Función en El Rincón de los sentidos

Cumple 50 representaciones

La pieza Round de sombras




Recién separados, el bioquímico Andrés Belaunzarán (David Hurtado) y la ejecutiva bursátil Julia (Aidet Fuentes Mapourmé) se reúnen una noche en la casa que compartieron. Él la ha invitado a cenar y durante el encuentro se muestra obsequioso, atento: busca una reconciliación. Ella, en cambio, se resguarda detrás de una calculada armadura de frialdad y sarcasmo por la que resbalan los intentos de Andrés en pos de empatía.
La cena se desarrolla con intensidad, entre diálogos que transitan activamente de las confidencias al enfrentamiento y al reproche mutuo. A través de ellos podemos reconstruir la historia de los personajes y, sobre todo, la naturaleza del momento que están compartiendo: una vez perdido el amor y con las heridas frescas y abiertas, no queda más que revolcarse entre los escombros de la intriga, el entredevoramiento mutuo y la desidealización.
Así: agria, irónica, de momentos dolorosos y un final contundente, Round de sombras hace de sus dos protagonistas ejemplares perfectos para la vivisección del desencanto, de los egoísmos, de los celos y de la culpa, pero sobre todo, permite la vivisección del amor como un duelo de poder.
Y en ese duelo cada uno de los enamorados, en nombre del amor, buscará (y logrará) la cruel destrucción del otro.
Un texto amplio, dedicado a la temporada de estreno de esta pieza, se puede visitar en este enlace, que incluye un video a la primera versión del ejercicio, ofrecida en el CEDART Miguel Bernal Jiménez.


Originalmente, este trabajo duraba unos treinta minutos (un acierto, pues la economía de tiempo quedaba al servicio de la intensidad del contenido. Además, no debe olvidarse que Round de sombras es apenas una de las tres piezas de un tríptico).
Sin embargo, para participar en la Muestra Estatal de Teatro de 2009, que solicitaba trabajos de una duración mínima de 50 minutos, el equipo de Silencio Teatro optó por elaborar, a modo de experimento, una “segunda vuelta” repitiendo la pieza, pero invirtiendo los roles de los personajes (Julia es la laboratorista introvertida que invita a cenar a Andrés, el empleado bursátil y es ella la que finalmente desfigura el rostro de su compañero).
La idea, surgida al amparo del taller de dirección impartido en Morelia, dentro de las actividades previas de la muestra, es buena, ya que pone en perspectiva el rol de cada personaje y, sobre todo, introduce una variante para calibrar las reacciones del público ante una tipología femenina distinta.
La función del miércoles, en el café El Rincón de los Sentidos, ha tenido sus bemoles, ante todo porque ha debido medirse al entorno propio del teatro-bar, que no garantiza el control de todos los elementos implícitos en la puesta y ha debido ajustarse a los distractores e imponderables propios de un foro de ese tipo. Con todo, los resultados han valido la pena, como se puede ver en el siguiente video.


Propuesta del grupo Contrapeso

Zapata, de Magdaleno:

la lógica de la traición

Algunos aspectos de la puesta en escena en dirección de Roberto Briceño, ofrecida a fines de enero en el foro La Bodega, en Morelia.

Del 25 al 29 de enero se presentó en Morelia, en el foro teatral La Bodega, de la Secretaría de Cultura, el auto trágico Zapata. La puesta se basa en la dramaturgia original de Mauricio Magdaleno y en dirección de Roberto Briceño. El texto fue seleccionado a fines de 2009 por la agrupación teatral Contrapeso para sumarse a una serie de actividades escénicas relacionadas con las conmemoraciones del bicentenario de la independencia y el centenario de la Revolución Mexicana.
En un primer momento, hacia marzo de 2010, el trabajo se presentó con el formato de una lectura dramatizada, en el ya extinto foro El Refugio del Juglar y varios meses después fue estrenada la versión escénicamente completa, que en su momento no pude ver.
Ahora, la temporada cumplida a fines del mes pasado me permitió al fin conocer la versión definitiva de la adaptación de Contrapeso.

Dividida en dos actos, Zapata formula un estudio de la traición como la gran clave que explica muchos hechos de nuestra historia. Esta propuesta se ocupa de tres momentos clave para el destino final de Emiliano Zapata, distribuidos entre 1917 y 1919.
En el primer tiempo vemos cómo, al seno del ejército suriano, los líderes de la bola cuestionan la lealtad del profesor Otilio Montaño, uno de los luchadores más veteranos del movimiento e integrante de la cúpula zapatista. Desilusionado por la violencia y la anarquía propias de toda guerra y en pos de soluciones diplomáticas, Montaño ha entrado en arriesgados tratos con el enemigo, colocándose al filo de la lealtad.
Entre el cariño que le guarda Zapata y los duros cuestionamientos de su propia gente, el general Montaño terminará por ser fusilado (tras el incidente de la revuelta en Buenavista de Cuéllar).
En el segundo tiempo de la puesta en escena, ubicado dos años más tarde, vemos cómo se desarrolla la emboscada contra Zapata que ha sido planeada por el general Pablo González, la cual es emprendida por el muy joven y ambicioso general gonzalista José María Guajardo, a la sazón de apenas 27 años de edad, quien se gana la confianza de los revolucionarios y conduce a Zapata, ya cuarentón, al lugar de su sacrificio.
En el tercer tiempo, consumado el crimen en Chinameca, el general Guajardo celebra el éxito de su operación y sueña con los beneficios que espera recibir, absolutamente ciego al destino que le aguarda a él mismo (murió fusilado un año más tarde, luego de abandonar las filas de Carranza para declararle su lealtad a Álvaro Obregón).
Para quienes deseen abundar o repasar un primer texto, aún válido, acerca de esta puesta, pueden visitar el post que publiqué el 25 de marzo en este mismo blog pulsando este enlace.


Mientras, la versión definitiva de Zapata, a cargo de Contrapeso, tiene sus aciertos y sus puntos débiles. De los primeros sobresale la escenografía, que se puede valorar bien en el video que acompaña a este material. De los segundos, algo ha ocurrido que no ha permitido que actoralmente la puesta vaya más allá de los (muy buenos, eso sí) resultados que se alcanzaron durante las presentaciones del trabajo como una lectura dramatizada.
Hay sus matices, claro. La actriz Metzery Jacobo, quien interpreta a Remedios, la compañera del caudillo, ha mejorado sustancialmente y su personaje convence. Sin embargo, los demás parecen haber encontrado difícil remontar los hallazgos que ya estaban prefigurados en la lectura de hace un año, entre ellos el personaje (nuevo) desarrollado por / para la actriz Sheila A. Rodríguez, que ha pasado de ser una mera narradora anónima e impersonal, a encarnar una coronela.
Pero el trabajo aporta reflexiones valiosas sobre la lógica que ha predominado en las diferentes luchas de poder y de transformación social en México y tiene, indudablemente, una vigencia real en los tiempos que vivimos.

Taller de "Hom-tah": Rocío

Díaz en el Museo del Estado

Rocío Díaz interpretando una improvisación al Hom-tah durante la presentación del taller que se emprende esta semana en el Museo del Estado, por las tardes, a partir de las 17:00 horas

La videoasta, fotógrafa y compositora moreliana Rocío Díaz imparte en el Museo del Estado un curso-taller dedicado a la confección de hom-tah, un instrumento de viento, de origen precolombino, que se elabora con el quiote de la planta del agave.
Rocío Díaz emprendió este lunes una conferencia y demostración del Hom-Tah, que ofrece una sonoridad profunda, como la de las caracolas o la de otros instrumentos aborígenes como el "didgeridoo" australiano.
El taller da continuidad a un proyecto emprendido por la autora en el Centro Mexicano para la Música y las Artes Sonoras CMMAS, en Morelia, en el cual desarrolló un proyecto de grabación y experimentación sonora para la difusión y conservación del Hom-tah.
En su conjunto, ese proyecto tiene como objetivo difundir, recuperar, preservar e integrar a la vida cotidiana la práctica del Hom-tah. Este instrumento, también conocido como huaje, bocina, corneta purépecha o trompeta maya, está hecho de quiote de agave seco y quemado por dentro ó carcomido por termita. Para tocarlo, se utiliza la técnica de la respiración circular, que es la misma que se utiliza en el instrumento aborigen australiano "didgeridoo" y, en general, en todos los instrumentos de viento.
Durante esta semana, a partir de las cinco de la tarde, todos los días está sesionando el taller gratuito, en el que se prepararán quiotes para convertirlos en instrumentos musicales.
En el video, aquí abajo, aspectos de la presentación en Morelia.

Derecho Cultural, sesión

de coloquio en Morelia

El doctor Bolfy Cottom durante la apertura de la sesión del seminario.

Para concluir las actividades emprendidas en 2010 e interrumpidas por el clima de violencia e inseguridad que vivió Michoacán a finales del año pasado, esta semana se emprendió en Morelia la última sesión de trabajo correspondiente a la segunda reunión del coloquio Derechos Culturales en Michoacán, aproximaciones a su estudio, que se realiza en la División de Estudios de Postgrado de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la UMSNH. La actividad tiene como marco el curso-seminario Historia de los Derechos Culturales.
La sesión, que debió celebrarse originalmente el jueves 9 de diciembre de 2010, se conformó por dos mesas de trabajo en las que se presentaron las ponencias “De la construcción al reconocimiento de la identidad cultural en el texto constitucional mexicano” (María Isabel Domínguez Herrera), “La fotografía como medio para proteger la memoria histórica michoacana” (Andrea Janet Serna Hernández), “Breves notas sobre la imprenta en la Nueva España” (Gabriela Ponce Báez), “El derecho a la difusión de la memoria oral como identidad de los patzucarenses a través del cuentacuentos” (Gabriela Arellano Molina), “La educación como derecho cultural” (Yadira Espinoza Suazo) Y “Análisis teórico de los derechos culturales” (Indhira Karina Sánchez Sepúlveda).
En el curso seminario participan 14 académicos procedentes en su mayoría de las facultades de Derecho y de Economía de la UMSNH, quienes preparan sus tesis de maestría y se internan en la asignatura, relativamente reciente, de los Derechos Culturales.
El seminario cuenta con la asesoría del doctor Bolfy Cottom, quien es investigador de la Dirección de Estudios Históricos (DEH) del INAH, maestro en Derecho Constitucional y Administrativo, así como catedrático de dichas materias en la Escuela Nacional de Antropología e Historia y en la Universidad Nacional Autónoma de México.
El presente post incluye cinco clips de video que registran lo esencial de las participaciones de la primera de dos mesas de trabajo.
Las intervenciones documentadas corresponden al doctor Cottom (en la apertura de la jornada y en las conclusiones a la primera mesa), así como a María Isabel Domínguez Herrera, Andrea Janet Serna Hernández y Gabriela Ponce Báez.

Palabras de introducción en el coloquio Derehos Culturales en Michoacán, realizado en la división de postgrado de la facultad de Derecho, en Morelia.

Durante el inicio de la jornada de trabajo, el doctor Cottom recordó que la del derecho cultural es una temática prácticamente inédita en nuestro país, aunque que ha tenido un fuerte auge en organismos internacionales como la OEA y la UNESCO, así como en otros estados nacionales. El resultado de este estado de cosas es que “en México, los interesados en este campo nos hemos tenido que nutrir teóricamente de las realidades de países como España y Argentina, donde la asignatura del derecho cultural es un importante tema de estudio permanente”.
“A partir de ahí, la idea del seminario que se emprende en Morelia consiste en responder al reto de cómo construir nuestra propia experiencia teórico conceptual y no vivir dependiendo de un colonialismo conceptual”.

Intervención de Isabel Domínguez.

El especialista explica que, partiendo desde la base de un concepto núcleo, lo que el seminario trata de hacer es revisar lo que ha sido la historia institucional y aquella relacionada con formas identitarias y con expresiones culturales, “a fin de que ese ejercicio nos lleve en alguna medida a tener una idea de lo que significaría en concreto el derecho cultural”.
Reconoció que esta es una temática sumamente compleja, ya que “en abstracto se plantea muy bien e incluso se resuelve bien en términos teóricos, pero al momento de tratar de darle contenidos y de aterrizar lo teórico es donde comienzan las complicaciones, ya que no es solamente un desafío intelectual, sino un desafío de metodologías, de construcción de categorías, etcétera”.

Participación de Andrea Serna.

Por esta razón consideró que es mucho más valioso el trabajo que se emprende en este seminario, a partir de los ejercicios que emprenden los 14 participantes, ya que se trata de transformar toda la parte teórica en una parte teórico-práctica que a mediano y largo plazo pueda formular propuestas a la autoridad para afrontar a las situaciones que se viven en materia de derecho cultural.
“En la medida en que más gente esté formada y sepa lo que esto significa, habrá más elementos de participación y un espectro más amplio que pueda nutrirnos para orientar mejor el criterio de las autoridades”, ya que los asuntos relacionados con el derecho cultural plantea problemas que no pueden ser resueltos únicamente a nivel del gobierno federal, sino que tienen que ver con los gobiernos locales y, sobre todo, con la participación social.

Exposición de Gabriela Ponce.

Hacia el término de esta sesión del seminario, el doctor Cottom acentuó ante los participantes que “uno de los desafíos que tenemos es que estos temas que ahora se presentan podamos transformarlos en proyectos, de tal manera que lleguemos a una propuesta teórica de cuáles serían los derechos culturales michoacanos de una manera muy concreta, muy específica, con todo el sustento teórico, sociológico, antropológico, etcétera”, a fin de colaborar a desarrollar a una protección razonada y organizada del patrimonio.
En otro momento puntualizaría que estas acciones son prioritarias. “La situación es muy dramática porque no hay una política de Estado en materia de cultura; hay una crisis en los paradigmas que orientaban dicha política de Estado y nos encontramos además en un contexto de globalización y de crisis del concepto de Nación, que está siendo absorbido por un contexto mercantilista de regulación del capital, en donde todo es visto y valorado desde la perspectiva económica. Y si somos conscientes de que las actuales instituciones nacieron en un contexto distinto, cuya vocación era nacionalista y donde la existencia de los bienes era fundamental en la identidad cultural, reconoceremos que ahora, en este momento, todo eso ya no le sirve al sistema, a la estructura que empieza a construirse”.

Conlusiones a la primera mesa, por Bolfy Cottom
Erase una vez... / Carolina González Medina


Boca de cereza


A.M.O.R.

Hijos de su tiempo (pues ¿qué belleza clásica puedes encontrar en una sociedad post-posmoderna en abierto proceso de descomposición interna, como la nuestra?), los irreprochables óleos de Carolina González ofrecen ante todo un curioso viraje al espíritu romántico que los habita, parcialmente enmascarado en una postura kitsch.
Yo ignoro si la autora se haya deslizado deliberadamente en la trayectoria que voy a sugerir en este párrafo, pero la primera impresión que me produjo esta colección de retratos fue la de un profundo sentimiento de ironía contra esos populares óleos decorativos en los que aparecen niños o payasos con una furtiva lagrimita rodando por sus mejillas. Supongo que todos los han visto y saben a qué me refiero. La observación la formulo como un halago. La autora emplea una paleta de colores directos, fuertes, primarios; con ellos revisita algunas de las imágenes más emblemáticas del sentimentalismo barato (conejos de peluche, payasos mustios, etcétera), pero toma todo el empalagoso melodrama de esos tópicos y lo revierte a través de lo grotesco, de lo cruel y de lo irónico. El resultado es una colección de lienzos de una potencia vehemente, vibrante, que en sus momentos más intensos rozan sin cortapisas el horror.

Brian Warner

Es indudable que sólo en un momento como el actual sería posible una manifestación como la que nutre los contenidos de Erase una vez…
Por confrontación y contraste, los óleos A.M.O.R. y Primera cita son probablemente los mejores ejemplos del espíritu que anima a esta exposición.
En A.M.O.R. aparece en el lienzo una figura ajada, prematuramente avejentada, de rostro deforme, llena de cicatrices y de llagas abiertas. La presencia repta cual zombie sobre un gatito blanco en medio de una atmósfera enrarecida, de mazmorra, donde los claroscuros ensombrecen y acentúan todavía más la asfixiante circunstancia.
En Primera cita una pequeña niña de párpados hinchados y enrojecidos posa para la foto sentada al lado de un grotesco personaje cuya sonrisa es en realidad una cicatriz, pero el elemento verdaderamente inquietante de esta estampa es la figura del diminuto gatito de inmaculado blanco que el monstruoso personaje de agresivos atuendos rojos lleva en el brazo (la corrupción de la inocencia).
Así pues, el placer por lo grotesco representa, en Érase una vez… una forma de protesta.
Carolina González saca el aguijón y se lanza a asaetear todo el glamour y todo el sentimentalismo que halla en lo cotidiano para develar lo que hay debajo de las formas relamidas de todos los días.
Por eso pienso que no es gratuito, en este sentido, que uno de los personajes que aparecen en las obras de esta exposición sea Marilyn Manson. Como Manson, Carolina se bate contra los espectros de la doble moral (en el caso de Manson era inevitable, dadas sus experiencias en la ultraconservadora Heritage Christian School de los años setenta donde sus padres lo refundieron a estudiar; pero en el de Carolina también, dados los hiper intoxicados escenarios que vivimos).

Caperuza del bosque

Así pues, he aquí, en los 13 lienzos de la exposición, un anecdotario de sensaciones e improntas oscuras para las que caben casi todos los adjetivos: espanto, obscenidad y, desde luego, peligro. Pero sería tonto quedarnos en la mera apariencia exterior, porque lo que vemos es Erase una vez… es una colección de monstruos internos.
Atenta a la cultura de la que ha abrevado junto con su generación, todos estos monstruos que nos ofrece Carolina fluyen a partir de referencias que nos han legado el cuento de hadas tradicional (como en el óleo Caperucita Roja), pero también los medios masivos de comunicación de nuestro tiempo: la música (Marilyn Manson), el cine (el Freddy Krueger de Pesadilla en la Calle del Infierno, la Heather de El proyecto de la bruja de Blair), la televisión (el asombroso parecido del personaje de El camerino de mamá con Montgomery Burns) e incluso las leyendas urbanas.
Sin embargo, aunque las referencias han sido tomadas de ámbitos como estos, Carolina González ha emprendido la esencial operación de interiorizarlas y cargarlas de lecturas singularizadas y, por tanto, novedosas. Ya sea caricaturizándolas, ya ironizando sobre ellas o presionando contrastes metafóricos. En todos los casos les devuelve a esas presencias el papel de entidades que moran (especialmente hoy) en la intimidad más inmediata de nuestra imaginación, como la espuma o la escoria de materiales internos en estado de fermentación.

Conejote

He aquí, pues, imágenes que nos persiguen y que nos desafían. La naturaleza de ese desafío es muy precisa. Al enfrentarnos a estas visiones Carolina nos recuerda, simplemente, que a las imágenes, como a las palabras, no hay que tenerles miedo; no están allí para asustarnos (aunque puedan rozarnos con su espanto) sino para llamarnos a entenderlas. Este es uno de los valores que yo más recupero de esta tortuosa y temperamental exposición. A fin de cuentas, lo que hace Carolina es preguntarse / preguntarnos cómo son nuestros monstruos. Es importante saberlo y para ello es preciso exhibirlos a la luz. Sólo así podemos empezar a saber lo que necesitamos acerca de ellos: describir su forma, su color, su dimensión, sus expresiones.
Esta exigencia de conocimiento, de la cual da cuenta cada uno de los óleos de esta muestra, es el acierto fundamental de algo que, de otro modo, no pasaría de ser una chocante colección de figuraciones grotescas.

Enojo azul


El camerino de mamá


La primera cita

Niña con cicatriz

Espejo y ventana de los horrores cotidianos del presente, Erase una vez… es un campanazo, una llamada de atención hacia las derivaciones monstruosas que conformamos todos los días a partir de nuestra forma de vivir y de las configuraciones de la época que (para bien y para mal) nos ha tocado. Es cierto. Basta lanzar una ojeada alrededor para confirmar que “el caos y la monstruosidad se han sentado con nosotros a la mesa y cenan familiarmente con nosotros”. Somos sus hijos, sus padres, sus amantes y hermanos.
Estas formas corruptas de alteridad proyectan en nosotros sus luces y sombras como las manifestaciones más directas de alienadas víctimas y victimarios indiferenciados en la cultura de una postmodernidad en crisis.
Una exposición que proyecta algunos de los más íntimos deseos de nuestro siglo cruel, a la vez anestesiado y sobre-estimulado, develando como una certeza lo que hasta poco antes sólo fue la sospecha de que todas estas monstruosidades palpitantes y vehementes no son sino una sucesión de fracasos, tal como lo dicta insidiosamente la cultura de la muerte que se empeña en marcarnos con su sino.

Osuridad

Pucheritos




La asociación civil Cooperación Sociedad y Arte (COSA) dio a conocer este jueves la convocatoria para la tercera edición del Festival de Arte de la Tierra Volcán Paricutin, que es uno de los proyectos que este año recibe financiamiento por parte del Sistema Estatal de Creadores de Michoacán. El documento está dirigido a artistas residentes en Michoacán, a los cuales invita a presentar proyectos para participar en el Tercer Festival de Arte de la Tierra Volcán Paricutin, proponiendo ejercicios plásticos en el paisaje (instalaciones, ambientaciones, arte sonoro, performance, happening, etc.) bajo los siguientes lineamientos:

1. Se seleccionarán 3 participaciones de artistas residentes en Michoacán.
2. Se puede participar en individual o en colectivo (no siendo mayor a 3 personas)
3. Las propuestas deben estar encaminadas al paisaje formado por la lava, siendo el camino de piedras el espacio físico que se intervendrá.
4. Las propuestas deben ser pensadas para hacerse con materiales biodegradables, preferentemente del mismo lugar, o bien comprometerse a limpiar y retirar todo el material que pueda agredir al ecosistema del lugar.
5. También se pueden hacer propuestas que tengan como eje la interacción con la comunidad y tomar al espacio público como soporte de la propuesta.
6. Las propuestas deberán llevarse a cabo en el periodo que comprende la residencia artística (25 de abril al 4 de mayo del 2011) y los seleccionados se comprometerán a explicar y permanecer al tanto de sus piezas los días del festival (5, 6 y 7 de mayo del 2011)
7. A las propuestas seleccionadas se les cubrirá lo referente a materiales y herramientas, y a los artistas la residencia en el campamento.
8. Cada artista deberá llegar por sus propios medios hasta la comunidad de Angahuan y permanecer allí durante el periodo de residencia y festival.
9. Las propuestas serán recibidas vía correo electrónico y deberán contar con la siguiente información (en agregado, de preferencia capturada en word 97 o en formato PDF):

9.1 propuesta plástica
9.2 calendario de trabajo
9.3 lista de materiales y herramientas
9.4 curriculo vitae
9.5 copia de identificación oficial (IFE de preferencia).
9.6 Un portafolio de imágenes con obra reciente

10. La convocatoria queda abierta desde el día de hoy y hasta el día 5 de febrero del presente año a las 20 :00 horas (tomado en cuenta la fecha de envío que marque el correo electrónico) Las propuestas deberán ser envíadas a la siguiente dirección electrónica: festivaldeartedelatierra@gmail.com
11. No se aceptará ninguna propuesta que llegue después de la fecha de cierre.
12. Los resultados serán comunicados de manera personal a los seleccionados a la brevedad posible.

Cualquier duda o aclaración a la presente puede ser consultada al correo electrónico: festivaldeartedelatierra@gmail.com


Ese instante. Políptico sobre papel tapiz

Aquel emblemático horror al vacío que definió el espíritu del barroco hace ya varias centurias se ha transformado en Tapicería: Camuflaje en un permanente telón de ruido que es la antítesis de lo barroco: no anula el vacío, lo alimenta. No aporta significados singularizantes, establece estándares. No individualiza, conspira para anegar toda presencia de un Yo en la indistinta marea de lo general.
Esto es así porque los ritmos uniformes e impersonales de los diferentes diseños de papel tapiz que sirven de soporte y fondo a los óleos de Angélica Sánchez en esta exposición devienen una maraña que busca anular la forma y que intenta destruir el espacio necesario para su existencia. No lo consigue, desde luego… o dejaría de ser pintura. Pero esta permanente tensión entre uniformidad y forma (es decir, entre los ritmos muertos, reiterativos, onanistas de los fondos, y la voluntad de ser implícita en las presencias que los habitan), es el conflicto que da sentido a los contenidos de la muestra.
Tapicería: Camuflaje fue inaugurada el martes 11 de enero en la Arcada Mayor de la Casa de la Cultura de Morelia y es la primera exposición abierta en la capital michoacana en este 2011.
La muestra ha llegado a Michoacán luego de una temporada de exhibición, el año pasado, en el Museo de Arte Contemporáneo Número Ocho (el llamado MAC 8 de Aguascalientes). Previamente, una de las obras que integran la muestra ganó el segundo lugar en la III Bienal Enrique Guzmán, también en Aguascalientes.


Ausencia. Óleo sobre tela.

Se trata en total de nueve trabajos (entre ellos dos polípticos: Siete días y Ese instante), a los que acompañan, como objetos, una bolsa y un saco, ambos confeccionados con tapiz estampado, y un sofá forrado del mismo material.
A partir de lo anterior, Angélica Sánchez se aproxima a uno de los temas más universales en la cultura occidental: el de la enajenación que lleva al hombre a asimilarse a la masa, a convertirse en objeto, a despersonalizarse, es decir a perder su individualidad.
El del hombre-objeto, es decir: el de aquel que en todo se ciñe a lo que le dictan reglas e impulsos exteriores, ajenos a su voluntad y a su capacidad de decisión, es un tema que ha preocupado a distintos pensadores casi desde el nacimiento de Occidente. Ya recurre en las ideas de Diógenes de Sinope y desde allí lo podemos seguir hasta Karl Marx, con diversos puntos intermedios. En todos los casos, la tesis fundamental es que un hombre enajenado no es realmente un individuo, sino la mera apariencia de un ser humano.
En este sentido, la propia autora, en entrevista, diría: “Hago referencia a la tapicería por el lado de los objetos. Cuando las personas perdemos la esencia nos volvemos objetos. Yo creo que todos venimos aquí a ser algo, algo más importante. Pero el hecho es que lo habitual es que muchas personas pierden la esencia por el compromiso de pertenecer, de ser parte de gustos, ideas o esquemas masivos. A mí me parece que eso no es alternativa”.

Origen. Óleo sobre tapiz.

Acerca de las técnicas y soportes empleados por la autora, hay que decir de entrada que el trabajo sobre tapiz no es nuevo, aunque Angélica Sánchez sí le da al material una significación exclusivísima.
Basten unos ejemplos para hacer esto más evidente.
El gran clásico en esta combinación es La Partie de pêche des amoureux (Jean Miró, 1965), un óleo sobre tapiz de 150 x 200 centímetros que pueden conocer en este enlace a una página italiana, y en el cual el genial barcelonés creó una de las tensiones más extraordinarias entre el tema clásico estampado en el soporte original y sus libres trazos sobre el motivo.
Desde esta referencia, pertinente para el caso de hoy, el trabajo sobre tapiz tiene referentes importantes en diferentes latitudes.
Pensando en nuestro hemisferio vale la pena recuperar al peruano Aarón López, cuyo Kevin, retrato de un niño de diez años, es un sobresaliente ejemplo en términos de propuesta, al hablar de violencia, marginalidad y otros padecimientos sociales que nos son comunes.
Por otro lado, desde derroteros opuestos, absolutamente de ornato, una solución más que es prudente citar la brinda el chileno Nicolás Olivares, que se puede ver aquí.
En lo que atañe a México, importa recuperar al chihuahuense Andrés G. Valenzuela como uno de los cultivadores de esta técnica, de cuyo quehacer se puede ver un ejemplo en este enlace que conduce a su óleo sobre tapiz Inocencia (1998):
Pero, sin ir más lejos, aquí mismo, en Michoacán, no olvidemos que una de las obras incluidas en la VII bienal nacional de pintura y grabado Alfredo Zalce, en 2009-2010, fue el Acrílico sobre tapiz Mass media (2009, 78.5 x 126 cms.), del moreliano Favio Martínez García, que pueden revisitar en este post y que muestra afinidades explícitas con la manera en que Angélica echa mano del mismo soporte.


Siete días parte III, del políptico sobre tapiz Siete días.

Así pues, Angélica Sánchez aporta aquí su grano de arena a una línea en laque telas estampadas se incorporan al discurso de una propuesta visual. No pretende haber descubierto el agua tibia, pero lo que sí hace es darle al material una intención y una significación precisas.
El trabajo que da título a toda la exposición es muy explícito en este tenor: Camuflaje muestra a un sillón cuya misma identidad de objeto se ve amenazada por los agresivos estampados del fondo. Fuera del cuadro cuelga un saco realizado con el mismo tipo de estampado: es el recurso mimético con el que su invisible usuario puede invisibilizarse, al fundirse con su entorno. Ya para protegerse o para acechar.
Pero este doble juego, el de la víctima o el del verdugo (ya que el mimetismo sirve para emboscar o para despistar), es apenas anecdótico.Ya sea una u otra, quien se mimetiza termina por asimilarse a aquello que le rodea.
Es así como, en la mayor parte de sus trabajos, la autora acude a los ritmos uniformes del tapiz para representar esos gustos mediatizados que destruyen la singularidad de quienes se rinden a tales influencias. La lectura es no sólo pertinente, sino indispensable en tiempos como los que corren.

Reclusión. Óleo sobre tapiz.


EN VIDEO / Apuntes y entrevista
Fallece la poeta Frida Lara Klahr


La poeta, periodista y promotora cultural Natividad Frida Lara Klahr falleció este viernes 14 de enero de 2011 en Morelia, a la edad de 63 años, víctima de una neumonía que se complicó con padecimientos crónicos y degenerativos que ya la aquejaban. Una de sus últimas actividades públicas tuvo lugar hace cuatro meses, cuando en septiembre de 2010 formó parte del jurado para otorgar el Premio de Poesía Carlos Eduardo Turón, en el que también participaron Gabriela Sánchez Medina y Ernesto Hernández Doblas.
La creadora ha sido velada en la funeraria La Asunción, localizada en el centro histórico de Morelia. Este sábado se tiene prevista una misa y la posterior cremación, con la intención de enviar sus restos a Polonia, la tierra natal de su madre.
Frida Lara Klahr nació en la ciudad de México el 8 de septiembre de 1948. Estudió en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, donde obtuvo la licenciatura en Filosofía en 1975 y el postgrado en 1977. Fue profesora de su especialidad en el Colegio de Bachilleres (1974-1977) y en el Centro de Estudios Científicos y Tecnológicos de Pátzcuaro (1979-1981).
También fue investigadora del Departamento de Catalogación de la Biblioteca Nacional (1965-1971), así como del CREFAL, en Pátzcuaro (1978) y del Centro de Estudios Rurales de El Colegio de Michoacán (1982-1983).
Entre 1971 y 1972 fue directora de la biblioteca del Casino Español, en la ciudad de México, así como promotora y coordinadora de difusión cultural en el Centro de Estudios Científicos, Sociales y Filosóficos de la Universidad Juárez, en Durango (1973) y jefa del departamento de Servicios Audiovisuales del CONALEP (1983).
La autora llegó a radicar de manera permanente en Michoacán en 1978, cuando trabajó para el CREFAL. Y fue en estas tierras donde emprendió la mayor parte de su obra poética personal así como el impulso a talleres literarios y acciones de gestión y promoción cultural en el rubro de la literatura.
Una nota en la página de la Secum dedicada a autores michoacanos detalla que “gran parte de su obra se dio a conocer, antes que en México, en el extranjero”.
Mientras, es bueno recordar que en 1981 fue cofundadora y directora del área de difusión cultural de la Casa de la Cultura de Morelia y fundadora (en 1977) de la revista Flor y Canto, estrechamente ligada a la difusión.
Flor y canto no era su primera experiencia en ese terreno. En 1969, casi una década antes, había echado a andar la revista Creación, de la UNAM.
Entre su obra figuran los siguientes títulos publicados: El nuevo cantar de Isolda; El espíritu es agua, (1984); Mi antiguo oficio de mirar (1992); La mujer de Ur; Canto al suicida o el libro de las desapariciones; La voz que no tiene nombre; Talle roto; Navarra decantada y Cautiva de libertad, todas estas reunidas en la antología personal Exilio en mi tierra. Antología poética (1965-1995) y Ánima Eva, en 2005 (de cuya portada ha sido extraida la imagen que acompaña a este post).
Frida Lara Klahr fue incluida en la antología Los nombres y las letras. Muestra de la poesía contemporánea de Michoacán 1965-2007 de Leonarda Rivera y José Antonio Alvarado, 2007. Elaboró un video donde combina la lectura de sus poemas con música y danza, el cual ha dado a conocer en diversos foros.
De origen judío, su familia emigró de Polonia hacia México durante la Segunda Guerra Mundial.
En Michoacán fue becaria del Fondo estatal para la cultura y las artes de Michoacán (FOESCAM) en la categoría de creadores literarios con trayectoria. Mientas, en Pátzcuaro impartió clases de filosofía en el nivel de preparatoria y fundó el Grupo de Poesía Carlos Pellicer. Asimismo fundó el Encuentro Nacional Cervantes de poesía en Michoacán.
Más allá de esto, impartió diversos talleres de poesía, entre ellos el del célebre centro cultural La Librería de la Calzada de la capital michoacana, en los años ochenta y noventa. Impartió talleres de poesía en la Escuela de Lengua y Literaturas Hispánicas en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.
Entre los medios locales, colaboró en el periódico La Voz de Michoacán, con su columna Crítica y fantasía, sobre temas de literatura contemporánea, y en el suplemento de la cultura Acento del mismo periódico. También publicó en revistas de España, entre ellas Mester, de la UCLA.
En medio de todo esto, es bueno recordar que durante las jornadas del Primer Festival Internacional de Poesía realizado en Morelia en 1981, cuando las tierras pirindas tuvieron la oportunidad de recibir, de carne y hueso, a Jorge Luis Borges, Frida obtuvo el Premio Estatal de Poesía por su libro El Nuevo Cantar de Isolda.


DOS POEMAS

Canto al suicida

Ella siempre una cifra abierta, un silencio

Siempre extendido siempre

como un ave en su vuelo suspendida.
Su cuerpo cifra y tan callado
No deja de proferir palabras cada día
desde ese día desde esa plancha de acero
Tan callada
Sólo su extenso silencio muerde
Y allí tan blanca

Cada día un enigma sobre mi mesa
En mi pan, cada día una pregunta
sobre mi mesa sobre mi lámpara
Una pregunta que mira silenciosa
Y
como una flor que tan callada

de tanto silencio se abre
la flor de frutos peligrosos
Preguntas tomando aire
para tener siempre más y más hambre
Y ritmo y preguntar de nuevo y empezar
Siempre

Ave, cuerpo, palabra, palabra flor
Se deshoja, se desdobla, se quintuplica

Y cada vez más aves
Más cuerpos
Y preguntas

El espacio ocupado de silencios

el silencio ocupando más espacio
que mi cuarto
que mi cuerpo
espacio que se rasga su vestidura
que tengo que hilar cada noche
que tengo que hilar con un solo hilo
de puro silencio de hielo se me quiebra
en las manos se quiebra su silencio.


Dios ebrio

Las cosas son más eternas de lo que uno cree
Alguien tomó mi mano y escribe
Toma mi pata y hace huellas
escribe una historia que no era la mía

Soy la bruja jodida de la más vieja hora
De la más antigua hoguera
alguien escribió mis presagios y encantamientos
que yo sólo dancé
Los venenos y mis vuelos los dibujó. ¿quién?

Con sus pies en un surco de algún espacio
dictó su veredicto
Y por ese dios ebrio me quemaron

Con su capuchón serio y solemne
Sentenciaron los jueces
Juega
Fuego pirotecnia encanto
Cuento; un viejo blus y hoguera
Cifra canciones y dibujos en la caverna
En Chicago con su saxo, en el DF también arden
en la pira del ritmo y del sueño
Con pinceles profana templos
o piedras pulidas jades
ayer hoy
a la hoguera
mi ceniza vuelve
siempre vuelve o
vuela
y vuelve…
a la hoguera
cátara bruja incrédula.
Morelia al comienzo de 2011

Como conteniendo el aliento, Morelia recibió el año nuevo con una sensación de "compás de espera" que todavía no se diluye, luego de la ola de violencia, de alzas de precios y, en general, de empobrecimiento del nivel de vida, que marcó al 2010, especialmente en su último trimestre.
Para empezar bien el año que da comienzo, comparto este primer trabajo con algunas vistas a la capital michoacana a distintas horas en los primeros días del año que abre.
Para el momento de subir este post, las actividades de cultura ya se van encarrerando en la escena moreliana, primero con una exposición en la Arcada Mayor de la Casa de la Cultura local, luego con el acto de homenaje a Alfredo Zalce en el MACAZ, con un recital de música de cuarteto (que, como dice una querida amiga "estas cosas sólo las ves en Morelia") y la inauguración, anoche miércoles, de una muy buena exposición en la Escuela Popular de Bellas Artes.
Mañana habrá modo de comenzar a documentar tal actividad. Por lo pronto, esta es la bienvenida al 2011. Por lo que ha sido, por lo que es y, en consecuencia inevitable, por lo que vendrá.

La presea Ocampo, para Agapito

Secundino Faustino, pireri del lago



Con la presencia de los tres poderes del estado, el pleno del Congreso de Michoacán otorgó este mediodía la condecoración Melchor Ocampo 2011 al pireri tata Agapito Secundino Faustino, de la comunidad de San Andrés Tziróndaro. El compositor e intérprete, de 83 años de edad, fue recipendario del galardón por su trayectoria de más de 70 años dedicado a la composición e interpretación de pirekuas, las cuales representan al género musical característico de la etnia purépecha, en Michoacán, así como de sones abajeños.
El acto de protocolo comenzó poco después de las once de la mañana. Durante el mismo, los principales oradores fueron el diputado Eligio Cuitlahuac González Farías (PRI), a quien correspondió la semblanza dedicada a la presea Melchor Ocampo y al personaje histórico de quien toma su nombre, así como la diputada Gabriela Molina Aguilar (PRD), quien hizo lo propio al bocetar la trayectoria del autor purépecha homenajeado.
Visiblemente incómodo con el protocolo, que le es totalmente ajeno, el autor agradeció el reconocimiento en una brevísima intervención, en la que apuntó que el premio era no solamente para él, sino para todo el pueblo purépecha.
La presea Melchor Ocampo, que es una medalla de oro de 18 kilates con la efigie del político michoacano decimonónico nacido en Maravatío, es el reconocimiento más importante que anualmente otorga el Congreso de Michoacán desde 1999. La entrega se realiza el 6 de enero, fecha conmemorativa del natalicio del también congresista liberal en tiempos de la Reforma.
La sesión de este jueves fue presidida solamente por 26 de los 40 legisladores que integran la diputación estatal. Ante ellos, el gobernador Leonel Godoy fue el encargado de entregar la medalla al pireri, quien de acuerdo a datos del propio Congreso del Estado, obtuvo la nominación por 19 votos a favor, 3 en contra y una abstención.
La propuesta de entregar la presea Melchor Ocampo 2011 a un pireri estuvo muy influida por la reciente inclusión de las pirekuas en la lista del Patrimonio Cultural Intangible de la Humanidad, por parte de la UNESCO, hecho acontecido en noviembre pasado.

EN VIDEO / La entrega de la presea

Las condecoraciones
Once condecoraciones Melchor Ocampo han sido entregadas hasta hoy por el Congreso de Michoacán desde que se instituyó este reconocimiento, en 1999. Desde entonces, como se puede ver en la siguiente lista, ha habido “de dulce, de chile y de manteca”, pero la designación de este año se erige con una altísima dignidad.

2011 Pireri tata Agapito Secundino Faustino, de la comunidad de San Andrés Tziróndaro
2010 Colegio de Michoacán (Colmich), con sede en Zamora
2009 Taekwondoín Guillermo Pérez Sandoval (Taretan), campeón olímpico (medalla de oro) en los juegos de Beijing
2008 Ingeniero agrónomo y Doctor en Ciencias Abel Muñoz Orozco (Charo), sobresaliente investigador en biogenética del maíz, por la contribución de sus trabajos en temas relativos al origen del maíz, sus variantes a través del tiempo y su resistencia a la sequía
2007 Economista y estadista Carlos Torres Manzo (Morelia), gobernador de Michoacán por el PRI en el periodo 1974-1980
2006 Instituto Tecnológico "José María Morelos y Pavón" (Morelia), por sus 40 años de existencia, en los que han egresado 30 mil profesionistas.
2005 Poeta, escritor y cronista Francisco Elizalde García (Zamora). Autor del Poema del rebozo (1950) y Ángeles de la muerte (1953) entre lo más significativo de una amplia obra.
2004 Desierto
2003 Médico cirujano grastroenterólogo Héctor Orozco Zepeda (Sahuayo) e historiador Luis González y González (Jiquilpan) por sus contribuciones en los respectivos campos en que se han desenvuelto
2002 Centro de Cooperación Regional para la Educación de Adultos en América Latina y el Caribe (Crefal), con sede en Pátzcuaro por su trayectoria en la formación de nuevos cuadros docentes
2001 Club de futbol Monarcas Morelia (Morelia)
2000 Alfredo Zalce (Pátzcuaro), artista visual integrante de la Escuela Mexicana de Pintura, por sus aportaciones al arte moderno mexicano desde los ámbitos del muralismo, la pintura, la gráfica, la escultura y la estampa
1999 El Ejército Mexicano y el Primitivo y Nacional Colegio de San Nicolás de Hidalgo, con sede en Morelia

Presea Melchor Ocampo 2011

Hoy definen la entrega


Será hoy, miércoles 5 de enero de 2011, en el transcurso del día, cuando el Congreso del Estado defina de qué manera se otorgará este año la presea Melchor Ocampo, que desde 1999 es emitida por la cámara de diputados michoacana para reconocer a personajes o instituciones cuya trayectoria ha dado prestigio a la entidad.
Como se sabe, este año se pretende entregar el reconocimiento a algún pireri, como una forma de impulsar el reconocimiento que este género musical recibió en noviembre pasado al ser declarado por la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
El anuncio de que la pirekua sería recipendaria de la presea fue dado a conocer el pasado 29 de diciembre como una primicia del portal electrónico de noticias Quadratin.
La agencia de noticias en internet publicó declaraciones del presidente de la Junta de Coordinación Política, Wilfrido Lázaro Medina, quien sostuvo que “entre los coordinadores de los grupos parlamentarios existía un acuerdo para éste año condecorar al algún compositor o algunos compositores de pirekua, con la intención de incentivar a las nuevas generaciones a conocer y valorar ese género musical”.

La decisión, que en primera instancia no parecía implicar ninguna complicación, ha despertado en cambio cierto nivel de polémica. Algunas de las inconformidades con la determinación ni siquiera se han dado en la coyuntura de la entrega de la presea, sino que emergieron desde el momento mismo en que el gobierno de Michoacán dio a conocer la determinación de la Unesco, hace dos meses.

En efecto, ya el 18 de noviembre de 2010, la familia Victoriano Cruz, de la comunidad de San Lorenzo, emitió una carta pública dirigida al gobernador Leonel Godoy Rangel, en la que se reprobaba el uso de la imagen del compositor de pirekuas tata Juan Victoriano Cruz con fines publicitarios, especialmente porque el compositor purépecha había fallecido recién el 27 de septiembre.
En lo esencial, aquella misiva señalaba:

Los que suscribimos, Cecilia, Sebastiana, Lucas, María Concepción, Virginia y Pedro, hijos de Tata Juan Victoriano Cira y Nana Dominga Cruz Cira, manifestamos a usted nuestra más enérgica protesta por el uso de la imagen de Tata Juan Victoriano Cira en la publicidad difundida desde su gobierno el pasado 18 de noviembre en los principales diarios estatales cuyo texto expresa: “Gobierno de Michoacán. Felicidades Michoacán, por el orgullo mundial. La pirekua, canto tradicional p’urhepecha y la cocina tradicional mexicana: el paradigma de Michoacán, han sido reconocidas por la UNESCO, como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad”.
Tata Juan Victoriano Cira falleció el pasado 27 de septiembre; sus hijos, sus nietos, sus bisnietos, amigos y miembros de nuestra localidad San Lorenzo, estamos muy dolidos por la pérdida física de un gran compositor como lo fue Tata Juan. Por eso, nos indigna que usted use la figura de Tata Juan para fines publicitarios de su gobierno. Ciertamente, nuestra familia meses atrás permitió el ingreso del fotógrafo a nuestro seno familiar para imprimir la placa, ya que argumentó que era con fines de investigación académica, nunca manifestó que era para fines publicitarios de su gobierno.
Como compositor, Tata Juan siempre quiso compartir sus obras con el pueblo p’urhepecha, con la sociedad michoacana, con los mexicanos y con la comunidad internacional, pero el sistema cultural de Michoacán le negó apoyo, para muestra, anexo una copia digital de una de las solicitudes que quedó esperando una respuesta, que nunca llegó. Esta historia se repite en muchos otros compositores indígenas p’urhepecha. Desde nuestra pena, le decimos que es bueno que su gobierno se preocupe por el reconocimiento internacional de la pirekua, pero sería más humano si el sistema cultural de Michoacán atendiera al hacedor de la pirekua, o emprendiera programas reales para preservar la lengua materna de Michoacán, que cada día está más endeble. Pero tal parece que es prioritario atender los intereses de la Empresa Turística (Sectur). Vemos que su gobierno desatiende la problemática real de los pueblos originarios de Michoacán, pero sí recurre a los valores ancestrales indígenas para aparecer en el escenario internacional.
Hace más de cinco siglos sus antepasados, los Turhisïecha, saquearon de Juchari Ireta (Michuacan), el oro, la plata, las plumas, el jade, luego la madera y ahora van a despojarnos nuestro patrimonio cultural; no podemos pensar de otra forma mientras el sistema de gobierno siga en ese panorama político.
Esperamos que lo manifestado en esta misiva tenga eco favorable. Sin más por el momento, reciba nuestros saludos.

Atentamente
Familia Victoriano Cruz
San Lorenzo, Michoacán. México. Noviembre 18, del 2010.

C.c.p. Oficina de la UNESCO.
C.c.p. UNOFI – ONU, Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas.

Más recientemente, el lunes 2 de enero, publiqué en este blog la carta emitida el 1 de enero por Pedro Victoriano Cruz, que puede ser consultada inmediatamente debajo de esta entrada. En el documento, el comunicador purépecha pone en entredicho que el Congreso del Estado se preste a engordar el caldo del turismo cultural, cuando otras prioridades legislativas de impacto más decisivo en cuestiones étnicas están pendientes, entre ellas la de proponer “una Ley Indígena digna, una Ley que apuntale la reconstrucción del pueblo p’urhepecha. No la Ley que propone la Secretaría de los Pueblos Indígenas, sino una Ley que sea construida con la participación de los auténticos descendientes de los pueblos originarios del antiguo Michoacán”.
Mucha razón le asiste al maestro Pedro Victoriano Cruz y a quienes piensan como él. Mientras, hoy a partir del mediodía se realizará una sesión de pleno del Congreso del Estado en la que se presentarán las propuestas relativas a la entrega de la Presea Melchor Ocampo.
Sea cual sea el resultado de la sesión, durante la jornada de hoy se convocará a una sesión solemne para mañana, 6 de enero, en la cual, con la representación de los tres poderes del Estado, se otorgará la Presea Melchor Ocampo.
Los diputados deberían aprender
a mirar más allá de las pirekuas…


El siguiente texto corresponde a una carta abierta emitida a través de la internet a todos los medios de comunicación de Michoacán el pasado 1 de enero, de parte del comunicador purépecha Pedro Victoriano Cruz. Su contenido tiene que ver con el anuncio de que la presea Melchor Ocampo 2011, que cada 6 de enero es entregada por el Congreso de Michoacán, se otorgará este año a los pireris, luego de que trámites emprendidos por el gobierno de la entidad y la federación consiguieron que la UNESCO incluyera a las pirekuas como parte del patrimonio cultural intangtible de la humanidad, en noviembre pasado.

El texto de Pedro Victoriano Cruz dice, a la letra:

CARTA ABIERTA

A los P'urhejkutiecha P'urhepecha (guerreros p'urhepecha)
A los Diputados del H. Congreso de Michoacán de Ocampo (LXXI legislatura)
A la sociedad de la Ireta P'uhepecha y michoacanos.
A los medios de Comunicación:

Los diputados deberían decidirse a aprender a mirar más allá de las pirekuas…

En los años 60's, un ciudadano común intentó apropiarse del patrimonio cultural p’urhepecha: la pirekua. El médico dentista Librado Pérez Vega logro ganarse la simpatía de muchos compositores de las 4 subregiones de Michoacán, y conforme iba adentrándose más a la cultura, pronto vino esa intensión. Fue Tata Juan Victoriano Cira quien me conto esta historia: “…muchos han querido apropiarse de nuestra música, así ocurrió con Librado Pérez Vega, primer profesor de las Hermanas Pulido, quien fue desterrado de esta tierra, pues, pretendió apropiarse de la “Josefina”, flor de canela y otras pirekuecha y música de muchos compositores incluyendo varias mías; fue sujeto a un juicio legal pero como era amigo del general Lázaro Cárdenas, este le regaló una vivienda en Guacamayas y allá se fue, los p’urhepecha no lo quisimos más”.

Hoy, 40 años después es toda una institución gubernamental quien hace ese mismo intento, pero ahora la ayuda de una organización internacional la UNESCO, por eso me causa tanta preocupación que el Congreso del Estado, quiera seguirle el juego a la Empresa Turística Sectur, al intentar evadir sus responsabilidades legislativas, y convertirse en una academia del “Oscar Michoacano”.

El mejor reconocimiento y completo que el Congreso Michoacano podría hacer, es trabajar en sacar adelante una Ley Indígena digna, una Ley que apuntale la reconstrucción del pueblo p’urhepecha. No la Ley que propone la Secretaría de los Pueblos Indígenas, sino una Ley que sea construida con la participación de los auténticos descendientes de los pueblos originarios del antiguo Michoacán. Si, el Congreso podría en un futuro no muy remoto entregar algún reconocimiento, pero tendría que tomar en cuenta a que pireri, porque existen al, menos dos tipos de ellos: pireris mercantiles y folcloristas que se han dedicado a saludar con sombrero ajeno en planos nacionales e internacionales, creo que estos no son dignos de un reconocimiento, pues no vemos que siembren pirekuas, solo cosechan lo que otros siembran y eso no es meritorio. Hay también, pireris hombres y mujeres que prestan su servicio a la comunidad con su creatividad musical, están involucrados con el vivir de su gente, no esperan beneficios de proyectos de cultura gubernamental, su vocación es vivir en la música, no de la música, siembran la música en las nuevas generaciones, ellos si son merecedores no solo de un reconocimiento sino mas allá de eso. Si en verdad es leal el deseo del Congreso Michoacano, entonces debe tomar en cuenta lo anterior; pero exhorto, un verdadero reconocimiento tendría que ser que no solo haga justicia a las pirekuas, sino al hacedor de la pirekua, a los oyentes, a los hombres de campo, a las amas de casa, a los artesanos, a los niños y a las niñas; sólo que luego de haber aplicado una ley que resalte las bases para reconstruir los valores y la autonomía del pueblo p’urhepecha.

Insisto, Turismo ha manejado con fines mercantiles esa designación de la UNESCO y el Congreso Michoacano, puesto que siempre ha estado muy lejos de nosotros, si no estudia a fondo el bagaje cultural de los pueblos originarios, si no se compromete, puede terminar quedándose en el folclorismo y legitimando a la vez ese intento de despojo cultural. Lo llamo despojo, porque eso es: la Secretaria de Turismo y el Gobierno de Michoacán han incurrido en una serie de violaciones a las disposiciones jurídicas de la Constitución Política de México, al no consultar a las comunidades para hacer uso del patrimonio cultural p’urhepecha y han violado también los instrumentos jurídicos internacionales como lo son la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas y el Convenio 169 de la OIT.

Por ejemplo el Artículo 2o. de la Constitución señala: …Son comunidades integrantes de un pueblo indígena, aquellas que formen una unidad social, económica y cultural, asentadas en un territorio y que reconocen autoridades propias de acuerdo con sus usos y costumbres. A. Esta Constitución reconoce y garantiza el derecho de los pueblos y las comunidades indígenas a la libre determinación y, en consecuencia, a la autonomía para: I. Decidir sus formas internas de convivencia y organización social, económica, política y cultural. IX. Consultar a los pueblos indígenas en la elaboración del Plan Nacional de Desarrollo y de los estatales y municipales y, en su caso, incorporar las recomendaciones y propuestas que realicen.

¿No es una de las funciones del Legislativo ser fieles a las necesidades de sus supuestos representados para cuidar a la vez la aplicación correcta de la Ley? Los diputados deberían decidirse a aprender a mirar más allá de las pirekuas…

Pedro Victoriano Cruz
San Lorenzo, Michoacán. México.
31 de diciembre del 2010