte Mexicano, publicado por Salvat. Unas de sus recientes colaboraciones forman parte del texto Imágenes de los Naturales en el Arte de la Nueva España.
Programa de actividades
De acuerdo al programa dado a conocer por la Secretaría de Cultura de Michoacán, el seminario homenaje comienza este jueves a las 9:30 con la ceremonia de inauguración del Seminario, a la que sucederá la ceremonia de inauguración de la Biblioteca Bosch-Vargaslugo, a las 10:00 horas.
La Mesa I: Dos académicos excepcionales, una biblioteca, comienza a las 11:00 horas con el siguiente temario: 11:05Recordando al Dr. Carlos Bosch / Dra. Alicia Mayer, Directora del Instituto de Investigaciones Históricas. UNAM 11:30El arte de escribir Historia del Arte / Mtra. Cecilia Gutiérrez A., AFMT, Instituto de Investigaciones Estéticas. UNAM 11:55Elisa Vargaslugo: su vida y su obra / Mtra. Norma Fernández Quintero Modera: Andrea Silva
12:15 RECESO
MESA II. Los libros y la historia 12:30Dime quién eres y te diré qué libros lees: apuntes sobre tres librerías novohispanas / Dra. Consuelo Maquívar, Dirección de Estudios Históricos, INAH. 12:55El arte y los libros en palacio. Año de 1779 / Mtra. Gabriela García Lascurain, Instituto de Investigaciones Estéticas. UNAM. 13:20Por sus libros los conoceréis. Las bibliotecas del obispo poblano Domingo Pantaleón Álvarez de Abreu como referente de su personalidad e inquietudes / Mtro. Pablo Francisco Amador Marrero, Instituto de Investigaciones Estéticas. UNAM. 13:45El sentimiento criollo en el poeta Luis Sandoval Zapata / Dr. José Rubén Romero, Instituto de Investigaciones Históricas. UNAM. Moderadora: Sofía Irene Velarde Cruz
MESA III. Compartir la excelencia académica 16:30Forjadora de Historiadores / Dr. Jaime Morera, Facultad de Filosofía y Letras, UNAM 16:55De la vida feliz: para la Dra. Elisa Vargaslugo Rangel / Dr. José de Santiago, Escuela Nacional de Artes Plásticas (ENEP) La Esmeralda 17:20La Dra. Vargaslugo, ejemplo de compromiso y entereza / Dr. Eduardo Rubio Elozúa
17:45 CONFERENCIA Pensar el futuro: El archivo fotográfico Manuel Toussaint Mtro. Pedro Ángeles / Jefe del AFMT, Instituto de Investigaciones Estéticas. UNAM. Moderador: Hugo Armando Félix Rocha
EN VIDEO / Instalación de la biblioteca
Guiñoleros de la UAS / Sinaloa
La carpa de dos colores
Cuando el payaso Pipo y el mago Badalkabar, amigos y antiguos colegas en el Circo de los Hermanos García, se reencuentran en un pueblito al que han llegado representando, cada uno de ellos, a un circo diferente, sus problemas serán más grandes que simplemente decidir quién se presenta primero o en dónde, ya que ambos deberán enfrentarse a un vecino gruñón y afecto a la bebida que tratará de impedir que instalen sus carpas. Así comienza el espectáculo La carpa de dos colores, con la que Fernando Mejía y Juan Carlos Rochín, de la agrupación Guiñoleros de la Universidad Autónoma de Sinaloa, se presentaron en el marco del Festival Internacional de Títeres de Morelia.
Distribuida en dos partes y con la primera de ella sufriendo caídas en el ritmo, La carpa de dos colores propone primero una historia dedicada al tema de la amistad y de contenidos didácticos en contra de adicciones como la del alcohol. Acomete el tema con simpatía (el vecino gruñón orinando contra un poste en la esquina izquierda del teatrino, lanzando agua real, o viendo cómo su cuello se prolonga jirafescamente ante el hechizo del mago Badalkabar), pero probablemente la resolución del conflicto entre ese personaje y los dos emisarios circenses se extiende un poco más de la cuenta. Como sea, el ritmo logra mantenerse con dignidad merced a las cualidades actorales de Mejía y Rochín, que salen del paso airosamente. La segunda parte de la puesta es una recreación del mundo cirsense con sus personajes sobrehumanos, mágicos o heróicos y consigue, no sólo una visión entrañable hacia fenómenos de feria prototípicos, como la Mujer Araña, sino una acertada interacción con el público.
EN VIDEO / La carpa de dos colores
Rinde la rectora Silvia Figueroa su último informe
Creció la Universidad
Al presentar su informe final de la administración 2007-2011 de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, la rectora Silvia Figueroa Zamudio indicó que, con respeto a la autonomía, la colaboración del gobierno estatal coadyuvó a fortalecer su gestión para enfrentar diversas necesidades de la Universidad. “Nos ha facilitado ampliar los rangos y temas de colaboración de manera relevante y también nos ha permitido el anhelado sueño de la descentralización y desconcentración de la máxima Casa de Estudios”. Entre los hechos importantes, la historiadora de carrera destacó que “los campus construidos y los planeados vienen a dar un impulso fundamental para la educación universitaria en beneficio de los michoacanos. Juntos, Gobierno del Estado y Universidad Michoacana hemos tomado una decisión valiente, una decisión comprometida, que abre esperanzas y oportunidades de desarrollo para miles de jóvenes en el interior del estado, una decisión que ha venido a transformar la historia de Michoacán y que demanda esfuerzos sostenidos en los próximos tiempos”. Silvia Figueroa resaltó, que la ubicación de los campus ha respondido a necesidades geográficas y de desarrollo regional, para potencializar su funcionamiento. Detallaría que la autonomía no significa ausencia de normas, de mecanismos de control, ni de transparencia. Por ello, se ha sido muy escrupuloso en auditar los estados financieros de manera externa y entregar los resultados no sólo al Honorable Consejo Universitario, sino al Congreso del Estado y a la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión. “Dando cumplimiento a la Política de Desconcentración y Descentralización aprobada en junio de 2008 por el H. Consejo Universitario, durante 2010 y gracias al apoyo del Gobierno del Estado, fue posible la consolidación de la infraestructura física de los Campus de la Costa y Oriente, en los que se cuenta con una matrícula global de 300 alumnos en cada uno de ellos repartida en los siguientes programas educativos de licenciatura: Lázaro Cárdenas: Comercio Exterior, Derecho, Contaduría, Administración e Informática Administrativa: Ciudad Hidalgo: Psicología, Ingeniería en Tecnología de la Madera, Derecho, Contaduría, Administración e Informática Administrativa. Figueroa Zamudio comentó durante su informe que el Consejo Universitario aprobó por unanimidad continuar con el proceso y considerar dos nuevos campus en Zamora y Uruapan. Reiteró que la creación de los campus es una decisión acariciada históricamente para llevar a la Universidad Michoacana al interior del Estado, un proyecto que ha marcado una nueva etapa no sólo para la máxima Casa de Estudios, sino para Michoacán. Asimismo indicó que a lo largo de los años 2007, 2008 y 2009, se ha venido presentado el informe de los avances logrados en los diferentes rubros. Hoy, a finales del 2010, orgullosamente puede decir que se tiene una Universidad que se distingue no sólo por su rica tradición histórica, sino también por su compromiso contemporáneo, por sus resultados académicos, por la fortaleza de su planta docente, por su transparencia, por el uso eficiente de los recursos, por su capacidad de concurso y gestión, por confirmar a los estudiantes en el centro del proceso educativo, por tener la capacidad de planear a mediano y largo plazo, así como por su convicción social. Hoy se tiene una UMSNH que trabaja de manera comprometida y trabaja bien. Convocó a todos los universitarios a mantener una Universidad de puertas abiertas y que trabaja interrumpidamente. Esa es la mejor defensa de la universidad pública laica, gratuita y de calidad que se puede hacer y la mejor forma de gestión para obtener mayores resultados.
Sergio J. Monreal / Feria del Libro
La poesía o la conciencia
en diálogo con el Infinito
Aspecto de la mesa dedicada a la poeta Concha Urquiza, en la que intervino Monreal
“El trabajo de la mirada poética es la percepción de la realidad como totalidad”, propuso el escritor Sergio J. Monreal al participar en una mesa literaria dedicada a la obra de la poeta mística Concha Urquiza, durante la Feria del Libro de Morelia. “En un mundo como el nuestro –agregaría–, que da la apariencia de una absoluta fragmentariedad, la poesía es uno de los pocos territorios donde el universo cristaliza forma (como diría el argentino Roberto Juarroz), y no de manera arbitraria, sino como el encuentro entre la realidad y la mirada y la intención perceptiva del poeta”. Advertiría en este sentido que es la intuición, “no de las formas (o imágenes) aisladas, sino de los pequeños universos, perfectamente articulados, lo que brota de un gran poema”. También llamó la atención contra todas las actitudes que conspiran para invisibilizar el terreno que propicia que poetas como Ocaranza o Urquiza aparezcan en una ciudad como Morelia. “Nadie brota de la Nada”, aún cuando, por otro lado, “toda travesía poética es individual e irrepetible”. También consideró que es una enorme tentación darnos cuenta de que la existencia humana es una multiplicidad. “El poeta es uno de esos seres que se plantea, aunque no lo sepa, la enorme y sacrílega tentación de captar esa totalidad en devenir”. Pero nada como escucharlo en sus propias palabras. De eso se ocupa el siguiente video.
EN VIDEO /Sergio J. Monreal, intervención
Montando el árbol
Como cada diciembre, desde 2008, la plaza Valladolid acoge a un enorme árbol navideño instalado por personal del Ayuntamiento de Morelia. La instalación forma parte de las actividades de ornato urbano que el municipio emprende como atractivos para el turismo y los morelianos. En el siguiente clip, un breve seguimiento al montaje del árbol que frisa los treinta metros de altura.
EN VIDEO / El árbol, proceso de montaje
Dos Michoacanos ganan el Concurso Nacional Transparencia en Corto
Dos michoacanos fueron premiados al obtener los primeros lugares en el 5º Concurso Nacional Transparencia en Corto, celebrado este jueves en el Estado de México. Los galardonados recibieron la distinción de manos del gobernador del Edomex, Enrique Peña Nieto y estuvieron acompañados por la coordinadora de contraloría, Rosa María Gutiérrez Cárdenas. La ceremonia tuvo lugar en el marco de la XLV Reunión Nacional de Contralores Estados-Federación, de acuerdo a lo que informó la dirección de Comunicación Social de Gobierno del Estado. De acuerdo al comunicado de prensa emitido por el gobierno michoacano, durante su intervención Rosa María Gutiérrez en su calidad de Coordinadora de la Región Centro-Pacífico de la Comisión Permanente de Contralores Estados-Federación (CPCE-F), y responsable de la coordinación y organización de dicho concurso, ratificó el apoyo del Gobierno de Michoacán para abrir espacios de expresión que estimulen el sentido creador de los jóvenes También se congratuló y destacó el talento de Carlos F. Vallejo originario de Morelia, por obtener el primer lugar con el cortometraje Todo empieza pequeño, así como Francisco Fuentes Lara, quien también es moreliano y logró el segundo lugar con el audiovisual titulado La desilusión. “Nos sentimos muy orgullosos de ustedes muchachos, este es un premio a su esfuerzo, a su talento, al interés que desarrollaron por temas tan importantes como lo son la transparencia y la rendición de cuentas”, resaltó la Contralora de Michoacán.
Colectiva en el Archivo Histórico Municipal
A cien años de la Revolución
La Revolución de 2010 (José Luis López Torres / Acrílico sobre tela. 80 X 50 cms. / 2010).
Con el tema A cien años de la Revolución Mexicana, la agrupación Despertares, Arte Colectivo exhibe una muestra que reúne a varios autores en la galería de exposiciones temporales del Archivo Hisórico Municipal y Museo de la Ciudad. La muestra tiene bastantes puntos de interés y, la verdad sea dicha, esta última exposición del año en el archivo histórico municipal viene a confirmar la muy buena fortuna con la que ha corrido el recinto en materia de exposiciones colectivas durante 2010, ya que en general han sido ricas en contenido. Comienzo este post con un excelente acrílico de José Luis López Torres que figura en la muestra, La Revolución de 2010, que aparece arriba de estas líneas.
Resuelta con el genuino temperamento expresionista que López Torres maneja como pocos autores en la capital michoacana, esta visión algo fantasmal de un rostro encendido y de oscuras cuencas resulta muy demandante para el espectador. Desde la soución gestual, desde los ritmos visuales, desde las tensiones y el modulado juego con la temperatura del color, el autor consigue una dramática imagen en la que no parece faltar nada: el temor, la ira, la exigencia y el caos. Una aparición que de un solo golpe de vista dice mucho de nuestro momento.
El blanco se tiñó de rojo (Emma Michel B. / Óleo y acrílico en tela sobre tablero. 90 X 122 coms / sin fecha).
Desde un tratamiento más académico (en el sentido de que el dibujo se sujeta a cánones de representación realista), Emma Michel propone el óleo El blanco se tiñó de rojo, que reincide en la reflexión acerca de la realidad desde una imagen poderosa en la que las franjas verde, blanca y roja de la bandera nacional han sido dispuestas de una forma distinta, lo bastante libres como para evitar la metáfora simplona, pero lo suficientemente acotadas para que no pierdan su sentido, mientras un personaje de ojos vendados, que a causa de ese rasgo podría ser una metáfora de la justicia, se sostiene la soga de una horca. La zona correspondiente a la franja blanca del lábaro patrio aparece surcada por titulares de noticias que hablan de la violencia y la corrupción en el país. Un buen trabajo expresivo al buscar una imagen que totalice un punto de vista acerca de los tiempos que vivimos.
¿Y tú ya te sacaste la foto? (Carmen Jacobo / Mixta sobre madera. 100 X 80 cms. / 2009)
Otro buen trabajo, que no pierde de vista la mirada crítica, es esta apretada composición de ritmos que han sido cifrados a partir de un tablero en el que predominan fotografías de adelitas revolucionarias. El título (Y tú ¿ya te sacaste la foto?) juega irónicamente con cierta frase publicitaria del Instituto Federal Electoral... ese que mantiene en pie a un sistema de partidos que desde hace unos buenos quince años sirve exactamente para dos cosas, dada la paulatina y constante uniformidad de intereses que ha disuelto las distancias reales, de fondo, que alguna vez distinguió a las diferentes facciones partidistas de la política nacional. Una imagen exigente, que invita a la ciudadanía a dejar de lado las pantuflas y pasar a la acción.
Sin título (Jared Jiménez González / Acrílico y paliacate sobre tela. 61 X 80 cms / 2010)
Pero a la hora del zarpazo irónico, probablemente nadie le gane en esta colectiva a Jared Jiménez y su mixta Sin título, pero a la que no cuesta ningún trabajo darle uno. La imagen, desenfadada y directa, muestra la silueta de la República Mexicana. En el área correspondiente al Golfo de México hay una brújula (probablemente para aquellos que necesitan encontrar un norte), del lado derecho, en el área correspondiente al océano Pacífico, aparece la silueta de un jinete revolucionario y, pendiendo debajo del bastidor del cuadro, hay unos calzones holgados en espera de alguien que tenga el suficiente ánimo y coraje para ponérselos. La obra (que también le guiña el ojo a la bandera nacional al establecer zonas correspondientes a las tres franjas del lábaro) muy bien podría titularse "sin calzones" o establecer cualquier otro juego similar con la imagen de una sociedad que necesita definirse ante las sombras que recorren al país.
Sin título (Colectivo Arte no domestikado / Stencil y sticker sobre madera. 122 X 200 cms / Sin fecha)
Probablemente todos las han visto: son las pegatinas que durante los últimos dos años han ido apareciendo de manera sistemática en diferentes puntos del centro histórico de Morelia e incluso en zonas de la periferia de la ciudad. Viñetas, caricaturas y dibujos que, ya desde cierto desenfado kistch o desde muy combativas soluciones gráficas, interrogan a la realidad, interpelan al transeúnte y reclaman la atención de quien las mira, en ocasiones con demandas muy urgentes. Los trabajos (que son, sólo parcialmente, los que aparecen en las seis fotos arriba de estas líneas) son obra de un colectivo anónimo -y que conservó su anonimato en esta muestra-, el cual participa con una selección de materiales que son una bocanada de aire fresco por su irreverencia y por su puntería crítica en contextos que van de lo nacional a lo local.
Ludismo e inteligencia son sus rasgos definitorios, como se puede apreciar en la selección fotográfica. He aquí una estrategia artística genuinamente popular y que tiene el plus de comprometerse sin caer en el panfleto, gracias a su saludable capacidad de no tomarse en serio (la cual es, paradójica pero inevitablemente, la mejor forma de ser absolutamente seria). Una iniciativa sin desperdicio.
The Frag (Edelberto Díaz Martínez / Óleo sobre tela. 90 X 60 cms / sin fecha)
Porque muchas veces la ceguera no es sólo física, la ceguera nace por la ambición al poder / Luis Alberto Rojas / Acrílico sobre tela. 60 X 40 cms / 2010)
Viva México o los todavía del pueblo (Laura Andrade / Mixta sobre madera. 71 X 60 cms. / 2010
Con un poderoso contraste entre los planos de color que surcan su superficie, acotando un apretado ritmo de trazos cortos y dinámicos, y las líneas que delimitan estáticamente a los tres personajes protagónicos, la mixta Viva México o los todavía del pueblo, de Laura Andrade es otro de los trabajos que interroga críticamente al espectador en torno a la pertinencia y recurrencia de personajes a la vez históricos, icónicos y cotidianos.
Poder (Ana Sofía Serrano / Grafito y pluma de gel.43 X 32 cms / 2009)
¿Libertad? (Jesús Naranjo / Litografía en lámina. 42 X 25 cms. /2010)
Libertad en éxtasis (Daniel Herrejón L. “Arck” / Óleo sobre madera [fragmento]. 180 X 50 / 2010)
Ira (Antonio Sustaita Aranda / Talla en madera de aguacate. 48 X 50 cms / 2010)
Desde los terrenos de la escultura, Antonio Sustaita propone Ira, una talla en madera cuyo tema tiene de nueva cuenta una definida veta social. Rostros vociferantes surcan la superficie de una cruz que se arquea caprichosamente (un poco, quiero inferir, como se distorsionaba el personaje de El grito en el célebre óleo de Edvard Munch). Si esto es realmente así, el homenaje se da la mano con la relectura de una forma muy apropiada, ya que lo que era intimismo dramático en el lienzo del artista noruego aquí adquiere una nota trágica de explícita dimensión social-colectiva. Una talla notable.
¿Quién mató a Pollete? (Jesús Moreno / Acrílico sobre tela. 100 X 80 cms / 2010)
Jesús Moreno (ex integrante de lo que hace más de una década fue el colectivo La Pura Neta), presenta el acrílico ¿Quién mató a Pollete?, que solamente puede acudir al humor grotesco para brindar una caricatura de la ya de por sí caricaturizada realidad nacional de nuestros días. Con un sarcasmo infinito, Moreno deforma las figuras, ventila espectros, exhibe pulsiones. Nada es serio en la tragicomedia nacional.
Desnuda (Pablo Belistáin / Talla en madera. 18 X 12 X ? CMS. 2010).
EN VIDEO / Aspectos de la inauguración
Poemario de Leopoldo González Quintana
Rituales del insomne
La portada del segundo poemario publicado del autor Leopoldo González Quintana.
La presentación se realizó en el Aula Mater del Colegio de San Nicolás de Hidalgo, donde el material recibió los comentarios de los poetas Antonio Mendiola y Miguel Ángel Toledo. Al término de la presentación (no conseguí llegar antes, estaba en el Centro Cultural Clavijero, en la última sesión del encuentro sobre lenguajes del arte contemporáneo), entrevisté tanto al autor como a los comentaristas, tal como aparece en el video debajo de estas líneas.
EN VIDEO / Tres entrevistas
Sólo para concluir, reproduzco un poema de cada uno de los tres apartados del libro.
Alba entre dos tiempos (de El insomnio creador)
A la orilla de un tiempo en guga nos sentamos a pensar en voz baja los cambios de estación, lo que dice entre dientes el reloj en la prisa mortal de la hora más alta.
Agitación bajo todos los cielos crispa el paso de un siglo cansado de ser el eco.
Todo se agrieta y cae en todas partes y sin remedio muere algo de cada uno en esta danza macabra de las horas que alguna vez tuvieron lumbre antigua.
Nos detenemos un poco, a interrogar por qué en el vuelo del instante estamos más solos, por qué la angustia de sabernos sin paraíso y sin Dios, por qué la flor es flor en agonía en el aire descompuesto de la industria y sus juegos de fantasmas.
El agitado azar de estos días, obligatoriamente incierto como un viaje clandestino al centro de la noche, no es libreta de apuntes del memorioso ni cofre de antigüedades: tritura horas y tiempo en los dientes de la palabra adiós, afila una lenta certeza de agonía en imprevistos golpes de acontecer, dibuja una felicidad provisional en el desconsolado gesto anónimo de rostros conocidos, pernocta en cristales de sol deshabitados ya de la húmeda soberanía del suspiro.
Pesa el tiempo. Pesa la palabra tiempo en espiral de alas. Pesa el sonido tiempo aquí, en las manos metálicas del alba.
Necesitamos amansar un poco más el aire, reducir las cortezas del insomnio y que el reloj marque las 6 a.m. al son del mediodía para que la paciendia de las horas vaya sin prisa al funeral de los instantes muertos.
5 (de Soliloquios del insomne)
En el insomnio, donde más duelen las preguntas que oscuramente formulamos, alguien batalla con su sombra y, sin sentirlo, resbala hondo hasta caer al sueño.
Andante (de Luz vertical)
Bajo los viejos encinos, en la estación del polvo, siempre alguien nos olvida.
Bajo los viejos encinos, en la estación del polvo, alguien habla con su sombra.
Centenario natal del poeta
Homenaje a Miguel Hernández
Con un programa de danza, música y poesía, el último día de noviembre se conmemoró en Morelia el centenario natal del poeta español Miguel Hernández. La actividad se emprendió en el Centro Cultural Universitario, a cargo de Gisela Barajas, Rocío Guzmán y el dueto de Marina y Mariano.
En pocos poetas como en Miguel Hernández vida y poesía han estado tan entrelazadas. El pastor de cabras valenciano que nació en 1910 en Orihuela fue desbordado muy pronto por una pasión poética que potenció todas las demás pasiones de su vida: una vida de apenas 31 años, arrebatada como tantas otras por los furores de la Guerra Civil española. Lo cierto es que en los años que le tocó vivir a Hernández sólo se le conocen dos ocupaciones: la de pastor del ganado de su padre y la de poeta. La primera lo enraizó con las verdades elementales de la tierra, pero la segunda lo condujo a un anchuroso mundo intelectual con los artistas de la Generación del 27, esa gallarda camada que incluyó a autores del calibre de Max Aub, León Felipe, Lorca, Rafael Alberti, Pedro Salinas, Jorge Guillén, Dámaso Alonso, Luis Cernuda, Vicente Aleixandre, Manuel Altolaguirre y José María de Cossío, entre otros. Socialista convencido, la crisis en ascenso para la España que a partir de 1934 se debatía entres los coletazos de la Primera Guerra Mundial y los anticipados alientos de la Segunda, ella misma envuelta en los conflictos y contradicciones de la Segunda República, lo condujo a simpatizar activamente con el bando de los Republicanos y a emprender todas las formas posibles de propaganda a su favor. Al término de la guerra (que concluyó con la rendición incondicional de los vencidos y con una dictadura franquista que fue implacable contra sus adversarios), Hernández encontró la muerte por enfermedad en las mazmorras insalubres del régimen, envuelto por el halo casi legendario de la anécdota fúnebre según la cual fue imposible lograr que su cadáver, consumido por la neumonía, la tifo y la tuberculosis, cerrara los ojos.
Con el título Del amor y de la vida, la velada incluyó la lectura de una docena de poemas de Hernández y un programa musical que recorrió los ámbitos de la Trova, la canción de protesta y otros géneros propios de la segunda mitad del Siglo XX. Hubo asimismo intervenciones de danza a cargo de Rocío Guzmán.
El video, debajo de estas líneas, recoge tres momentos de la velada.
Periodista de cultura. Vive, ama, trabaja, juega y a veces duerme en Morelia desde 1986. Ha sido integrante de los equipos fundadores del extinto vespertino "Buendía" (1990) y del diario "Cambio de Michoacán" (1992). Ha escrito en la sección de cultura de "El Financiero" y en las páginas de "La Voz de Michoacán" en tres periodos (1986-87, 1994-2000 y 2002-2009). Ha procurado especializarse en teatro, artes visuales y cine. Desde 2009 optó por abandonar los medios impresos y abrió el blog poliedrodigital.